Lápiz y papel

“Suecia vuelve al lápiz y papel”. No es una noticia en algún blog reaccionario: lo cuenta la BBC. “El gobierno de Suecia defiende un renovado enfoque en los libros, el papel y los bolígrafos físicos en las aulas, con el objetivo de revertir la caída de los niveles de alfabetización”. Curiosamente, esta medida “ha generado críticas desde las empresas tecnológicas, educadores e informáticos”. No en las familias. “Leer textos en dispositivos digitales puede dificultar que los niños procesen la información”, como ya sabemos. También en Suecia “este año entrará en vigor una prohibición de teléfonos móviles en las escuelas, incluso para uso educativo”.

Sí, prohibición

“Crece la presión sobre Bruselas para prohibir las redes sociales a menores en toda la UE” (Euronews). Sí, estamos hablando de prohibición y no me parece mal. Si prohibimos a los menores fumar o beber alcohol porque afecta negativamente a su desarrollo fisiológico y neuronal, ¿por qué les permitimos acceder a redes sociales, que funcionan de manera similar por la dopamina y, sobre todo, son igualmente perjudiciales? Incluso la meliflua Ursula von der Leyen cree que “ya no hay más excusas para no proteger a los menores en internet”. “La tecnología está lista. El impulso político es real. Lo que le falta a Europa es coordinación”.

¿Y si lo ilegalizamos?

Me gustó el programa “Se nos ha ido de las manos” que emitió La1 la semana pasada. Carles Tamayo hizo un buen trabajo abordando un tema de actualidad, mostrando un aspecto de la realidad que muchos no conocíamos y exponiéndolo con un lenguaje audiovisual actual y atractivo. Hoy, una semana nueva en la que tenemos una nueva oportunidad para hacer bien las cosas, entro al fondo: ¿cómo puede ser legal que edificios enteros con inquilinos sea vendidos y comprados de tal manera que las y los inversores compran los inmuebles a un tercio del precio de mercado para duplicar o triplicar después los alquileres?

Que no se nos pase

Esta noticia tampoco es de esta semana pero gracias a Menéame ha vuelto a la actualidad y tenemos una nueva oportunidad para no dejarla pasar. Y no lo haremos: “El bróker de Hegseth intentó comprar acciones en empresas de defensa antes de los ataques a Irán” (Público). El referido Pete Hegseth es el ministro de la Guerra de EE.UU., según la denominación que determinó y le gusta utilizar a Donald Trump, y está ahora de actualidad porque no deja de generar tensiones y dimisiones en su departamento porque una cosa es ser el señor de la guerra cuando aplastas y, otra, serlo cuando el enemigo te planta batalla, como Irán.

Un lejanísimo rayo de esperanza

La columna ha empezado con buenas noticias, se ha ido oscureciendo ante la ley española que permite la especulación más salvaje y, como siempre, se ha fastidiado cuando ha pasado por Trump. Pero quiero terminar con esta pieza fascinante en Microsiervos: “Dentro de su plan para prolongar la misión de las sondas Voyager, que fueron lanzadas a finales del verano de 1977 para una misión de cinco años, la NASA acaba de enviar los comandos para apagar el detector de partículas cargadas de baja energía de la Voyager 1” para exprimir “hasta el último vatio”. La idea es reactivarlo “algún día si averiguan de dónde sacar la electricidad necesaria”.

Lo que toque

Yo también estoy en contra de las guerras, de todas las guerras, pero una pancarta no va a terminar con los ataques de Israel y EE.UU. a Irán, y la respuesta de este país, internacionalizando el conflicto, ni con las consecuencias de todo esto. Lo escribo para que quede claro que pacifistas somos todos, algunos, incluso, lo hemos sido siempre. En Euskadi el “no a la guerra” lo encabeza el PSE, sucursal dependiente del PSOE, pero se ha apuntado EH Bildu que, da igual lo que pase, siempre se pone a favor del viento. Esta vez, lo ha hecho con un vídeo que ha colgado en X contra la OTAN y un “no a la guerra” vasquizado.

En todos los lugares equivocados

Dicen que, en Europa, si estudias la historia de Hungría puedes hacer un recorrido por todas las decisiones geopolíticas equivocadas que se podían tomar. Pues el PP de Alberto Núñez Feijóo es igual: “Los populares cierran filas con Von der Leyen convencidos de que Sánchez orquesta una campaña en su contra” (El Independiente). La presidenta de la Comisión Europea se ha equivocado por completo, hasta ella se ha dado cuenta. No solo eso: su sionismo y cómo se arruga ante Trump la invalidan para el cargo que ostenta. Y eso lo sabemos todas y todos, salvo las y los del PP, porque esta no es una ocurrencia de Dolors Montserrat.

Lo que faltaba

Tontos y malvados empoderados (por todas y por todos, que nadie aquí intente escaparse o decir que no tiene nada que ver) están haciendo el mundo como es. Pero según Microsiervos, puede ser peor: “Un investigador del King’s College de Londres ha trabajado en simulaciones al estilo ‘juegos de guerra’ para ver qué sucedería si las inteligencias artificiales tuvieran el control de las diferentes facciones en disputas fronterizas, por los recursos naturales escasos y las ‘amenazas existenciales’ (sea lo que sea eso). El resultado es que las IA acabaron usando al menos un arma táctica nuclear en el 95 por ciento de las ocasiones”.

Decisiones humanas

Hay sensaciones que recuerdas y esperas que tus hijas o hijos puedan tener, como la primera vez que vas a Londres y flipas. ¿O no? Pero ese país que nos parecía tan moderno entonces es el mismo que hace estas cosas hoy: “Los últimos 92 pares hereditarios de la Cámara de los Lores británica abandonarán sus escaños en mayo, después de que el martes el Parlamento aprobara una ley que elimina su derecho a participar en la cámara alta” (Infobae). “La reforma cierra un proceso iniciado en 1999 bajo el Gobierno del también laborista Tony Blair, cuando se eliminaron más de 600 pares hereditarios, dejando solo 92”.

Correcto

“Dos detenidos por amenazar y acosar a Ione Belarra en Instagram”, leo en Público (y lo celebro). “Uno de los investigados habría remitido más de 300 mensajes con contenido vejatorio, así como mensajes con carácter intimidatorio y amenazante”, sigo leyendo y me resulta indignante. La secretaria general de Podemos ha sido muy valiente denunciando y hay que reconocérselo. Y la actuación de la policía debe servir de alerta: las redes no garantizan impunidad. Ahora, que la justicia sea ejemplarizante.

Ya no podemos confiar en von der Leyen

Dice Ursula von der Leyen que “la UE ya no puede confiar en reglas” (La Región). Yo creo que ya no podemos confiar en von der Leyen. La presidenta de la comisión europea se ha alineado con Israel y EE.UU. mucho más de lo que debe como máxima representante de la Unión, y eso es algo que no podemos permitirnos. Los grandes partidos proeuropeos deben organizarse para desplazarla y colocar a un presidente o presidenta que, sin duda, vele por el organismo que preside, y no por sus creencias, convicciones o conveniencias que no explicita pero que sí podemos adivinar. El proyecto europeo está en malas manos.

¡Claro que hay alternativas!

“Von der Leyen y Kallas exhiben la falta de unidad de acción de Bruselas ante la crisis de Oriente Medio. Mientras que la conservadora alemana ha dado casi por muerto el derecho internacional, la liberal estonia ha salido a reivindicarlo”, leo en Público. “António Costa se distancia de von der Leyen y reivindica un orden mundial basado en reglas, el multilateralismo y una UE unida y más influyente”, publican en Demócrata. Y estamos hablando, en todo momento, de representantes del bloque europeísta. Hay alternativas claras a una von der Leyen que solo se ha mostrado dura con los socios, y no con sus adversarios.

Cuidado con los interesados

En que hay que echar a Ursula von der Leyen coincidimos los europeístas irremediables y los antieuropeos. Pero eso no significa que busquemos la misma solución: la salida de von der Leyen que, sin duda, hay que forzar, tiene que servir para generar un liderazgo dentro de Europa, primero, y de Europa en el mundo, después. Los antieuropeos (la extrema derecha y muchas izquierdas, como EH Bildu), quiere aprovechar el momento para debilitar el proyecto de paz y oportunidad que supone la UE. Spanish Revolution, entre otros, lo grita a su manera: “Lo decimos por tercera vez: hay que echar a von der Leyen”, pero no es la manera europeísta.

Hacia dentro es mejor

El primer pecado de Ursula von der Leyen fue arrugarse cuando Trump cogió las riendas. Su sionismo, propio de Alemania y de la insensibilidad que siempre ha proyectado, ya llevaba siendo insoportable desde hacía tiempo. Antes de eso, la presidenta de la comisión era la poli mala con los estados, y sigue siéndolo: “Considera a Sánchez un problema”, se quejan en El Plural. De persona adulta a persona adulta: nadie quería que Israel y EE.UU. atacasen a Irán por el morro, pero esa guerra hay que terminarla cuanto antes para que nos afecte lo menos posible. Y Sánchez ha optado por resolver su problema en vez de participar en la solución.

Un poco más europeo

Esta guerra, la de los buenos contra los malos, la vamos a ganar día a día, poco a poco, con pequeños gestos conscientes y continuados. Por ejemplo, intento entrar cada vez menos a X, a Facebook, a Insta… redes estadounidenses. Y desde ayer participo en una red social con los servidores en Europa y bajo la legalidad europea: Eurosky, que se integra en Bluesky como si no hubiese hecho la migración, pero la he hecho. Solo me falta cambiar mi correo electrónico y, por supuesto, mi Flickr. Luego seguiré por el ordenador y el móvil. Sin prisa pero sin pausa, sin desgaste pero sin descanso. Yo soy mejor que ellos. Y tú que lees DEIA, también.

Tenemos que hacer algo

Hay que acabar (deslegitimándoles socialmente e imponiendo una fiscalidad del 100% a partir de los diez millones de dólares, por ejemplo) con las y los ultrarricos. Es inaplazable si queremos que nuestra civilización no colapse. No exagero, describo y, lo siento, las noticias me dan la razón: “El 10% más rico del planeta concentra la mayor parte del impacto climático. Lo que revela un estudio sobre quién empuja realmente el calentamiento global” (Gizmodo). Más claro: “La investigación conecta directamente la actividad económica del 10% más rico con eventos extremos como las olas de calor y las sequías en la Amazonía”.

Mira: un tonto

Sé que con lo que escribo casi a diario es mejor que no intente entrar en EE.UU., y no me importa. ¿Quién quiere visitar un país gobernado por Donald Trump? Yo, no, desde luego. Y a los hechos me remito: “Trump envía un barco hospital a Groenlandia para los ‘enfermos sin atención’ y Dinamarca responde que allí tienen sanidad ‘gratuita’” (20 Minutos). El presidente estadounidense había hecho el anuncio en su red social, por supuesto, y la inutilidad de la medida en Europa la conocemos de sobra, pero, ¿y en su país? ¿Y sus votantes? ¿Y ese mundo MAGA que vive (muy bien) de la desinformación y de los bulos?

Débil con los fuertes

“Trump ha sido sorprendido al ver que Irán no se intimida ni se repliega ante el despliegue estadounidense”, Leo en Hispan TV. Lo ha dicho Steve Witkoff a Fox News. Vamos, que todo queda en casa y, ni así, deja de sonar a lo que ya sabemos: que Donald Trump personaliza lo peor no ya de la política, sino del ser humano, porque es de esos que es fuerte con los débiles y débil con los fuertes. Por eso Putin se pitorrea y Xi Jinping le desprecia. A ver si Ursula von der Leyen toma nota, de una vez, de cómo hay que tratar al risketo. “Irán ha enfatizado que no tolerará amenazas, ni presiones”, concluyen en el digital.

“Atlantista convencida y sionista militante”

Así define Josep Borrell a Ursula von der Leyen, precisamente: “Una atlantista convencida y una sionista militante” que ha sido capaz de enviar a “una comisaria europea en la primera reunión de la Junta de la Paz para Gaza del presidente de EE.UU.”, en declaraciones a EFE. El mismo Borrell califica a esta organización como “un invento decimonónico” y denuncia que los únicos que tendrían que estar en esa junta y no están son las y los palestinos, y que la ONU ha dado “carta verde” a la mandanga. Esto último no lo dice Borrell, pero si alguien tiene una definición mejor de lo que hace Trump con quienes le dan palmas, que la defienda.

Los bobos útiles

No me voy a cortar: von der Leyen, Milei, Orban y todos los que han colaborado en esa junta de paz son los tontos útiles que necesita Donald Trump para hacer negocios como si los países y la gente que vive en ellos fueran empresas y hormigas. Para que no falte nadie, a la mandanga se ha unido Gianni Infantino, siguiendo la larga y conocida tradición de los saqueadores que, desde la sede de la FIFA en Suiza, amasan millones sin mirar con qué nazi (empezando, literalmente, por la familia Dasler) lo hacen. Todo es una puta vergüenza, que seamos conscientes de ello es lo que posibilitará que lo cambiemos.

El PP, contra la pluralidad

El PP quiere impulsar una reforma electoral que impida que partidos como EAJ-PNV o EH Bildu tengan presencia en Europa. En mi opinión (y esta columna lleva mi firma y se publica en las páginas de opinión), el PSOE también la impulsaría, pero el acuerdo de gobierno que firmaron Pedro Sánchez y Andoni Ortuzar lo impide, expresamente. Eso es lo que denunciaba el PP en X ayer: que el PSOE y Vox (cada uno, por sus propios intereses) no se sumaran a sus votos para lograr laminar la presencia vasca, únicamente vasca, en el Parlamento Europeo. Su intención y su enfado lo que muestran es la intransigencia de un partido cada vez más radicalizado.

Hablando de la Unión…

Ningún foro de Davos ha resultado tan interesante como el actual: además de por la presencia del lehendakari Pradales, porque los asistentes han hablado con claridad, por lo menos, hasta que ha llegado Trump. De la misma manera, ninguna moción de censura a Ursula von der Leyen ha llamado tanto la atención como la de esta semana. La experta en ultraderecha, Anna López, la definía así: “Cámara casi vacía en Estrasburgo para debatir la cuarta moción de censura en siete meses contra von der Leyen. Ni siquiera Bardella apareció. Mucho ruido contra el acuerdo UE-Mercosur, pocas ganas de dar la cara”.

Y hablando del ruido…

Las mociones de censura contra Ursula von der Leyen las promueven los del bloque antieuropeo o, cuando menos, escéptico hacia la Unión, desde la derecha y desde la izquierda. Esa misma izquierda a la que hace referencia Estefanía Molina en su tuit sobre Groenlandia: “Cierta izquierda lleva toda la vida denunciando que la Unión Europea es el ‘patio trasero de USA’, pero cuando la UE tiene un contexto para desarrollar su estructura militar propia o independencia estratégica –como el actual–, también se oponen, mientras nos hablan de las bondades de China. Curioso, cuanto menos”.

El enemigo

Me paso un segundo por Bluesky, donde Roger Senserrich recordaba: “‘Como no me habéis dado el Nóbel de la Paz, ahora no me veo con la obligación de pensar en la paz, sino pensar en lo que es bueno para Estados Unidos’ es, de muy lejos, la cosa más increíblemente enajenada que un presidente de Estados Unidos ha puesto por escrito en décadas”. Creo que tenemos que reflexionar sobre cómo hemos permitido todas y todos (sin excepción, que aquí nadie se libra de haber contribuido, por lo menos, un poquito) que un puñado de ultrarricos profundamente imbéciles se haya hecho con el control.

Ponzoña

No falla: cuanto más buceamos en X peor huele la ciénaga. Y hoy he traído a esta columna muchos tuits, así que, como dice la chavalada: se viene ponzoña. Termino ya con el tuit de Juan Mas sobre la tragedia ferroviaria del domingo que, pese a estar publicado en la infame red de Elon Musk, me parece acertado: “Mirar al responsable no es politizar, es ser adultos. Politizar es organizar una comisión para explotar la tragedia durante meses, revelar detalles privados sin vínculo con la emergencia, convocar a familias desoladas a autos de fe, mientras en interno dices ‘es nuestro momento’”.