A una escala desconocida

Reconozco a EH Bildu el manejo de los tiempos: arranca la semana con un acto sobre vivienda y los medios le compran el discurso siguiendo esta forma contemporánea de ejercer el periodismo. No nos preguntamos si es verdad lo que dicen, esperamos a que venga otro a desmentirlo y así no tenemos que buscar la noticia de mañana, que viene sola. Aunque el documento que EH Bildu ha colgado en su web sea un despropósito y aunque Pello Otxandiano, claramente, esté haciendo otra reflexión desmesurada: “Planteamos una promoción de vivienda pública a una escala desconocida en este país”, titula Orain. Pues vale.

¡Cómo de exagerado será su ejercicio de populismo!

Cómo de exagerado será el ejercicio de populismo que está haciendo EH Bildu, que hasta Denis Itxaso parece razonable cuando reclama algo tan básico como que el partido que lideran Pello Otxandiano y Arnaldo Otegi (el feminismo, como la vivienda, mejor en abstracto) apliquen la ley del suelo para fomentar la oferta. ¿Por qué no lo hacen? Porque eso implica construir vivienda pública, y eso los ayuntamientos de Bildu solo lo hacen si la tela la suelta el Gobierno Vasco. O porque eso supone que los constructores levanten edificios casas y es más fácil vivir contra ellos (porque el populismo no se hace solo) que trabajar y negociar, claro.

¿Cuánto tardan en construir un edificio de VPO?

La solución que plantea EH Bildu es que el gobierno vasco (porque sus ayuntamientos no van a hacer nada) se endeude en mil millones de euros para construir VPO. ¿Cuánto tardaríamos en tener acceso a esas viviendas? ¿Y mientras tanto? Pues como recuerda Jonatan Moreno en Instagram, el Gobierno ha puesto ya en marcha planes para que podamos pagar un alquiler o una hipoteca de viviendas ya hechas, e intenta fomentar la salida al mercado de todas las que están vacías con garantías para las personas propietarias. La media de VPO en la CAV es del 10%, sobre el 8 de Europa y el 3 del Estado, como recordaba Igotz López en el Senado.

A Florentino Pérez se le ha caído la careta

Florentino Pérez se ha marcado un Juan Carlos I. Es decir: ha hecho algo tan injustificable que es imposible aguantarle la careta. Los fragmentos que nos ha regalado durante su última rueda de prensa son historia del madridismo por lo que suponen, el final del señorío que no era otra cosa que omertà. Pero Florentino Pérez siempre ha sido así: es el mismo que el de Figo, el de Vicente del Bosque, el de los tolilis, la Supercopa y Real Madrid TV, solo que ahora nadie calla ni concede porque el modelo está agotado, porque solo es un viejo con dinero (mucho dinero) que no se ha dado cuenta de que lo es. Hacerse a un lado es un arte que los ricos desconocen.

El mismo Gerard Piqué de siempre

Hace poco leí en Bluesky, creo, que hay personas con dinero que piensan que el mundo entero está a su servicio. Florentino Pérez sin el velo que le ha cubierto tiene pinta de ser así, pero el que seguro que lo es, porque lo vemos, es Gerard Piqué, que lleva una mala racha porque no le dejan hacer lo que le da la gana, que es lo que él cree que es lo normal: primero le sancionan como dueño del Andorra por atacar a unos árbitros. Y después, “la CNMV multa a José Elías y Gerard Piqué con 300.000 euros por el uso de información privilegiada en la compra de Aspy” (El Economista). Todo esto, en un par de semanas. Cómo somos los pobres, hay que ver.

La fascinación de EH Bildu por el PNV

ETA, como primer exponente de la izquierda abertzale, nació para sustituir al PNV. Curiosamente, el partido que hoy ocupa el espacio que ocuparon todos los que justificaron a ETA, ha apostado por mimetizarse con las y los de Sabin Etxea. Y cuando no se mimetizan (en lo que dicen y en cómo se visten), directamente, exhiben una fascinación sorprendente: en la capilla ardiente tras el deceso de Garaikoetxea, en Ajuria Enea, las mejores fotos que encontraron los de la izquierda abertzale fueron con Juan José Ibarretxe y Andoni Ortuzar. Por no hablar de cómo han abrazado a un lehendakari del PNV que implementó políticas del PNV.

Y la de Trump con Europa

Leo en Euronews dos noticias, casi seguidas, que muestran otra fascinación (porque en toda manía persecutoria hay cierta fascinación), la de Trump por Europa: “Trump da a la UE hasta el 4 de julio para aplicar el acuerdo comercial o se enfrentará a aranceles ‘mucho más altos’”. La fecha del 4 de julio, evidentemente, no es casual. El segundo titular es este: “La Casa Blanca tacha a Europa de ‘incubadora de terrorismo’”. Al que acompaña el subtítulo: “En otro documento reciente, la Estrategia de Seguridad Nacional, se recomendaba fomentar a grupos de extrema derecha dentro del Viejo Continente para desestabilizarlo”. Por si quedaban dudas.

Los ricos son un peligro

La crisis sanitaria (o psicosocial) que ha provocado el hantavirus tiene que servirnos para que recordemos que los ricos son el peligro. “En la última travesía afectada, los viajeros, que partieron desde Argentina, pagaron cuantías de entre 15.000 y 24.000 euros” (Infobae). Teniendo en cuenta que casi nadie se va de crucero solo, la opción más barata en el MV Hondius para una pareja eran 30.000 euros (y vacaciones en mayo, claro). Al alcance de todo el mundo no está. Desde luego, no al mío, y me considero de los afortunados. Ahora, su “crucero de lujo” es un peligro potencial. ¿O realmente el peligro es todo lo que hacen los privilegiados?

Hablando de privilegiados

Siempre es un buen momento para recordar que el último gobierno español con un presidente del PP, Mariano Rajoy, era un gobierno de privilegiados. ¿Cómo sería el de Alberto Núñez Feijóo? ¿También contaría con un consejo de ministros de millonarios? Antes de que eso suceda (si es que sucede), de momento, el popular “pide conocer el nombre de los expertos que gestionan la crisis del hantavirus”, a lo que Otis B. Driftwood respondía en Bluesky: “¿Para qué quiere saber el nombre de los expertos, para mandar a sus empleados Ndongo y Quiles a hacerles la vida imposible hasta que se vean obligados a llevar escolta?”.

Los expertos, según Google

Y hablando de expertos, no puedo saltarme este titular de Enrique Dans en su blog: “Lo que Google llama consejo experto es gente opinando en internet”. No es ninguna exageración o una broma, es literal, pero no como dice la chavalada ahora, sino como lo usábamos antes: “Sus respuestas generadas mediante inteligencia artificial incorporarán más ‘perspectivas’ procedentes de foros, blogs, redes sociales y, de manera muy destacada, Reddit, bajo una etiqueta tan sugerente como peligrosa: ‘expert advice’”. Dans pide reflexión sobre la diferencia “que separa una conversación interesante de una fuente fiable”.

Ha ganado la propaganda

Cualquier descripción del proyecto de la extensión del Guggenheim a Urdaibai que invite a pensar que suponía colocar un mamotreto sobre la marisma o talando árboles, y que no explique que el edificio ocuparía zona industrial que iba a ser descontaminada, es un relato capcioso. Cualquier observación del debate que no incluya el histórico pulso que siempre echa la izquierda abertzale, en sus múltiples formas, al progreso de Euskadi, es una observación incompleta. No ha ganado la ciudadanía de Urdaibai (¿qué proyectos que regeneren tejido económico buscan?), ha ganado la propaganda. Y eso no habla bien de las y los vascos.

La huelga de la izquierda abertzale

Contra mi voluntad, tengo que volver a X a ver qué dicen los fascistas. Ernai, por ejemplo, llama a la huelga del 17 de marzo porque en Euskadi, todo el mundo lo sabe, no importa lo que pase que se solucionará en tres sencillos pasos: huelga, manifestación y “¡PNV, cabrón!”. Puede parecerte bien que la izquierda abertzale tenga una estrategia de confrontación y desgaste al partido en el gobierno de Gasteiz, pero lo que es un insulto a la inteligencia es negar la existencia de esa estrategia política y electoral. Si Mitxel Lakuntza quiere ponerse estupendo con alguien, que lo haga con Ernai, que desvela la evidencia.

El hype

El hype, por definición, es pasajero. Y la ola, por mucho que dure y por muy bien que la surfees (y la izquierda abertzale la ha surfeado muy bien, eso es inapelable), siempre llega a la orilla y, después, tienes que remar. Hay señales que invitan a pensar que a la izquierda abertzale se le está pasando el hype, y en las maniobras para intentar protagonizar la política vasca se les ven las costuras. Sobre la aprobación de los presupuestos en Nafarroa, Javier Salvador escribía en Bluesky: “Chivite ha sacado con el voto favorable de PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin. EH Bildu solo se ha quedado en la abstención”. Hacen país poniéndose de perfil.

¿Vuelve Twitter?

No acabo de sentirme cómodo en Bluesky, entre tanta condescendencia desde la izquierda. Así que esta noticia en Hipertextual llamó mi atención: “Una nueva red social quiere recuperar la identidad que Elon Musk tiró a la basura”. “Operation Bluebird presentó una solicitud ante la Oficina de Patentes y Marcas de EE. UU. para que cancele los registros de marca para ‘Twitter’, ‘tweet’ y otras palabras relacionadas que hoy están en manos de X” con el argumento de que “Elon Musk y X Corp abandonaron el uso de marcas registradas como Twitter y Tweet, y no planean reutilizarlas”. La nueva web se llamaría “twitter.new”.

¿Extremadura es el camino?

Dijo María Guardiola en The Objective que “Extremadura le va a enseñar a Sánchez el camino para salir de la Moncloa”. No sé si lo va a hacer, pero una mayoría absoluta de la del PP en su autonomía sería un gran aviso, no solo al PSOE, también al partido de Sánchez Feijóo. Aunque su discurso sea mucho más duro que su apariencia, da la sensación de que Guardiola sale de la ponzoña en la que está hundida la política española, por eso me interesan tanto los resultados que conoceremos esta noche, porque si el camino, como dice Guardiola, es una confrontación más “soft” (¡con qué poco nos conformamos ya!), vamos bien.

De Andrés es Olentzero

En el amigo invisible, a Javier de Andrés le ha tocado Pello Otxandiano y, como no sabía qué comprar, ha decidido regalarle una experiencia: “EH Bildu denuncia que el PP ha cruzado ‘todas las líneas rojas’ al plantear el ‘exterminio’ de la izquierda abertzale” (El Diario). De Andrés es Olentzero, Maridomingi y todos los galtzagorris juntos. ¡Qué presente! Y qué futuro el del político del PP, tan extremado, tan echado al monte, con la mira fuera del tiesto, y al que le brota, le salen a borbotones palabras como “exterminio” en la tribuna del Parlamento para referirse a los rivales políticos. Todas y todos necesitamos las vacaciones, y de Andrés, más.

¿Necesitan esto?

Estoy muy interesado en el resultado de las elecciones de Extremadura porque creo que una mayoría absoluta de Guardiola, además de sorprendente, puede sugerir que la ciudadanía quiere otra cosa distinta a la ponzoña diaria de la política española. Por eso me ha sorprendido el recurso al “que no nos roben la democracia”, sin duda precipitado y equivocado, después de que todos los indicios apunten a un hurto convencional en Correos, y no al “hecho de extraordinaria gravedad que no admite silencio”, de sustraer unos votos por correo con la intención de modificar el resultado. Eso no es lo que pasó, pero sí lo que tuiteó el PP.

Palestina, hoy

En Gaza siguen muriendo personas, a misilazos del ejército israelí, pasados por la piedra de Hamás, que sigue imponiendo su ley marcial y machista, y por los desastres naturales que se convierten en mortales en campos de refugiados precarios. Pero el gobierno de Netanyahu ejecuta su terrorismo también fuera de Gaza: “La ONU alerta de que Israel ha construido en 2025 un número récord de colonias ilegales en Cisjordania” (RTVE). El de este año es “el mayor número desde 2017”. Son ya “68 las nuevas colonias establecidas por el Gobierno de Netanyahu en los últimos tres años (2023-2025), casi un 50 % más de las que ya existían”.

El modelo de negocio

No tengo pruebas pero tampoco dudas de que Donald Trump descubrió durante su primer mandato que ser presidente de EE.UU. es muy rentable, y que por eso se empeñó en regresar a la Casa Blanca. Un ejemplo: “Eric Trump se ha vuelto 10 veces más rico desde la elección de su padre” y “posee un patrimonio estimado de 400 millones de dólares, más que cualquiera de sus hermanos” (Forbes). “La mayor parte de su fortuna es una participación en American Bitcoin, una empresa que mina y almacena criptomonedas”, esas que Donald Trump impulsó rápidamente cuando regresó al despacho oval. Y no lleva ni un año en él.

“Hijos de puta tontísimos”

Aunque la actualidad me obliga a pasar por X, voy cogiendo el gusto a Bluesky, aunque el bonismo y la satisfacción de la izquierda me empalaga, no me escondo. De vez en cuando me encuentro en esta red social con reflexiones agudas como esta de Rachel: “De joven pensaba mucho eso de ‘no es maldad, es ignorancia’. Luego pasé por la época de ‘no es ignorancia, es maldad’. Pero ahora sé que no, que es ignorancia y maldad. Estamos rodeados de hijos de puta tontísimos”. Eso de los “hijos de puta tontísimos” me parece brillante porque define perfectamente el tiempo que vivimos. Feliz Navidad.

Primero vinieron…

Vuelvo a la red social de los fascistas porque Ernai ha difundido en X su última ekintza: señalar a El Correo. Cuando vi el vídeo, me acordé del poema del pastor luterano Martin Niemöller, “Primero vinieron…”, en el que describía el avance del nazismo, que empezó atacando a los comunistas; después, a los socialdemócratas; más tarde, a los sindicalistas; a continuación, a por los judíos y, finalmente, fueron a por él pero ya no quedaba nadie para protestar. No podemos ceder ni un milímetro, al contrario, debemos denunciar siempre al fascismo que practicar Ernai, esa organización de la que se desentiende Otxandiano pero reconoce Otegi.

Hay muchos

El fascismo está hoy en su mejor momento. Son muchos (aunque lleven distintos collares), pero son menos. Eso es algo que no debemos olvidar. Pero si algo hace bien el fascismo es dejarse ver, ya sea en un vídeo que difunden en X, ya sea en unas pintadas en el coche de Uxue Barkos. La ex presidenta de Nafarroa y, actualmente, senadora de Geroa Bai ha sufrido una agresión en su vehículo privado (por cierto, un Mini y no de los nuevos, así de sencillo), según denuncian en las redes de su partido. El del señalamiento, que vemos que se ha convertido en habitual, es un método tan tradicional del fascismo que ver su recurrencia preocupa.

Es noticia, no es justicia

Esto es noticia: “El Supremo condena a OK Diario a indemnizar con 18.000 euros a Pablo Iglesias por la noticia falsa de la cuenta en Granadinas” (Público). Y que el líder de Podemos haya tenido que esperar “casi una década” hace que la justicia se aun poco menos justa. ¿Qué habría pasado si la condena y la difamación la hubiésemos conocido cuando Iglesias era candidato o vicepresidente (la “información” de OK Diario salió en una campaña electoral)? Ojo, porque la sentencia del Supremo “exonera a (Francisco) Mercado como redactor de la noticia, porque da por probado que el director, Eduardo Inda, tergiversó su texto inicial”.

¿Qué está pasando?

Primero fue la Herriko Taberna de Zarautz (y otras noticias de ese entorno); después, la hipocresía de Errejón; más tarde, el “me too” que está sufriendo el PSOE; en paralelo, los casos de acoso sexual que brotan en el PP; y ahora “el jefe de redes de Vox dimite tras ser denunciado por acoso sexual a un militante que tenía 16 años” (La Razón). Es normal que nos preguntemos qué está pasando. En el caso de la extrema derecha, Javier Esteban “ha cargado directamente contra los dirigentes de Revuelta, Jaime Hernández y Pablo González Gasca, a los que acusa de estar detrás de esta denuncia”, por su conflicto interno.

¿Otro?

“Una jueza imputa por acoso sexual a dos menores al alcalde del PP en Jérica, Castelló. El PP suspende de militancia a Jorge Peiró y lo destituye como asesor de la presidenta de la Diputación de Castelló, Marta Barrachina” (El Diario). La causa “se abrió hace unos meses”. Es decir, Núñez Feijóo ya sabía que tenía esta investigación en sus filas mientras ponía el ventilador apuntando al PSOE para que el hedor del machismo se difundiese, y ha tomado la decisión de destituir a Peiró después de la imputación. Si los casos son preocupantes, las reacciones de los partidos que han sufrido los casos no lo son menos.