Política miserable

Creo que en El Nacional se han quedado cortos cuando explican “el gesto más maleducado de Arrimadas en el Parlament”. Lo que hace la candidata de Ciudadanos es una política miserable cuando espeta a los representantes nacionalistas catalanes: “No se pongan nerviosos, que ustedes aquí son muy gallitos y luego, ante el juez, se vienen abajo”. Es difícil tener y exhibir una bajeza moral y política semejante. Y también es difícil para Ciudadanos cambiar ahora de guion: han hecho del Procés una cuestión de Estado pero Vox les ha adelantado con cuatro mensajes de WhatsApp, y ya solo les queda la escalada de miseria política.

No es un tertuliano normal

Fernando Paz no es un tertuliano normal porque cree que “hay terapias para reconducir a los gays”. No hay libertad de expresión que ampare eso, ni hay explicación de Espejo Público o Antena3 que justifique la invitación a este contertulio. Que este se desnude moralmente tampoco es suficiente si lo hace como un invitado normal y no como un entrevistado al que es obligatorio señalar la ponzoña que sale de su boca. Si normalizamos el mensaje de la extrema derecha, a su interlocutor y a los medios que les dan voz, normalizamos a la extrema derecha. Y eso no podemos permitirlo, simplemente.

Hay temas que no se debaten

No se puede debatir si la homosexualidad es una enfermedad, porque no lo es. Ni se puede debatir si portar armas puede ser considerado un derecho, porque solo es un riesgo. Así que la negativa de Juan Soto Ivars a acudir a tertulias que legitiman estos discursos por medio de una discusión de igual a igual que nunca debería de darse, es el camino. Por desgracia, me temo que las productoras encontrarán a alguien que sí se preste a conversar con el descerebrado que piense que una terapia modifica el amor o que dejar que todos llevemos pistolas genera más seguridad. Si lo defienden, son ultras, no son contertulios.

Tampoco estuvo bien antes

Javi Vizcaíno fue el primero recordaba en Twitter el vídeo de Pablo Iglesias defendiendo portar armas “como una de las bases de la democracia” en un monólogo de los suyos en La Tuerka, en esos que muestra lo listo que es. Mucho más que cualquiera de nosotros. Esos programas en YouTube le llevaron a las tertulias y las tertulias, al Congreso. Entonces, con ciertas dosis de sorna y soberbia, y otras tantas de la claridad meridiana con la que ve el mundo Pablo Iglesias, reclamaba que el pueblo no puede ceder el control de la violencia al Estado. Hoy, en Podemos asegura que no iba en serio, pero el discurso le coloca al nivel de Abascal.

Si no es una estampida, se le parece

Pablo Iglesias ha dicho tantas cosas de un modo tan sobrado que facturas como la del derecho a portar armas emergerán sin avisar en los próximos años. Unos años en los que Podemos, como es el deseo de Iglesias, cada vez más será un proyecto personal. Porque cuando se consume su regreso a la sede, tras su baja por paternidad, puede que se encuentre con Pablo Echenique y un par de globos, como decía un tuit afortunado. El último en abandonar el barco morado es Pablo Bustinduy, considerado uno de los valores del partido… Y considerado, también, un errejonista. Parece que lo segundo ha sido lo definitivo.

Nazi y cabrón, dáselo a tus hijos

No es ninguna broma aunque parezca que han echado atrás la campaña: Cuétara ha decidido poner de reclamo para unos cereales infantiles una galleta basada en Cabronazi. Es decir, en un personaje que se ha hecho popular en las redes sociales digitales por robar contenido disfrazado de Hitler. El resultado es una galleta con la ropa de Hitler y un mensaje: “Niño, cómete esto para que te llegue mucho azúcar al cerebro y se te ocurran maneras de robar el talento a los demás”. Porque los de Cabronazi también lo habrán facturado, claro. Y un falso Hitler nos ofrece el desayuno simpáticamente.

Una bandera para tapar

Inés Arrimadas ha salido al estrado del Parlament con una bandera de España y me parece bien. Eso, sí, ella misma tendrá que aclararse, y no digamos nada de las explicaciones que tendrá que dar a Albert Rivera, por qué ha decidido convertir “un trapo” en su motivo de lucha. Nadie sacará la española de Catalunya, dice Arrimadas que al final, como todos veíamos desde el principio, no es más que la portavoz de un partido nacionalista español. Un partido y una ideología legítimas pero, por favor, que la asuman sin complejos ni subterfugios para esconder su amor por su patria.

El 155 que no hizo el PP

Pablo Casado exige a Pedro Sánchez que ponga en marcha de nuevo el 155 contra Catalunya, y que lo haga metiendo mano en las cuentas, TV3 y la Educación. Cuando gobernaba Rajoy lo primero ya pasó: Montoro controlaba las cuentas del conseller Junqueras y hasta hizo frente a un Llanera que aseguró que bajo la supervisión de Montoro se desvió dinero para el 1 de octubre. Pero el PP no se atrevió ni con TV3 ni con la educación catalana, e hizo bien. El 155 fue bastante comedido, prueba de ello son la cantidad de sueldos públicos que seguían cobrando los independentistas.

Las ideas de Lomana para Madrid

Carmen Lomana se ha ofrecido a su amigo Pablo Casado para ser alcaldesa de Madrid por el PP con un programa muy sencillo: más terrazas, menos multas, menos impuestos y menos manteros. “Una ciudad moderna y abierta”, en resumen, que es lo mismo que no decir nada. Porque mucho tampoco esperábamos de este personaje, y menos si se mete a política. Su visión de la vida es ligera, para la galería. ¿Un proyecto social? En eso no ha pensado: mano dura, pocos impuestos, mucho camarero y mucho disfrute de los que tienen dinero en el bolsillo y tiempo, como ella.

Machismo de Champions

Cualquier opinión del periodista deportivo Juanma Castaño ha quedado inhabilitada después de que él mismo haya asegurado (e insistido) en los micrófonos de la COPE que los futbolistas no tienen que levantarse por la noche a cuidar de sus propios hijos porque su descanso es importante. No dijo nada de las jugadoras de fútbol, cuya maternidad durante su carrera deportiva es casi un tabú. Tampoco quiso entrar, aunque le tiraron el guante, en cómo afecta al descanso de los futbolistas que se vayan de juerga. Lo importante para Castaño es que estén liberados de sus obligaciones como padres.

Por qué es importante la libertad de expresión

Gracias a la libertad de expresión y a la de prensa podemos saber y decir que Arcadi Espada siempre fue tan imbécil como ahora se muestra aunque, durante mucho tiempo, fue uno de los autores de cabecera de la derecha (también de la derecha que se vestía de izquierda) y, como tal, fue defendido, ensalzado y sobrevalorado. Que escriba frases completas y con todas las tildes nunca le convirtió en dueño de una opinión que merezca el más mínimo respeto, y su ataque homófobo a Rufián, absolutamente injustificable, aprovechando que Aznar pasaba por Madrid, le retrata.

Aznar marcó el nivel

Estoy seguro de que José María Aznar regresó a su casa eufórico, convencido de que había aplastado a cada uno de sus rivales, seguro de que su plan había salido a la perfección y sus respuestas preparadas a Rufián y Matute habían funcionado. Luego leyó a Arcadi Espada y, seguramente, le entraron ganas de que alguien le hiciera lo que el columnista de El Mundo describía así: “Rufián, la polla, mariconazo, cómo prefieres comérmela: de un golpe o por tiempos”. Pero la realidad es que Aznar marcó el nivel y Rufián solo lo subrayó: un nivel mínimo por lo poco que aportaron todos.

Entonces, ¿para qué le llamaron?

Aznar compareció en una comisión del Congreso para que Gabriel Rufián, Pablo Iglesias o Toni Cantó pudieran enfrentarse dialécticamente con él. Los tres estaban a otras cosas cuando mandaba el del PP, convertido hoy en un icono de la derecha de la pulserita, el Macallan y los contactos de papá que me harán ganar dinero hasta tener mi propio velero. Pero la realidad es que de la colección de intentos de lucimiento a la que asistimos no hemos sacado nada como sociedad. Javi Vizcaíno lo tuiteó mejor que nadie: “¿Hace falta una comparecencia para certificar que Aznar se la pela todo?”.

Los medios que no controlan

Teresa Rodríguez se ha metido en un buen jardín con su crítica a Canal Sur que, está claro, no le gusta. Pero tampoco le gusta El País que, según ella, no ha plasmado correctamente el sentido de su respuesta. Así que, ni públicos ni privados, todos los medios sobran hasta que difundan los contenidos como le gustan a Rodríguez. No exagero: son muchas las quejas de Podemos porque las cosas no aparecen tal y como les gustaría, pese a que sin la televisión hoy los de Pablo Iglesias no serían nada. Me da en la nariz que no es el modelo, en definitiva, es el control. Allí y aquí.

Los fascistas, a la calle

Angela Merkel es un personaje que siempre me ha generado frialdad. Ni siquiera su imagen de mujer fuerte ha conseguido que genere algo de simpatía hacia ella. Solo aquella foto en la que parecía poner firme a un Trump infantilizado consiguió ablandarme un poco. Hasta hoy, que me cae notablemente mejor porque, según El Confidencial, ha cesado a Hans-Georg Maassen por su proximidad a la ultraderecha alemana, aunque seguirá en el gobierno. Maassen había intentado quitar hierro a una cacería de extranjeros que la propia Merkel había condenado públicamente. Lo del fascismo ya no es ninguna broma.

Rajoy hace que el proceso vibre

Si cuando el parlamento catalán lanzó el procés (y cerró el propio parlamento) me lamenté de falta de sensaciones positivas después de lo vivido, es evidente que esta semana ha cambiado todo y que también todo es posible gracias a España. “La torpeza y la maldad del gobierno español han regalado al Procés la épica que necesita cualquier camino a la independencia”, tuiteaba con acierto Javier Vizcaíno. Rajoy y los jueces han hecho que todos vibremos por Catalunya.

La cordura que falta en Madrid

¡Bendita ausencia la de una mente lúcida como la de Julia Otero en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial españoles! La periodista se manifestó así después de las detenciones de altos cargos del Govern: “Qué error. Qué inmenso error. Prepárense para el resultado electoral que vendrá después del No referendum”. 10.000 personas reaccionaron positivamente ante el comentario en Twitter. España ha hecho que ahora todo sea posible en Catalunya. Hasta la independencia.

Puigdemont aprovecha la torpeza

¡Y hace bien! ¿O qué esperaba el gobierno de Rajoy, que se amilanasen gobierno y ciudadanía catalanas? Todo lo contrario: Carles Puigdemont se envuelve hábilmente en la épica que le han tejido desde Madrid y lanza mensajes atinados que dibujan un poder político español de ultratumba: “No vamos a aceptar un regreso a los tiempos más oscuros. El @govern está a favor de la libertad y la democracia #1Oct” (sic). Gracias, España, por hacer tan bien esta campaña.

Que todo sea así

Era la foto para Xabier Lapitz y para la mayoría: el vehículo de la Guardia Civil “repintado” con senyeras, esteladas, carteles que reclaman democracia y que piden el “sí”. Y será una de las imágenes de este procés junto con la de la Guardia Civil entrando en los edificios del govern para sacar esposados a altos cargos por tener la intención de escuchar a su ciudadanía. Una parte por lo menos ya ha hablado con una resistencia positiva ante la negación constante.

¡Hasta me he reconciliado con el Barça!

Esta semana ha sido tan desacertada para los poderes españoles que hasta me he reconciliado con el FC Barcelona. La entidad que preside Josep Maria Bartomeu se ha posicionado claramente a favor de que la ciudadanía catalana pueda expresarse y en contra de quienes quieren impedirlo, respetando la pluralidad de su masa social, que será representativa de la de toda Catalunya. Para mí el conflicto es así de simple y por eso tomar la decisión de con quién ir es tan fácil.

Pues yo tengo mis dudas

20170531_dudas

En este momento que vivimos, tan difícil para el periodismo, pendiente de qué resulta indignante para esa parte de la sociedad que se manifiesta en Twitter y que siempre está dispuesta a indignarse, después de leer dos veces la pieza de InfoLibre tengo mis dudas de que, realmente, lo del fiscal Anticorrupción, Manuel Moix (heredar junto a sus tres hermanos una empresa radicada en Panamá cuyo objeto era ocultar la propiedad del chalé de sus padres), sea algo más grave que una evidente falta de decoro.

Y no defiendo a nadie

Lo que han leído en el párrafo anterior no es una defensa a Moix, ni mucho menos a Pedro J. Ramírez, siempre dispuesto a dar la versión del poder dominante mientras nos vende no sé qué rollos de la revolución del periodismo en Internet. Pero a menos que haya algo más, que esa empresa haya servido para evadir impuestos (él asegura haber abonado con sus hermanos todos los correspondientes como heredero), me cuesta contribuir a la cultura del escándalo diario.

Dejamos que otros decidan la noticia

La moción de censura de Pablo Iglesias, para Pablo Iglesias, por Pablo Iglesias, es perfectamente útil para explicarme: una noticia que no lo es, porque la moción no saldrá, que hay que contar como quiere el partido que mejor responde a los “indignables”. Pero lo hacen bien en El Independiente: la realidad es que Podemos quiere desgastar al PSOE, y no hacer frente al PP. No podemos dejar que nos digan cómo es la noticia, por muchas menciones que nos hagan en Twitter.

Elevamos el detalle

Y si el PP tuitea una tontería y luego borra el tuit nos enredamos como un gato pequeño con un ovillo de lana. Empezando, por supuesto, por esta misma columna. Los de Rajoy y Alonso tuitearon: “Puigdemont quiere hacer un referéndum en lugar de escuchar a los catalanes”, y la jaimitada hay que señalarla y denunciarla en Twitter, como hace Javi Vizcaíno. Pero lo que tiene que abrir portadas on-line y en papel, y columnas, es la violencia machista que ha generado tres nuevos asesinatos.

No nos toméis por tontos

Para reivindicarnos, para no caer en la espiral del escándalo, que ha sustituido hace tiempo a la del silencio (la coacción ahora te lleva a señalar, a retuitear, a compartir, a gritar: “¡Mira qué zasca!”), es importante que no dejemos que nos tomen por tontos, que es justo lo que hacen en la Barcelona futbolística a los del Athletic: ¿alguien se cree que Valverde y el Barça han hablado por primera vez y cerrado un acuerdo en 48 horas? ¿Y por qué quieren que traguemos con ello?