Venga, Pedro, sal a bailar…

Pedro Sánchez va a tener que ponerse a bailar en un mitin, a contar chistes en uno de esos canales de comedia, a encajar los puyazos de Buenafuente y Wyoming en directo mientras suelta una carcajada y a dar un beso a cada niño de España si quiere que su plan no se le vaya por el desagüe. De momento, la semana empieza mal: los sondeos le dan un peor resultado que en abril, el PP se le acerca y Más País no llega a ser el nuevo Podemos. Sánchez, además, está enfadando a nacionalistas vascos y catalanes en una estrategia que ya nadie entiende. Más le vale que su cuerpo se mueva como una palmera.

Catalunya no es ETA, es peor que ETA

No lo digo yo, lo ha dicho el ministro español de Justicia en La Razón: según él, las fuerzas de seguridad del Estado no se habían enfrentado nunca a una violencia como la que hemos visto en Catalunya desde la sentencia a los presos políticos por el Procés. La reacción, desde Junqueras a Rosa Lluch, la hija de Ernest Lluch, ha sido la lógica: recordar a Fernando Grande-Marlaska las consecuencias de la violencia de ETA, también en Catalunya. Evidentemente, La Razón ha dado un meneo al PSOE por medio de uno de sus ministros más reconocibles, pero este empellón no hubiera sido posible sin el exceso de Marlaska.

A Ciudadanos también se le está haciendo largo

Si al PSOE esta breve campaña se le está haciendo larga, a Ciudadanos, todavía más. Después de ver el vídeo de Rivera en primera persona con las imágenes de la violencia en Catalunya de fondo, el líder de los naranjas nos ha sorprendido con unas camisetas de “liberales ibéricos” rodeado de cuatro chicas con la prenda apretada. ¿Por qué? Porque han querido mostrar reflejos y robar a Sánchez esa descripción. Pero todo lo que hacen queda ridículo. Rivera es ese amigo que sale de un divorcio que no quería, se empeña en rehacer su vida sentimental rápidamente pero parece gafado con las mujeres: todo le sale mal.

Estos sí que están crecidos

El error monumental de cálculo del PSOE no solo pone en riesgo su liderazgo porque el PP le está ya pisando los talones, también ha dado una segunda oportunidad a la extrema derecha que está fagocitando a Ciudadanos y que se muestra crecida no solo en Madrid o Barcelona: en Alicante, simpatizantes de Vox se han colado en el salón del cómic con gritos de “¡viva España!” y “¡maricones!”, según leemos en Contrainformación, entre otro digitales. Es el mismo cuento de siempre, el de los ultras que no comprenden la cultura contemporánea y a quien la disfruta e imponen su país vandalizando.

La “mentira” mil veces contada

Vi el mundial de fútbol femenino e intento ver todos los fines de semana un partido televisado, y sigo notando la misma diferencia entre el fútbol de ellas y el de ellos: la espectacularización del deporte con más cámaras, mejores equipos técnicos y realizadores de primera que sepan seleccionar detalles de un regate y ponérnoslo en cámara superlenta. Porque esos regates están (o faltan si es un plomo) en los partidos de ellas y en los de ellos de igual manera. Así que “la mentira” del fútbol femenino que pregona José María García es solo una cuestión de medios. Y si él no lo sabe es porque no quiere.

La justicia es injusta en España

No nos hacían falta más pruebas para saber que los presos políticos catalanes están siendo víctimas de una justicia española profundamente injusta. Pero la última, de momento, debe ser la constatación definitiva de que, sí, están en la cárcel por sus ideas y de que, sí, quien debería de actuar imparcialmente hace todo lo contrario. Joaquín Urías tuiteaba sobre la prohibición a Junqueras unas líneas muy representativas: “Lo autoriza a tomar posesión como diputado español pero no como europeo. La razón no es jurídica, sino de conveniencia y denota un prejuicio. Terrible”.

Y la democracia, retorcida

El pacto del PP con Ciudadanos y Vox por el que los de Albert Rivera tocarán poder en capitales de provincia menores incluso siendo la tercera o cuarta fuerza evidencia la derrota política de los de Albert Rivera, que no han conseguido ni disputar como segunda fuerza una alcaldía, y que para el PP, Ciudadanos y Vox la democracia es una herramienta para repartirse el poder, no para mejorar la vida de la gente. Isaías Lafuente tuiteaba esto sobre lo sucedido en Palencia: “Siento profunda vergüenza e inmenso desprecio por quienes han urdido la operación y consideran un simple cromo a mi ciudad”.

Ciudadanos ha perdido

César Calderón da una acertada vuelta de tuerca en Público a la derrota de Ciudadanos: no ha sido solo electoral, en las negociaciones con PP y Vox ha sido el “julay” o pardillo al que los de Casado (que se ha involucrado en las negociaciones) han manipulado parece que hasta con sencillez. Así, esa ola de la nueva política que abanderaba Albert Rivera ha llegado a la playa sin fuerza: su partido, reducido a muleta; y él, en entredicho por su falta de habilidad y capacidad para la negociación. Y ahora le viene otra prueba: la que tendrá en Bruselas para explicar que se ha involucrado con Vox en ser el derrotado oficial.

Doble o nada

A Albert Rivera todavía le quedan fichas para hacer una apuesta y jugarse la última mano: en Europa puede triunfar o puede llevar a su partido a la nada política. Macron, de momento, le aprieta las tuercas: tendrá que explicar (y hacerlo claramente, aquí no valen subterfugios ni mentiras vestidas de medias verdades) su pacto con Vox. Según el líder francés, no hay cabida en los partidos europeístas para quienes acuerdan con la extrema derecha. Si a Rivera le excluyen, su problema se agigantaría, pero si le permiten mantenerse podría recolocarse y coger aire como el líder debilitado que hoy es.

¿Y en Tabarnia?

En Catalunya, lo que queda de CiU ha conseguido gobernar en 370 ayuntamientos, ERC lo hará en 359: el PSC, en 89; la CUP, en 19 (que no les pase nada a sus habitantes); los Comúns, en 12; y el PP, en 1. Ciudadanos no gobernará en ningún municipio. No les queda ni Tabarnia, el país ese que se inventaron Boadella, Espada y demás vividores poco recomendables en la jungla, y que estaba formado por los municipios en los que Ciudadanos ganó una vez, en las últimas autonómicas catalanas. Pero a la hora de elegir alcalde… Los de Rivera no han sido opciones preferidas y Tabarnia es hoy la última ridiculez de algunos.

La verdad

Los políticos catalanes que están siendo juzgados en Madrid lo que necesitan es que salga la verdad, porque solo así podrán librarse de las penas que quieren imponerles con saña. Como bien dijo Joaquim Forn en su defensa, Catalunya no declaró la independencia: todo era papel mojado. Así lo hicieron (y así se lo contamos) precisamente para tener una salvaguarda legal. Ahora, después de sufrir a una justicia española vengativa, ese relato, el de la verdad, es el único que puede salvarles. Más les vale a los presos que quienes sostienen y alientan el otro, el falso, dejen de hacerlo cuanto antes.

Y nada más que la verdad

Durante el juicio a los políticos catalanes, el periodista Rafael Méndez tuiteaba: “Junqueras dice que la DUI era parte del diálogo y la negociación. Destaca que él asume las responsabilidades para que no caigan sobre otros. Le ha faltado añadir que no como otros”. Junqueras carga, además de con su responsabilidad, con la de Puigdemont, el mismo que servía de justificación al juez para mantener la prisión preventiva por riesgo de fuga y reiteración en el delito. Urge que empiecen y empecemos a contar la verdad y a explicar los actos de cada uno sin épica ficticia.

Si no, la solución la impondrán otros

Si los catalanes y quienes queremos ayudarles no empiezan a desanudar sus problemas serán otros los que aporten soluciones, como Vidal Quadras en Twitter: “La solución al problema separatista: cirugía (155 amplio por tiempo indefinido) y rehabilitación (cambio en la opinión pública mediante la educación, las redes y los medios de comunicación). Duración del tratamiento: el necesario (mínimo una generación)”. Es decir: borrado de cerebros y aniquilación de ideas. Esto es a lo que se exponen quienes no quieren ser posibilistas por miedo a sus propias mentiras.

Las urgencias de la policía

El Sindicato Unificado de Policías no tuvo ningún reparo en empezar la semana subiendo a Twitter una foto de sus representantes en la manifestación del trifachito junto a Santiago Abascal. Aseguraban que ellos estarán con quien les apoya, independientemente del partido al que pertenezca. Sin embargo, terminaba la semana reclamando junto a otros sindicatos que Pedro Sánchez blinde la equiparación salarial antes de abandonar Moncloa. ¿Es compatible esta exigencia con la foto del domingo, como se preguntaba en Twitter Jorge Matías? ¿O es una especie de chantaje?

Las purgas preelectorales

Por desgracia, hay un Jorge Bustos anterior a su nombramiento como jefe de Opinión en El Mundo, y otro, posterior. El primero era un columnista y cronista extraordinario. El segundo es un hooligan que ya ha dilapida todo su crédito. Sin embargo, a veces surgen destellos en Twitter de lo que fue: “En la Diputación Permanente se están produciendo escabechinas soviéticas. El sanchismo se carga a Barreda y Soraya Rodríguez -por criticar al líder-, el casadismo prepara otra contra el marianismo y el pablismo se dispone a laminar el errejonismo. Ah, el familiar olor de la purga”.

Sin explicación ni humanidad

El Tribunal Constitucional ha decidido “meter en un cajón”, como gráficamente expresan en Eldiario.es, la petición del abogado de Oriol Junqueras de excarcelación de su cliente, después de que Estrasburgo exigiera a Turquía la salida de la cárcel de un líder kurdo. La petición y la denegación, para no influir en el juicio posterior, sirven para poner de manifiesto lo que ya sabemos: que en España la justicia toma decisiones políticas que afectan gravemente a quien las sufre. Junqueras, igual que el resto de presos políticos, están en la cárcel de modo preventivo, sin sentencia. Es necesario recordarlo cada día.

Mientras tanto, la Crida

En esta situación de manifiesta injusticia toca hacer política, y los partidos y representantes catalanes la hacen, pero de un modo egoísta: ERC quiere mostrar, por fin, su liderazgo; PDeCat, hacer recuento de votos y puestos de trabajo; Puigdemont crea la “Crida” con la misma visión mesiánica que ha hecho todo lo demás; y Jordi Graupera intenta cuadrar el círculo presentándose como alternativa electoral a un problema que solo puede resolverse con vías políticas. Agustí Colomines en El Nacional se declara favorable a esta Crida, pero desliza una crítica severa al modo de hacer del President.

Vox les desmelena

Tengo bastante claro que Vox ha dado libertad a PP y Ciudadanos para poner en marcha ciertas políticas y soltar ciertos discursos: la extrema derecha ha empoderado a la derecha que no compite por el relato ni los votantes, simplemente dice lo que siempre ha pensado y hace lo que ha querido hacer desde el principio pero la batalla por el centro no ha permitido. Por ejemplo, este “breve” en El Español: “Moreno Bonilla: ‘El problema del paro en Andalucía es por la presión fiscal’”. Y gracias al pacto con Vox, PP y Ciudadanos podrán bajar los impuestos y dejar sin recursos a la Junta en favor de los más ricos.

Podemos sigue dando vueltas

Mientras la derecha avanza, liberada, la izquierda sigue con su batalla interna, estudiando el modo de hacer una sarracina dentro de la propia izquierda y que parezca todo lo contrario: Irene Montero anuncia ahora que estudiarán la manera de colaborar con Errejón. En concreto, proponen hacer una candidatura de Podemos e integrar ambas mientras, según Montero, Podemos se retira de la campaña para la alcaldía. No me creo nada. Y lo peor es que espero a Pablo Iglesias corrigiendo (porque en realidad no saben qué hacer y no quieren perder su bastión, Madrid) a su número dos y su pareja, al mismo tiempo.

Censuro que un taxista opine

Estoy a favor de los taxistas como estoy a favor de las empresas de reparto frente a Glovo o a favor de los hoteles frente a Airbnb: en definitiva, estoy en contra de la precarización de los servicios en nombre de la tecnología. Pero no puedo posicionarme a favor de tipos como Peseto Loco o Tito Álvarez, que ha mandado un WhatsApp a la prensa cuestionando que el ministro de Interior mande a la Policía intervenir contra el bloqueo de los taxistas porque es gay y le ha nombrado un presidente socialista. La crisis de reputación de los taxistas la agravan portavoces y mensajes como estos.

Menos para los autónomos

Ya venían preparando el terreno para subir la cotización de los autónomos. Con todo lo que hemos oído, los 5,36 euros mensuales de la base mínima hasta parecen poca cosa. Pero es mucho porque llueve sobre mojado, porque no es solo lo que aportamos mes a mes, es lo que movemos, lo que generamos y con lo que cargamos, es el gasto menor que hacemos en Sanidad (todo el mundo sabe que no enfermamos, directamente, nos morimos en unos días), es lo que repostamos, adelantamos en IVA, adquirimos y lo que invitamos a comer. Es lo que nos joden mientras nos señalan.

Las “elecciones” de Podemos

El tuit podría pasar como uno más que intenta hacer gracia y lo consigue relativamente. Pero lo que conlleva tiene mucha sustancia: a lo largo de varios tuits Silvia admite que se dio de alta en el censo de Podemos para “trolear” y que sigue contando hoy como una de las miles de personas llamadas a votación. Una votación que en el caso del ayuntamiento de Madrid, efectivamente, parece de chiste: el único candidato es Julio Rodríguez, con el que se empeña Pablo Iglesias incluso desestabilizando a Carmena. “Primarias de un señor que compite consigo mismo. Y lo mismo hasta pierde, ojo”, sentencia la tuitera.

Tramposos, tampoco

Oriol Junqueras y Carles Puigdemont todavía no han sido juzgados. El primero sufre en la cárcel y el segundo está abocado a ella por culpa de una justicia española revanchista. Pero no hay sentencia ni condena, ni mucho menos petición de indulto. Así que el autobús de Ciudadanos, con la imagen de ambos políticos y el lema “indultos, no” que se pasea por Madrid con el logo de los de Rivera, es una provocación innecesaria. Una trampa para generar tensión social ante un dilema que no existe. Una jugarreta de quien se define con este tipo de acciones.

Necesitamos más Obamas

Mientras esperamos a ver si se lanza Michelle, de momento, para el recuerdo contamos con Barack, que no solo nos dejó enormes fotografías y tímidos impulsos a políticas relevantes (una especie de sanidad pública o el deshielo con Cuba), también sigue apareciendo como la némesis de un Trump. Barack Obama ha colaborado recientemente con el banco de alimentos de Chicago (su ciudad), que preparaba una cena de beneficencia para Acción de Gracias, dándoles apoyo comunicativo y, en la medida que ha podido, con trabajo manual. Así se hace historia.

Se nos va la cabeza…

Nunca he estado a favor de que se ponga a los menores a trabajar. De hecho, cuando era más pequeño ver a niños de mi edad cantando o actuando no me producía empatía sino incomodidad. Hoy que soy aita lo llevo peor todavía. Y pueden decirme lo que quieran de “vidas resueltas” u horarios compatibles con que estas niñas se sientan niñas, pero si “Everleigh y Ava” ganan cinco millones de dólares al año es porque sus propios padres las tratan como a mascotas de exhibición y porque su popularidad es tan alta que les hurta parte de la infancia.