Franco solo les dejó unas pocas perras

Aunque solo hubieran sido 100.000 pesetas en el banco y un piso en la calle Requena, toda la herencia de Franco a sus descendientes es la herencia de lo robado durante una dictadura y solo su devolución es lo que deberíamos contemplar. Por el contrario, tenemos que tragar, además, con que robó poco y, por extensión, que todo lo logrado por los Franco ha sido fruto de su esfuerzo. Para que se hagan una idea: la misma que firma la exclusiva del testamento en El Mundo es la que escribió junto a Francis Franco el libro “Cuando mi abuelo era persona”. Dos documentos que en pleno revival franquista dicen más que lo que cuentan.

Neoliberales, sí, pero de cuna

Incluso aunque me tragara que ese testamento es el real, es evidente que el fortunón del que disfrutan ahora los herederos directos del dictador tiene mucho que ver con las buenas relaciones que, ya en democracia, han mantenido con los grandes poderes. Pero los Franco de hoy son solo el epítome de esa clase social que todo lo consigue gracias a las buenas relaciones de sus mayores. Para todos ellos, una usuaria de Twitter proponía: “Un reality en el que a un grupo de niños de papá les pongan en una nueva ciudad sin contactos y con 500 € al mes y ver cómo con ‘esfuerzo’ se intentan hacer millonarios”.

No sueltan ni una rama

La unidad de España, de hecho, tiene mucho que ver con esa economía de clase muy alta que no suelta ni una rama y, si puede, se la roba al que tiene menos. Porque la unidad de España, al final, es una cuestión económica. No lo digo yo, sino Santiago Niño Becerra en RAC1: “Lo que está pasando con el procés a Catalunya es puramente económico. España quiere a Catalunya por simple interés”. ¿Se imaginan una España sin Catalunya ni Euskadi? ¿Quién sería el motor? ¿Valencia? ¿Cantabria? ¿Madrid? ¿Qué sería capaz de generar la capital de España sin robar vía dumping y politiqueos sedes sociales a otros?

Incoherencia para regalar

Esa España que solo sabe hablar de su unidad y a la que le tiemblan las piernas ante la perspectiva de que el estado de las autonomías pase a ser, por fin, una realidad, es al mismo tiempo la España que solicita la creación de selecciones dentro de los estados. ¡Y qué selecciones! “Es llamativo que la Federación Española de Rugby haya ‘provocado’ la creación de una selección regional extranjera. Este sábado jugó ante Occitania en Toulouse. España se quedó sin rivales para amistoso, y le propuso a Occitania ‘crear’ su selección, que no había jugado nunca”, tuiteaba el periodista deportivo Aitor Lagunas.

España es así

Ya hablaremos de las lecciones que tiene que dar Bilbao a los aficionados de la selección española que vengan a visitarnos durante la Eurocopa, pero hoy toca hablar de cómo es esa España deportiva: la reincorporación al mundo del fútbol de Luis Enrique Martínez es una buena noticia, pero cómo han tratado en la Federación al actual seleccionador, Robert Moreno, describe un modo de actuar y de ser. Luis Rubiales lleva en dos años tantos seleccionadores como Villar en más de veinte, y este bombero pirómano es el que va a presidir los partidos de España en San Mamés.

Me representa

Aitor Esteban me representó cuando negó el saludo a Iván Espinosa de los Monteros al final del debate del viernes en La1. Hizo bien el portavoz en el Congreso en repeler el apretón de manos de quien solo 10 minutos antes le había llamado «racista». Del mismo modo que no solo se lo llamó a él, sino que vino a decir que todos los vascos nacionalistas lo éramos, el desprecio de Esteban también fue, en parte, el mío. Y me consta que el de muchos y muchas (el tuit va camino de los 10.000 retuits y 30.000 «likes») . Al fascismo no se le combate con cortesía. Se le combate, y punto.

El empobrecimiento de la política

La política es un sector empobrecido aunque parezca todo lo contrario, y esta sucesión de procesos electorales solo está poniendo en mayor riesgo las estructuras de los partidos y sus relaciones con proveedores. La culpa la tiene, como en casi cualquier proceso productivo, la externalización y la contratación de asesores que no piensan en la política sino en las campañas, que no necesitan a los partidos sino a los candidatos. Y así hemos llegado a este punto ridículo de la política española que nos arrastra a los vascos. Sobre estos asesores, en El Confidencial han publicado un extenso e interesante reportaje.

¡Que no todo es la tele (ni Internet)!

Hemos llegado a un punto en el que la preocupación de un partido es que le mencionen en los programas de televisión o en Twitter. Este titular de Vozpópuli no puede ser más elocuente: “Podemos arremete contra LaSexta: ‘Ni el Gran Wyoming nos menciona’. La cúpula del partido morado cree que la cadena de televisión que les aupó en su momento ahora defiende las tesis del PSOE y Errejón. En redes critican abiertamente sus informativos”. Solo quieren presencia, la que sea, y si no van a Internet a quejarse. ¿Y la política? Si uno hace un buen uso de sus habilidades no necesita de ese modo la tele.

Y sí, los medios hay que pagarlos

Justo antes de las elecciones también hemos visto cómo El Mundo daba un paso importante: ha puesto un muro de pago (ya somos torpes los periodistas, que trabajamos con palabras y elegimos “muro” para cobrar por nuestro trabajo). Cuando lo hace un grande respalda lo que ya hemos hecho los pequeños (DEIA incluso empezó así su andadura digital) y abre el debate. Hemos malacostumbrado a la ciudadanía que cree que con la publicidad on-line se paga todo (y aun así se quejan de ella) y que, sobre todo, los periodistas no necesitamos comer y nuestras parejas pagan toda la hipoteca y la ikastola de los niños.

Aunque para ver algunas cosas…

Y en este debate de los medios, la subsistencia del oficio, la importancia de la información y lo mucho que cuesta mantener una redacción periodística… Se nos ha colado, otra vez, Cristina Pedroche y su vestido para las campanadas. La presentadora de LaSexta ya ha anunciado que volverá a enseñarnos todo lo que pueda de su cuerpo y que hasta sus padres se han mostrado un poco contrariados en la prueba del traje de este año. Pues vaya. Lo peor es que, además, su apuesta por mostrar más que sugerir irá acompañada de un argumentario feminista que a estas alturas no se traga nadie… Y de publi, de mucha publi.

Prometen lo imposible

Aunque el PP esté dedicando todos sus esfuerzos en empatar su partido con la extrema derecha, en el bipartidismo esas tablas parece que están aseguradas… Como lo han estado siempre: en El Blog Salmón denuncian que “un análisis por encima de las propuestas económicas del PSOE y del PP conocidas hasta el momento denotan inconsistencias y elevados niveles de riesgo de meter a España en problemas de solvencia a medio plazo”. ¿Cómo? Básicamente, PSOE y PP se limitan a combinar mensajes, pero no a hacer sumas: bajar impuestos, aumentar el gasto (o la deuda) y rebajar el déficit es imposible.

El PP, sin rumbo

Empiezo a creer que el problema del PP no es que haya virado hacia la extrema derecha, sino que se ha quedado sin equipaje ideológico y, directamente, a la nueva dirección, que bebe de la más casposa, la de Aznar, le da igual todo. Prueba de ello es que con cuatro ideas machaconas se montan un programa, como se desprende de la lectura que han hecho en El Boletín del que acompaña a Casado en su campaña: la famosa rebaja fiscal, especialmente ventajosa para quienes más tienen, y Venezuela ocupan parte del espacio que, sin embargo, no dedican a la corrupción ni la memoria histórica.

Cómo se financia Ciudadanos

El tema del pago por ocupar buenos espacios en las listas de Ciudadanos ha vuelto a aparecer. Hace ya un tiempo lo pudimos leer en La Marea, pero la publicación de algunos hechos concretos en El Mundo, en pleno arranque de la campaña, ha prendido otro incendio en el bosque de la inconsistencia en el que andan perdidos Albert Rivera y los suyos: En San Sebastián de los Reyes y en Fuenlabrada pagaron 18.000 y 11.000 euros por estar en lo alto de las listas, en Alcobendas el cabeza de lista habría pagado 2.500 euros por el puesto, y en Arroyomolinos, ir quinto costaba 1.200 y, sexto bajaba hasta los 600.

En Vox, todo vale

Los que van sin sonrojarse por el mundo, porque no pega con su ideología, son los de Vox: Iván Espinosa de los Monteros, el líder económico de los de Abascal, no solo habría creado una sociedad para construir su vivienda, lo que ya supone pagar impuestos de un modo ventajoso, también intentó eludir el pago de una parte de la obra. Cuando la constructora lo denunció disolvió la sociedad para dar esquinazo a la deuda, pero entonces denunciaron a la persona que estaba detrás de la sociedad… Y la encontraron: Espinosa de los Monteros fue condenado a pagar la deuda y los intereses, según El Plural. Ese es el gurú económico de Vox.

Nos llevan años de adelanto

“En Inglaterra, el fútbol juega un papel muy importante en nuestra cultura, por eso vamos a trabajar para mantener la salud y sostenibilidad de nuestra liga”, de ese modo han zanjado los clubes de la Premier el debate sobre la superliga que nos ha tenido entretenidos (y un poco preocupados) estas semanas. Lejos de dejarse llevar por elucubraciones económicas irreales, los clubes de la isla han sido coherentes con otras decisiones previas (limitar el cambio de horarios o pactar el precio de las entradas) y han decidido no enfadar a los hinchas. Ellos sí saben que sin aficionados de las ciudades y de los barrios no hay fútbol.

¿Entonces, el futuro es…?

Albert Rivera justificaba en televisión y en Twitter haber entrado en un pacto entre PP y Vox de la siguiente manera: “El mapa político ahora es muy complejo y hay dos opciones: volver a los bandos, mirar al siglo XX y dividir a los ciudadanos en rojos y azules otra vez o mirar al futuro y llegar a acuerdos desde el centro, la moderación, la unión y los valores constitucionales”. Ha sido más concreto en su descripción del pasado que en la del futuro, pero todos sabemos lo que quiere decir: que Vox, la extrema derecha, es lo que nos viene. Y ojo, tiene toda la razón: ya los tenemos encima. Y nos tendrán enfrente.

Aquí, lo pactado

Para Rivera, por lo tanto, el futuro es llegar a acuerdos, directos e indirectos, con quien defiende lo siguiente: “Se dan ayudas a cien maltratadas pero sólo tres son reales”. Lo ha dicho a El Mundo (y lo recoge El Plural) Francisco Serrano, el líder de Vox en Andalucía, que es consecuente con el falaz argumentario de su partido durante la campaña: el fin de los chiringuitos feministas, según sus propias palabras. La gravedad es máxima, porque se está refiriendo a quien gestiona la atención a víctimas de violencia de género. Estos son los amigos de Rivera, Casado… Alonso y Sémper.

La gravísima cortina de humo

Echar por tierra consensos básicos como el apoyo a las mujeres maltratadas, pese a su gravedad, no es más que una cortina de humo, como nos recuerda Luis Arroyo acertadamente: el acuerdo de las derechas en Andalucía es, básicamente, de derechas. Pero sin tapujos: las exenciones de impuestos e incluso las subvenciones (a la caza y la tauromaquia) benefician a las clases altas andaluzas. “Dicen hablar en nombre del pueblo contra el establishment, pero lo que hacen es justamente lo contrario: perpetuar el dominio de los señoritos del cortijo, que, de hecho, son ellos mismos”.

El valor del equipo

Esta semana me he llevado una gran decepción con Francisco Ibáñez, el creador de Mortadelo y Filemón entre otros personajes tan importantes para mí en la niñez… Y un poco después. El genial dibujante ha despreciado recientemente la labor del entintador, esa persona que coge sus dibujos a lápiz y les da color y volumen. Para compensar mi chasco, generado por una persona a la que aprecio como artista, les recomiendo la lectura del post de Pablo Vicente en Canino, motivado por la misma decepción, sobre la importancia de los entintadores, también la de los de Ibáñez.

La garra del Athletic

Aprovecho la foto que ha colgado en Facebook Ángel Ruiz de Azua, de su propio archivo, para sumarme al deseo del fotógrafo (cuyo nombre fue uno de los primeros que memoricé cuando tuve claro que quería ser periodista) de que este Athletic siga mostrando sus garras. Hoy tenemos un examen duro: si ganamos al Sevilla nos enfrentaremos con nuestro principal rival, el Villarreal, con más confianza y más capacidad para reaccionar. Además, contamos con Ibai Gómez. No es momento de mirar hacia abajo ni hacia atrás, pero la icónica foto de Ruiz de Azua nos tiene que inspirar a todos.

El «desagravio»

A Jorge Bustos le ha sentado fatal dirigir la sección de Opinión en El Mundo: ha pasado de ser un columnista y un cronista siempre disfrutable a ser otro tuitero desatado y apoltronado en su trono, en su caso, pegado a la derecha. En su carrera hacia ninguna parte tuiteó que “ya era hora de desagraviarlos” en referencia al aplauso que recibieron Juan Carlos I y Sofía de Grecia. Diego Barros le contestaba: “Ojalá me hubieran agraviado a mí como a ellos”. Se ha rasgado el velo pero sigue sin haber consecuencias.

“Respeto a las leyes”

Cuando Felipe VI apeló en su discurso al espíritu que, hace 40 años, permitió elaborar y aprobar una constitución en España, como buen Borbón, obvió el punto de partida: la dictadura. El actual monarca reclamaba, según El Confidencial, aquel diálogo y aquel respeto a la ley. Lo de diálogo, pase, pero si por algo se definió la Transición y la elaboración de una nueva Constitución española fue, precisamente, por romper con la legalidad vigente heredada de una dictadura. Yo sí apelo a la irreverencia de entonces para articular un texto que nos contente… O nos deje ir.

Ni siquiera en lo que es su fuerte

Podemos no solo pierde votos elección tras elección: sus dirigentes han perdido el sentido del ridículo con declaraciones (y acciones) impensables hace solo unos meses, e incluso lo que se supone que hacen bien, la imagen, lo hacen mal. El icono que usaron para reclamar una república feminista el Día de la Constitución es un logo de una base de datos barata (su uso costaba 9,50 €). Si lo han pagado y a todos les ha gustado no podemos decir nada salvo señalar el modo en el que la improvisación y el lanzamiento de temas se va instalando en una nueva política desnortada.

Las televisiones públicas no están garantizadas

Celebro que la simple sugerencia de Vox de que ellos verían bien el cierre de Canal Sur, antes incluso de que sus doce parlamentarios recojan su acta, haya servido para apretar filas entre trabajadores y sindicatos del ente y, por lo visto, entre muchos defensores del modelo de televisión pública actual (entre los que siempre me he incluido). La idea de los de Abascal y la reacción también tienen que servir como toque de atención a quienes piensan que la lluvia de millones es un derecho, y a los partidos que dicen defender los entes públicos y luego hacen casus belli.

Entrenador nuevo, victoria segura

Mientras leía ayer las crónicas del primer partido de Gaizka Garitano al frente del Athletic no podía dejar de pensar: “Espero que no hayamos malgastado la bala del cambio de técnico”. Ya saben que casi se da por hecho que tras un relevo en el banquillo viene una victoria, y defiendo permanecer en la Copa aunque solo sea por su efecto motivador en Bilbao, pero ojalá ese 4-0 lo hubiéramos celebrado contra el Girona, sinceramente. En cualquier caso, sigo pensando que nos salvamos porque hay equipo y estructura para lograrlo… Si nos lo tomamos en serio y apretamos las filas.