«Fácil, rápido, sencillo y efectivo»

Así califica Xavier Tomàs en X al diálogo que ha iniciado Aitor Esteban con sus seguidores en Instagram y TikTok. El líder del PNV animó “a sus seguidores a que le hicieran preguntas” y “ahora acaba de subir un vídeo, respondiendo a una selección de ellas de manera informal mientras toma un café en una terraza, con autobroma sobre su ‘look’, incluida”. Según el consultor, siempre atento a las novedades, “las redes sociales, especialmente en política, no van de subir vídeos y ya está. Si nunca respondes, ni fomentas la participación, ni la interacción con tus seguidores-votantes, ¿qué sentido tiene solo publicar contenido?”.

La alternativa

El mejor uso que un político (y cualquier profesional) puede dar a las redes sociales es un uso genuino. Pero dejar el móvil en las manos de la marca personal puede ser totalmente contraproducente: Óscar Puente, señalado diariamente como posible relevo de Pedro Sánchez al frente del PSOE, es el mejor ejemplo. Esto dedicó a Eduardo Madina en X. “Lo que te duele todavía es el baño que te dio Pedro. El rencor es un veneno que te tomas tú, creyendo que vas a matar al otro. Pero el otro está vivito y coleando y es presidente del Gobierno. Y tú andas de tertuliano exhibiendo tu rencor cada mañana. ¡Para lo que has quedado!”.

¿Por qué va a dimitir?

Desconozco cómo valora la ciudadanía alemana la actividad de su gobierno nacional, pero creo que el canciller alemán Friedrich Merz hace bien no dimitiendo ahora. ¿Para qué, para que la ola de la extrema derecha se lleve todo por delante? También necesitamos ver, y entiendo que esa necesidad llega hasta Alemania, victorias como la de Berlín, contra la fascistada. En España, el PSOE ha perdido casi todo el poder autonómico y en las grandes ciudades, que ha caído en manos del PP y Vox (solo espero que en el PP se arrepientan de esta obscenidad), pero si Sánchez adelanta las elecciones no será por eso, precisamente.

Nada lo justifica

Solo una invasión como la de Rusia sobre Ucrania puede justificar una defensa proporcional, pero la violencia para una reclamación política legítima nunca es la vía. Más bien, al contrario. Así que el gobierno de Ceuta ha acertado cuando “ha hecho un llamamiento a la calma después de los sucesos ocurridos este pasado domingo en el puerto, cuando grupos de ceutíes querían rechazar la llegada de miembros de Negu Gorriak y se terminó con altercados, detenidos y el coche de la diputada Julia Ferreras destrozado” (El Faro de Ceuta). “La violencia no es una alternativa”, sentencia. Nunca lo fue.

No se atragantó

Doy por hecho que Juan Carlos I no se atragantó el viernes pasado durante la “mariscada” que “celebró” en Sanxenxo el viernes pasado, en palabras de Vanitatis. “La infanta Elena, su sobrina María y su hermana, la infanta Margarita, además de amigos de siempre” le acompañaron “en la regata que lleva su nombre”. Esta ha sido “su cuarta visita a la localidad pontevedresa en lo que va de año” porque una cosa es largarse para eludir las investigaciones y los comentarios, y otra no disfrutar de la fortuna que ha amasado de una manera que, por lo que parece, nunca vamos a conocer con el detalle que debiéramos.

Un verdadero regalo

Más importante que la reducción de la jornada laboral, ese tanto que se anota Yolanda Díaz pero que saldrá del esfuerzo de las y los autónomos, me parce esto: “Los trabajadores tendrán derecho ‘a no ser localizables’ fuera de su jornada y se prohíbe la comunicación por cualquier vía” (Huffington Post). Este sí que sería un buen regalo de Olentzero para todas y todos: el derecho a la desconexión, a no ser molestadas ni molestados. O como yo prefiero llamarlo: el respeto al descanso de los demás. Si eso se cumple, todo mejora. Si no hay llamadas, WhatsApp ni e-mails mientras estás en tu casa, vuelves al trabajo con más energía. Comprobado.

La alegría de la Navidad

Felipe VI y Letizia Ortiz decidieron dar una alegría a la gente que peor va a pasar la Navidad y se dieron un paseo por Catarroja. Claro que sí. Porque la alegría son él y ella, solo hay que verlos, dan ganas de reír siempre a su paso. O no. La alcaldesa de la ciudad está “enfadada con la visita” y la considera “una falta de respeto” (El Nacional). Según Lorena Silvent, la familia real española ha querido “aparentar una cierta normalidad, que no es real, en lugar de acudir a la zona donde todavía trabajan un millar de efectivos del ejército”. De hecho, hasta extraña que el rey no haya saludado a las y los militares que “están sacando barro” todavía hoy.

El rey fue su padre

Me importa entre poco y nada cómo ha celebrado la Infanta Elena su 61 cumpleaños o cómo tiene decorada su casa… Siempre que la fiesta y las obras de arte no las hayamos pagado nosotras y nosotros, claro. Lo cierto es que no sabemos muy bien de dónde saca sus ingresos la hija y hermana del rey, ni qué hace con ellos, pero sí sabemos que del gañote ha hecho su vida: vive en “un piso de 2 millones de euros y con 500 m2 que le regaló el rey Juan Carlos” (Vozpópuli). A Elena de Borbón no le ha hecho falta nunca escribir una carta a Olentzero, con pedir lo que quería a los reyes lo tenía todo. ¿Y qué ha aportado ella?

Por desear que no quede

Dicen en El Independiente que “Podemos allana el camino para el regreso de Irene Montero con Iglesias en la retaguardia”. Una vez más, la voluntad de la ciudadanía les importa un rábano: la gente ha confiado en ella como europarlamentaria y ella, junto a Pablo Iglesias (¿y Montero para qué está además de para insultar a Aitor Esteban?), deciden cambiar de parlamento sobre la marcha. De la pieza, de la actitud, me quedo con eso: con cómo la voluntad de la ciudadanía, expresada con el voto, y el trabajo de la afiliación, que colabora en las campañas, es lo de menos para la pareja que trata el partido como una sociedad limitada.

Que no nos falte

Y a Olentzero, claro, le pido abundancia. Pero también le pido que nos siga regalando detectores inofensivos de tontos. Tenemos varios marcadores de idiocia: afiliarse a Vox, no vacunar a tus hijas e hijos… Pero son peligrosos para la sociedad. Este, no: un grupo de terraplanistas fue a la Antártida a demostrar que la tierra era plana y volvieron con el rabo entre las piernas. Porque como bien explican en Xataka, Eratóstenes, hace 2.220 años ya lo demostró con dos palos a 800 kilómetros de distancia. Y hace solo unas décadas lo explicó con sencillez Carl Sagan en un vídeo que está disponible en YouTube.

El candidato de las bases

Reconozco esos paseos, esas fotos, esa búsqueda del tumulto, esa necesidad de buscar quien le acompañe para que no haya duda (“sí, es él”) y hasta el juego con la cámara: cuando esta apunta, alguien mira hacia el apuntado. Pello Otxandiano está de campaña, plenamente. Su presencia en Santo Tomás, en Bilbao, junto a Iker Casanova y Maddalen Iriarte, ni fue casual, ni es recurrente. Y menos, con un equipo de foto profesional a metiéndose dentro de los puestos. Ni es habitual, tampoco, la redacción de su tuit. Otxandiano está de campaña, pues muy bien, pero que no nos venga ya Bildu con el cuento de “las bases”, por decencia.

Todo lo que está mal

La pieza en El Mundo sobre el 60 cumpleaños de Elena de Borbón, que celebró en un restaurante de Madrid con su familia, Juan Carlos I, Felipe VI y Letizia Ortiz, incluidos, es imprescindible. Y lo es porque lo que cuenta importa: importa que haya una élite que vive y gasta con horarios y calendarios demasiado fáciles, que viaja en jet privado, que pone de moda y come en restaurantes que abren los hijos de sus amigos, de la misma élite, y que celebra con menús de más de 100 € por persona, bodega, aparte. Importa porque se lo regalamos, directa o indirectamente. E importa porque no podemos permitírnoslo.

El dinero público es limitado

Importa que hayamos mantenido a una familia real española durante más de cuarenta años, y lo que nos queda, que no ha dudado en hacer negocios o colocar a todos sus miembros en trabajos muy cómodos. ¡Claro que importa! Porque el dinero público es limitado. Y si se gasta no se reemplaza dándole al botón de imprimir. “España supera a Rusia en la lista de morosos internacionales y comparte liderato con Venezuela”, leo con asombro en Vozpópuli. El top 5 lo completan Ucrania y Argentina. Y todo eso indica que no es algo circunstancial: el impago es habitual porque el dinero se agota antes de afrontar deudas que acaban en arbitrajes.

“Menor crispación”

Hace años que si veo los informativos de Telecinco es por accidente (pero veré el estreno de Carlos Franganillo con toda la atención). No veía a Piqueras porque me resultaba tan contradictoria su presencia en la cadena como me ha resultado su despedida: “Les deseo menor crispación”, dijo el periodista en la televisión que ha hecho de la crispación su modelo de negocio. No obstante, le doy la razón: necesitamos menos crispación en lo poco importante (el entretenimiento televisivo) y en lo más importante, como es la actualidad política y social. Pero porque la veo cada día lamento ser pesimista, especialmente a un día de Nochebuena.

Menos Superliga

No sé qué futuro tendrá la Superliga porque no sé si lo que he leído responde a elucubraciones, deseos o información sobre el modelo de competición (tres ligas de las que dos están blindadas) y de explotación (¿fútbol en abierto? ¿En serio? ¿Durante cuánto tiempo?). De verdad solo sabemos que Real Madrid y Barcelona siguen adelante y que los clubes de la Premier, de momento, han anunciado que no participarán en la competición. ¿Será cuestión de principios, de tiempo o de dinero? Yo sí lo tengo claro: no me gusta la élite regalada en la sociedad como no me gusta la élite regalada en el fútbol.

Su lucha y la de todas las personas

El domingo pasado celebrábamos el Día contra la LGTBIfobia en el Deporte. Una jornada que pasó casi desapercibida. Pero gracias a Líbero, durante la semana el tema ha revivido con su duro pero necesario texto sobre Justin Fashanu, “el primer futbolista en confesar públicamente su homosexualidad”. “El delantero inglés de los años 80” “vivió tal tormento durante su carrera deportiva que decidió acabar con su vida en 1998, con 37 años”. “‘Ser negro ya era difícil y si a ello le sumas ser gay era aún más’, confesó en un reportaje televisivo su hermano John”. Hoy su lucha “sirve como ejemplo”, pero para todas y todos.

La gran noticia

En este domingo lluvioso que aprovecho para hacer un repaso semanal no podía dejar de comentar la noticia de “el tercer caso del mundo que se cura de VIH” (República). Ya sé que se trata de personas concretas con una casuística específica, pero si se confirma que hay una manera de curar del SIDA podemos estar ante procesos y medicamentos que, poco a poco, vayan lográndolo con más facilidad. La mayoría de los que tenemos más de cuarenta tenemos grabadas imágenes y momentos relacionados con esta enfermedad, y nos acordamos de la marginación que sufrían quienes la padecían. Hoy el escenario es otro y es el mejor.

¡Venga ya!

Hay quien cifra en 20 millones lo que ha cobrado el príncipe Harry por sus memorias. En Informalia hablan de que Iñaki Urdangarín podría haber sido tentado con 10 veces menos por hacer lo propio. Poco dinero para lo que puede destapar (si cuenta la verdad) pero suficiente para rehacer su vida: eso es lo que han debido de pensar en la Casa Real, que ya se ha puesto manos a la obra para neutralizarlo, y para ello, van a “pagar una pensión a Iñaki Urdangarin si quiere que guarde silencio y renuncie a escribir un libro por el que le han ofrecido dos millones de euros”. Pero, ¿con el dinero de quién comprarán ese mutismo?

Otro

Elon Musk tuvo la idea y la puso en marcha y, por lo que parece, Mark Zuckerberg va a copiarla y ganar aún más dinero (me sorprendería que no fuese así): pagar por las cuentas verificadas es una fuente de ingresos novedosa que las redes sociales ya están poniendo en marcha, y realmente cambia el juego. Las y los usuarios no pagábamos por los servicios porque nosotros éramos el producto que las empresas vendían: targets autosegmentados a los que colocar publicidad aceptada a cambio de mantener unas conexiones personales virtuales. Ahora, además, vamos a pagar por hacerlo. O lo harán las marcas, en primera instancia.

Una estupenda paradoja

Ya había leído algo sobre los libros que se venden en Amazon escritos gracias a (o “por”, directamente) ChatGPT cuando di con este post en Microsiervos: “La paradoja de la revista de relatos de ciencia ficción que ha decidido no recibir más abrumada por los generados mediante IA”. ¡Qué gran dilema! Una revista en la que los autores habrán reflexionado tanto sobre la inteligencia artificial se ve obligada a gestionar textos que pueden haber sido creados por esa tecnología. ¿Por qué? ¿No se trata, precisamente, de eso, de suspender la realidad por un rato y dejarse llevar por relatos en los que la tecnología también es protagonista?

El asesor facha del partido facha

A Macarena Olona le ha empezado a fastidiar que en Vox puedan tener a fascistas a sueldo cuando uno de ellos le ha llamado “hija de puta”. Según The Objective, quien lanzó ese audio con el insulto y “otras lindezas irreproducibles por su carácter altamente lascivo” (sí, “lascivo”), podía ser Españabola, un usuario de Twitter que va abriendo cuentas según el sistema se las cierra, al que siguen miles pese a las dificultades y que “se trata de un varón joven, asesor de Vox y que trabaja en el Parlament de Cataluña” que “tenía en su descripción de Twitter las siglas AHTR (Adolf Hitler Tenía Razón) y compartía fotografías con la Totenkopf”.

Por qué Ciudadanos es irrelevante

Ciudadanos es un partido irrelevante y sin futuro. Pero la situación ya no es dramática, ni grave, ni siquiera es incómoda: la mayoría de las y los que quedan estarán ya buscando acomodo futuro en otras siglas. Pero ni con ese afán resulta explicable lo que sugirió la concejala en el Ayuntamiento de Zaragoza, Carmen Herrarte, que “espera que la ministra de Igualdad, Irene Montero, ‘ponga a sus tres hijos en la puerta de un colegio con esos señores tan amables que regalan caramelos’” después de haberse “mostrado sorprendida por ‘la promoción de los delitos sexuales a menores que hacen desde el Gobierno’ (EPE).

Doña Elena

En realidad, el debate sobre las bajadas de impuestos se puede zanjar rápidamente. Es tan fácil como elegir bando en la disyuntiva que propone Elena Casado en Twitter: “Existen dos tipos de personas: aquellas que se enorgullecen de financiar con sus impuestos el tratamiento médico de personas que lo necesitan aunque ellas no hagan uso (de momento) y los que dejarían morir a la gente que no pudiera pagarse un tratamiento médico”. Una vez elegido el equipo, pueden intentar convencernos de lo que quieran quienes dejarían morir a alguien sin la protección del Estado, pero en esencia, se trata de eso.

Y Elenita

Hay personas que se ganan el “doña” o el “don” por delante por cómo desempeñan su oficio e incluso por sus opiniones, y hay otras que se apellidan Borbón y creen que el Doña va asociado a su persona por nacimiento. Así lo reivindicó recientemente la heredera de la fortuna de Juan Carlos I a una periodista. “Doña Elena”, le corrigió sin mirarla, sin darse la vuelta, sin cambiar el paso. Así es como cree que tiene que ser tratada. Pero como cada uno tiene una opinión y la de la hija y hermana de reyes vale igual que la mía, a menos que un juez venga a decirme lo contrario, yo seguiré tratándola como si fuera una de las caricaturas que hacen de ella.

La vida en “Insta”

Lo que hagan Risto Mejide y Laura Escanes con sus vidas no me importa. Creo que ambos tienen una cosa en común además de su hija: ambos creen que son mejores en sus trabajos de lo que realmente son. Pero lo que han hecho, romper su relación y contarlo casi al mismo tiempo en sus cuentas de Instagram, sí me interesa. Me interesa porque es un ejemplo estupendo de la civilización llena de elementos prescindibles que estamos creando. Ya no se trata de que nos entretengamos con algo, sino de la cantidad de información irrelevante que compartimos y consumimos con un gasto energético, además, injustificable.