¿Y las víctimas?

El policía que buscó la confrontación haciendo el gesto de una pistola en el Parlamento es indefendible. Quienes torturaron a la ciudadanía vasca son indefendibles. Quienes les justificaron y hoy intentan protegerlos son indefendibles. El parlamentario que buscó la confrontación con un discurso sobre los nazis es indefendible. Quienes mataron y provocaron las torturas, las justificaciones y la protección al torturador son indefendibles. Quienes hoy siguen amparando a los que mataron son indefendibles. Y no soy equidistante: denuncio que ni a unos ni a otros les importan las víctimas, y que eso es indefendible.

Hace un año también pasaba

Hace un año Mariano Rajoy era presidente del Gobierno y había acercamientos de presos de ETA, se convocaban homenajes a esos terroristas cuando salían de la cárcel, y quedaban 300 asesinatos sin esclarecer mientras se concedían cambios en los grados penitenciarios. Mariano Rajoy era también el presidente del PP, que alguien se lo recuerde a Pablo Casado. Así que su compromiso para que nada de lo anterior suceda suena a papel mojado, por mucho que le empuje la derecha de Ciudadanos o la extrema derecha de Vox. Casado es de esos políticos malos que prometen hasta que metes… El sobre en la urna.

¡No conocen su propio país!

La derecha española sacará mucho la bandera, pero no conoce su país: Albert Rivera se preguntaba por qué no es posible un Facebook o un Google español, y Roboz le respondía en Twitter con acierto. Compitiendo con Facebook y por encima de Twitter, incluso, estuvo Tuenti, una red social que arrasó entre los jóvenes a principios de siglo y que murió de éxito cuando la compró Telefónica. Google, simplemente, no tenía nada que ver con Facebook cuando ambas herramientas fueron lanzadas. La pregunta adecuada sería, entonces, por qué nadie pone las condiciones para que se repita lo de Tuenti.

Ada Colau, en plan megaguay

Espero que el videoblog de Ada Colau se acabe con el vídeo inicial porque produce vergüenza ajena. Si tenemos la mala suerte de que la alcaldesa de Barcelona y su equipo decidan continuar me temo que vamos a pasarlo mal intentando ver sus reflexiones y montajes con un estilo de blogger adolescente que resulta infumable. Y si no lo califica rápidamente como blog de campaña, que no me venga ningún guardián de las esencias a hablar de la alcaldesa bloguera, porque está intentando engañarme y, de paso, engañarse. Lo de Colau con este blog es ridículo, pero menos que la defensa que hacen sus seguidores.

Es espectacular… Pero también es falso

Seguramente le haya llegado vía WhatsApp o lo haya visto en Facebook, Twitter o Instagram: el vídeo del zepelín de Amazon en Japón que va soltando drones con paquetes que serán entregados a los compradores es un montaje. Un montaje bastante logrado y muy espectacular, pero falso, según leemos en Maldito Bulo. Este clip me recordó aquel de los drones con fines militares que, lanzados desde aviones indetectables, eran capaces de localizar un objetivo humano y dispararle. En ambos casos he pensado lo mismo: no estamos tan lejos de verlo como realidad pero, de momento, solo son vídeos falsos.

Lo que nos deja Internet

Llevo tiempo advirtiendo de que el Internet comercial (el de los buscadores, las redes y la publicidad dirigida, que es todo uno) no nos ha traído nada bueno. Y por desgracia las pruebas me siguen dando la razón: Facebook ha eliminado ya 1,5 millones de vídeos de la matanza en Nueva Zelanda que el presunto autor, Brenton Tarrant, habría emitido en directo por medio de esta red social. No creo que el acento deba ponerse en que Facebook no pudiera parar ese streaming, sino en que haya 1,5 millones de personas (y las que lo harán después) capaces de compartir las imágenes de los asesinatos.

Sí, es más grave de lo que parece

Gracias a mi amigo y compañero Aner Gondra leí en Twitter un hilo fascinante y aterrador sobre cómo algunas ideas racistas, supremacistas y de llamada a la violencia se difunden con inusitada facilidad en Internet. Puedes partir, como hace Emilio Doménech, el autor de los tuits, de un youtuber famoso, y acabar en foros xenófobos y ultras. Solo es necesario pasar tiempo delante de la pantalla para que las sugerencias de temas y vídeos te vayan llevando al pozo más oscuro de la red, que está ahí, esperando a personas frágiles para achicharrarles el cerebro. Al final, Internet no nos ha salvado de nada. Al contrario.

No hace falta ir muy lejos

Pero no hay que adentrarse en Internet para impregnarse de ideas ultras. Estas van a asaltarnos en solo unas semanas, cuando la campaña electoral sirva de excusa a Vox para lanzar legalmente su programa que, después de observar su acción parlamentaria en Andalucía, va en serio en cuanto a lo rancio y lo facha. Visto lo visto resulta especialmente preocupante que, como señalan en El Independiente, el partido de Abascal esté nutriéndose de generales del ejército español para preparar sus listas. Lo ultra no estaba en casa, como suponíamos, nunca salió de los cuarteles.

Y en Podemos no mandan los círculos

Vista la gravedad de todo lo anterior, que en Podemos no manden los famosos círculos es una ridiculez. Pero también es la constatación de un fracaso, el de la participación, y eso también es importante. Al final, los partidos de “la vieja política” que siempre han sido asamblearios siguen siéndolo, y los de “la nueva” solo sirven de ejemplo de que la participación no son más que fogonazos controlados por unos pocos. Ya no hay fotos en las cuentas de Twitter de aquellos círculos porque no se reúnen. Y cuando deciden, como en Barcelona, Iglesias y Colau alteran el orden de las listas provocando enfados y hasta renuncias.

La destrucción termina en autodestrucción

Al final, la CUP, en su espiral de destrucción ha acabado por autodestruirse. Y ahora, ¿qué? Poca cosa: la habitual sopa de nombres de la izquierda que concurren juntos a elecciones entre críticas de los que se les han escindido y forman otra ensalada de siglas, por venderse los primeros al sistema. Un sistema que no dudaron en menoscabar desde dentro, por desgracia, desde el nacionalismo catalán, haciendo rehenes a los partidos de tradición democrática y dando argumentos a Ciudadanos, PP y hasta PSC, que veían en la CUP un motivo para el ataque. Tanta destrucción no ha servido para nada. Y lo peor es que estaba cantado.

Los nuevos políticos

Ya conocemos el drama de Podemos en Madrid, su núcleo duro. Pero todos los actores de la nueva política tienen problemas reales, incluso quienes se presentan a la reelección después de triunfar, según nos aseguran: “Carmena sustituirá a seis ediles críticos de su gobierno con independientes” y “Ciudadanos cambia a la mayoría de cabezas de lista para las autonómicas del 26-M”, leemos en Vozpópuli. Y en El Nacional ya llevan varias piezas sobre “Las bajas en el equipo de Colau: ¿purga o estampida?”. Se pueden poner como quieran, pero los partidos políticos importan y aportan.

Con estos opinadores…

Ya sé que Twitter no es representativo de nada ni de nadie: solo es una red social llena de personas con opiniones muy marcadas que quieren jugar a convencerse mientras buscan cinco minutos de fama. Pero ni con eso por delante entiendo los éxitos de personajes como Protestona o Paco Lobo, al que dedica un hilo el periodista Juanma del Álamo, que tampoco es el más recomendable del mundo. En este caso, Del Álamo acierta ridiculizando a este líder de opinión de la nueva izquierda, la nueva política y las mismas triquiñuelas de siempre para manipular a los cándidos.

El absurdo

Otro opinador que va de revolucionario pero en el rincón opuesto al de Paco Lobo es Cristian Campos, uno de los redactores principales de ese medio, El Español, que lo iba a cambiar todo según su fundador, Pedro J. Ramírez. Campos, liberal en lo económico, que es el nuevo eufemismo para no decir “entre la derecha y la pared”, reflexiona sobre lo “absurdo” que le resulta que en una ciudad tan moderna como Barcelona no vayan a operar Uber o Cabify. Como si ser el listo que cree que las normas y los impuestos solo están para los demás o ser un latiguero fueran algo innovador.

Jugar como toda la vida

Me quito el sombrero ante la industria del juego porque ha sabido sobreponerse a la piratería: el manejo de la integración de plataformas y la conexión con Internet es magistral. Les ha salvado y nos muestra el camino. Pero también se les ha ido de las manos: algunos juegos como el FIFA se han convertido en tragaperras digitales para muchos jóvenes sin prevención ante los riesgos de la ludopatía. El riesgo es tan alto que en Bélgica ya han prohibido este tipo de desarrollos, así que al FIFA jugarán “a la antigua”: ganando puntos por medio de su habilidad y no la tarjeta de crédito asociada.

Comer más caro que nunca

Markos Ramas escribe sin que le quemen las teclas. Por eso, entre otros motivos, se llevó el pasado noviembre el reconocimiento de DEIA como blogger vasco del año. Y su bitácora va sobre restaurantes, sobre todo, de chuletas. ¿Qué más necesitan saber para devorar su web? Les doy otro motivo (y vuelvo al principio): cuando toca ser duro lo es. Y en uno de sus últimos posts ataca donde nos duele, el bolsillo. “En los últimos tres años los restaurantes estrellados vascos han subido sus precios un 28,9%. (…) El precio medio del menú degustación en Euskadi ha pasado de costar 115,4€ en el año 2016 a 140,5€”.

¿Ninguna mujer debería ir a Sevilla?

A algunos y a algunas la tiranía de Twitter les empuja a tuitear casi lo que sea. Lo importante es no permanecer callados ni calladas. Lo importante es lanzar algo que pueda ser retuiteado aunque sea una tontería. Aunque sea una gran tontería. La Peich, feminista con más de 15.000 seguidores escribía: “Ninguna mujer debería ir a Sanfermines este año. NINGUNA” (sic). Y continuaba después: “No se trata de ceder espacios, se trata de plantarse y que se violen entre ellos. Si no estamos seguras, no estamos”. ¿Y las mujeres de Sevilla, donde residen los de “La Manada”, que no salgan de sus casas?

Los jueces no son intocables

Al hilo también de la libertad condicional de “La Manada”, me parece hasta peligrosa esa tendencia que impide criticar las decisiones judiciales a menos que el que lo haga sea juez con experiencia de casos de abusos sexuales. Alberto Elías ponía en Twitter un punto de sensatez evidente a la cuestión: “Las manifestaciones no van a cambiar ninguna decisión judicial, no tienen ese poder y esa opción ni siquiera está sobre la mesa. Lo que sí puede (y debe) hacer la ciudadanía es ser crítica y exigir una justicia que acople sus leyes al modelo de sociedad que tenemos actualmente”.

Colau te dice lo que piensas

Hasta el pasado fin de semana, cuando leí el primer titular similar al de El Periódico, no había ni reparado en lo que afirma Ada Colau: “Que una mujer bisexual y pobre llegue a alcaldesa crea disrupciones”. Personalmente, me sorprendió más que una persona vinculada a los movimientos de afectador por las hipotecas llegara a la alcaldía de Barcelona, una ciudad que va de obrera pero siempre ha sido de señoritos. Pero no importa lo que yo piense: Colau tiene claro lo que me llamaba la atención, a mí igual que a todos, porque todos pensamos lo mismo, lo que dice ella. Por cierto, ¿Colau es pobre?

Pablo Casado, máster en ignorancia

El tipo cuyos títulos académicos están más en entredicho desde que cayó Cifuentes ha sido capaz de soltar que el euskera nunca ha sido un idioma navarro… Aunque naciera en el territorio foral. Casado ha dado así la última muestra de que sirve para personificar eso de que “la ignorancia es atrevida”, esta vez, desde Altsasu, donde ha ido a dar su apoyo a la Guardia Civil y a fotografiarse sobre el capó de un coche (espero que el suyo) con una bandera de España. Porque “las vascongadas” llevan muchas décadas sirviendo para lo mismo a algunos: para la foto patriótica.

Ánimo, portugalujos

No ha podido ser: el Portu no será equipo de segunda B la temporada que viene después de haber llegado con opciones reales hasta el último partido, en Castellón. Su lucha ha servido para que, más que nunca, ilustres portugalujos en diferentes medios pero sobre todo en Twitter les dieran su apoyo, como Julen Guerrero o Unai Núñez. Con total humildad, me sumo al reconocimiento por el trabajo bien hecho y por las opciones de soñar con el equipo jarrillero en el primer peldaño del fútbol que sale en todas las guías, en todos los medios y hasta en los videojuegos. Tendrá que ser el año que viene.

No necesitan la solidaridad vasca

Torra no necesita la solidaridad vasca. Tampoco la quiere. No la quiso Puigdemont. De hecho, ni siquiera la quiso Mas, que desde que se volvió independentista dejó claro que los catalanes harían el camino solos, sin los vascos, que les molestábamos. Torra y Puigdemont lo único que quieren es mantener al pueblo catalán secuestrado y, si pueden, también al vasco. Porque en su huida hacia delante a una república que ni ellos se creen tienen que arrastrar a cuantos más, mejor.

Necesitan gobernar

Creo que hemos sujetado las caretas a algunos líderes catalanes durante demasiado tiempo. Lo cierto es que el PP no quiere seguir con el 155, por eso le presionan PSOE y Ciudadanos. Lo cierto es que si Puigdemont y Llarena dejan hacer, por fin, y hay un president y unos consejeros con vocación real de gobierno, el 155 se levanta. Lo cierto es que Catalunya necesita un govern de verdad que negocie con España y Europa pero, sobre todo, saque el día a día adelante.

Fuera los pirómanos

No soy el único que lo piensa. Al contrario: solo hay que hacer una lectura crítica para ver la farsa y las verdaderas tragedias (empezando por las situaciones de los políticos presos). Ada Colau se lo dice bien claro a Albert Rivera, otro que sabe, como Puigdemont, que la debacle le beneficia: “Das miedo, buscas aumentar permanentemente el conflicto. Necesitamos empatía y soluciones, no pirómanos”. No se quedan solos los catalanes, se quedan solos los líderes endiosados.

Dejad de miraros el ombligo

No salgo de mi asombro ante tuits como el de Hugo Martínez Abarca: “Probablemente la votación que hay en Podemos sea lo más importante que está pasando para el futuro de nuestro país mientras la mafia anda colapsada entre sus detenciones y su incapacidad para desatascar el país. Que nadie se quede sin participar”. Lo podía esperar de un atrevido como Ramón Espinar, pero hasta el más listo se atonta (o rebaja) ante las necesidades de Iglesias y Montero.

Aprovechad para callaros

No me gusta Javier Gallego Crudo, pero el tuit que ha publicado es el que había que escribir: “Zaplana detenido, Cifuentes imputada, Casado bajo sospecha, Sánchez derechizado, Rivera ultraderechizado, el caso de las preferentes cerrado, raperos condenados a cárcel… y tú te pones a hacer una consulta sobre tu chalet”. Para colmo, ayer Iglesias y Montero anunciaron que también renunciarían si la participación es baja. ¿Por qué no aprovechan para callarse de una vez?