Vito Quiles y el trumpismo para dummies

Vito Quiles no ha inventado nada, simplemente, ha copiado a los trumpistas que, desde las redes sociales, le hicieron el caldo gordo al actual presidente de EE.UU. con discursos provocadores y situaciones virales. Como a Quiles no le da para lo de los discursos, se queda en las situaciones. Y a Iruña, es decir, a Euskadi, Vito Quiles ha venido a provocar. El problema es que hemos llegado a un punto de pobreza política también aquí que la provocación y la respuesta son suficiente. No hay que defender ideas, ni exponerlas, vale con grabar para redes que estás en un bando o en otro.

¿Qué es una vergüenza?

“Al menos dos estudiantes heridos y cinco detenidos en las cargas de la Policía en la Complutense en la primera jornada de huelga: ‘Es una vergüenza’”, leo en El Diario. Y me pregunto: ¿qué es una vergüenza? Las manifestaciones por la Educación en Madrid iban a acabar, y lo sabíamos, como las manifestaciones por la Educación en Francia porque allí y aquí hay ganas de prender fuego a cosas, pero no por injusticias manifiestas, sino por oportunismo político y vandalismo. Y allí, como aquí, que nadie se confunda, solo la extrema derecha va a rentabilizar la violencia policial y la otra.

Otra

No nací ayer, claro que esperaba esas manifestaciones en Madrid paralelas a las de París (como espero un efecto “contagio” y que acabemos con manifestaciones en la CAV también por la educación), y esperaba esas denuncias de violencia policial, y claro que sé que la huelga general que LAB dice que es por “la vivienda y el aumento de los salarios, así como unos servicios públicos universales y de calidad”, es una huelga electoral. Va a ser muy fácil el chantaje: si no paras, no eres suficientemente progresista, no eres suficientemente solidario, no eres de los buenos. ¿Cómo que no?

España me representa menos que nunca

Con su particular humor, el guionista portugalujo Raúl Díaz lanzaba este mensaje en Bluesky: “¿No estáis nerviosos por saber quién saldrá elegido en las primarias donde solo se presenta una persona? Yo, mucho”. Entre los bloques españoles (que no me representan) y el sainete de la izquierda, la política española es un drama. Un drama al que se han sumado EH Bildu y ERC, digámoslo claro. Va a ser difícil, pero separarme de la polarización PSOE-PP y de tanta tontería (como las primarias con una sola candidata), es la única opción válida, política y emocionalmente, para mí.

El antifascismo es muy raro hoy

El antifascismo es algo muy extraño. O todo lo contrario: Trump se ha rendido ante Putin (como siempre, es fuerte con los débiles y débil con los fuertes, es decir, es infame), y culpa al invadido, en este caso, Zelenski, al que para colmo llama dictador (como si la convocatoria electoral no estuviese condicionada por la ley marcial). ¿Qué piensan ahora quienes aseguraban que el ucraniano era el nazi y que el ruso era el antifascista? “El brutal giro de Washington ya está causando muertes en Ucrania. EE.UU. es una clara amenaza para Europa”, concluía Javier Espinosa en Bluesky.

Lo que pone sobre la mesa

De la misma manera que, tras el desahucio, no importaban las condiciones particulares de María del Carmen Abascal (si tenía o no dinero para pagar más por el alquiler, si su subrogación era o no legal), sino lo que ponía encima de la mesa (que una empresa puede comprar un piso, o un edificio entero, y cambiar las condiciones a sus inquilinos unilateralmente, superando la rentabilidad a la vida), ahora tampoco importan. Maricarmen ha vuelto a sacar a la luz que los desahucios pueden matar, literalmente, que las empresas que buscan beneficios son inhumanas, y que esto puede pasarle a cualquiera.

¿Qué han hecho?

El PSOE es el responsable de la legislación que he permitido el desahucio de Maricarmen: se aprobó con Felipe González en el gobierno. El PSOE es corresponsable, con el PP, de que España y, por extensión, Euskadi, sea un paraíso para las empresas que invierten en vivienda buscando rentabilidad. Cuanta más, mejor. Y ahora (justo ahora, antes de unas elecciones) el PSOE pretende que le compremos la idea de que son otros los responsables, que ellos se han encontrado con el problema casi inesperadamente. “Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia”, tuitea Sánchez sobre el deceso. Qué morro.

Lo que tapa

Los golpes en el pecho, las vestiduras rasgadas, los improperios, como el de Gabriel Rufián también en X (“qué hijos de puta”), tapan una responsabilidad. Una directa. Porque la actual ley de vivienda, aprobada apresuradamente antes de las últimas elecciones municipales y forales, por EH Bildu, ERC, PSOE, Sumar y Podemos, no abordaba cómo parar a los fondos buitres. Era tan mala, que ni siquiera regulaba los alquileres turísticos, provocando la fuga de esos inversores en vivienda al mercado de temporada. Pero la aprobaron. Y ahora quieren que parezca que solo importan los dos últimos decretos. Nos toman por tontos.

Una huelga electoral

UGT y CC.OO. han convocado una huelga electoral. Dicen que es por la vivienda, pero en realidad es para asegurarse de que en noviembre, un día antes de que arranque la campaña de facto, la vivienda siga siendo el tema central. Que es muy diferente. Y como electoral que es la huelga, cuando ELA y LAB se han sumado (a este españolísimo paro) han elegido su rival. En su caso es “contra el gobierno vasco” (Euskadi Quédate, en Instagram). Claro. Y fíjate qué curioso, en Euskadi, donde las políticas de vivienda son más ambiciosas desde hace décadas, es donde la huelga es contra quien las ha puesto en marcha. Esto no va de vivienda, va de otra cosa.

Y un especial en La1

¿De qué va si no va de vivienda la huelga por la vivienda, la acampada por la vivienda, los decretos sobre la vivienda, y el programa especial en La1 con Pepa Bueno por la muerte de Maricarmen Abascal, icono de la lucha por el derecho a vivir en tu casa frente a las empresas que invierten en vivienda? Pues esto va de votos, de una utilización descarada del sufrimiento, incluso de la muerte. Esto va de tomar a la ciudadanía por idiota. Pero no lo es. La ciudadanía sabe que no todos los desahucios son iguales, que no es lo mismo un fondo buitre que un pequeño propietario, y que algunos hacen mucho ruido pero solo se representan a sí mismos.

Saben que no es verdad

Osakidetza es una de las sanidades públicas de Europa que menos dinero destinan a sus conciertos con centros privados. Esta es la realidad. Y este, el argumento de LAB en su propia página web: “El gobierno no garantiza que el sistema sanitario se ofrecerá con recursos públicos y propios, y mantiene la dependencia respecto al sector privado”. Yo soy de Portugalete, toda la vida hemos ido a San Juan de Dios. ¿Qué pretenden? ¿Que dejemos de hacerlo y vayamos a Cruces a colapsarlo (para seguir quejándose)? ¿Construir otro hospital en Portugalete? ¿En serio? Si saben que lo que afirman no es verdad, ¿por qué lo hacen?

Cada día

“Israel mata a al menos 40 palestinos en Gaza, incluidas decenas que buscaban ayuda alimentaria”. Leo esto en France 24 y me quedo inmóvil delante del ordenador, como cada día, sin saber qué hacer salvo indignarme, salvo sorprenderme, también hoy, como ayer y, por desgracia, como mañana, por cómo esto puede suceder cada día sin que nadie haga nada, aparentemente. Mientras miramos a Irán o a La Haya, el gobierno y el ejército israelíes siguen asesinando a personas que lo han perdido todo y buscan comida para sus familias, muchas de ellas mutiladas. Este horror no puede resultarnos ajeno de ninguna manera.

En todo momento y en todo lugar

“Rusia gana terreno a la sombra del conflicto en Oriente Medio y recrudece sus ataques contra Ucrania”. Leo esto en El Debate y pienso que cuando Rusia gana terreno no lo hace marchando en un Lada, sino en tanques, con soldados armados y después de que los drones hayan explotado sobre objetivos militares y civiles, como vemos cada día. 42 personas fallecidas y más de 400 heridas en lo que llevamos de semana, según el digital, mientras miramos, otra vez, a Irán o a La Haya. Vivimos tiempos terribles pero no podemos resignarnos, al contrario: debemos ser exigentes con quien puede hacer algo para que lo haga.

¿Putin será el siguiente?

Esta semana Pedro Sánchez se ha enfrentado a Donald Trump y a Benjamín Netanyahu. ¿Alguien tenía que hacerlo y ha sido él? Sí. ¿Lo habría hecho si no estuviese en la situación política que sufre en España? Tengo mis dudas. Sánchez ha decidido fulminar la política exterior española. Tierra quemada. Como la de Israel en Gaza, sí. Como la de EE.UU. en el cerebro de los idiotas, también. Pero una huida hacia delante no es necesariamente valiente igual que lo que está haciendo Sánchez no es valiente, sino una huida hacia delante. ¿Será Putin el siguiente o evitará pisar pies izquierdos de pensamientos antiguos?

Seguramente, fue un sábado

Tal día como hoy, un sábado (creo) de junio de hace veinte años, Deia publicó por primera vez un artículo de opinión que firmaba un tal Iker Merodio. Entonces, hacía mi tesis sobre comunicación de conflicto, tuve el atrevimiento de escribir un mail al periódico que aita traía a casa y en Deia tuvieron la valentía de hacerme un hueco. Después me volví recurrente (o insistente), empezaron a pedirme colaboraciones y, finalmente, llegó esta columna (que lleva quince años saliendo a diario). Así que solo puedo dar las gracias a jefes, jefas, lectores y lectoras que siguen creyendo que puede que mañana tenga algo interesante que decir.

Nos debemos tener memoria

Nos debemos tener memoria, especialmente, como vascas y vascos. Lo que hemos vivido no puede olvidarse como si no hubiese pasado, nuestras hijas y nuestros hijos deben saber que en este país hubo quien mató en su nombre y quien fue asesinado por pensar diferente a quien apretaba el gatillo y justificaba el horror. Nos lo debemos y se lo debemos a quienes se enfrentaron entonces, como hizo el lehendakari Ardanza, a quienes infringían dolor y sufrimiento. Solo hay algo peor que la ausencia de memoria: su manipulación. Y sus consecuencias no se ven en el tuit de Otegi, sino en las respuestas que genera entre los suyos.

50 años de interdependencia

Arnaldo Otegi es líder de Bildu porque Sortu quiso. El candidato a lehendakari de Bildu es el que Sortu quiso. En Sortu está el último jefe de ETA porque en Sortu quieren. Y quienes les hacen los coros con voces blancas, de la misma manera, es porque quieren. Porque quieren mantener su escaño, claro. Y por supuesto, si Sortu quiere retuitear a LAB, que celebra su 50 cumpleaños, ¿quién soy yo para decir nada? Pero si todo esto sucede, y sucede porque todas y todos los implicados quieren, podremos señalarlo, ¿no? Así que, ¿independencia? Yo creo que entre las marcas citadas antes, lo que hay es una gran interdependencia.

¿Se piensa que somos idiotas? (1)

El vídeo de Irene Montero haciendo campaña en Euskadi es para guardarlo: fruto de la necesidad (la urgencia, más bien) y de la ignorancia, habla de las grandes empresas vascas, que son a la vez las grandes empleadoras (sector público, aparte) y las grandes aportadoras a las haciendas vascas (pero eso la de Podemos no lo dice) como si fueran todas contaminadoras y perversas. Para colmo de despropósito, considera contaminante, por ejemplo, a Euskaltel. O ella es una ignorante o piensa que en Euskadi todas y todos somos tontos. No hay más opciones. Así les van las cosas: su única ambición es sacar un escaño y que no lo haga Sumar.

¿Se piensa que somos idiotas? (y 2)

Exactamente la misma afirmación es perfectamente aplicable a un hombre de más edad y ultraconservador: “O es una ignorante o piensa que todas y todos somos tontos”. Eso demuestra que la soberbia, como la idiotez, no entiende de género, edad, condición social, nivel económico, ni sector profesional. Para tenerlo claro solo hace falta leer esta ocurrencia de Javier Tebas: “En Google no aparece nada si buscas ‘quiero comprar cocaína’ o ‘sexo niños’; con ‘fútbol gratis’, sí”. Curiosamente, lo que ha conseguido es que si buscas “quiero comprar cocaína” o “sexo niños” sale Javier Tebas.

Qué bonito es ser del Athletic

“Qué bonito es ser del Athletic, joder”, es una gran frase de mi amigo Gorka. Una frase que esta semana podemos aplicar a miles de imágenes. Y no exagero. Una de mis favoritas, sin duda, es la de Kiko Hurtado que lleva Asís Martín a X: Unai Simón besa a Julen Agirrezabala mientras ambos posan con la Copa. Simón es hoy el único jugador del Athletic que sería titular en cualquier equipo del mundo y, sin embargo, fue suplente durante todo el campeonato. Lejos de enfadarse, asumió su rol con humildad y decidió aportar desde el banco en vez de generar pulsos. Un comportamiento tan extraordinario como todo lo que estamos viviendo.

Hasta la convocatoria electoral

Me ha hecho gracia, lo reconozco, me ha resultado divertido leer que “mucho tiene que cambiar la actitud del Gobierno para  replantearnos la huelga del 19 de diciembre”. Lo dice Garbiñe Aranburu, coordinadora de LAB, en Radio Euskadi. Lo único que satisface a LAB, igual que a ELA, es una convocatoria electoral, para echar el resto, y un cambio de gobierno. Porque en los municipios en los que ha entrado Bildu la conflictividad laboral no se ha resuelto: se ha disuelto. Y no se ha disuelto sola, la disuelven los mismos sindicatos. Y esta es una evidencia, un hecho que ninguna propaganda, ningún megáfono ni ninguna sentada van a silenciar.

Ni se sonrojan

En ELA, LAB y Bildu no se sonrojan cuando alguien señala una acción coordinada para desestabilizar socialmente Euskadi, para tensionar a la sociedad de un país que va razonablemente bien, para recordar cada día, altavoz en mano, que “la lucha es el único camino”, y en otro escenario populista, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida tampoco se han sonrojado cuando han salido en el segundo foro económico de OK Diario. Al contrario: decir salvajadas que compran y venden bien en el digital de Eduardo Inda les espolea. Si unos y otros, unas y otras, no se sonrojan, no voy a hacerlo yo al denunciarlo.

Las traiciones a Pablo Iglesias

Es verdaderamente llamativo que con las y los purgados por Pablo Iglesias y las y los desencantados de Podemos, haya sido posible hacer un partido más grande que el propio Podemos. Pero empiezo a pensar que no es una cuestión personal del que fuera y sigue siendo líder pero en la sombra: no se trata de que todas y todos se le revuelvan, como ahora Ada Colau. Se trata de que Pablo Iglesias logró reunir a un grupo de personas capaces de darse la patada entre ellas sin mucho miramiento en la búsqueda de un mayor beneficio individual, que no colectivo, como ha quedado registrado.

Un nuevo horror pero evitable

Las al menos 22 personas muertas en Maine, a manos de un instructor militar armado que ha abierto fuego sobre población civil, tienen que servirnos para recordar el drama no ya de las personas allegadas de las últimas víctimas, sino del que viven a diario en EE.UU., como hace Almudena Ariza: “600 tiroteos masivos de media al año. 120 personas mueren cada día por armas de fuego. Es la principal causa de muerte de niños. Hay más armas que habitantes”. Ese es el día a día de un país que ha invadido al resto culturalmente y que pretende presentarse como árbitro casero del mundo, y que nos dé igual su parcialidad.

El mundo es complejo

El populismo avanza porque resume un mundo complejo en unas pocas disyuntivas y se coloca siempre en el lado que más conviene. Es así de sencillo, eficaz e irresponsable. Pero la realidad es que el mundo es complejo y que la mayoría de temas no se resuelven en un “bien” o “mal”: “Los Verdes alemanes colocan una bandera de Israel en su sede de Berlín”, leemos en Diario Red, el diario digital de Pablo Iglesias, en el que, por supuesto, critican el “belicismo” del partido, que también defendió el envío de armamento pesado a Ucrania para defenderse de la invasión rusa. Reducirlo todo a un cambio de la bondad a la maldad también es populismo.