«Me pregunto»

El periodista Pablo Linde, especializado en esta pandemia, lanzaba esta semana una reflexión de las que van al estómago: “Varias comunidades piden insistentemente más vacunas. Me pregunto si las quieren a costa de otras comunidades o cuál es el plan, habida cuenta de que España recibe las que le corresponden en las compras conjuntas de la Unión Europea”. Yo también me pregunto por qué los sindicatos en sus manifestaciones y alocuciones diarias no explican a quién quieren que dejemos de vacunar para hacerlo al colectivo al que sacan a la calle ese día. Sería lo justo para quienes sabemos que nos tocará esperar.

Es difícil, evidentemente

No justifico de ninguna manera que en la contabilidad del gobierno español no aparezcan las 6.800 vacunas que AstraZeneca asegura haber mandado o que haya un desfase de 23.800 entre las anunciadas y las administradas. Pero sí sé que el proceso de vacunación masiva es difícil porque lo es por definición, porque ya hemos aprendido que no es posible trabajar con previsión (y de esto solo tienen culpa las farmacéuticas) y porque no hay experiencia previa (y contar la vacuna de la gripe como tal es hacerse trampas al solitario). Solo quienes no tienen que hacerlo saben exactamente cómo hay que vacunar masivamente.

Y esto es insostenible

Se acumulan las tensiones internas en el gobierno español de coalición ese que es tan progre, tan progre, que no es capaz de avanzar. Uno de los últimos dislates ha sido el tuit de la Ione Belarra y la respuesta televisiva Margarita Robles sobre si España (su España, sí) es un estado democrático y sobre si la secretaria de estado le dedica demasiado tiempo a Twitter. Pero solo es un episodio que parece menor ante el gran enfrentamiento de la semana: la ley de Igualdad, cuyas “diferencias” (Público) exhibieron los socios en el Congreso. Lejos de relajarse, en el horizonte aparece ya otra tormenta: la ley de Vivienda.

Lo que es intolerable

Creo que tener una policía respetable y una sociedad que la respeta es un síntoma de buena salud. Pero ni desde esa premisa entiendo a los hooligans de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado o el gobierno que corresponda. Y solo por medio de ese fenómeno fan incondicional y acrítico se puede extender el bulo que desmienten en Maldita: “No, el hombre agredido por dos policías en Linares (Jaén) no ha cometido ‘múltiples delitos’ según la Policía Nacional”. Solo era un padre que defendía a su hija menor de un agente de policía. Y por medio de este bulo se convierte en una víctima dos veces.

Un gran momento

El ruido de oposición política y sindicatos y, en general, el de todos a los que parece que no les vienen bien las buenas noticias, nos está impidiendo disfrutar de lo que estamos logrando: esta semana puede ser definitiva para dejar atrás el coronavirus en las residencias. Pero hay más noticias: la llegada a Marte de la expedición de la NASA, con tecnología vasca, además, es una de las mejores en lo que llevamos de 2021. Por supuesto, la investigación y el desarrollo nunca es dinero derrochado, pero el objetivo de la misión no puede ser más apasionante: dejar de sentirnos solos. También en el universo.

Ya lo vivimos

Hace 20 años ya viví varios acontecimientos como los que han protagonizado, igual que hace 20 años, las juventudes de la izquierda abertzale en Gasteiz: un acto oficial interrumpido por quienes creen que tienen derecho a obligarnos a escuchar su discurso. Por cierto, el mismo que hace 20 años. A las imágenes hay que sumar que llamar a un alcalde “tonto del nabo” o “cara pan” es un insulto directo y, como tal, violencia. Quien no muestra su rechazo a lo hecho y a lo tuiteado es porque hace 20 años protagonizaba performances parecidas o quiso hacerlo y ahora se desquita con la revolución vía smartphone.

La gran tomadura de pelo española

La decisión de Juan Carlos I de regularizar una pizca de lo que podría tener guardado sin declarar en el extranjero ha sido, sin duda, el pitorreo de la semana. Puede que del año. Porque el rey de los españoles lo termina fuerte: declarar el “2% de lo que debería a Hacienda” (El Imparcial) puede ser un escándalo mayor que todos los anteriores. Más que huir, más que sus amigas especiales, incluso más que el dinero regalado, porque esta regulación parcial que corresponde solo a lo que le han pillado gastando y únicamente para evitar un proceso supone el mayor ejercicio de desprecio que Juan Carlos I a sus súbditos.

Que quede claro

Aprovecho que es domingo, día de máxima difusión de los periódicos, para replicar este tuit de Julio Adame: “De la vacuna que han preparado los mejores científicos de cada país no te fías, pero del batidito de Herbalife que te ha vendido tu prima Antonia, sí”. No tengo nada contra la marca que menciona el tuitero, incluso podía haber sido más crudo: ¿cuántos de los que ahora muestran sus recelos contra la vacuna han consumido drogas giñadas, literalmente? ¿O cuántos lo dirán con un cigarro entre los dedos y una cerveza en la otra mano? A ver si nos enteramos de que la vacuna sí es segura. Lo otro, no.

Buenas noticias pero tomadas con calma

No me cuesta difundir buenas noticias en esta columna: creo que estamos necesitados de recibirlas. Yo, el primero. Pero eso no significa que podamos permitirnos ser triunfalistas, al contrario: el ministro español de Sanidad está señalando excesivamente el momento de recepción de las primeras vacunas como una especie de principio del fin… Y me temo que no es cierto: las primeras vacunas serán escasas y no tendrán incidencia sobre la población. Además, llegarán después de Navidad, cuando es previsible que repunten los casos y antes de los peores meses. Estamos más cerca pero seguimos lejos.

La mascarilla solo es incómoda

Podríamos hacer una sección solo con los bulos que van circulando por Internet y que en Maldita.es van recopilando y desmintiendo. Pero es que para eso está la web de Maldita que siempre resulta recomendable. Entre los muchos que podemos encontrar es especialmente destacable por malintencionado el bulo de que la hacer deporte con mascarilla asfixia, según la OMS. Pues bien, esto tampoco es cierto: “Su recomendación, que no ha variado en los últimos meses, es no utilizarla cuando se lleve a cabo una actividad física intensa” porque “puede reducir la habilidad de respirar cómodamente”.

La noticia real es igual de mala

Parece que ha corrido últimamente el bulo de que Santiago Abascal aparecía en los famosos papeles de Bárcenas. En concreto, se le adjudicaba el cobro de dos millones de pesetas de aquella manera tan opaca y peculiar que tenía el PP. Según Maldito Bulo, la web que caza este tipo de informaciones falsas, el que habría cobrado los 12.000 € fue Santiago Abascal… Padre. Lo que no creo es que esta aclaración reste gravedad a la información: Abascal hijo, el líder de Vox, ya no solo es el mantenido del PP en chiringuitos reconocidos, también creció con la comodidad que proporcionaban esos cobros tan particulares.

De facha a facha

Otro que va de alma pura y lo que pasa es que se la ha vendido al diablo es Manuel Valls, que no se corta a la hora dar lecciones al mundo. Solo es político él y solo tiene valores él, según él mismo, claro. Valores como los que demuestra cuando dice que “enseñar catalán y vasco en Francia fomenta el separatismo” (El Nacional). ¿En serio lo cree o es otra fascistada más de las que conjuga con su hablar suave y su acento? Porque la idea no puede ser más retrógrada, aunque no es menos cierto que también es una idea muy chovinista propia de un país jacobino como del que fue primer ministro. Y nada ha progresado desde entonces.

No es censura

He leído en varios espacios que el Congreso pretende censurar los mensajes de odio en las redes sociales. Y me parece bien. Esa cantinela, esa copla de que en redes todo vale, que la libertad de expresión es lo que las define y lo que debe prevalecer, solo ha servido (y a los resultados me remito) para que la extrema derecha mundial se inflame y para que el despertar del nazismo sea hoy una amenaza real. Así que la limitación que ha aprobado el Congreso de esos mensajes, que siempre será a posteriori (y por lo tanto no es censura) es una buena noticia. Menos tuits fachas también es más bienestar.

Mal empezamos

Ayer mismo celebraba el argumentario que vimos replicando en la mayoría de digitales progresistas: que los presupuestos de PSOE y Podemos aumentan la recaudación entre quienes más tienen y que incrementan el gasto en salud. Solo pedía que, por favor, la subida de impuestos no acabara cargándose sobre la de siempre: la clase media. Las subidas del IVA que se confirman o barruntan no tienen buena pinta, pero que suba el precio del Diesel vía impuestos solo lo confirma: ¿quién cree el gobierno español que compró todos esos Diesel a precio de derribo el año pasado? ¿Los que más tienen?

Juan Carlos I se aburre, el pobre

Este estado de alarma nos ha venido fatal a todos, pero al que peor, a Juan Carlos I. El pobre está deseando regresar a España porque en Arabia Saudí, en su hotelazo, “está aburridísimo” (El Plural). Así que tiene que tomar una decisión: o quedarse, como cualquier otro aitite o amama que lleva sin ver a sus nietas y nietos con normalidad desde hace meses, pero a 11.000 € la noche, o hacerse un Victoria Federica y pasarse por el higo real el confinamiento, como hizo su nieta regresando a Madrid desde el cortijo en el que pasó el confinamiento junto a su novio y sus amigos. Pobre Juan Carlos y sus movidas.

El juez epidemiólogo

No me escondo: durante esta crisis sanitaria y económica provocada por la pandemia me he puesto del lado de los gobiernos. Creo que hay que apoyar a quien ha sido elegido por la mayoría para tomar decisiones, especialmente en situaciones tan inverosímiles. Sé que no puedo esperar lo mismo del resto de la profesión, ni de otros sectores, ni de la sociedad, pero me sorprende que los jueces sean tan exquisitos ante situaciones tan excepcionales. Iur Forn ironiza con el papel de los “jueces epidemiólogos” que toman decisiones que nos sorprenden y, como hemos visto, ayudan a propagar el virus.

El gestor fotógrafo

Otra combinación de oficios muy particular que ha surgido durante la pandemia es la de gestor fotógrafo. Para mí, es el responsable de un gobierno que deja de recibir el apoyo durante la crisis, aunque sea difícil, por hacer anuncios que responden más a la foto que a la capacidad de actuar desde su puesto de responsabilidad. El desastre del Ingreso Mínimo Vital, que ha invadido sin vergüenza otras ayudas como la RGI, es ya innegable: “La mitad de las provincias no tienen citas previas disponibles para solicitar el ingreso mínimo vital” ni siquiera “para dentro de varios meses”, leemos en El Independiente.

El cazafantasmas virólogo

Iker Jiménez anuncia el regreso de su televisiva “Nave del Misterio” y se compromete a “llegar al origen del coronavirus”. El mismo hombre que nos ha enseñado fantasmas y huellas que prueban la existencia de bichos mitológicos, y que considera que los gobiernos de todo el mundo nos ocultan que ha habido contactos con los extraterrestres, se ha autoelegido para enseñarnos de dónde salió realmente el coronavirus. No podía ser de otra manera, es evidente, y su espectáculo televisivo no me parece censurable si se queda en eso, en un show. Para la ciencia ya hay otros periodistas y publicaciones.

El bulo desmentido

Después de la propagación de ciertos bulos y de la publicación de su desmentido, me ha sorprendido leer o escuchar que, bueno, si lo han dicho será porque hay algo de cierto en esa mentira. Insisto, esa respuesta se da incluso ante explicaciones científicas suficientes. Además, en la mayor parte de las ocasiones la explicación no llega ni a la décima parte de la población que ha sido impactada por el bulo. Lo mismo pasará con esto que leemos en Maldita: “No, Tasuku Honjo, nobel de Medicina, no ha dicho que el coronavirus haya sido creado por el ser humano”. El desmentido será insuficiente y aún así generará dudas.

El futbolista coherente

Termino esta serie de suma de ideas con Pacheta, el ya exentrenador del Elche, que dejaba hace unos días esta lección de realidad: “Que no tengan prisa. Ni jugadores, ni agentes, ni padres, ni tíos, ni amigos. Volvemos locos a los futbolistas y a la élite llega uno de un millón. Estudiad, creced”. José Rojo, que no pilló los años de los sueldos locos en este deporte como jugador, sabe lo que cuesta vivir del fútbol y lo que se obtiene en la mayoría de las ocasiones. En su caso, su salida después de haber llevado al Elche de Segunda B a Primera, es en sí misma, una dura lección de vida en carne ajena.

El «filón» de la violencia

En pleno debate sobre la necesidad de dar explicaciones previas sobre una obra creativa, me parece que en Euskadi sí vamos a tener que aclarar que las ficciones que cada uno se está montando con ETA y los GAL, desde Patria a novelas como la de Lorenzo Silva, pasando por elementos de campaña avivados por la torpeza de Pablo Echenique, son eso, tragedias de la realidad aprovechadas y rebañadas. No obstante, el escritor al que Mikel Segovia entrevista en El Independiente deja una reflexión que no debemos perder de vista: “Los GAL fueron algo ilícito, inmoral e ineficaz. Suministró munición moral a ETA”.

En Suecia también cometen errores

¿Me gustaría que una Euskadi independiente se pareciera más a los países nórdicos que a los mediterráneos? Sin duda. ¿Cometen errores? Sin duda. Y durante esta pandemia lo hemos visto: el coronavirus está golpeando con dureza en Suecia porque su gobierno decidió tomar medidas a contracorriente. Así, mientras el resto del mundo (EE.UU., aparte) se metía en casa y tomaba medidas, los nórdicos apostaban por la inmunidad de rebaño y por tomar ciertas medidas permitiendo que la enfermedad se transmitiese. Hoy hasta ellos reconocen su error. Con todo, sus fallecidos por 100.000 habitantes son menos que los de España.

A Portugal también ha llegado

Durante esta pandemia la prudencia ha sido la clave. Y tiene que seguir siéndolo. Prudencia para protegernos del virus. Prudencia para no contagiárselo a nuestros mayores. Y prudencia para que la realidad no te pase por encima cuando has querido ir de visionario y has acabado de Capitán A Posteriori: en El Periódico leemos que Portugal, puesto como modelo político por muchos en los últimos años, está sufriendo ahora lo peor de la crisis sanitaria, siendo el segundo país europeo con más contagios por 100.000 habitantes, solo superado por Suecia, precisamente. Así que, menos fórmulas milagrosas y más precaución.

Otro padecimiento

Hacía tiempo que no leía a Borja Terán, de cuyas reflexiones sobre la televisión en España he disfrutado un montón en otras épocas menos políticas. El experto de La Información, sin embargo, llamó mi atención con su comparativa: “Twitter es un poco como ese colaborador de Emma García que da acaloradamente una opinión que nadie le ha pedido”. Terán concluye que ni la red social ni Telecinco son representativos de la sociedad española. Pero tampoco de la vasca, donde el canal es visto masivamente y la red social es la plataforma de comunicación principal, entre otros, para Bildu. Allá cada cual.

No, no tiene ninguna gracia

En ese Twitter chusco y españolazo, una broma recurrente es poner una foto de un actor porno conocido por el contraste entre su cara de niño y el tamaño de su herramienta de trabajo en ese cine, y decir que es un científico o un médico reputado que nunca sale en los informativos. Incluso varios políticos han picado difundiendo ese mensaje y haciendo que los listos del Twitter se partan de risa. Pero el chiste no tiene ninguna gracia: en Maldito Bulo han recopilado algunas de estas bromas para poner en ridículo a los menos integrados en una cultura pop que, hoy, es una cultura de mierda.