No nos olvidemos

Es duro, pero no podemos despistarnos ni perder el foco de lo importante: “Ascienden a casi 74.000 las personas asesinadas por Israel en la Franja de Gaza desde el comienzo del genocidio”, leemos en Diario Red. Por desgracia, sobre todo para las y los palestinos, la noticia continúa así: “La cifra real podría ser mucho más alta ya que se estima que todavía haya decenas de miles de cadáveres debajo de los escombros”. Solo “desde el alto el fuego acordado el 11 de octubre de 2025, han sido 1.393 las personas muertas y 4.822 los heridos por la ofensiva israelí”. A esta hora, serán más.

Seguimos

En otro lado del mundo, “al menos 8 muertos en Ucrania por ola de ataques rusos en plena escalada” (Euronews). No solo eso: “El aumento de los ataques, especialmente sobre Kiev, ha llevado a los residentes a plantearse planes de contingencia para el invierno, en caso de que los bombardeos rusos vuelvan a dejar fuera de servicio el sistema energético vital para la calefacción en crudas temperaturas bajo cero”. Este dato es aterrador: “Hubo más ataques rusos contra la región de Kiev en los primeros 18 días de septiembre que en cualquier mes completo desde el inicio de la guerra”.

¿Y esto?

Sin la gravedad de las muertes que Netayahu y Putin ejecutan, esto también me ha dejado picueto: “Varias de las joyas de la caja fuerte de Zapatero se las regaló Mohamed VI en 2008. El monarca alauí le obsequió con tres collares tras superar la crisis de 2007 por la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla”, que tienen un valor de 8.200 euros en total, “muy inferior al de los llamativos collares y pulseras trufados de diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas que Zapatero recibió de manos del rey Abdalá”. Tras recibirlos, “el entonces presidente del Gobierno bendijo por primera vez el plan marroquí de autonomía para el Sáhara” (The Objective).

Un verano de cinco meses

Por mucho calor que hayamos pasado este verano, que nadie lo dude: ha sido el más fresco del resto de nuestras vidas. Este inicio de otoño también está siendo insano (no, esto no es buen tiempo) y la idea de tener, como sugieren en Infobae, “un verano de cinco meses” en la península, lo siento, pero no me parece atractiva. Echo de menos los veranos vascos en los que no sabías si salir con un jersey fino o no. Así soy. Porque como bien recuerdan en el digital, venimos de una primavera tórrida: el pasado 25 de mayo, Donostia alcanzó “los 36,4 grados de máxima”. Por desgracia, “la Tierra se seguiría calentando” por culpa del CO2 que emitimos.

La deuda real del FC Barcelona

Como todo va a peor, estamos sin liga hasta finales de octubre, algo que no le gusta a nadie salvo a los que amasan fortunas gracias al fútbol. Y en este tiempo de algo tendremos que hablar: la deuda total del FC Barcelona podría alcanzar los 2.600 millones de euros, según The Athletic y Fichajes.com. Aún así, Liga, Federación y UEFA siguen permitiéndole participar en sus competiciones como si la realidad no fuese la que es. Esto no es solo un enorme agravio comparativo: es que el FC Barcelona sigue fichando y debilitando a equipos rivales sin tener dinero para ello, literalmente, como si no costara. ¿Fair Play financiero? ¿Dónde?

Personas contra la extrema derecha

Para frenar a la extrema derecha, “el candidato centrista Gabriel Attal ha puesto en marcha una web-app y una campaña muy interesante: se ha marcado como objetivo organizar 1.000 encuentros informales con simpatizantes en ‘bistros’ de toda Francia”. Lo cuenta Xavier Tomàs en X. Según el politólogo, el designado por Macron para sustituirle, busca conectar con la ciudadanía “en un contexto informal, que no genere rechazo, facilite la asistencia de la gente y permita convocatorias de pocas personas”. Ante la propaganda de extrema derecha que facilitan las redes sociales, contacto humano. Me parece una alternativa estupenda.

¿Por qué es pobre Marruecos?

El dinero es un recurso limitado, y si Mohamed VI tiene el primer patrimonio millonario “de África y quinto del mundo: mansiones, jets y una colección de 600 coches” (20 Minutos), al mismo tiempo que la ciudadanía de Marruecos huye del país por pura y dura pobreza, es evidente que estamos ante una dictadura, en forma de monarquía, que concentra la riqueza. Un monarca capaz de lanzar a 80.000 personas como munición humana sin importarle quienes mueran en el intento, que cuenta con el apoyo de EE.UU. y, por lo que parece, Israel, y que ha sido protegido por el estado español (gobierno y jefatura de Estado) históricamente.

Vamos con Felipe VI

Según Ismael Lara, que se dedica a observar en Instagram los relojes de los famosos, Felipe VI tiene una colección muy interesante: un Audemars Piguet Royal Oak de 28.000 eurazos, un Omega de 7.300 (edición limitada), un Panerai Luminor de 7.200, un Bulgari de más de 6.000, un Cartier de 5.000, un Breitling de 4.000, y un Swatch de 150 euritos para ser “más cercano”, según Lara. Casi 60.000 euros en estos relojes, que son solo una parte de la colección, como aclara el propio influencer. Y a mí uno de más de 200 euros ya me parece una exageración. Es evidente que mi pobreza no está solo en la cuenta corriente.

Un buen apunte

Vuelvo a Mohamed VI y a Marruecos, porque creo que Antonio Maestre ha acertado con su tuit: “Está todo el mundo mirando al CNI y a los avisos previos, si fue suficiente, si avisó por los cauces, y está quedando en segundo plano la responsabilidad de Marruecos en el paso que los informes califican de ‘muy negligente’. El problema más grave del gobierno es la responsabilidad de Marruecos y todo lo que sea lograr que se mire a otro lado para ellos es un triunfo viendo la gravedad del tema. Es mucho mejor asumir un problema de coordinación o inteligencia que dejar que la opinión pública siga mirando al papel de Marruecos”.

Entonces, ¿qué es?

Me parece tan innecesario como torpe elaborar una lista negra de periodistas en función de sus opiniones públicas, así que voy a hacer un esfuerzo y voy a creer al ministro Marlaska cuando “niega que el documento con periodistas sea una lista negra” (Huffington Post). El argumento de que “no va con nosotros” se lo puede guardar, porque no puede ser más vago y chorra. Con Marlaska y con los gobiernos de Pedro Sánchez va todo lo perverso que se nos ocurra. Pero insisto en lo mío: hacer una lista de periodistas que viven de dar sus opiniones es el mayor malgasto de recursos públicos que he visto en mucho tiempo.

Están allí

Critiqué la presencia en la Flotilla de la Libertad de algunas personas que siempre, siempre han mostrado cierto gustirrinín al verse en televisión, pero ahora mismo creo que todas ellas, les mueva lo que les mueva, tienen un gran mérito. Ada Colau, por ejemplo, ha dado una entrevista telefónica al Huffington Post: “El plan de Trump atenta contra la humanidad”, asegura. Yo tengo mis contradicciones porque cualquier medida que pare el aplastamiento israelí sobre Gaza me parece buena y, al mismo tiempo, el plan de Trump me parece una canallada. Pero qué sabré yo. Colau, por lo menos, está allí, haciendo más que muchos.

Juicio y condena

Benjamín Netanyahu, los miembros de su gobierno ultra y la cúpula militar que diseña los ataques sobre Gaza tienen que ser juzgados y condenados por tribunales internacionales. Cualquier futuro diferente será otra muestra más de que nuestra civilización no solo está colapsando, es que merece que le suceda. “Ataques israelíes matan a 16 en Gaza mientras el mundo espera respuesta de Hamás al plan de Trump”, titulan en Independent. ¿Qué más tiene que pasar? ¿Cuánta tragedia más vamos a soportar? ¿Cómo puede haber gente que asiste a este goteo de vidas humanas cercenadas y que justifica a los asesinos?

El ejecutivo

Donald Trump no es un buen político. Es un filibustero que obstruye al poder legislativo y busca controlar el judicial para tener las manos libres y ser un pequeño dictador en un país con amplias oportunidades (sobre todo para sus negocios familiares). Según Público, “el fracaso de Trump para lograr sacar adelante la financiación de la administración lleva a un cierre de Gobierno en EE.UU.”. Esta es la realidad de un país que tiene un líder mediático que habla a la ciudadanía como si fuera idiota y que toma decisiones basándose en intereses diferentes al bien común. Lo flipante, lo significativo, es que a mucha gente le parece bien.

Señales

No entendí que el gobierno español tan progresista se embarcase en la organización de un mundial de fútbol con la dictadura marroquí. Por cierto, en esa foto también sale Portugal, tan modélica, según algunos, cuando gobierna la izquierda. Queda mucho todavía hasta 2030 y, quién sabe, igual es Feijóo el que preside el palco (o Díaz Ayuso), con permiso de Felipe VI (los borbones no fallan en ninguna proyección), y la compañía de Mohamed VI puede resultar pesada como una losa: “Los jóvenes toman las calles de Marruecos en las mayores protestas de los últimos años: ‘No queremos el Mundial; queremos hospitales’” (El Independiente).

¿Y qué?

Sabemos que el FC Barcelona partía con una deuda terrible que a cualquier otro club le hubiese impedido fichar u ofrecer contratos tentadores. Ahora sabemos que, además y pese a haber ganado la liga, “pierde 17 millones en 2024-2025 y confía en volver a beneficios con el Spotify Camp Nou” (2 Playbook). Otros 17 millones que no importan, como no importa, al parecer, que no haya “precisado en qué cifra se situó la facturación del pasado ejercicio”, o que no haya descrito “una serie de costes extraordinarios” sin los que “Laporta asegura que habría logrado un beneficio ordinario de 2 millones”. Todo vale. Al Barça, sí.

Canadá

Trump nos va a dejar una Europa autosuficiente y con conciencia propia. Bienvenida sea. No solo eso: también vamos a redescubrir a antiguos aliados del viejo continente: Canadá siempre estuvo allí, ajena a la locura estadounidense, pero ahora la vemos: “No hay ningún argumento, no hay conversación al respecto, no hay necesidad de hablar de ello. Estás aquí, nos respetas, respetas nuestra soberanía, estás en nuestro país, respetas a nuestra gente. Punto final” (RCI). La cita es de Mélanie Joly, ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, y ese que debe guardar respeto es Marco Rubio, su homólogo trumpista. Así.

Marruecos

No tengo ninguna duda de que Europa va a encontrarse, en el momento menos pensado, con un nuevo frente al Sur: Donald Trump planea “reconocer la soberanía marroquí sobre” Ceuta y Melilla, según El Independiente. Ojo, porque a principios de año, Mohamed VI ya se aproximó a Putin, con lo que tiene el apoyo asegurado de los dos imperialistas que pretenden repartirse el mundo y apretar a Europa por el Este (Ucrania), Oeste (Groenlandia) y el Sur (Marruecos). En El Independiente señalan a Abascal, que va a tener que hacer un equilibrio cada vez más complejo para justificar sus alianzas y, a la vez, sus posiciones.

Valencia

Sigo pensando que al que hay que insistir es a Alberto Núñez Feijóo. ¿Por qué permite esto que leemos en EPE? “Mazón asume el discurso de Vox para aprobar los presupuestos de la Comunidad Valenciana”. Si tan claro tienen en el PP que con Trump, no, tendrán que romper con Vox. Porque son Feijóo, Mazón y todos los representantes del PP que cuentan con los votos de Vox los que están engordando al monstruo trumpista que habla española. Y esto solo acaba de empezar: la pinza Trump-Putin cada vez va a apretar más, y Núñez Feijóo va a comprobar de la peor manera lo que dolerá quedarse atrapado por ella.

Catalunya

Seguimos nuestro periplo: llegamos a Catalunya. Bueno, si llegamos, porque si vamos en tren nos la jugamos. Entre las huelgas y los problemas técnicos (por supuesto, puedo pensar que una cosa puede estar vinculada a la otra), las y los usuarios están sufriendo un conflicto más político que laboral. Un conflicto que, sorprendentemente, va a resolverse a favor de España: la transferencia va a quedarse a medias por la presión de las y los trabajadores de RENFE, que exigen no dejar de serlo. “Una huelga, un chantaje y un traspaso lleno de parches”. Así lo resume José Antich en el editorial de El Nacional.

La Estación Espacial Internacional

Como ya soy viejo hablo con la tele. Y me he pasado el fin de semana corrigiendo a todos los informativos: Wilmore y Williams no estaban varados en la Estación Espacial Internacional y lo que ha sucedido el fin de semana no es ningún rescate. En Microsiervos, como siempre, lo explican muy bien: “La campaña de desinformación que han montado Elon Musk y Donald Trump sobre el asunto, básicamente para criticar a la administración Biden, ha dado sus frutos”. “En todo caso” el regreso “se ha retrasado por culpa de la empresa de Musk porque SpaceX no ha podido tener lista a tiempo la cápsula”.

«A ti y a mí nos gusta lo mismo»

Me ha sorprendido el interés mediático que ha levantado el juicio a Luis Rubiales más de un año después de que el entonces presidente de la RFEF besara a la jugadora Jenni Hermoso, que acababa de ganar un mundial. Me ha sorprendido porque para mí es evidente que se sobrepasó (lo hemos visto ya todas y todos) y porque él me parece tan interesante como un personaje de Pedro Vera: según ha denunciado Hermoso en el juicio, Rubiales le dijo “a ti y a mí nos gusta lo mismo” (Iusport) después de lo sucedido. Que caiga el peso de la ley sobre él, sí, pero que caiga también el peso sobre quien le sostuvo hasta ese momento.

Más ideas para Pedro Vera

Tengo en casa varios volúmenes de los “Ranciofacts” de Pedro Vera, el dibujante que mejor retrataría a Luis Rubiales y a Juan García-Gallardo, que anunciaba ayer que abandonaba Vox, entre otros motivos, porque “acabar con las oligarquías dentro de los partidos es una quimera” (El Diario). “¿Qué es oligarquía?”, preguntó Abascal a García-Gallardo, clavando su pupila en el apellido compuesto del que fue vicepresidente de Castilla y León. La verdad es que, en mi opinión, esta historia tampoco da para mucho: a personaje chusco, chiste rápido… Si eres el citado Pedro Vera y tienes ese talento, claro.

La gente quiere aventuras

Estoy 100% de acuerdo con este titular en Euronews: “Protestas masivas en Alemania contra la extrema derecha: ‘No se juega con los nazis’”. Por desgracia, soy cada día más pesimista, y veo claro que la ciudadanía no tiene ningún problema en jugar con el fascismo: allí (Alemania, Italia, EE.UU., Rumanía, etc.) y aquí. Llevo mucho tiempo advirtiendo de que la gente quiere aventuras cuando vota porque da por hecho que su seguridad está garantizada y no ve peligrar ni su sueldo, ni su pensión, ni su libertad. Pero eso es solo una ilusión: el fascismo es lacerante y clasista por definición, y no podemos jugar a votarle. Yo lo tengo claro. Otras y otros, no.

Demasiado hemos aguantado

El fascismo ha avanzado y sigue avanzando gracias a cómo algunos (muchos de ellos, incapaces de distinguir entre un fascista y un demócrata) han sobado la palabra “fascismo”, y gracias también al extremo cuidado que hemos tenido durante años de no dañar a ningún colectivo, tampoco al fascista: “Ni rastro del concurso internacional para la resignificación del Valle de los Caídos que el Gobierno anunció para enero. El Gobierno restrasa ‘sine die’ uno de los pocos puntos concretos de su programa conmemorativo del 50 aniversario de la muerte de Franco” (El Independiente). ¡A la porra sus iconos y sus héroes!

No te digo lo que aguantan

España ha aguantado el franquismo hasta que este se ha reforzado y Euskadi ha aguantado su fascismo hasta que este ha encontrado la manera de vestirse con piel de cordero (y abrigos de Helly Hansen). En otros países, por desgracia para su ciudadanía, siguen soportando a su dictadura y sus excesos: “Marruecos ha creado un hipercoche y su rey ha guardado las dos únicas unidades en su garaje” (Xataka). Se trata del Laraki Sahara y cada unidad cuesta dos millones de euros. Los vehículos forman ya parte de la “colección” de Mohamed VI, que vive el lujo como un ultrarrico más, de esos que sobran. Y a las pruebas me remito.