La España de los nazis

Siempre han estado ahí y, ahora que tienen visibilidad gracias a Vox, llaman más nuestra atención. Me refiero a los nazis que encontraron un magnífico refugio en España: “La decisión del Gobierno español de retirar el escudo Ustaša de la tumba de Vjekoslav Luburić, enterrado en el cementerio de Carcaixent (Valencia), ha reabierto una de las páginas más incómodas de la posguerra europea: la presencia y protección en España de criminales nazis responsables de genocidio” (Euronews). El referido era conocido como “el carnicero de Jasenovac”, campo “en el que fueron ajusticiados entre 56.000 y 97.000 personas”.

Y la de los caraduras

Por precaución, no voy a ensalzar a los sindicatos de inquilinos, cuyos objetivos siempre parecen sospechosos y que creo que instrumentalizan el problema de la vivienda, más que lo resuelven. Pero en el debate televisivo entre una representante de estos y “un consultor inmobiliario”, del que hablan en El Plural, hay un par de cosas interesantes. Dice el jeta, digo, el consultor, que no se entra al fondo del problema. Y estoy de acuerdo: ojalá menos decretos y votaciones para la foto y que las y los legisladores entren a saco, prohíban el negocio inmobiliario grotesco y todos los pisos turísticos, solo por ver qué sucede después.

Vivir así

He dedicado un rato a la cuenta en Instagram de Dieego Blogger. También he estado buscando señales de inteligencia artificial en sus clips. Y aunque puede que me la estén colando, me parece real: Diego García del Prado es un joven cubano que desde la paradisiaca Isla de la Juventud muestra la miseria del régimen al mundo de una manera muy natural. Enseña su día a día, incluidos los racionamientos, y recibe dinero gracias a su cuenta en Paypal, con el que compra un montón de comida que también enseña, exhibiendo la diferencia entre sostenerse con lo que le asigna la dictadura y lo que puede comprar con dinero (porque existe).

Cinco mil palabras menos cada día

Dice Antonio Ortiz que “En 2005, hablábamos unas 16.632 palabras al día. En 2019, esa cifra habría descendido a 11.900”. Y hablamos de 2019, antes de la pandemia. El descenso en el intercambio de palabras está directamente conlleva el descenso de diálogos que “no solo se vincula con la epidemia de soledad y el riesgo de caer en teorías conspirativas, sino también con la pérdida de habilidades básicas de conversación, como no interrumpir al interlocutor”. ¿Las causas? Algo tan sencillo como pedir comida a domicilio por medio de una app, incremento del uso de chats (también para la atención al cliente), o los auriculares.

Una buena estrategia

Tenía este tema pendiente desde hace días y creo que un domingo de puente con un tiempo reglunchi, cuando menos, es un buen día para traerlo: el modo en el que ha difundido la NASA el material multimedia que ha generado la misión Artemis II. Fotos y vídeos del lanzamiento, la llegada, pero también las que tomaron la y los astronautas que dieron la vuelta a la luna y regresaron a casa. Un material bien distribuido en álbumes (como en Flickr, a la antigua) y que sirve para tener buenas imágenes para usar en creaciones e incluso fondos de pantalla (hablando de cosas antiguas), sin necesidad de usar ninguna IA.

Lápiz y papel

“Suecia vuelve al lápiz y papel”. No es una noticia en algún blog reaccionario: lo cuenta la BBC. “El gobierno de Suecia defiende un renovado enfoque en los libros, el papel y los bolígrafos físicos en las aulas, con el objetivo de revertir la caída de los niveles de alfabetización”. Curiosamente, esta medida “ha generado críticas desde las empresas tecnológicas, educadores e informáticos”. No en las familias. “Leer textos en dispositivos digitales puede dificultar que los niños procesen la información”, como ya sabemos. También en Suecia “este año entrará en vigor una prohibición de teléfonos móviles en las escuelas, incluso para uso educativo”.

Sí, prohibición

“Crece la presión sobre Bruselas para prohibir las redes sociales a menores en toda la UE” (Euronews). Sí, estamos hablando de prohibición y no me parece mal. Si prohibimos a los menores fumar o beber alcohol porque afecta negativamente a su desarrollo fisiológico y neuronal, ¿por qué les permitimos acceder a redes sociales, que funcionan de manera similar por la dopamina y, sobre todo, son igualmente perjudiciales? Incluso la meliflua Ursula von der Leyen cree que “ya no hay más excusas para no proteger a los menores en internet”. “La tecnología está lista. El impulso político es real. Lo que le falta a Europa es coordinación”.

¿Y si lo ilegalizamos?

Me gustó el programa “Se nos ha ido de las manos” que emitió La1 la semana pasada. Carles Tamayo hizo un buen trabajo abordando un tema de actualidad, mostrando un aspecto de la realidad que muchos no conocíamos y exponiéndolo con un lenguaje audiovisual actual y atractivo. Hoy, una semana nueva en la que tenemos una nueva oportunidad para hacer bien las cosas, entro al fondo: ¿cómo puede ser legal que edificios enteros con inquilinos sea vendidos y comprados de tal manera que las y los inversores compran los inmuebles a un tercio del precio de mercado para duplicar o triplicar después los alquileres?

Que no se nos pase

Esta noticia tampoco es de esta semana pero gracias a Menéame ha vuelto a la actualidad y tenemos una nueva oportunidad para no dejarla pasar. Y no lo haremos: “El bróker de Hegseth intentó comprar acciones en empresas de defensa antes de los ataques a Irán” (Público). El referido Pete Hegseth es el ministro de la Guerra de EE.UU., según la denominación que determinó y le gusta utilizar a Donald Trump, y está ahora de actualidad porque no deja de generar tensiones y dimisiones en su departamento porque una cosa es ser el señor de la guerra cuando aplastas y, otra, serlo cuando el enemigo te planta batalla, como Irán.

Un lejanísimo rayo de esperanza

La columna ha empezado con buenas noticias, se ha ido oscureciendo ante la ley española que permite la especulación más salvaje y, como siempre, se ha fastidiado cuando ha pasado por Trump. Pero quiero terminar con esta pieza fascinante en Microsiervos: “Dentro de su plan para prolongar la misión de las sondas Voyager, que fueron lanzadas a finales del verano de 1977 para una misión de cinco años, la NASA acaba de enviar los comandos para apagar el detector de partículas cargadas de baja energía de la Voyager 1” para exprimir “hasta el último vatio”. La idea es reactivarlo “algún día si averiguan de dónde sacar la electricidad necesaria”.

Una buena noticia

Estoy harto de las malas noticias, de que un presidente de un país lejano intervenga en mi día a día. Estoy harto de que un Netanyahu o un Trump me hagan sentir recelo de personas que han nacido en los países que gobiernan y que, seguramente, los repudien más que yo. Así que prefiero abrazar noticias como esta que he encontrado en Ecoinventos: “Investigadores surcoreanos desarrollan filtro autónomo que elimina más del 99% de nanoplásticos menores de 50 nm sin necesidad de energía externa”. Se trata de filtros “ultrafinos” que funcionan “incluso en agua corriente” y cada uno es “reutilizable más de 20 veces”.

Vamos a por más

Vamos a por más buenas noticias y a por más energía eólica en 2026 después de que 2025 haya sido “el mejor año de su historia” (Review Energy). Son “las economías de rápido crecimiento” las que “están impulsando la expansión de la energía eólica y, al mismo tiempo, la eólica está llevando a estas economías a un nuevo nivel de desarrollo”. De esta manera, “la relación entre el crecimiento económico y el despliegue de energías renovables es ya inseparable”. Ahora viene otro debate: ¿estamos dispuestos a “sembrar” nuestro suelo de aerogeneradores o querremos ponerlos en ese patio trasero llamado Asia?

Que se rile es una buena noticia

Aunque haya intentado evitarlo, tengo que hablar de Trump pero, en este caso, por que se ha rilado. Y no lo ha hecho ante Putin, Netanyahu o Xi Jinping, precisamente: “Trump firma el presupuesto de la NASA para 2026, que al final se salva de los salvajes recortes que él mismo había propuesto” (Microsiervos). Sin embargo, se mantienen los recortes de personal dictados por Musk. Toda la inversión pública que no hagamos en agencias espaciales nacionales será una oportunidad de negocio para desalmados como el propio Elon Musk o Jeff Bezos, y los líderes de otras empresas que no son tan conocidos pero sí serán igual de ambiciosos.

No más menores influencers, por favor

Siempre me han dado bastante “cringe”, como dice la chavalada, las niñas y los niños cantores, actrices o actores. Ahora, lo de los menores usados por sus madres y padres como influencers me genera hasta asquete. Así que esta noticia que he cazado en EFE me parece tibia: “La reforma laboral de la cultura en España no permitirá niños youtubers sin contrato laboral”. He estado tentado muchas veces de traer a esta columna casos vergonzantes de esa utilización y, al final, me he cortado por las y los menores. Unos menores que seguirán siendo explotadas y explotados, pero cotizando, que es lo único que, al parecer, preocupa al gobierno español.

Rodéate de buenas personas

Todos los acontecimientos políticos que en los últimos meses están sucediendo a mi alrededor, y con el nivel de injerencia de Trump en nuestras vidas, también considero ya a América en mi entorno, me refuerzan en esta idea: rodéate de buenas personas. Especialmente, en política. Porque ya estamos viendo lo que pasa cuando la política la hacen los malos. Esto en El Confidencial va en esa línea: “Aldous Huxley, filósofo, escritor y autor de ‘Un mundo feliz’: ‘Lo más importante que he aprendido es a ser amable’”. De hecho, para él, que “también criticó con saña la deshumanización”, “ser amable era lo sencillo y radical”.

Esa gente de la que usted me habla

El Euskadi-Palestina de hoy es un encuentro de reivindicación y de solidaridad. Ambos sentimientos pueden manifestarse de modo pacífico y festivo, y miles de personas lo vamos a demostrar. Pero el partido también puede ser una excusa, como cualquier otro partido, como cualquier otra excusa, para quienes la violencia siempre es una opción y, ojo, han recibido palmadas en la espalda por elegirla. ¿Quiénes son los “grupos abertzales radicales” que “convierten el Euskadi-Palestina en un partido de alta tensión” (El Independiente)? ¿EGI? ¿Nuevas Generaciones? ¿Quién tiene el problema de la violencia tatuado en la piel?

Personas muy poco recomendables

Quienes han instrumentalizado el uso de la violencia, quienes la han justificado y quienes la han ejercido no pueden ser personas ejemplares. Hay muchos ejemplos: “El exmiembro de ETA, Joseba Mikel Latasa Getaria, tendrá que desalojar en un plazo máximo de dos meses el piso social que ocupaba en el barrio vitoriano de Salburua”. “Latasa había subarrendado ilegalmente la vivienda, adjudicada por Alokabide en 2021, a varias personas que le pagaban entre 300 y 600 euros mensuales, pese a que el alquiler oficial era de unos 250 euros. Además, llegó a agredir con un destornillador a una de las inquilinas” (Agencia de Noticias).

¿Qué puede salir mal?

En el fondo, los mismos mecanismos mentales que bloquean ver a la izquierda abertzale como lo que realmente es, son los que impiden reconocer a la extrema derecha europea como el enemigo. La politóloga Anna López avisa en X de que “el PPE de Von der Leyen rompe con la coalición centrista en la UE para votar junto a la extrema derecha contra las normas verdes. Lo que antes era una línea roja ahora es alianza. El ‘centro’ europeo se desplaza cada vez más hacia la ultraderecha”. Puedo discutir la necesidad de una reordenación de esas “normas verdes”, pero en cualquier, como Indiana Jones, los nazis serán mi enemigo.

Igual ya éramos así

A veces me da por preguntarme cuándo empezó a torcerse todo: ¿cuando Internet mató a la estrella de la televisión? ¿Cuando el agnosticismo progresista vació las iglesias y no llenó nada? Otras veces, como leyendo esta noticia, pienso que el ser humano es perverso desde el principio: “Italia investiga acusaciones de que turistas habrían pagado para disparar a civiles en Sarajevo durante la guerra de Bosnia” (BBC). Igual Internet solo ha permitido que esos seres despreciables capaces de disparar a seres humanos por diversión, ahora conecten entre sí y podamos ver cómo hacen negocios igual de perjudiciales.

Todo es un negocio

Sí tengo bastante claro que la aparición de los ultrarricos ha hecho que nuestra civilización degenere y que, como los nazis, ellos son los enemigos (a veces se junta lo de ultrarrico y lo de fascista, y eso debería de movilizarnos). Seres capaces de gestionar el país como una empresa (el mantra neoliberal), incluida la parte del beneficio para el dueño: “Trump nomina de nuevo a un colaborador de Musk para el puesto más alto de la NASA: Jared Isaacman” (Business Insider). Sí, la NASA se está privatizando aún más y la carrera espacial lo hará con un objetivo: salvar a esos ultrarricos fuera del planeta. No tengo pruebas ni dudas.

«El primer partido de la vergüenza»

Personalmente, estoy deseando leer el titular de La Razón cuando Euskadi se haya enfrentado a España, yo qué sé, setentaicinco veces. O cien. O doscientas. “España vence a Euskadi en el primer partido de la vergüenza”, titulan en el diario madrileño, y parece que cuando acabas de leerlo va a sonar un trueno. ¿Qué titularán hoy si se han cumplido los pronósticos y la pareja de chicos que representan a Euskadi derrotó anoche a la española en las semifinales del torneo? ¿“En el segundo partido de la vergüenza ganaron los vascos”? De cualquier manera, hallamos una buena noticia: en algunos medios hablan de cesta punta por primera vez.

Fiesta, marca y menos médicos

Creo que no visitaba la web del departamento vasco de Salud tanto desde la pandemia. Entre notas aclaratorias y ampliación de servicios, llamó mi atención este titular: “El Departamento de Salud muestra su preocupación ante la reducción por parte de la Universidad Pública Vasca de la oferta de nuevas plazas de medicina en euskera prevista para el curso 2025-2026”. El nuevo equipo rectoral de EHU ha tenido tiempo para organizar una fiesta, quitar el “UPV” del logo y decidir esto: “El compromiso alcanzado con el anterior era ampliar en 40 las plazas en euskera, que finalmente se han visto reducidas a tan sólo 16: un 60% menos”. Vaya.

¿Por qué los preferimos?

El partido al que voté en las últimas elecciones generales forma parte del conocido como “bloque de la investidura”. Prácticamente, todas y todos los vascos salvo quienes votaron al PP y a Vox, y a opciones extraparlamentarias, podemos decir lo mismo. Rubén Arranz dice esto otro en El Independiente: “Leire confirma que los sinvergüenzas han tomado el mando”, y se explaya, no sin razón, sobre cómo “a la parroquia socialista le sirve lo que hay. Lo chabacano, lo cutre”. Vale. No le quito la razón, pero añado una pregunta: ¿por qué tanta gente lo prefiere a la alternativa de Núñez Feijóo con Abascal?

Donald, te toman por tonto

No tengo ninguna prueba pero tampoco ninguna duda de que Vladímir Putin ha tratado con condescendencia a Donald Trump en la última conversación telefónica que ambos han mantenido. En ella, el presidente del Kremlin “ha prometido con ‘contundencia’ una respuesta” (El Periódico) a los últimos ataques de Ucrania. ¿Qué habrá respondido el de la Casa Blanca? Apuesto que nada. Porque el presidente es de esa tipología odiosa que es fuerte con los débiles y débil con los fuertes. A Trump, a las pruebas me remito, Putin o Xi Jinping no le tratan como a un igual. Más bien, al contrario. Igual esa es la solución.

El espacio, sin competencia

Tampoco tengo pruebas ni dudas de que esto tiene mucho que ver con que Elon Musk haya abandonado la administración Trump: “El gran hachazo a la NASA se concreta: cancelará 41 misiones espaciales y la mitad de su presupuesto científico” (El Diario). Esta es una gran pérdida, no solo porque “mandará a la calle a un tercio de sus trabajadores”, no solo porque el progreso irá más lento, sobre todo porque la presencia de la NASA, liderando a las agencias europea, japonesa, rusa, china o india, ocupaba un espacio que, ahora, harán suyo los muchimillonarios, empezando por Musk y Bezos, con sus intereses mucho más peligrosos.