El daño que está haciendo Puigdemont

El daño que está haciendo Carles Puigdemont al nacionalismo, en su conjunto, es incalculable. No solo él, también su equipo (lo de Elsa Artadi hablando de curarse la “vasquitis” es incalificable). Y no solo ahora, también de cara al futuro. De saque, según la proyección de la Eurocámara, ni PNV (por poco) ni PDeCat (por bastante más) obtendrían por separado los escaños que, sin duda, sacarían juntos. Pero la continuidad la interrumpió Puigdemont cuando obligó a los suyos a decidir: con él y a su manera o contra él y que el partido se vaya a la mierda. Igual ha llegado ya la hora de ver que quien resta y divide ni suma ni multiplica.

El daño que están haciendo a los catalanes

Con los mismos ojos y la misma sensibilidad que permiten observar los hechos de Puigdemont y sus colaboradores, podemos comprobar que la denuncia de Luis Gonzalo Segura en Twitter es completamente cierta: “Repasando los vídeos sobre el 1-O siento impotencia al pensar en cómo en el juicio se califica de violentos a los catalanes cuando tuvieron un comportamiento abrumadoramente pacífico aun cuando fueron brutalmente apaleados. Es absolutamente repugnante”. La ciudadanía catalana dio una lección, especialmente a los vascos, especialmente a esos vascos que siempre defendieron el uso de la violencia.

El daño que están haciendo a los españoles

Más grave que lo que está haciendo Puigdemont es lo que están haciendo quienes se apoyan, entre otros, en sus actos para relanzar el nacionalismo español mientras atacan el vasco o el catalán. Nadie se responsabilizará de los sentimientos ni las acciones de decenas de personas que son inducidas, cada día, a odiar lo que no comprenden. Pero algunos inductores tienen nombre y apellido: puede ser una casualidad, o no, que Carina Mejías, de Ciudadanos en el ayuntamiento de Barcelona, criticase la colocación de una placa en memoria de los torturados en el franquismo, y que esta haya aparecida destrozada unos días después.

Abascal, cada día más freak

Después de reclamar el derecho a poseer armas para defender la propiedad privada y anunciar que, si es presidente, construirá un muro en la frontera de Ceuta y Melilla con Marruecos que, además, pagará ese reino, Santiago Abascal está a una encuesta de asegurar que los principales problemas de España son la inmigración de los guatemaltecos al sur y la legislación canadiense al norte. La copia a la mecánica de Trump es tan descarada como lo peligrosa que resulta su filosofía compartida: el rubio despierta al Ku Klux Klan allí, y el moreno, a los franquistas en España… Y en Euskadi, que nadie dé a este territorio por vacunado.

Eskerrik asko, Facebook

En este contexto tan desagradable, es Facebook el que pone como ejemplo, en una nota oficial sobre el tratamiento de las noticias falsas y l odio, al nacionalismo vasco como una opción política legítima que, como tal, no baneará de su red social. Es decir: lo normal nos parece excepcional, pero es que en este contexto de crecimiento de los ultras (también de los que se supone que son amigos, pero no) empezamos a hacer exótico hasta lo nuestro. Lo que es denunciable es la participación activa de periodistas que han mentido, han ignorado y, sobre todo, han aprovechado para hablar de ETA. No, todo no es ETA. Solo ETA es ETA.

Podemos es Pablo Iglesias

No sé mientras escribo esta columna si Pablo Iglesias ha triunfado o ha pinchado en su regreso, pero sí sé que, cada vez más, Podemos es el partido de Pablo Iglesias. Para empezar, porque así lo ha querido él, imponiendo sus criterios como el de que elegir a un líder implica elegir a un equipo completo, o sus pulsos: o con Pablo, con su casa y su familia, o sin líder. Para seguir, porque la desbandada que ha encabezado Iñigo Errejón pero que, lista a lista, es cada vez más devastadora, muestra un partido en descomposición. Y para terminar porque si tu esperanza es el regreso del mesías, cualquier tropiezo del mesías acaba con tu esperanza.

Y sus éxitos no son todos suyos

Aitor Esteban replica en Twitter a Pedro Vallín, un interesante periodista de La Vanguardia, que el póster que ha difundido Podemos, precisamente, contiene por lo menos un error grave que afecta al portavoz de EAJ-PNV en el Congreso: el partido de Pablo Iglesias se ha anotado la subida de las pensiones como un logro que ha arrancado al PSOE… Cuando es un hito de la negociación presupuestaria del PNV con el PP que Sánchez hizo suyo para sumarse los escaños abertzales en la histórica moción de censura. Así que, si en Podemos hacen un póster, como reclama Esteban, que lo hagan bien. Porque si no, simple y abiertamente, mienten.

Y ahora también es negativo porque divide

Manuela Carmena tiene una opinión meridiana sobre lo que está haciendo Quim Torra con los lazos: “Es absurdo, antidemocrático e infantil”. Y yo sumo que es, además, negativo porque está convirtiendo un símbolo en contra de una injusticia manifiesta en un símbolo de división. Por supuesto, sé que la Junta Electoral desencadena el problema, pero Torra lo que no puede hacer es agravarlo. De ninguna manera. Si la causa es justa y el símbolo denuncia una tropelía, solo los más torpes pueden convertirlo en un elemento de enfrentamiento y batalla. La guerra de los lazos amarillos la va ganando España porque la va perdiendo Torra.

Ciudadanos termina con las dudas

Ciudadanos ha decidido terminar con todas las dudas que están surgiendo, como la mala hierba, sobre sus procesos de primarias, en los que, según los denunciantes, se habrían dado pucherazos digitales que, de un modo sospechosamente sistemático, siempre habrían favorecido a las opciones propuestas por la alta dirección. ¿Cómo ha decidido cerrarlo? Por la brava: los que los están investigando han concluido que no hay anomalías pese a las denuncias y han amenazado con sanciones a los posibles denunciantes. Y así es como “la nueva política” finiquita un tema que le molesta en precampaña.

Vox ya ha ganado

Pase lo que pase en las próximas dos elecciones, Vox ya ha ganado. Ha ganado la batalla de los medios lanzando mierdas que los periodistas graban, fotografían, muestran en portadas y espacios de privilegio, describen su olor junto a varios contertulios (uno o dos de Vox, incluidos) y, finalmente, pisan para que todos oigamos cómo suena. Los medios han invitado a portavoces y contertulios de extrema derecha para legitimarles mientras ganan audiencia, clics o retuits. La atención es hoy una mercancía barata y que, al mismo tiempo, todo el mundo quiere. Pero pocos se responsabilizarán del ascenso de los ultras.

Primero, el Sanchismo

Pedro Sánchez es un político atípico: expulsado de su propio partido recupera el poder y gana la primera moción de censura que sale adelante en el Congreso. Pero también es un político del montón: no ha dudado en utilizar estas elecciones para hacer una purga en su propio partido. Porque antes que España va el PSOE, y antes que el PSOE, el Sanchismo. Luego, ya veremos, o ya verán. Sánchez se asegura a un grupo de diputados fieles y empieza a construir el PSOE que quiere. ¿Será el mismo que quiera España? ¿Sin el “trifachito” enfrente habría tenido alguna oportunidad? En cuanto flaquee, ¿se le echarán encima los purgados?

Dejad de dar alas a los chalecos amarillos

No puede traer nada bueno apoyar a quien solo destruye. Por muy mal que caiga Macron, por mucho que algunos tengan la necesidad de lavar su ropa sucia en aguas ajenas para ver si así blanquean algo, apoyar, alentar o retuitear algo favorable a los chalecos amarillos franceses es una irresponsabilidad. Ya hemos visto qué pretenden y cómo lo acometen, con vandalismo. La sociedad se construye, no se destruye, y quien defienda la iconoclastia como modo de vida o lucha lo que tiene que hacer es salir de la adolescencia de una vez y ser práctico porque nos jugamos mucho poniendo en solfa las garantías democráticas.

¡Claro que escuece!

José Antich hace un estupendo repaso de cómo la prensa española ha pretendido esconder el éxito de la manifestación en Madrid por el derecho a decidir que todos vimos. Su corolario no por reiterado deja de ser valioso: “El principal problema es que Madrid nunca escucha y siempre se siente en posesión de la verdad. Valdría la pena, una vez más, que leyeran alguno de los textos que ha publicado buena parte de la prensa internacional no en esta ocasión tan solo, sino periódicamente. No será así, otra vez. Y Catalunya seguirá alejándose en un camino del que cuesta pensar que emocionalmente tenga vuelta atrás”.

Los pucherazos de Ciudadanos

Los casos de acusaciones desde dentro de Ciudadanos de pucherazos durante sus procesos internos empiezan a aparecer como un reguero. El tema, en el caso de cualquier otro partido español con representación en el Congreso, habría traído cola, pero la ausencia de noticias invita a pensar lo que afirma el tuitero con más de 15.000 seguidores bajo el pseudónimo Otis B. Driftwood: “Que el último pucherazo lo hayan querido dejar como ‘cosa cerrada y palante’ y ni un sólo medio en papel esté machacando con ello demuestra que al sistema le interesa que Ciudadanos no parezca lo que realmente es. Y sin embargo, es”.

De récord en récord

Estamos viendo historia del fútbol, no solo porque un cocinero sea presidente del Athletic (no se me ocurre nada más bilbaino, con diptongo), no solo porque Messi haga que lo imposible parezca fácil, también porque las jugadoras están batiendo récord de asistencia y de atención. Y este pequeño milagro (porque al final, es fútbol) me parece especialmente emocionante: después del llenazo en San Mamés, más de 60.000 aficionados se juntaron para ver en directo la final de la Copa. Ahora falta el gran milagro (porque de esto va la vida): que todas las jugadoras sean tratadas como profesionales.

Así, sí

Un diez a Ibai Gómez y a Hache Group por el vídeo que han utilizado para anunciar por medio de las redes sociales digitales el cambio de equipo del bilbaino y dar las gracias al Alavés, su afición y la ciudad de Gasteiz. Si me lo permiten, el vídeo es lo de menos (pero tienen que verlo): lo más importante es la intención del futbolista de explicar su marcha, agradecer su estancia y demostrar que regresa al Athletic porque quiere. De dinero los futbolistas de Primera, por lo general, no van mal, y productoras con buen gusto hay muchas, de lo que vamos más justos en el fútbol es de valores como los de Ibai.

Así, no

Guy Verhofstadt ha patinado con su tuit en el que, en perfecto castellano, da la enhorabuena a los andaluces por el pacto de gobierno que han alcanzado PP, Ciudadanos y Vox (aunque en su tuit asegure que no). Doy por hecho que el presidente de ALDE, un tipo inteligente, sabe perfectamente que no dice la verdad, sino lo que le conviene: Ciudadanos es un partido al que necesita en su grupo para seguir siendo la tercera fuerza en el Parlamento Europeo, la bisagra. Igual que necesita aclarar la mala prensa que acarrea un pacto con la extrema derecha a cinco meses de las elecciones europeas.

No nos la cuelan

Creo que nadie lo ha puesto más claro que Xabier Lapitz: “Si C pacta con P, y P pacta con V: C pacta con P y con V. Propiedad asociativa”. Donde “C” es Ciudadanos, “P” es el PP, y “V” es Vox. Para que no quepa dudas coloca hasta las fotos de Abascal, Rivera y Casado. Así que ya puede apresurarse Verhofstadt a excusarse sin que nadie se lo pida (seguramente se lo hayan pedido desde Ciudadanos), y ya puede empeñarse Rivera en esquivar las fotos con la extrema derecha, que no tienen escapatoria. Por lo menos en el PP han ido de frente y han mostrado la imagen y el texto del pacto a tres.

Internet no tiene la culpa

Daniel T. Willingham es un académico experto en procesos cognitivos que, hace tiempo, publicó un artículo en el New York Times que ha vuelto a la vida gracias a Twitter esta semana: “Cómo lograr que tu mente lea”. En el texto, Willingham explicaba que Internet no es el culpable de que leamos cada vez peor. El profesor simplemente cree que en el proceso de aprendizaje no dedicamos el tiempo necesario a una tarea básica como entender lo que leemos, y por eso cuando somos mayores nos cuesta comprenderlo aunque, funcionalmente, seamos capaces de recitar palabras con cierto sentido.

Menos exquisiteces, por favor

Empiezo con fútbol y termino con fútbol porque en Bilbao y Bizkaia, en general, este tema seguirá entrando y saliendo de las conversaciones, por lo menos, hasta que el Athletic se estabilice en lo deportivo y en lo institucional (como es lógico después de un cambio). Y lo hago para reclamar que nos dejemos de exquisiteces. Eso reclamaba Borja Barba en su tuit después del desastre copero: “‘¿Esos que se van de qué equipo son?’. Pues, mira, son del Athletic. Pero están hasta la polla, hace frío y mañana tienen que madrugar. Y están cansados de darlo todo a cambio de cada vez menos”.

Confesiones pagadas

No resto valor a lo que denuncia María Victoria Álvarez ni gravedad al desvío de capitales que los Pujol hayan podido cometer, pero la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola declaró motivada por las cantidades de dinero que recibió de los fondos reservados del Estado en la época en la que Jorge Fernández Díaz fue ministro de Interior. “El concepto de los pagos fue ‘gastos de investigación’. Los mismos se produjeron durante el mandato de éste (2011-2016) cuando se impulsaron las investigaciones policiales para tratar de destapar la corrupción vinculada a la antigua Convergència” (El Independiente).

Y otras cosas, también, pagadas

Arturo Puente lanzaba un buen dardo en Twitter sobre los cobros de Juan Carlos I: “Que el ex rey no pueda ser investigado por supuesto cobro de comisiones del AVE de Arabia deja cualquier escándalo pasado de la monarquía en una broma. Si la institución quiere seguir sobreviviendo gracias al consenso social, a ella misma le conviene acabar con su inviolabilidad”. Lo que es evidente es que la Casa Real española quiere mantenerse porque es un buen negocio: carta blanca para cobrar comisiones millonarias sin que nadie mire porque unos no quieren y otros no pueden.

El problema que le puede venir a Rivera

Permítanme que sea escéptico: no creo que Guy Verhofstadt se plantee siquiera la expulsión de Ciudadanos de ALDE. ¿Debería hacerlo por su pacto con la extrema derecha? Sin duda. Pero el número de eurodiputados que puede sumar en mayo también cuentan, y más que el necesario cordón que aparte a la extrema derecha de las fuerzas democráticas. Espero equivocarme y que el líder belga sea fiel a sí mismo, a los principios de ALDE y a los de la Unión Europea contra los que luchan Le Pen, Salvini y Abascal, con quien Rivera ha negociado sin tapujos… ¿Ni consecuencias?

La “x” para la Iglesia

Trece TV, además de ser una cadena rancia, acumula 84 millones de euros en deudas. ¿Cómo se sostiene? Gracias a un milagro: “El colchón financiero de la Conferencia Episcopal”, para ser más concretos, como explican en El Plural. Y ahora les cuento lo peor: “Gran parte de esos 84 millones han salido de la asignación tributaria vía IRPF que recibe la Iglesia Católica”. Es decir, cuando la Iglesia pide que se marque la famosa “x” lo que le pide es que financie, a fondo perdido, un medio de comunicación ultraconservador que, a su rentabilidad me remito, casi nadie ve.

El año que vivieron peligrosamente

Simón Pérez y Silvia Charro forman una pareja muy conocida en Internet: hace solo un año les descubrimos (aunque él llevaba tiempo apareciendo en tertulias económicas de Trece TV, precisamente) haciendo comentarios sobre hipotecas a tipo fijo con evidentes signos de haber consumido, por lo menos, un poco de alcohol. A partir de ahí y con ambos despedidos, el descenso: abrieron un canal de YouTube donde por dinero hacían casi cualquier cosa (raparse, tatuarse una bandera de Tabarnia), intentaron ir a concursos de televisión y, sobre todo, se dejaban invitar a fiestas y discotecas.