El diálogo siempre es bueno

Jordi García-Soler hace una defensa estupenda en El Plural a la mesa de diálogo que encabezaron el miércoles Pedro Sánchez y Quim Torra. Y yo me sumo: el diálogo siempre es positivo, siempre permite avanzar, siempre ayuda a resolver problemas. Y la falta de diálogo suele llevar a la parálisis y el enfrentamiento. Es así de sencillo. Y una parte de España, pero también una parte de Catalunya y una parte de Euskadi, tienen que mover un peón para poder salir del enroque: es necesario y beneficioso para todas las partes. Y no es una traición a España como no es una rendición a España. Es política.

Y ETA siempre fue y será todo lo contrario

En el extremo opuesto de quienes dialogan se sitúan los que colocan “una pancarta de apoyo a ETA en la UPV/EHU” con el lema “el fuego que encendisteis nos iluminará” (El Independiente). Quien hace eso no tiene ninguna empatía, ninguna sensibilidad, ningún conocimiento del pasado reciente de Euskadi. Quien decide que una universidad pública, icono de conocimiento y del autogobierno, es un espacio adecuado para ese menaje y para actuar a cara tapada se autodefine. Quien lo hace en precampaña quiere recordar algo, además, por si alguien se despista. Solo les ha faltado pedir el voto.

Pero, no, no vivimos en un drama

Actos como el de la UPV/EHU pertenecen a otra época, como Carlos Iturgaiz. Son las dos caras de la misma moneda: uno, en el Parlamento, apretando el botón del escaño vacío de Mayor Oreja. Los otros, en la calle, haciendo trampas con el relato y la sensibilidad que no se cree nadie. Solo faltaba, en medio de este desagradable revival, que alguien desde Madrid nos explique lo mal que vivimos. Y ya ha aparecido la osada: “En el País Vasco la situación es dramática: se hacen homenajes a etarras cada día y muchos constitucionalistas tienen que tener cuidado por dónde van”, ha dicho Inés Arrimadas.

Una escabechina… A sí mismos

Sinceramente, no me esperaba lo que ha pasado en Podemos: daba por hecho que Rosa Martínez sería la candidata a lehendakari, que Lander Martínez seguiría en el Parlamento y hasta que habría una especie de integración, aunque solo fuera para la galería, del sector de Iglesias. Pero todo ha saltado por los aires en Podemos a un par de semanas de la campaña. El partido, descabezado, se lanza a la carrera electoral con una candidata a la que no conoce nadie y sin los rostros que lo han representado hasta ahora. Bien o mal, pero de un modo estable por fin… Hasta ayer.

La libertad que ampara el mal gusto

Celebro que el Tribunal Constitucional considere libertad de expresión echar de menos “hasta a los GRAPO”, como cantaba César Strawberry. El cantante de Def Con Dos había sido condenado a un año de cárcel por enaltecimiento del terrorismo. Condena que ha sido suspendida. En la pieza de El Confidencial recuperan algunos de los pasajes que habían servido para considerar delito las letras de Strawberry. Expresiones que son una colección de mal gusto innecesario. Un mal gusto que tiene que estar ahí para júbilo de adolescentes que se creen antisistema. El resto vamos creciendo y dejándolo atrás.

La gran caída del guindo

David Irritans cazó al vuelo el tuit de la eurodiputada pro-Brexit “preguntándose quién va a cuidar de los intereses pesqueros del Reino Unido cuando ellos se hayan marchado”. Parece increíble, pero el tuit y la pregunta es real. Como la caída del guindo (usando la expresión de Irritans) que sufrirán muchos en la Gran Bretaña, incluso los partidarios de la salida que no sepan (seguramente porque no se lo hayan contado) las consecuencias reales del “agur”. Evidentemente, no esperamos menos del Parlamento Europeo que la defensa de nuestros intereses también contra exmiembros.

Y la necesaria

También sufrirán una sonora caída del guindo muchos en España cuando se den cuenta de que la cúpula de Podemos es de esas altas esferas políticas que tienen pocos escrúpulos. Según Vozpópuli, Iglesias y Echenique echaron mano de los datos de la votación sobre el chalé del primero e Irene Montero, para intentar conocer quiénes iban contra la línea oficialista. Este intento de acceder a información sensible está vinculado directamente con el despido de los abogados de Podemos que quisieron investigar el uso de datos privados, muy sensibles, porque los “inscritos” no son afiliados y no hacen cesión.

Taza y media

Izquierda y derecha en Barcelona se han puesto de acuerdo para dar taza y media de españolidad a su ciudadanía: el alto porcentaje que quiere ser por fin solo catalán habrá asistido atónito a cómo su ayuntamiento ha aprobado solicitar la cocapitalidad de España. A mí me ha sorprendido la abstención de ERC (solo votó en contra el PDeCat) ante una moción que refuerza una imposición y que sabemos cómo ha empezado pero no sabemos cómo puede terminar: en esta España que ha demostrado ser capaz de superar sus propios despropósitos casi sin pretenderlo, una cocapitalidad simbólica es perfectamente posible.

Mientras tanto, en Madrid…

La política española está en unas horas tan bajas que personajes como Miguel Ángel Rodríguez vuelven a la arena. La presidenta de la comunidad de Madrid, que ya acumula unas cuentas bomberadas, ha llamado al que fuera portavoz del gobierno de Aznar para que sea su jefe de gabinete. En este tiempo Rodríguez ha no se ha mantenido callado: de hecho, ha borrado sus tuits porque entre ellos había un mensaje baboso hacia Inés Arrimadas o aseveraciones sobre presuntos beneficios de lo público de familiares de políticos de Ciudadanos, que son socios en el gobierno de Madrid, precisamente.

Rentabilidad virtual

Una de las cosas que no entiende de este mundo moderno es que nos sigan presentando como casos de éxito los de empresas que viven sin un modelo de negocio rentable. Por ejemplo, Cabify que, según La Información, se ha gastado el 60% de sus recursos (obtenidos por medio de rondas de inversiones) y busca un nuevo “caballero blanco” para continuar. ¿Para continuar haciendo qué, perder dinero? ¿Hasta cuándo? Y voy más allá: ¿cuánto dinero han ganado sus creadores? Porque esa es la constante: fundadores millonarios de empresas ruinosas que se mantienen con dinero de otros.

Así empieza la legislatura

“Un diputado electo ha tenido que pasar la noche escondido por lo que va a votar pero no, en España no hay fascismo, que va, en absoluto”. El tuitero Shine McShine se refería al de Teruel Existe, Tomás Guitarte, que ha denunciado presiones e incluso amenazas después de anunciar que posibilitaría a Sánchez ser presidente. Así empieza esta legislatura, con un representante de la ciudadanía, en concreto, de la turolense, escondido ante la escalada de violencia en el argumentario que han propiciado Vox y los complejos de PP y Ciudadanos. Por contraste, su discurso fue templado y expuso evidencias.

Abascal, autodefinido

Santiago Abascal empezó su discurso de un modo populista, lanzó argumentos xenófobos y machistas, y terminó gritando: “¡Viva España!”. Lo que es Abascal tiene un nombre, y quien le blanquea, por cierto, recibe otro: colaboracionista. Otra tuitera, Rocío, era mucho más agresiva pero no le faltaba razón, sobre todo si repasamos las últimas noticias sobre manifestaciones a las que acuden los de Vox: “Pero dilo todo, Santiago: ‘Las violaciones las cometen extranjeros porque si son de aquí decidimos que ella es una mentirosa o lo iba buscando y difundimos su información personal para promover el acoso’”.

Otros autorretratos

Abascal no fue el único que se ha hecho un autorretrato para mal estos días. Carlos García Adanero fue a buscar la bronca e Inés Arrimadas, por desgracia para los votantes de Ciudadanos, demostró que está llamada a enterrar el partido que lidera. Su tono, su discurso y, sobre todo, su actuación desde el escaño como cuando en el primer debate sacó una carpeta para despreciar a Adriana Lastra (como si la propia Arrimadas tuviera un currículum lustroso), solo hablan mal de ella. Y el problema para los suyos es que no puede remontar: ese es su nivel, bien lo conocen en Catalunya.

PSOE y Podemos, a partir un piñón

Lo doy todo por bueno si sirve para que España tenga un gobierno estable de una vez, pero lo arrimados que bailan los del PSOE con los de Podemos resulta hasta obsceno cuando hace solo unos meses demostraban una desconfianza absoluta, muchísimo rencor y hasta ramalazos de cierto odio. Será el carácter latino, mediterráneo y fogoso que este vasquito no entiende, pero, insisto, lo doy por bueno. Parece que el asturiano Pedro Vallín también tiene ciertas dudas, será el aire del Cantábrico: “El PSOE en pie aplaudiendo a Pablo Iglesias, cómo te quedas”, tuiteaba. Pues yo me quedo bastante frío.

Ahora, a la harina

Ya hay mayoría suficiente, presidente electo y, en nada, habrá gobierno. Solo falta que, de una vez y con un retraso desde abril absolutamente injustificable, Sánchez y sus ministros empiecen a tomar decisiones. Pero soy pesimista: ahora toca tomar contacto, cometer los primeros errores de gestión y comunicación… Varios consejos de ministros con decisiones para la galería y poco más. Pero los temas de enjundia siguen ahí como las pensiones, el paro enquistado y los presos políticos. El Parlamento Europeo espera a Oriol Junqueras: les toca articularlo y volver cuanto antes a la normalidad.

Siempre se movieron bien

No me creo que Arturo Valls llegara al estudio de arquitectura de Rocío Monasterio por casualidad en 2005 como tampoco es casualidad que hoy esté entre los denunciantes a la arquitecta no solo porque no hizo su trabajo (según leemos en El Plural no pidió las licencias más básicas) sino porque ejerció como arquitecta cuatro años antes de licenciarse en 2009. La segunda “casualidad” se explica rápidamente: la ola de denuncias. La primera solo puede explicarse porque tanto Monasterio como su marido, Iván Espinosa de los Monteros, siempre estuvieron bien relacionados. Eso es lo terrorífico.

Y siempre contarán con colaboracionistas

Aunque en 2019 parezca una locura hablar de colaboracionismo con los fascistas, lo hay. Y lo ha habido desde que la democracia ganó, es evidente. Y seguirá habiendo mientras los medios den espacio a personajes como el neoliberal Juan Ramón Rallo y resuman sus textos de esta manera: “Vox promueve un sistema de pensiones distinto del actual y del que defienden el resto de formaciones políticas. Ahora bien, ¿es Vox el verdadero culpable de enterrar el pacto o más bien este ya estaba muerto desde hacía años?”. Si esto no es blanqueo de la ultraderecha, ¿qué lo es?

Ya le gustaría…

Me sorprendería muchísimo si no veo a Inés Arrimadas cerrar la persiana de Ciudadanos. Aunque también existe la probabilidad de que pase la cuchara de palo a otro y salga corriendo, claro. Pero que Inés Arrimadas no remonta el río lo tengo clarísimo. Si las encuestas a la baja acabaron de lapidar las expectativas electorales de los naranjas, la sensación de abandono será la que acabe con el partido. Nadie se suma a un proyecto perdedor. Y por eso me resulta raro que encuestas como la que ha lanzado El Independiente (para eso ha quedado, para ser carne de clic) todavía les den cierta esperanza.

¿Es Elon Musk un tipo fiable?

¿Compraría usted un coche a alguien que le asegura que es irrompible y lo rompe en la primera prueba que hace? Pues ahí sigue Elon Musk fascinando a un montón de gente, como si su empresa ruinosa fuera viable, como si sus proyectos fueran interesantes, como si sus estrategias de marketing (lanzar un coche al espacio con un muñeco y la radio puesta) fueran acertadas y como si no hubiera roto un cristal irrompible de su prototipo más duro durante su presentación. Sigo sin entender la fascinación por Musk y personajes similares, que no sería posible sin Internet pero, ¿qué sabré yo?

El fin del modelo

En este camino me he encontrado a “youtubers” e “influencers” muy buenos que no lo eran: eran personas inteligentes que sabían aprovechar sus potencialidades y las oportunidades que les brindaba la tecnología y las tendencias del mercado. Cuando caigan YouTube o Instagram estas personas ya estarán haciendo otras cosas. Y me he encontrado a personas tan poco capaces que solo podían ser youtubers e influencers. Ahora que los modelos de negocio tradicionales basados en estas herramientas tocan a su fin veremos qué hacen, pero no van a tenerlo nada fácil. Y me alegro.

No es por ellas, es por todos

La huelga de las futbolistas de primera es una de esas huelgas que, sobre todo, perjudica a las que la ejercen. Su paro no incide en el día a día de la ciudadanía, pero con suerte sí en el de la patronal, en este caso, los clubes de fútbol que son SAD y, por extensión, Federación y Liga. Pero tenemos que visibilizar su lucha porque es la de todos: una lucha por un fútbol más justo (es posible y necesario un reparto mejor de la tarta) y la de una sociedad más igualitaria (ellas juegan como ellos, ellas se esfuerzan como ellos, ellas no generan atención ni beneficios como ellos porque no nos implicamos todos).

Tampoco es solo por él

La justicia española ya tiene una nueva muesca en su culata: la foto del president de la Generalitat sentado en el banquillo es la foto de una victoria moral más que judicial. Pero no es solo por él, por Quim Torra (que también ha provocado lo suyo, es innegable), es por los catalanes. Pero no solo por los catalanes: es por los vascos, los gallegos, los baleares o canarios que no se sienten españoles. Pero tampoco es solo por este colectivo: es por todos los que intenten salirse del redil. Quim Torra se ha sentado en el banquillo por no retirar una pancarta con un mensaje de solidaridad. Esa sí es la foto de España.

La que desintegrará Ciudadanos

Parece que será Inés Arrimadas la que entierre Ciudadanos definitivamente. Con los conatos de incendio interior mitigados y la colaboración de los pocos medios que tratan a los naranjas todavía con cierto cariño, su candidatura parece que es ya la única heredera posible del desastre. Allá ella, pero si Ciudadanos ha fracasado con un Rivera mimado (al menos, durante un tiempo) y con una consistencia maleable, con Arrimadás, sin consistencia alguna, pasará de fracaso a la nada. Solo nos queda saber dónde acabará Toni Cantó y a quien le colocará los restos del derribo (empezando por ella misma) Arrimadas.

Solo si las cosas van bien

Inés Arrimadas tendrá algo a su favor en el proceso de descomposición: que tendrá que dar explicaciones a pocos. La mayoría se irán de Ciudadanos como llegaron: al abrigo del sol que más calienta. Girauta ya se ha marchado y ha encontrado acomodo en la televisión, y también ha anunciado su salida Marcos de Quinto, que ha dejado claro que él no está en proyectos perdedores y que reflotar barcos es para los pobres. Él ha estado en política solo cuando las cosas van bien. Evidentemente, con el viento a favor es más fácil todo, también ganar una fortuna. A ver si el empresario de éxito va a ser solo un oportunista…

¿Antifascistas o tuitstars?

Llevo mucho tiempo diciéndolo: “Antifascista” no es quien dice que lo es, es quien demuestra que lo es en todo momento. Y quien prefiere hacer un tuit redondo para ver si gana seguidores en vez de aportar algo a la deslegitimación del fascismo, desde luego, no es antifascista. Así que tuiteros como Jesk Rey pueden ponerse como quieran pero no ayudan en nada cuando señalan a los votantes de Vox como “fascistas, machistas, racistas y homófobos”. Eso es lo que quiere Vox, que les ayudemos a radicalizarse. Y es lo que no pueden conseguir. Por cierto, señalar al que no piensa como uno es bastante fascista.