Aficionados al trumpismo

España está llena de aficionados al trumpismo. Pese a tratarse de una corriente que representa lo peor de la política, incluso lo peor de la política estadounidense, que ya es la leche, hay personas que quieren parecerse en lo ideológico, al menos, a Trump. Están los de Vox, a los que se acercó (y supongo que algo facturó) Bannon; están las extremadas del PP, lideradas por Isabel Díaz Ayuso y Bea Fanjul; y está en esta lista hasta Pablo Casado, que tuitea bajo el influjo del trumpismo sobre una posible subida de impuestos: “Échense la mano a la cartera. Este es el infierno fiscal que nos espera. Sanchismo o Libertad”.

Y al neoliberalismo

La propuesta del ministro Escrivá de alargar la vida laboral de los pensionistas no es nueva: ya lo hizo el mismísimo Aznar. Pero la discusión sobre la medida en sí es bizantina: la propuesta solo es un síntoma más de que el sistema de pensiones no es viable y los sucesivos gobiernos españoles intentan achicar el agua como pueden. Los titulares sobre los parches impiden ver el tamaño de la rasgadura: las pensiones públicas se agotan y cada modificación ha llevado un tinte neoliberal con el que intentan maquillar la cuenta de resultados. Ya pueden quejarse los pensionistas y los que vamos a serlo, que estamos jodidos.

Pero ya no al Twitter

La decisión de Ada Colau de abandonar Twitter para ser mejor política es muy interesante: la herramienta es inútil para relacionarse directamente con la ciudadanía. Y quien sostenga lo contrario desde la cercanía de una o un político sabe que miente. Pero la decisión de Colau de abandonar Twitter también es efectista y, como tal, no ahonda en el fondo. Las y los políticos pueden tener presencia en Twitter, pero es un error que manejen personalmente sus cuentas: les quita tiempo y desvía su atención de lo importante hacia lo accesorio porque Twitter es hoy un colector cuyos integrantes no representan a nadie.

Qué cagada

Quien llama a Luis Pérez, más conocido como Alvise, para que sea fuente en un reportaje sobre las fake-news, o quiere dar aire a los argumentos de la extrema derecha española o no tiene ni idea de quién es ese tipo, de qué va Twitter, de qué es un bulo ni de cómo funciona. Sin embargo, “Informe Semanal, que lo presentó ante la audiencia como ‘comunicador político’, dijo de él que era ‘uno de los perfiles más polémicos en nuestro país’, y le definió como alguien cuyo propósito es ‘contrarrestar a los grandes medios de comunicación, a los que acusa de manipular’” (Vertele). Así nos va.

Y llegamos a Twitch

Twitch es una herramienta que me tiene fascinado: después del fogonazo de TikTok, que rápidamente se ha convertido en la versión breve de YouTube, ha aparecido esta nueva plataforma que incorpora pasarelas de pago de un modo absolutamente naturalizado y se dirige a una población muy joven y, al mismo tiempo, madura como consumidora. Por si fuera poco, genera un modelo de negocio sostenible. Con estas premisas era inevitable que los asesores políticos quisieran llevar a sus candidatos a Twitch, haciendo de momento un sordo ridículo. En El Confidencial han elaborado un reportaje muy interesante sobre ello.

Después de Olentzero y Mari Domingi…

Después del vídeo en las redes sociales en el que se veía a Olentzero y Mari Domingi afiliarse a Bildu, la campaña de captación pasa ahora por las cárceles: Arnaldo Otegi ha enviado una serie de cartas a los presos de ETA para instar “a que se hagan militantes de la coalición” (El Independiente). La noticia me ha recordado la aseveración de Groucho Marx de que no sería socio de un club que le admitiese como socio, y me he preguntado si tendrán dudas quienes sí son socios e incluso representantes de ese colectivo que no es precisamente heterogéneo ni mucho menos cómico. ¿O todo vale por el escaño?

El rastro del dinero de Juan Carlos I

Me da pena que no haya sido un periodista el que haya difundido lo que ha hecho público Jaime Gómez-Obregón: este ingeniero ha creado un programa para ir archivando todo lo relacionado con “el rastro de los 100 millones de dólares que el Rey Juan Carlos recibió de Abdullah bin Abdulaziz”. Su trabajo no ha concluido y lo están financiando pequeños contribuyentes anónimos. De momento, lo que está claro es que tanto Juan Carlos I como Corinna Larsen pusieron mucho empeño, en forma de tramas societarias, para ocultar los movimientos y las consecuencias fiscales del dinero.

Todos menos Iglesias tenemos la culpa

Tuiteaba Juan Soto Ivars que el titular de Vertele significaba que Pablo Iglesias creía que el poder que iba a tener en el gobierno era de otro tipo: “Me he dado cuenta de que estar en el gobierno no es estar en el poder”. Yo creo que simplemente el líder de Podemos echa balones fuera. Mi lectura es mucho más mundana, lo sé. En cualquier caso, está claro que Iglesias se apresura a ponerse parches mucho antes de empezar a pelear y que salgan las heridas. El ejecutivo es un poder muy complejo, y me sorprende que un politólogo como él, que tantas lecciones gratis ha dado, no lo supiera antes de alcanzarlo.

Mucho más realista

Este otro titular en El Nacional es mucho más realista: “Ningún país ha llegado a la independencia con el 50% en contra”. Lo dice Oriol Junqueras en la semana en la que hemos visto en números el resultado del desgaste del proceso independentista catalán. Empecemos por el principio: la independencia hoy es una quimera. La lucha tiene que ser por un estado integrado en Europa interrelacionado con su entorno pero completamente autónomo. Y sigamos por el final: solo se conseguirá ganando a cada persona para la causa. Una a una. En medio, las formas: ni de golpe ni con golpes será posible.

Fe absoluta

Me hago viejo y cada vez más me refugio en la religión: me entrego a San Mamés y acudo a la catedral siempre que una pandemia mundial no me lo impida. Y allí, sentado, vivo una comunión con mis hermanos de iglesia, me emociono, sufro catarsis y hasta recibo alguna hostia. Mis mesías son Iker e Iñaki. Digan lo que digan los fariseos. Y si este último me manda leer la Biblia, lo hago: “Samuel 17:1-54. Fe”. Eso tuiteó Williams después del milagro del viernes que me hizo levitar, y corresponde al pasaje en el que David vence a Goliat. Tengo fe en ti, Iñaki, y en todos los tuyos, que son los nuestros. Aupa Athletic!

El botón de muestra

Aunque la he visto tarde, la noticia me ha dejado tan descolocado que no dudo en compartirla en la columna: “‘Espejo Público’ invita al abogado de La Manada como experto para hablar de la nueva ley de libertad sexual” (Vertele). Creo que es necesario expresar y hacer notar la indignación ante hechos como este. Indignación como profesional y como ciudadano. Agustín Martínez, que siempre habló y actuó como otro miembro más de La Manada además es contertulio habitual de Susana Griso. Vamos, que a él el machismo mal no le ha venido. Pero este que transmite Antena 3 me parece un caro mensaje.

Va a ser que sí

Pablo Echenique intenta que parezca que Podemos está en el gobierno pero también que parezca que está un poco en la oposición, manteniendo sus reclamaciones. Pablo Iglesias intenta que parezca que Podemos esté en el gobierno pero también que parezca que está siendo víctima del mismo. Don Mitxel Erreaga, popular tuitero vasco, protestaba ante este juego imposible: “A ver, un vicepresidente hablando de cloacas es como un vicepapa hablando de pederastia, pues haz algo, chaval”. Y más cuando Iglesias parece que tiene acceso a esas cloacas. Ya no caben quejas, solo acciones.

La enfermedad estadounidense

Si no hay más casos de coronavirus en EE.UU. es, claramente, porque nadie sabe cuántos hay. Solo hacerte la prueba puede llegar a costar 3.000 dólares (Magnet). Esta epidemia, que no es más mortal que la gripe común de momento, vuelve a poner de manifiesto lo más pernicioso del sistema sanitario estadounidense y, al mismo tiempo, el tesoro que tenemos en la Sanidad Pública. Donald Trump ha donado su sueldo trimestral para hacer frente al nuevo virus, pero eso tampoco sirve de mucho en un sistema en el que la enfermedad es sinónimo de ganancias… O de créditos bancarios e hipotecas.

Otro descubrimiento

Seguramente porque sé que tiene toda la razón no soy de los que piensa que Diego Soto ha escrito un tuit machista (él se queja de que le han llovido las críticas), este: “Ya vais a ver cuando descubráis que el teletrabajo es hacer todo lo que hacías en la oficina y, además, todo lo que hace el que se queda en casa (lavadoras, compra, comida, niños, gestiones, abrir a 456 mensajeros y 478 cosas más que no me caben en el tuit)”. Al contrario, me parece el tuit de una persona que hace su parte en las tareas domésticas. Y sobre todo es el tuit necesario para desmitificar el teletrabajo del que tanto hablamos por el coronavirus.

Leed prensa… O no

La semana pasada fue El País el que se sumó al cobro por contenidos. Ya estamos casi todos los periódicos tradicionales funcionando con ese modelo también en web. Va a ser muy difícil convencer a los lectores de que se tienen que suscribir para leer los contenidos, pero hacerlo entre muchos va a ser más fácil. Y después de tantos años regalando el trabajo y con algunos compañeros sumándose a discursos insostenibles sobre cómo y cuánto tiene que correr la información, va a ser difícil que todo el mundo lo entienda a la primera. Iñako Díaz-Guerra lo zanjaba así en Twitter: “Pagad o no pagad, pero no deis la turra”.

Ya no es una casualidad

Lo lamento muchísimo por los profesores e investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos, pero es evidente que en esos despachos alguien tomó decisiones muy, muy equivocadas. Tanto es así que el Tribunal Supremo ha invalidado un curso que, de modo on-line, permitió a 200 mandos policiales sacarse fraudulentamente el grado de Criminología. Quienes se matricularon solo cursaron 60 créditos, muy lejos de los 180 que exigía una diplomatura antigua o los 240 que componen hoy un grado universitario. Otra mala noticia que quedará en los buscadores para perjuicio de la URJC.

Abascal y Vox, mejor sin voz

Argemino Blanco, corresponsal en Nueva York, lo tiene claro: no podemos repetir con Abascal y Vox los errores que los periodistas estadounidenses cometieron con Trump durante su campaña. Mientras le regalaban minutos de atención aunque solo sea para criticarlo, difundían sus mensajes y le convertían en una víctima. Yo lo tengo claro: solo podemos mencionarles si vamos a señalar sus mentiras, sus engaños y sus atrevimientos. Es un error que se difundan entrevistas en las que nadie contradice sus barbaridades. “Error” que algunos cometen con total conciencia e incluso yendo de progres.

El fenómeno explicado en un tuit

Chucky resume muy bien en Twitter cómo algunos medios están colaborando en el crecimiento de la extrema derecha española: “La tele: ‘Preocupante el auge de la extrema derecha en nuestro país. Nadie sabe a qué se debe realmente. Estamos preocupadísimos’. Also la tele: ‘Veamos qué cosas nos tiene que decir este señor facha de Vox llamado ‘Facha McFáchez’ durante esta entrevista de más de 18 horas’”. Evidentemente, este “tuitstar” (con más de doce mil seguidores) exagera y provoca el chiste, pero el mecanismo es así de sencillo, no hace falta una reflexión compleja.

Otra mala noticia: un informativo menos

Precisamente estaban haciéndolo bien en Cuatro: al estilo que está imponiendo ETB, sobre todo en programas como “En Jake”, en los espacios informativos de esta cadena iban desmontando con pantallas gigantes y explicaciones las mentiras de Vox. La semana pasada, sin embargo, supimos que estos espacios se cancelaban. También nos enteramos de que, al mismo tiempo, Risto Mejide iba a presentar un programa para desmontar bulos. Bienvenido sea, pero no puedo evitar que me invada el escepticismo: un publicista metido a sohwman no sustituye a un equipo de periodistas.

Los periodistas necesitan ganar dinero

Al mismo tiempo nos enterábamos de un ERE en uno nuevo medio: PlayGround, que ha pasado de ser un referente de crecimiento en Internet a tener que despedir a la mitad de la plantilla si quiere tener una posibilidad de sobrevivir. ¿Por qué? Algunos apuntan a que Facebook ya no les envía tráfico, pero no lo creo: casi nadie iba a la web y sus famosos vídeos simplemente eran compartidos y consumidos en las redes sociales. En resumen: a ellos les faltaba un modelo de negocio, y a todos nos falta capacidad de concienciación para dejar claro que la información hay que pagarla directamente o con publicidad.

Y en Andalucía ganará el PSOE

Pase lo que pase, en Andalucía ganará el PSOE. Y parece que, salvo sorpresa mayúscula, Susana Díaz será la presidenta, aunque solo sea por la incapacidad de la oposición para ponerse de acuerdo y articular una alternativa. ¿Cómo puede ser, con una crisis casi sistémica y un sistema clientelar salpimentado con corrupción en los juzgados? Porque los andaluces y las andaluzas así lo quieren, que esa es la base de la democracia: cada voto cuenta, vale y es la expresión de una voluntad. Y sobre todo porque en Andalucía lo saben y son más prácticos de lo que parece.

A Sánchez le va en el sueldo

El sueldo de Pedro Sánchez incluye aguantar a Pablo Iglesias y sus iluminaciones. Porque Pablo sí que sabe hacer la política. Y el periodismo. Y la ciencia en la universidad. Y las negociaciones para que los presupuestos españoles salgan adelante. Y la tortilla de patata seguro que también la borda. Y Sánchez aguanta. Aguanta su sapiencia y su falta de compromiso. Porque la política no va de anunciar que en esto sí te apoyo y en esto ya veré. Solo quien se la toma desde esta ignorancia manifiesta es capaz de atreverse a sustituir al presidente en la facultad de disolver las cortes.

La “faena” del sistema

O en Glovo no entienden nada o nos mienten: si ellos están convencidos de que sus repartidores pueden ser todos falsos autónomos es que desconocen por completo el mercado laboral y desoyen absolutamente a todos sus asesores (damos por supuesto que se han encontrado con alguno profesional y honesto). Si saben que con esta estratagema abaratan costes que asume el trabajador y se colocan en una posición de ventaja respecto a la competencia legal, y se hacen los tontos, malo: Óscar Pierre podría ser considerado un sinvergüenza antológico merecedor de un severo castigo comercial.

Harto de poner notas

Además de ciertas reinvenciones (la comunicación, el marketing, la política o el mercado laboral), la tecnología nos ha traído la posibilidad de poner nota a casi todos los servicios y profesionales. Obsesión que raya ya lo enfermizo. Desconozco si tendríamos que haber empezado por puntuar a los profesores y dejarlo ahí, pero el hecho de que todo y todos estemos constantemente valorados por usuarios que, seamos sinceros, a veces no tenemos ni idea ni de ser consumidores de ciertos productos o servicios, es una grave perversión contemporánea.

Para esto están las públicas

Charles Chaplin logró un estimable 6,4% de audiencia la noche el miércoles con El Gran Dictador, que emitió La2. Otro ejemplo de que cuando programas algo interesante, aunque esté en blanco y negro, despierta cierto interés. Qué revelación, ¿verdad? Según Vertele, una película de 1940 ha dado el mejor dato en Prime Time a la segunda cadena pública española en lo que va de año y ha triplicado la media de su audiencia. Además, ha quedado por delante de Los Cuatro Fantásticos, que emitió Cuatro, y solo el tercer Batman de Nolan pudo superar al Hitler de Chaplin.