Educar en el odio y el insulto

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Lo que denuncian en la página en Facebook del batzoki de Larrabetzu no me puede parecer más grave: niños, repito, ¡niños!, haciendo pintadas de “españolak” y “kabrones” en la sede del EAJ-PNV de la localidad durante el Gazte Eguna y delante de sus padres y madres. Repito: ¡delante de sus padres y madres! ¿Esta es la educación que algunos dan a sus hijos? ¿Les hace gracia formarles en el odio y el insulto al quien piensa diferente? ¿Esta es la Euskadi que nos espera, la de adultos que, de niños, fueron invitados a hacer vandalismo por sus padres y madres? ¡Qué pena!

Actualización a 2024/08/10: la página en Facebook de Larrabetzuko Batzokia, cuyos contenidos han motivado el párrafo anterior ha publicado una rectificación.

 Y encima, lo otro

Un amigo mío suele decir que cuando creemos que no cabe un tonto más decidimos hacer hueco. Pero así son las noticias en el verano: cualquiera que diga o haga una tontería, sale en primera página. Lo ha logrado Oyarzábal, que sin pruebas de sospechas pide que EAJ-PNV aclare cómo financia sus batzokis, los que luego son pintados por ciertos cachorros. Itxaso Atutxa le responde en Facebook, pero no se trata del “y tú más”, se trata del “tú, que sí perteneces a un partido cuyo tesorero está en la cárcel y vinculado a tramas como la Gürtel, en la que se han estafado más de 120 millones de euros, deberías ser más responsable”.

Corrupción de la de verdad

Porque sí, los grandes partidos españoles tienen graves problemas. Noticia de ayer en ‘El Confidencial’: “Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional han detenido esta mañana en Sanlúcar de Barrameda al exconsejero de Hacienda de la Junta de Andalucía e histórico dirigente del Partido Socialista, Ángel Ojeda Avilés, y a otras siete personas más por su presunta implicación en el fraude de las subvenciones para la formación de trabajadores”. Pero este caso, como todos, no afecta solo al PSOE, afecta a la salude la democracia. Eso debería de saberlo Oyarzábal, al que parece que no le importa el sistema, sino sus propias barbas.

El PSOE nos la coló

A mí, el primero. Y tuvo que ser la propia corresponsal de RTVE en Gaza, Yolanda Álvarez, la que me aclarara por medio de Twitter que su traslado a Jerusalén estaba decidido antes de que la embajada israelí en España la acusara de difundir propaganda de Hamás. Pero en ‘Vertele’ e incluso en el acrítico y complaciente agregador ‘Menéame’, dieron por buena la trampa que nos tendió el PSOE, que reclamó en el Congreso explicaciones por este cambio como si sí estuviera relacionado con el comunicado de los israelíes.

El hijo de Aznar te busca una cita

Alonso, el hijo de Aznar y Botella se nos ha hecho mayor… y empresario, no podía ser de otra manera. De saque, se ha lanzado con una App para ligar: Wibbi, que cuenta “en la página oficial con una serie de faltas de ortografía o errores gramaticales”, según ‘Vozpópuli’. ¡Qué más da! Su padre y su madre tampoco demostraron nunca un gran fervor por las lenguas (Aznar hablaba castellano con acento tejano y Ana Botella nos quiso enseñar qué era el género con una clase sobre peras y manzanas). La noticia ha volado por Internet: sus padres tan conservadores y él incitando al folleteo.

Internet es así

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Gracias a su jeta infinita los de ‘Periodista Digital’ han convertido en suyo un estupendo texto de David Fernández en ‘El País’ sobre los últimos días de Jenaro García al frente de Gowex. Vamos por partes: lo que hace este medio digital es incalificable. Se apropia de contenidos y, al mismo tiempo, reparte carnés de dignidad e indignidad. Lo de Jenaro García, también lo es: un “self made man” que cabalgaba a lomos de un corcel blanco que ni siquiera era el huesudo Rocinante, más bien, era el burro de Sancho Panza. Y que, cuando Bankinter le denegó un crédito por 10 millones de euros para seguir con la pantomima, se vio obligado a reconocer el fraude.

Internet fue así

No podemos decir que la tragedia de Gaza cuente con el silencio cómplice de medios y gobiernos internacionales: todos sabemos lo que sucede gracias a los informativos, y algunos dirigentes hasta se han descolgado con una condenita. Lo reprobable es su inacción con un estado de Israel que aplica la ley del más fuerte. Y la acción, la que estos días vemos en Internet, de usuarios que hacen gala de lo informados que están sobre Gaza, y que se muestran fervientes defensores de la causa palestina antes de, como nos muestra Marcelino Madrigal en un contundente gráfico, volver a olvidarlo, como ya hicieran antes.

Internet ha sido y es así

¿Cómo sería la vida sin Facebook? Eso es lo que nos proponen que experimentemos en carne propia los conductores de un proyecto que se llama así: “99 días de libertad”. Según su web, ya son más de 16.000 las personas inscritas que han puesto en su foto de perfil el logo que proponen. Los responsables son una agencia holandesa que está haciéndose publicidad a costa de denunciar el uso publicitario que hace Facebook de nuestra información. Curioso requiebro. Yo les invito a que hagan otro experimento: cuenten cuántos miembros de su familia tienen un perfil en Facebook que usen habitualmente. ¿No estamos siendo un poco exagerados con eso de vivir con o sin Facebook?

Internet es así realmente

Internet nos ha traído a “emprendedores” de mentiras, a medios que copian y pegan noticias, a usuarios que nos dan lecciones de solidaridad y luego se olvidan de sus propias causas, y a empresas que buscan notoriedad a cuenta de otras empresas y de hacernos creer que vivimos en una burbuja. Hemos hablado de los 99 días sin Facebook, y ahora hablamos de otra burbuja, la de los “trabajos ideales”. ¿Quieres que te paguen por ver las series de un canal de pago? En ‘Vertele’ colaboran con el último invento de Netflix para obtener notoriedad: hacer visible un trabajo que ya existe (evaluar contenidos) y que se externalizará más barato y con más beneficio para el canal, gracias a Internet.

Internet es mucho peor

En el fondo, lo de Netflix es solo una acción para obtener notoriedad, pero su modelo de negocio no se basa en sustituir negocios anteriores y, con ese halo de “comunidad transversal”, “colaboración” y “compartir”, hacerse popular entre quienes quieren van de enterados y no se enteran de que les cuelan una idea empresarial con buenas comisiones. Según ‘Alt1040’, en Madrid van a limitar el uso de aplicaciones que pertenecen a este tipo de empresas para que la estancias en apartamentos que se encuentran por Internet, sean más de 5 días. Así, por lo menos, quien ve una oportunidad en montar un servicio de alojamientos con habitaciones de terceros y cobrando de cada transacción sin pagar impuestos, lo verá un poco más negro.

Hay que hacer bien las cuentas

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Hay que hacer bien las cuentas porque igual un jefe de estado democrático nos sale más barato. No digo que para la investidura de un posible jefe de estado elegido por la ciudadanía (¡qué locura!) el Congreso no organizara un gran fasto, pero estoy seguro de que no sería tan carísimo: nada menos que 132.036,58 € fue lo que costó solo al Congreso de los Diputados la coronación de Felipe VI, según ‘El Plural’. Otros gastos (y no baratos: cortejo, recepción, medidas de seguridad, etc.), aparte. Lo más caro: el montaje y desmontaje del estrado, y las horas extras del personal de la cámara baja.

Esto no va así, Pablo

Me parece bien que Podemos demande a quien les acusa de lo que consideran falso. Me parece aún mejor que hayan logrado reunir rápidamente el dinero para la querella por medio de una cuestación popular (‘El Semanal Digital’). Pero no me parece bien que, precisamente Pablo Iglesias, no se dé cuenta de cómo funciona el sistema en el que ha engordado: la acusación de connivencia con ETA se estira como un chicle, se desgasta en tertulias y programas de televisión, hasta que sale un nuevo tema. Este ha sido el “modus operandi” de Podemos y del resto de partido sobre ETA y otros temas durante años. Casta somos todos.

Relaciones favorable con Venezuela

En este caso, no es Podemos precisamente quien ha establecido una serie de relaciones favorables con el gobierno de Nicolás Maduro, heredero político de Chávez. Esta vez ha sido Inditex, por medio de la gestora de la franquicia en el país, el que ha encontrado un punto de encuentro con el socialismo bolivariano, la revolución y los chándales con los colores de la bandera venezolana, para “importar prendas y venderlas a un precio preferencial”, según ‘El Confidencial’. La jugada pasa por tener acceso al mismo tipo de cambio que reciben los “artículos de máxima prioridad, como las medicinas, los repuestos de automóviles o los libros para las escuelas”. ¡Viva la revolución!

¿Quién es más aparato?

Por lo que leemos en ‘Vozpópuli’, una de las claves para resolver la batalla a tres bandas del socialismo español pasa por saber quién es más aparato y, al mismo tiempo, lo parece menos. Pérez Tapias queda descartado porque ni es del aparato ni lo parece. Lo que les va a los socialistas es pensar que votan izquierda pero su gobierno recorta como el PP y vota a favor del rey… como el PP. Y en esas están Pedro Sánchez y Eduardo Madina, que se lanzan dardos, con el apoyo de parte del aparato, para señalar al otro como heredero prioritario de esta estructura que, pase lo que pase, seguirá mandando en el PSOE como lleva haciéndolo desde Felipe González.

Telebasura

Jorge Javier Vázquez se ha quejado airadamente en su programa de televisión de que la academia de este medio no reconoce su valor, ni el de ‘Gran Hermano’, según ‘Vertele’. Olvida Vázquez que su espacio, igual que el de Mercedes Milá, es telebasura de libro. Que por muchas horas que acumule en antena y mucha audiencia le siga cada tarde, estos programas son un colector, con invitados mezquinos, en el que no importa si comen, insultan o se agreden en horario protegido. Olvida Vázquez que él mismo es el icono actual de la telebasura, y que se lo ha ganado a pulso, con horas y con audiencia.

Los fichajes de Telefónica

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El o la cónyuge de un político o una política sigue siendo una persona perfectamente válida, y profesional. Pero no deja de resultar sospechoso que Telefónica haya fichado casi al mismo tiempo al marido de Soraya Sáenz de Santamaría y a la mujer de Eduardo Madina. Contrataciones que han sentado fatal en el PSOE, según leemos en ‘Público’: dicen los socialistas que ambos casos no son comparables porque el que está en el poder es el PP y porque no han hecho ninguna maniobra para el fichaje de la compañera de Madina. ¿Es que a veces lo hacen? ¿Es que las contrataciones cuando hay un socialista en Moncloa son por conveniencia?

Vivir en una burbuja

Gowex era pura burbuja: un wifi gratis y sin límite alrededor del mundo. Una de esas utopías que tanto gustan a los visionarios de Internet. Pero no. Primero, un informe demoledor que apuntaba a que Gowex no tenía clientes ni valor. Después, la agitación. Finalmente, la dimisión de su máximo responsable después de reconocer que, oigan, vivían en una utopía pero declaraban un valor de 1.400 millones de euros (‘El Confidencial’). Pero ni es una utopía ni una estafa: es una burbuja. Es inflación pura y dura de visionarios, de modelos de negocio imposibles (empezando por el propio Twitter), y de blogs que loaban a Gowex como si fuera un éxito real.

¿De quién es la culpa?

Tengo claro que la culpa no es de Iker Casillas por colgar en una red social una foto de su mujer y su hijo pequeño en la playa (‘Vertele’). Pero tampoco creo que la culpa sea toda del imbécil que le dejó el siguiente comentario: “Tíralo pal agua haber si flota” (sic). La culpa es de quien convenció a uno y a otro de que podían estar libremente en Internet. Al primero, pese a ser un personaje público y muy conocido, no le advirtieron de los peligros de “estar”. Al segundo, al imbécil, le animaron a estar, desde la tele, desde el propio Internet, desde las charlas de “empoderamiento”: ábrete un perfil, no importa que te escondas en el anonimato, opina, gasta megas, engorda a las grandes empresas de telecomunicaciones.

Por suerte…

Por suerte, alguien actúa. Actúa contra las burbujas. Actúa contra los imbéciles y sus consecuencias. Y actúa contra quienes hacen venta fraudulenta en Internet. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ha pedido que las cuentas en Twitter que publiciten medicamentos tengan la obligación de poner en esa misma red social los efectos secundarios de los mismos (‘FayerWayer’). Y me parece bien. No se trata de intervención, sino de regulación, de prevención y de dar valor a quien lo hace bien, a quien se maneja en las redes sociales digitales con honestidad, a cara descubierta y sin dar lecciones ni hacer chistes de pésimo gusto.

Los medios contra Pablo Iglesias

Pablo Iglesias es una especie de injerto: el resultado de unir el fruto de la indignación y el de la televisión. Mientras haya indignación y mientras las cámaras le enfoquen, crecerá. En cuanto los albañiles puedan volver a un hotel de la Riviera Maya con una pulsera de “todo incluido”, y a los periodistas ya no les haga gracia, desaparecerá. Pero con lo listo que es, lo raro es que no haya medido mejor su ataque a cabeceras y periodistas. Ataque que luego ha intentado corregir: que hablaba de los grandes grupos mediáticos, dice. Pero llega tarde: digitales como ‘La Información’, nada sospechoso de plegarse a la derecha, también se han mostrado beligerantes con reportajes que ilustran los modelos chavistas de intervención mediática que plantea.

La fortuna de un dictador

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Parece que estamos ante la enésima polémica sobre la dictadura cubana y el oscurantismo de los Castro, esta vez, generada por un libro que ha escrito uno de los escoltas de Fidel, que acusa al iniciador del régimen “de llevar una vida de millonario y de poseer más de 20 mansiones, una isla o tres yates”. Pero va más allá: tráfico de drogas y diamantes cuyos beneficios podrían ir directamente a sus cuentas en el extranjero. Todo ello tapado por la opacidad del régimen y justificado por la doctrina socialista obligatoria en la isla.

Pero los pobres son los españoles

Pero no miremos mal a Cuba, donde al final, lo poco que tienen lo reparten… a menos que seas de los Castro. En España las desigualdades sociales van camino de agrandarse: solo ese puede ser el resultado de abaratar los costes de producción (según ‘Libremercado’), el objetivo que el gobierno español lleva persiguiendo desde que Rajoy rozó con la punta del zapato la moqueta de su despacho en Moncloa. Este objetivo, dicen, buscaba atraer la inversión, pero también contenta a la clase alta española, que disfruta de más márgenes pese a la crisis.

El nuevo circo

Con este sistema de abaratar costes por la vía de la mano de obra, y ampliar los márgenes por la vía de mantener los precios pese a la reducción, algunos podrán comprarse las Google Glass con más alegría mientras otros solo podrán soñar con ellas. Aún así, este es el menor de sus problemas, porque el invento de Google, de momento, solo sirve para hablar de él. Para hablar de él y para invertir dinero, como el que va a soltar RTVE para hacer visibles sus canales en una pantalla tan minúscula que carece de sentido, como anuncian en ‘Vertele’. Ahora, podremos ver la tele mientras andamos por la calle o conducimos. La tontería con la tecnología parece no tener límites.

Twitter dice que Twitter es bueno

Y vamos todos y nos lo creemos. Pero no se rían, que es verdad: cuando Twitter, o Facebook, o Google, o Apple, o Amazon, o cualquiera de estas tecnológicas dice algo bueno de sí mismo, la tendencia natural del periodista es repetirlo y confirmarlo. Y nos quedamos tan anchos. Pero vamos a hacer algo excepcional y a poner en tela de juicio lo que leemos en ‘TICbeat’: “Las marcas que se anuncian en TV y en Twitter aumentan sus ventas, asegura la red social”. Hablan de un 7%, un porcentaje muy bien calculado que roza lo exiguo e incluso lo anecdótico.

Un millón para la burbuja

Pero si creen que ya saben de qué va esto de la burbuja tecnológica después de leer que en unas gafas carísimas se podrá ver la televisión mientras camina, o que una red social habla bien de sí misma, esperen, que ahora viene la traca final: en ‘Gurusblog’ nos cuentan que una App que consiste en enviar la palabra “yo” a tus contactos ha recibido un millón de euros de financiación por parte de inversores que esperan que su dinero se multiplique. Como lo oyen. Aseguran que es tan “adictivo” enviar “yo” a tus amigos por medio de tu móvil, que tiene que haber negocio en ello. No se puede ser más tonto.