Para siempre

Ya vamos conociendo los eslóganes para la próxima campaña. Arnaldo Otegi coló el “Ahora, Repúblicas” en un tuit sobre el 1 de Octubre catalán y ni siquiera se sonrojó. Tira del mismo morro y casi del mismo lema Pedro Sánchez: “Ahora, Gobierno. Ahora, España”. Casado se pone estupendo: “Ellos o nosotros”. Y el que no se esconde es Santiago Abascal, que clama: “España, Siempre” y lo acompaña con una foto con el brazo y la mano extendidas por si alguien anda despistado. Será que no tengo ganas de campaña, pero mientras escribía estas líneas tenía la sensación de que alguien iba a robarme la cartera.

Rivera, sin sitio

No es que Rivera confunda España con su partido y por eso ha pedido a Sánchez una reunión de Estado, es que ya no sabe ni dónde está ni dónde puede acabar. Su pacto con el PP y Vox en Andalucía o Madrid y su negativa a pactar con el PSOE (la oferta de última hora fue el primer acto de precampaña) le han retratado, y ahora se da cuenta, como nos damos todos cuenta, de que no tiene sitio en el tablero: el PP recuperará voto a su costa y ya no puede presentarse para evitar a los nacionalistas con su transversalidad. José Alejandro Vara, en Vozpópuli, también le avisa: solo le queda una apuesta y tiene todas las de perder.

Y Podemos, sin partido

La historia reciente de Podemos, desde aquel “Vistalegre II”, es la historia de un partido en permanente descomposición. Así, la noticia del satírico El Mundo Today se convierte hoy en una de esas verdades amargas: “Nadie se atreve a decirle a Pablo Iglesias que es el único que queda en Podemos. ‘Oye, que igual se alegra’, sugieren algunos. ‘¿Tú vas a ir?’. Esta ha sido la pregunta más repetida entre los políticos que han ido abandonando Podemos estos últimos días”. Ya en serio, alguno sí queda en Podemos: Montero, Echenique, López de Uralde… Pero nadie quiere subirse a un barco fantasma.

Si son militares, no pasa nada

Si Sánchez cree que un gobierno en funciones puede aplicar el 155 en Catalunya, tiene razón Erkoreka en que también puede cumplir el estatuto Vasco de Autonomía. Y si puede hacer todo eso, puede coger las riendas del ministerio de Defensa. Después de que un coronel que se llevó, probadamente, 120.000 € por tráfico de hachís haya sido exonerado porque el delito ha prescrito, hoy sabemos que los legionarios que estaban frente a unas cervezas en una terraza, con sus armas reglamentarias en el suelo, no serán sancionados porque en la foto no aparecen bebiendo y dicen que las armas estaban sin munición.

España se ha roto

La suspensión de Pasapalabra ha roto España: Telecinco ha eliminado de su parrilla el exitoso programa (y futuras derivadas del mismo) por culpa de una sentencia que da la razón a la empresa propietaria del formato y que ahora, en una negociación, tiene la sartén por el mango. No es una cuestión menor y en El Confidencial la detallan muy bien: los buenos números de Informativos Telecinco tienen que ver con el arrastre de espectadores de su “access”. Y la gran pregunta que todo el mundo se hace también tiene respuesta: Telecinco se va a ahorrar el millón de euros del bote. Así de fácil.

El 1 de octubre catalán para pedir el voto

He leído el tuit varias veces para cerciorarme de que, sí, Arnaldo Otegi ha usado el 1 de Octubre catalán para vender su candidatura. Algo que no han hecho ni los catalanes, que son los que se llevaron palos y tienen a sus políticos en la cárcel. Pero el líder de Bildu sí ha tenido el cuajo: “Ahora, Repúblicas”, concluye su tuit en el segundo aniversario del referéndum por la independencia, así, como si nada. Pero ahí está, para su vergüenza (o debería ser para su vergüenza). Y yo me pregunto: ¿volverán a vendernos que harán un grupo con ERC o explicarán por fin por qué mintieron a los vascos?

Un energúmeno no representa a nadie

Gabriel Rufián hace bien en señalar al “energúmeno” que atacó a la compañera de Telecinco durante el aniversario del 1 de octubre catalán. Por desgracia, no fue solo uno. Por suerte, no representan a nadie. Y hay que empezar a admitir que es inevitable, que hay mucha gente frustrada porque unos no han sido valientes y otros (los que hablan, además, de una sociedad fracturada) han tensionado y tensionan todo lo que pueden para que la cuerda se rompa, y que es difícil canalizar esa impotencia… Que pagan los periodistas que tienen que hacer su trabajo (aunque a veces este solo sea intoxicar).

Un tuit que define una política

Hace un par de días Pablo Echenique tuiteó: “Para tener sanidad pública de calidad, derechos laborales o alquileres asequibles, para hacer una revolución verde y en la economía de los cuidados, hace falta atreverse a mirar a los ojos a los poderosos. De esto van las elecciones. Lo demás es ruido”. Sin quererlo, ha demostrado todo lo que miden mal en Podemos: las elecciones no van de ser valientes. Solo desde el gobierno se puede ser valiente. Y si no quiere ruido lo mejor que puede hacer Echenique es callarse, porque sus tuits no ayudaron a romper el bloqueo negociador, precisamente.

España, siempre

Ese es el lema de Vox para la campaña pero yo lo cambiaría por: “España, nunca” porque España nunca defrauda. Tomen nota: los tres jueces que han exonerado al coronel del ejército español Francisco García Santaella “consideran acreditado el delito de narcotráfico” por el que recibió 120.000 euros, pero no pueden condenarlo porque ha prescrito y porque el hachís que ayudó a introducir no superaba los 2.000 kilos que permitirían juzgar el caso de otra manera. García Santaella cometió este delito en 2005 pero no fue denunciado hasta diez años después. Hoy no tiene ninguna sentencia. Siempre así.

¡Qué troglodita!

Ya les he avisado estos días de que la caverna mediática de la que salieron a arrinconarnos a los vascos (y se fueron con el garrote entre las piernas) ha vuelto a abrir sus puertas. Ahora, pertrechados con las antorchas de Internet, aquellos nombres de infausto recuerdo vuelven al presente contra Catalunya. No solo periodistas, algunos políticos que entonces nos vendían como brillantes han regresado: Jaime Mayor Oreja ha salido de su gruta para confirmar que los hombres son hombres y las mujeres, mujeres. Y que todo lo demás, prepárense, “va contra la ciencia”. Xabier Lapitz lo define en Twitter: “Pensamiento elaborado”.

Lo de la extrema derecha va en serio

Hace años que lo tengo claro: si mi hija o mi hijo deciden dedicarse a la política tendrán enfrente a la extrema derecha europea. Y desde que empecé a vislumbrarlo no he encontrado ningún indicio que me lleve a pensar lo contrario. En España, Vox ya es una realidad y los discursos de sus socios cada vez se parecen más a los de Abascal, y no al revés. En Euskadi, los fascistas de siempre no van a menos. Y en Europa la amenaza es muy seria en Hungría, Polonia… O Alemania, donde ya han dejado de hablar de casos aislados para referirse a la violencia directa de los neonazis, según El Confidencial.

Una reina de su tiempo

Ya no vemos a Ana Obregón metiendo tripa en la orilla de alguna playa delante de los fotógrafos, ni a Marc Ostarcevic de blanco para resaltar su moreno, ni programan en Telecinco alguna gala desde Murcia, pero lo que no falla cada agosto es la foto de la familia real española, que se vestirán con la modernidad que quiera, pero se lleva toda la caspa que tenían los Obregón, Ostarcevic o Vasile. Mandanga veraniega de la buena es la que nos quieren colar los medios cortesanos, incluso cuando describen como si estuviera bien del look de 3.500 € que lucía Letizia Ortiz (Vozpópuli).

Harto de “lo colaborativo”

Desde el principio me pareció una milonga lo de “lo colaborativo” y, al final, ni AirBnb, ni Uber, ni ninguna plataforma que nacía con la excusa de usar la tecnología entre todos ha generado ningún beneficio a nadie salvo (1) a los empresarios y sus grandes accionistas, o (2) a quienes se han ahorrado alguna migaja mirando por otro lado ante el fraude fiscal o laboral. Glovo, que nacía para que pequeños emprendedores pudieran enriquecerse haciendo de “riders” (más bonito así que hablar de esclavismo en el siglo XXI) ya va recibiendo lo suyo: un juzgado de Asturias reconoce la existencia de una relación laboral.

Sí, estas son las cifras

Esta temporada empezaré a hablarles de algo que viene: los eSports o los videojuegos emitidos en directo y narrados, donde hay auténticas estrellas. Estrellas que ganan más de 3 millones de dólares por un campeonato de Fortnite con 16 años, como Kyle Giesdorf, alias “Bugha”, o como Tyler “Ninja” Blevins, que habría fichado por la plataforma de Microsoft, Mixer, por 80 millones de dólares. No son cifras de juguete, los “streamers” no son simples “matamarcianos” ni tampoco cualquier jugador es de esta élite igual que no todos los chavales que pegan patadas a un balón son futbolistas.

Y China, al acecho

La dictadura China ha sido muy hábil: ha sabido blanquear su imagen en el mundo cuando era proveedor de tecnología a grandes empresas del planeta, y ahora se aprovecha de ese lavado de cara para vendernos su tecnología. Tecnología que es más de lo que aparenta: Huawei o Xiaomi no son solo alternativas a Apple o Samsung, como sugieren en Xataka, son terminales que permiten a una potencia ubicarse para desarrollar preferentemente el 4G y a una dictadura controlarlo todo en un mundo en el que, convénzanse, todo lo que imaginemos es ya posible por medio de satélites, cables y smartphones.

Telebasura política

Acercar a política a la ciudadanía, que los representantes hablen de lo que hablan los votantes y, a poder ser, de un modo que todos les entendamos, es una cosa, y hacer telebasura es otra. Risto Mejide optó por lo segundo en el primer debate televisivo de la campaña o, mejor dicho, el último de la precampaña. Mejide sabrá mucho de tele, de publicidad, y de la vida, pero el formato, el planteamiento y la ejecución del debate tenía poco de política y demasiado de telebasura. Es legítimo, es legal, pero huele mal. A partir de hoy los profesionales podemos demostrar que somos capaces de hacerlo diferente y mejor.

A Rivera todo le da igual

Ciudadanos se ha quedado sin discurso: por la derecha les gana el PP. Por el centro, el PSOE (que no dice mucho a favor del PSOE, precisamente). Y a liberal y español, los ultras de Vox. Además, tienen que defenderse de las denuncias y sospechas sobre su funcionamiento interno. Y por si todo esto fuera poco, Albert Rivera ha decidido posicionarse en mitad de ningún sitio, y lleva dos días sembrado: primero, afirmando que en Ciudadanos no son taurinos ni son antitaurinos. Y después, asegurando en el Marca que, aunque es del Barça, se alegra cuando gana el Real Madrid. Rivera es lo que toque.

Otro ultraderechista en Vox

Otra noticia para la colección de fachas, por Antonio Maestre en La Marea: “Juan Carlos Segura Just, número 1 de Vox por Barcelona al Senado, fue condenado en 1984 a un año de cárcel por desórdenes públicos cuando formaba parte del Frente Nacional de la Juventud (FNJ), un grupo de extrema derecha, escisión de Fuerza Nueva (…) Se les incautaron una llave de pugilato, una porra de madera, un spray de gas y un brazalete con la cruz gamada. Un día después, la Policía detuvo a varios miembros más, entre los que se encontraba el actual candidato de Vox al Senado Juan Carlos Segura Just. En los registros domiciliarios fueron encontradas una pistola de calibre 9 mm largo, tres pistolas calibre 9 mm corto, una pistola calibre 6,35 mm, además de porras, barras e incluso látigos”.

Y Pablo Casado va y dice…

A Pablo Casado se le está poniendo quedando la sonrisa congelada. Ya está bastante claro que las derechas no suman, así que al PSOE solo le falta conseguir socios fuertes para formar gobierno y dejar que los muchos enemigos que el del PP se ha ganado en tiempo récord se lo merienden. Entre sus últimas perlas encontramos esta que han destacado en El Confidencial: “El votante de Vox no tiene ningún motivo para no volver al Partido Popular”, asegura un Casado que ha convertido al PP en un partido aznarista, extremado, rancio (más de lo que ya era, incluso) y casposo, el único capaz de competir con el Vox de los nazis.

Assange, ¿héroe o todo lo contario?

Yo lo tengo claro: Julian Assange no es ningún héroe, ni Wikileaks es ese medio blanco y puro que hace el periodismo que los demás no nos atrevemos a hacer. Si me apuran, el líder y su marca son todo lo contrario. Y ni siquiera entro en la acusación de abuso sexual, solo me quedo con su labor como filtradores de información y, sobre todo, para cambiar el prisma hacia posiciones que no creo que convengan a nadie salvo a quienes quieren desestabilizar. No se trata de agitar al establishment, que eso siempre viene bien, sino de la seguridad de todos comprometida por quien nunca ha contado honestamente sus intereses.

«Rápido y fácil»

Supongo que a mi profesor en Belfast, Dominic Bryan, no le importará verse en el periódico hoy, pero creo que con su habitual sagacidad ha sabido resaltar en su Facebook la campaña en el Reino Unido que consiste en recuperar aquellos tuits que antes del Brexit lanzaban con absoluta irresponsabilidad los partidarios de la salida: el conservador John Redwood en julio de 2016 aseguraba que la salida de la Unión sería rápida y fácil porque los ingleses tenían todas las cartas en la mano. Hoy sabemos, hoy saben en Gran Bretaña e Irlanda, y hoy sabe Redwood que, o bien mintió, o bien no tenía ni idea.

Necesitamos (y pedimos) información

La política “líquida” de la que hoy hablan muchos, en realidad, se puede redefinir como política de los irresponsables que, aun sabiendo que los mensajes falsos que lancen en Twitter pueden provocar una reacción irreversible, los lanzan. Ante esto, la mayoría (estoy seguro) necesitamos y reclamamos más información veraz, por eso según la última encuesta de Loveo, crece el interés en las televisiones autonómicas hasta situarse en un 73% quienes las consideran necesarias. Es ese periodismo, el público sometido a controles tan férreos que la mayoría ni sospecha (y aun así confía), el que ayuda a subir el nivel.

Abascal solo responderá ante Bertín Osborne

Santiago Abascal no concede ninguna entrevista porque no le interesa resolvernos la duda de si resistirá ante un periodista que sepa lo que supone el auge de la extrema derecha en España. A Vox le vale con filtrar alguna barbaridad y que los medios, a cambio de unos minutos de atención y publicidad, o unos clics, hablen de ella como si fuera una propuesta que pudiera legitimarse. Pero Abascal sí saldrá en la tele antes de las elecciones, lo hará en Telecinco, en el programa de Bertín Osborne, que no es precisamente un periodista crítico con la extrema derecha, como lo debería de ser cualquier ciudadano.

Pero contará con periodistas

No me creo mucho los mensajes tremendistas de Pablo Iglesias, Irene Montero y el resto de miembros de Podemos con cierto nivel de responsabilidad, que señalan a los mismos medios que les encumbraron, como los culpables de sus males. Pero no puedo evitar preguntarme por qué el líder de la extrema derecha española confía únicamente en dos televisiones privadas: a Telecinco le concede una entrevista y en Intereconomía pesca para incorporar periodistas a sus listas y sus equipos. No puede ser casualidad, simplemente porque, por definición, los ultras nunca hacen nada por casualidad. Tampoco ganar.

Un problema muy grave

Sigo hablando de los medios: la decisión de no contar con las inversiones publicitarias millonarias de las casas de apuesta on-line es una decisión valiente que encabezarán los entes públicos. Al respecto, además de los reportajes emitidos en EITB (difícilmente los verán en otros canales), les recomiendo el extenso post que han publicado en Xataka, en el que creo que destaca un gráfico sobre todos los demás: el sector del juego, excluidas la ONCE y las loterías y apuestas del Estado, es el segundo que más factura en toda España, solo superado por el de la telefonía móvil. 21.700 millones de euros en 2017.