Es el mercado, amigo

Mientras en una televisión española daban voz a un hostelero que se quejaba de que la gente no quiere trabajar (y resulta que tenía denuncias por sus condiciones laborales, además de mostrar simbología ultraconservadora en su local), “los salarios se disparan en Reino Unido a medida que se agudiza la escasez de trabajadores” (El Economista). Como dijo Rodrigo Rato, “es el mercado, amigo”, y si un sector demanda mano de obra y esta escasea, tendrá que mejorar su oferta para captar talento y carga de trabajo. Lo que resulta difícilmente explicable es que sigamos viendo condiciones abusivas y a empresarios sinvergüenzas en la tele.

Igual no era tan buena idea…

Según El Blog Salmón, la “relocalización” empieza a extenderse. Es decir: quienes emprendieron el viaje hacia China para abaratar la fabricación de sus productos y obtener mayor margen de beneficio empiezan a buscar otros países (Vietnam o Marruecos, en menor medida) o a regresar, directamente, a países que abandonaron como España. ¿Por qué? Por razones evidentes: producir y trasladar desde China es ahora más difícil que nunca y, por lo tanto, más caro, y parece que algunos indicadores aventuran que esos precios más altos se sostendrán, fomentando esa vuelta o, por lo menos, el acercamiento.

Empiezan las malas noticias

Las buenas noticias en economía son como las perseidas: las puedes una vez al año si el tiempo no lo impide y, si no estás atento, te las pierdes. Así que empezamos con otras más habituales: “El PP pide que se indemnice a empresas que han sido condenadas en reiteradas ocasiones por haber vulnerado los derechos de las personas trabajadores y que, además, han estafado millones de euros a la Seguridad Social”. Ese es el acertado resumen de Julen Bollain sobre la petición del PP de indemnizar a las empresas afectadas por la Ley Rider como Glovo, Uber o Justeat. No es el mundo al revés, es una mierda pinchada en un palo.

Un despido en directo

La telebasura en España ya ha alcanzado otro hito: un despido en directo, el de Antonio Canales, que supo durante una emisión que Sálvame no iba a renovar su contrato. No solo eso: la presentadora, Carlota Corredera, también dejaba claro que el programa dejaba de contar con un tertuliano “por primera vez en su historia”, para que la humillación fuese completa. Pero el circo no había terminado porque consumado el despido televisivo, Corredera advertía al resto de colaboradores: “Algunos termináis el contrato a finales de agosto y otros a finales de septiembre”. Luego, que por qué vemos Amazon Prime.

Así somos

Telecinco nunca se ha ocultado: es una cadena que genera contenidos y caras para alimentar sus propios programas en una especie de parrilla televisiva circular con olor a pis. Peores son esos medios, esos programas y esos periodistas que van de dignos e incluso dan lecciones pese a participar en cadenas y emisiones hechas con retazos. Mr. Insustancial, un buen conocedor del medio, lo escribía muy clarito en Twitter: “Cuando leo a un redactor de un medio pidiendo vídeos o fotos para emitirlos pienso en un panadero que le pide a sus clientes que le lleven la harina para que les pueda hacer el pan”.

13 niños

Nada ni nadie muestra qué es Vox mejor que ellos mismos: “¡Última hora! Vox Andalucía deja de apoyar al Gobierno andaluz tras la irresponsable decisión de acoger 13 menas procedentes de Ceuta”. 13 niños que huyen desesperados de la falta de oportunidades en el lugar en el que han nacido y crecido son la excusa de un partido para dejar en minoría a un gobierno. 13 niños cuyo principal problema para Vox es que emigran desde un país pobre. Es un absoluto disparate y es un autorretrato nítido, enfocado e iluminado: la extrema derecha hace campaña con y contra menores sin una pizca de humanidad.

Es responsabilidad de todas y todos

Da igual que Vox se empeñe en mostrarnos qué es, porque cuando Santiago Abascal viaja a Ceuta para sacarse la foto y colarnos sus mierdas racistas, se encuentra con un montón de micros y cámaras, y hasta una conexión en directo con el programa de Ana Rosa Quintana. En este sentido, Julen Bollain señalaba la hipocresía de algunos que mostraban su apoyo a la voluntaria de la Cruz Roja que se abrazó con un inmigrante: “Hoy todos tuiteando #OrgulloLuna, pero mañana veremos en platós de televisión a quienes inhumanamente la han acosado. A lo mejor va siendo hora de no seguir prestándoles el altavoz”.

En efecto

La humanidad no es una opción, ni un derecho, ni una obligación: es inherente a cada una de nosotras y nosotros. Y dejarla de lado requiere un esfuerzo que, primero por tontos y, después, por egoístas, muchos han decidido realizar. Desde luego, yo no renuncio a emocionarme, ni a preocuparme porque un niño decide abandonar a su familia cuando surge una oportunidad y considera dormir en la calle un paso hacia delante. Y por eso quiero que mi gobierno actúe (y lo está haciendo). MAG resume en Twitter mejor que yo lo que quiero decir: “‘Pues acógelos tú’. Eso pretendo, para eso pago impuestos”.

Vamos a hablar de todo

El porqué de cada persona que emigra me interesa más que el porqué del gobierno marroquí para abrir la frontera como lo hizo. Doy por hecho, además, que aunque intuyo algunos motivos, siempre me faltará una parte de la información. Por suerte, Danilo Albin ha descrito en Público cómo entre 2016 y 2020 España dio casi 30 millones a los campos de refugiados saharauis… Y vendió casi 90 en material armamentístico a Marruecos. Solo el buque para la marina de aquel país costará 150 millones. Así que los 30 de urgencia para controlar la frontera (y cerrarla de nuevo y rápidamente) ahora parecen otra cosa.

Y de lo que importa

¿Qué sátrapa es capaz de usar a los niños de su país como arma arrojadiza y motiva una serie de engaños para lanzarlos a lo desconocido y a la angustia de familias enteras? El rey de Marruecos, muy amigo, por cierto, de Juan Carlos I ¿y de Felipe VI? Esto que leemos en El Faro de Ceuta es estremecedor: “Hubo menores que pensaban que venían de excursión. A otros les dijeron que podrían ver un partido de fútbol en el que jugaría Cristiano Ronaldo. Los más consideraban esto un juego. (…) Muchos vieron que iba gente corriendo, dijeron que habían abierto la frontera, que era como una fiesta, y se marcharon”.

La responsabilidad de cada cual

No tengo más que añadir al caso de Miren Larrion que lo que ella ya ha dicho. Elucubrar no es emitir opinión, y el proceso personal y judicial que tendrá que pasar la de Bildu, si lo hay, le atañe a ella que, como política, ya está fuera. Precisamente por eso, porque creo que dejarla al margen de la batalla es necesario, no me parece justo que la utilicen quienes siempre han sido expertos en instrumentalizar el dolor y el daño, aunque sean sus compañeros. Larrion en su nota aclaratoria sobre sus propios actos define, por lo menos, dos posibles delitos, por lo que no puede ser puesta como ejemplo de ética o moral ni de práctica política.

La ley que sí aplican

En Bildu ya han demostrado que son expertos en usar una doble vara de medir a lo criticable en lo ajeno y en lo propio. Una persona mucho más sabia que yo me lo explicó hace tiempo: si algo no soportan en la izquierda abertzale es que les pongas delante de un espejo. Hoy, el espejo es este tuit de Julen Bollain sustituyendo “Ciudadanos” por “Bildu”: “No parece muy democrático crear una autoridad independiente al gobierno -democráticamente elegido – para gestionar los fondos públicos. Sería algo así como privatizar la democracia porque a Ciudadanos no le interesa que el gobierno se encargue de las cosas del gobierno”.

Otra de la justicia española

Oviedo volverá a lucir su callejero más rancio: “La Justicia exige devolver los nombres de las 17 calles con denominaciones del franquismo y comenzar los trámites para reponer las placas antes del próximo 5 de marzo”, leemos en la web La Nueva España. La noticia sigue: “El magistrado consideró que el grupo de expertos constituido el pasado mandato carecía ‘de objetividad y pluralismo’”, no como el juez de turno, que está claro que es una persona objetiva y con un pensamiento capaz de entender la pluralidad, como demuestra este mismo 23-F, que es cuando está fechada la noticia.

El detergente monárquico

No tengo ningún recuerdo de golpe de Estado: no había cumplido ni un año aquel 23-F. Pero sí sé porque salta a la vista que aquella transición y la democracia que parió formaron una España fallida en la que la extrema derecha ha eclosionado con fuerza (y con líderes de barro) 40 años después, con muertos en las cunetas, con todas las promesas políticas incumplidas y una justicia, ejército y parte de la policía clara e intolerablemente nostálgicas. A esta colección solo le faltaba el intento de blanqueo que regalaron en el Congreso a Felipe VI y Juan Carlos I para “celebrar” el 40 aniversario de un golpe, como todo, fallido.

En su justa medida

He hecho el experimento de ver en diferentes cadenas de televisión las noticias sobre las manifestaciones pacíficas y las manifestaciones violentas de estos días, y he acabado muy desesperanzado: el escándalo, la búsqueda de la fogata y la pedrada, el amarillismo, en definitiva, era la norma en los informativos españoles. La imagen de Emilio Morenatti en la que se ve a un montón de fotógrafos capturando el momento del lanzamiento de una piedra es bastante ilustrativa. Al mismo tiempo, creo que en otros espacios se están regalando excusas a los vándalos que están ahí (y por eso van las cámaras) y son injustificables.