Un mal síntoma

Volvemos a hablar de contagios, de virus, de falta de vacunas y, cómo no, de síntomas. Me refiero, claro, al hantavirus. Pero también veo síntomas negativos en la política vasca. En concreto, en los partidos españoles. Javier de Andrés copia a Díaz Ayuso y en Euskadi no le entiende nadie. Y lo que está eligiendo decir Eneko Andueza responde, lo primero, a una necesidad evidente de llamar la atención, pero su estrategia me parece del todo desacertada. Si tengo que buscar otro referente, de la misma manera que de Andrés imita a Ayuso, el líder del PSE me recuera a Santiago Abascal, a tumba abierta y sin pensar en las consecuencias.

Urge

Es urgente, imprescindible y de justicia dejar constancia de que “este martes 5 de mayo de 2026 la Audiencia Nacional ha condenado al excomisario Villarejo a tres años y medio de prisión por su papel en el Caso Dina por acceder y distribuir a Okdiario y El Confidencial el contenido de la tarjeta del teléfono móvil sustraído en noviembre de 2015 a Dina Bousselham, entonces asesora de Pablo Iglesias, candidato a la presidencia del gobierno” (Diario Red). “Condenan a Villarejo como autor de un delito de revelación de secretos de particulares con difusión a terceros”. ¿Con qué motivo? Porque eso debería ser un agravante.

La violencia

“Herri Norte, de nuevo en el ojo del huracán por la violencia machista: imponen una orden de alejamiento a uno de sus miembros tras ser denunciado por su expareja”, titulan en la página web de Telecinco. No resulta sorprendente comprobar que quienes viven el fútbol de una manera, cuando menos, agresiva, viven siempre de una manera, cuando menos, agresiva. “La mujer denuncia a su expareja, de 50 años y con antecedentes, ante la Ertzaintza por hostigarla y amenazarla de muerte”. Esto viene precedido de las denuncias de otras chicas por “agresiones físicas, sexuales y psicológicas” por parte de “miembros del grupo ultra”.

Pues que los paren

Creo que todas y todos viajamos por encima de nuestras posibilidades. Pero no dejamos de hacerlo. Pues bueno, pues vale, como diría Makinavaja. Con todo, lo que no podemos permitirnos como sociedad, como colectivo, como civilización, es que un grupo esté acabando con los recursos de todos: “Los jets privados en España contaminaron lo mismo que un millón de pasajeros” (Climática). Hablamos de 61 aparatos que pertenecen a “Mercadona, Banco Santander, Inditex, grupo Damm, Prosegur o Telefónica, fortunas españolas como las familias Botín, Lao o Riberas; o celebridades como Sergio Ramos y el dentista de Juan Carlos I”.

Rusia continúa matando

Ricardo Marquina lanzaba un scoop en X en la mañana de ayer: “Bombardeo de una guardería ucraniana”. Hoy conoceremos el alcance de ese ataque, y las víctimas que haya podido generar se sumarán, en cualquier caso, a estas otras: “Al menos 10 muertos y más de 70 heridos en ataques rusos en Ucrania en las últimas 24 horas” (Euronews). Al mismo tiempo, “Ucrania afirma que sigue atacando las infraestructuras petrolíferas rusas”. Como sé por dónde vienen, me adelanto a las tonterías: por supuesto que un invadido tiene derecho a defenderse y a intentar debilitar al invasor.

La muestra

Esto que Jon Arregi cuenta en X es la mejor muestra de lo que es la España institucional hoy: “Qué detallazo que el Rey de los españoles haya montado al Presidente de Alemania… en uno de los Rolls Royce de Franco. Lo más apropiado para alguien que va a visitar Gernika por el bombardeo nazi. ¡Al menos no era el coche que regaló Hitler a Franco!”. Una España institucional en la que, por la foto, parece que nadie ha caído en la cuenta de que el descendiente del impuesto por Franco como su sucesor viene a Gernika a hacer de anfitrión, como si la Legión Cóndor no hubiese lanzado las bombas a favor del franquismo.

La realidad

El tuit de Gabriel Rufián en el que afirma: “Si no fuera por Podemos, Bildu y ERC, hoy estaría gobernando Albert Rivera…”, tiene 125.000 reproducciones, que estaría muy bien si fuese verdad. Betagarri anduvo vivo, tiró de memoria, de Google y puntualizó: “ERC y EH Bildu se abstuvieron” mientras otros partidos, como el PNV, sí se manchó las manos contra “los Riveras, Casados y Abascales”, votando a favor de la investidura de Pedro Sánchez. Ahora son ERC y Bildu, precisamente, los colaboradores favoritos del PSOE, porque le regalan sus votos (que de poco valen sin los del resto) a cambio de un poco de atención en la tribuna.

La contradicción rusa

Si el apoyo de Donald Trump al plan de Vladímir Putin no es señal suficiente del tipo de ideología que gasta el imperialista (los dos gastan la misma), esto tiene que abrir los ojos a algún romántico desnortado: “La izquierda radical española defiende al Kremlin… El Kremlin encierra a la izquierda radical rusa… pero permite a la Falange Española desfilar con sus banderas por San Petersburgo”. Lo tuitea Ricardo Marquina, periodista en Rusia, junto a las imágenes del desfile con la bandera española. “Los imbéciles de nuestro tiempo son legión”, concluye categórico. Hablar con su crudeza me temo que es necesario.

Y la española

Hace unos días traía a esta columna la pieza en Diario Socialista sobre que “la EHU mantiene activos al menos 14 proyectos de investigación vinculados a Israel”. Hoy traigo esta otra en Vozpópuli: “Óscar Puente compra material de seguridad israelí a la empresa vetada por Interior y Defensa”. En ambos mi argumento es el mismo: es muy difícil prescindir de las empresas estadounidenses o israelíes, a nivel de usuario, y a nivel institucional, porque su tecnología, muchas veces, es simplemente insustituible. Lo que sobran son los maximalismos, el reduccionismo y, sobre todo, el populismo.

De esto va el negocio

Escribo una columna casi a diario en este periódico desde 2009 y soy consciente, desde el primer día, de que llegará un momento en el que la directora o director de turno me dirá que se acabó, por el motivo que sea: por cansancio, porque mi opinión ya no gusta, porque he metido la pata o porque me hago viejo. No pasa nada. Así lo siento y así no entiendo los golpes en el pecho y las prendas desgarradas de las y los opinadores que tienen que abandonar su espacio. Esta semana se queja Elisa Beni en X porque ya no escribirá en El Diario. No voy a entrar en los motivos porque la única opinión que importa, lo lamento, es la publicada.

El poder

No es fácil entender el tuit de Pablo Iglesias, en respuesta a Oskar Matute, sobre cómo, en su opinión, el PNV tiene un “rol crucial en la sostenibilidad histórica del bloque de poder español”. Según Iglesias, “Podemos puso en jaque a ese bloque”. No es fácil de entender por la prosa enrevesada, habitual en él, y porque fueron los votos de los de Pradales los que permitieron a Sánchez formar el gobierno en el que él fue vicepresidente mientras Bildu, precisamente, se abstuvo. No es fácil entender que Iglesias muerda la mano que le dio de comer salvo por la lógica oportunista, esa que habla tan mal de la lógica política del de las lecciones gratis.

La cobardía

De momento, lo único que ha puesto Podemos “en jaque” es al propio Podemos, que puede desaparecer del parlamento vasco. Por decir esto y recordarle lo anterior, Pablo Iglesias me ha bloqueado en X (antes, Twitter). Así es su capacidad de aceptar no ya una crítica, sino un simple recordatorio de cómo fue su ascenso a la vicepresidencia y cómo está siendo el descenso en picado de su partido. Allá él. Yo tengo la conciencia muy tranquila, desde luego. Ni he ido de fracaso en fracaso profesional, ni degüello a mis amigos para convertirlos en enemigos, ni pasaré a la historia como un oportunista en política, comunicación y hostelería.

¿Por qué Broncano?

Vamos, por fin, con personas que hacen cosas: ¿por qué el PSOE se ha empeñado en el fichaje de Broncano para La1? No criticaré la decisión hasta ver el producto, porque de esto va la tele, no de apriorismos. Pero llama la atención que RTVE arriesgue tanto sin posibilidad de retornar la inversión vía publicidad: el empeño no es otro que competir con El Hormiguero, porque Pablo Motos y su ideología neoliberal, por mencionar solo un “neo”, está haciendo mella en la sociedad. Un programa televisivo diario con trasfondo ultraconservador todavía hoy, en la era del streaming, puede hacer un agujero ideológico en la sociedad.

La guerra sigue

Mientras miramos a Palestina horrorizados, la vida sigue, y mientras en Gaza simplemente sobreviven con un dolor infinito, en nuestras calles celebramos el paso de la gabarra, llevamos a nuestras hijas e hijos a las extraescolares y follamos con quien quiere follar con nosotros. La vida sigue y la guerra, también: “Nueva noche de ataques contra civiles en Ucrania”, tuitea Ricardo Marquina llevando a X la realidad que sigue ahí mientras nos hacemos a la idea, otra vez, casi sin querer, de que Rusia ya ha vencido, con apenas unos arañazos y unas magulladuras en el cuerpo del Kremlin. En las familias de las y los soldados la herida será otra.

“El fútbol era esto”

Tomo prestado el tuit de Rodrigo Marciel para darnos cuenta de que la comunión que hemos vivido en Bizkaia entre el Athletic Club y su afición ha sido extraordinaria… Pero no debería de serlo: “El fútbol era esto”. Ver a chavales que podrían estar en la grada jugar en el campo, ver a entrenadores que merecen estar en los banquillos acolchados con billetes disfrutar de una victoria como un cuarentón más. El momento en el que Ernesto Valverde saca su camarita, tan parecida a la mía, de un bolsillo y saca una foto desde la gabarra a la afición, me emociona por su simplicidad tanto como la enorme victoria que para nosotros supone la copa número 25.

La gran recogida de cable

El cierre de Telegram me hacía una faena, pero no me ha preocupado mucho el anuncio: sabía que era imposible. Lo sabíamos todas y todos los que hemos convertido Internet en nuestro lugar de trabajo. No lo sabía, está claro, Santiago Pedraz. Para que nos hagamos una idea, es como si un juez cierra todos los comercios de Bizkaia porque la o el dueño de uno ha cometido un delito fiscal. El error de Pedraz, no obstante, creo que pone otra vez sobre la mesa dos viejas cuestiones sin resolver: por un lado, las decisiones judiciales sobre un medio que no conoce quien debe tomarlas, por otro, la necesaria regulación de Internet.

Cuando el terror cambia de bando

Cuando el terror cambia de bando de manera inesperada las sociedades se estremecen. Acaba de pasar en Rusia, donde Putin sostenía su careta con las gomas de la seguridad interna, que se resquebraja después del terrible asalto a una sala de conciertos y a posteriores desalojos por avisos de bomba, como muestra Ricardo Marquina en X. Reconozco que en algunas ocasiones he tenido la tentación de desear que quienes han ejercido o tolerado el terror contra otras personas lo sufran en sus carnes. Empezando por nuestro entorno. Pero si algo nos puede diferenciar de las malas personas debemos aprovecharlo.

¿Por qué?

Como empresa privada que es, Aek puede atribuirse los valores que le dé la gana. Lo saben de maravilla, por eso organizan la Korrika y por eso buscan, con acierto, la colaboración institucional plena, empezando por los partidos políticos y terminando por EITB. Lo que no entiendo es que después de demostrar que lo saben, no tengan problema en exponerse a una denuncia pública de Covite por la exhibición de imágenes de miembros de ETA durante la carrera. Y a estas alturas a mí por lo menos no me vale eso de recurrir a las expresiones populares espontáneas cuando han demostrado control pleno de la situación.

Sumar ya es un partido

Al final, sí, Sumar se ha convertido en un partido político. Lo hizo el sábado pasado con baja participación de las bases, según Público, y menos ruido, según cualquiera que siga la actualidad política. Yolanda Díaz, por lo tanto, se desdice y convierte su marca en una organización tradicional aunque aseguraba que ese era un modelo obsoleto. Y dan el paso en el peor momento para Sumar, esto, también, es innegable: peores resultados de los esperados en España, muy malos en Galiza, y expectativas muy frías para Euskadi y Catalunya. Parece que, definitivamente, el viaje de ese espacio político llega a su fin, que era el punto de partida.

Bielsa tenía razón

Pase lo que pase, es fácil que acabe dándole la razón a Bielsa, aunque creo que se equivocó sin duda cuando no salió a hacer declaraciones después del Euskadi-Uruguay. Con todo, insisto, creo que nuestro loco más cuerdo acierta al enfadarse ante el carrusel de cambios de Jagoba Arrasate, y que las y los aficionados de la selección de Euskadi deberíamos de hacer lo mismo: si jugamos en fecha FIFA deberíamos de hacerlo con las normas estándar de la FIFA. Sé que en este tipo de reclamaciones me quedo solo, como cuando digo que me gustaría ver al equipo femenino del Athletic en mi localidad y usando mi carné de socio con normalidad.

Ir a Cuba para hablar mal del PNV

La eurodiputada Izaskun Bilbao Barandica apareció mencionada junto a Iñaki Anasagasti, este periódico y el director de Gara, Iñaki Soto, en un tuit de Cuba Información junto a este texto: “El PNV  debería corregir su grave error sobre Cuba en el Parlamento europeo”. Este movimiento yo solo lo entiendo de una manera: vinculado a la visita de Arkaitz Rodríguez a aquel país, donde tuvo la oportunidad de comprobar lo que es una dictadura. Otra cosa es que la aprovechara. El motivo por el que la nacionalista vasca fue señalada, por cierto, fue criticar “el aparato represivo que persigue a la disidencia”.

Quien libera a un agresor

Si es perfectamente posible viajar a Cuba y volver sin darse cuenta de qué es y cómo funciona una dictadura, ¿cómo no va a ser posible “confundirse” y creer que el que actúa como un fascista no es Putin en la invasión de Rusia sobre Ucrania? Este tuit de Ricardo Marquina me deja estupefacto: “Un asesino reincidente que desmembraba mujeres y que fue indultado por Putin para ir a luchar a Ucrania vuelve a la cárcel tras volver de la guerra y asesinar y descuartizar a una chica de 22 años”. Ya sé que la reivindicación hoy no es el fin de la violencia machista. Pero también sé qué es quien libera a un agresor.

Correcto

No suelo estar de acuerdo con Marta Nogueras porque creo más en el posibilismo, pero no se me ocurre una manera mejor de expresar lo que puede suponer la aplicación de la amnistía: “Esta ley corta de raíz la posibilidad de que la cúpula judicial española vaya más allá en su imaginación y en su fabulación” (EPE). Porque la justicia española, si es que se le puede llamar “justicia” a lo que hicieron contra las y los políticos independentistas catalanes, pretendió corregir la flojera del gobierno de entonces, el de Mariano Rajoy. Y lo hicieron dando por hecho cosas que no sucedieron y, lo que es más grave, dictando sentencias.

No solo fue Armengol

El PP está encantado con la presión mediática a Francina Armengol. La tercera institución del Estado se tambalea ante tuits como este de El Mundo: “Canarias logró rebajar las mascarillas ‘fake’ a 0,85 euros pero Baleares ni lo intentó y pagó 2,5 euros”. Lo cierto es que el gobierno de Isabel Díaz Ayuso compró a una empresa vinculada con su hermano las mascarillas a 6,05 € por unidad, IVA incluido. Y no es menos cierto que en durante la pandemia los gobiernos tiraron por el carril de en medio en muchas ocasiones por la presión social. Si hay mordidas me parece condenable, si solo intentaron hacerlo lo mejor posible y se equivocaron, no.

¿Arroyo marca el camino?

Desde el principio (y lo he escrito en esta columna repetidamente estos años) he tenido claro que Podemos pasaría, pero como un elefante, destrozando la senda que atraviesa, y que quienes lo pusieron en marcha acabarían como los de Euskadiko Ezkerra: apareciendo en todos los reportajes en los que se hable de una época determinada, y volviendo a las tertulias, que es de donde salieron. En The Objective leo este titular: “TVE ficha como tertuliana a una presentadora del canal de Pablo Iglesias”, y ante la insostenibilidad del proyecto mediático de Iglesias, pienso que Laura Arroyo va a marcar el camino.