El mayor daño posible

Rusia inició la invasión militar de Ucrania para quedarse con el mayor territorio posible, y con las ganancias que pueda obtener de él. Ha ejecutado masacres, ha secuestrado a niñas y niños, ha forzado a la población a rusificarse, y hoy día continúa intentando hacer el mayor daño posible. Por eso ha comenzado a lanzar sus drones a plena luz del día contra la población civil: tres personas muertas y 12 heridas es el balance de su último ataque. Hace tiempo que no oímos ese coro de voces que justificaban al Kremlin por una nostalgia mal entendida o por pura intoxicación, pero no debemos olvidar quién cantaba las canciones que ordenaba Putin.

La inteligencia artificial nos cae mal

Escribe Enrique Dans que “la impopularidad de la inteligencia artificial ya no se puede maquillar”, y tiene razón. ¿Qué pasa cuando vemos una imagen en la calle o en WhastApp, o un reel en Instagram, hechos con inteligencia artificial? Pues que pasamos de ellos rápidamente. Sugiere Dans que las empresas que nos la proporcionan han perdido rápidamente la legitimidad, y enumera diferentes acciones que están llevando a cabo, con sus inmensos recursos económicos, para retenerla. Por supuesto (y por suerte), el consumo de recursos también nos importa y “a todo ello se suma el comportamiento político del sector”.

Que se la cobren

Leo a Manel Márquez en X esto: “Jennifer Baldini, creadora de contenidos, ha vuelto a España (mayo de 2026) para ser atendida tras sufrir complicaciones de salud derivadas de una operación de aumento de glúteos realizada en Andorra. Se van para no pagar y vuelven para ser curados gratis”, y evidentemente, además de ver el vídeo que adjunta, busco más información para confirmarlo. Como la jetada de vivir en Andorra para tributar menos y volver a casa para que la sanidad pública arregle una operación estética me parece máxima, sigo usando el condicional y sé que no es legal pero, si así fuese, ojalá se lo cobren.

¡Claro que importa!

Es bastante lógico lo que exponen en la CNN: como Donald Trump ya ha protagonizado excentricidades y ha difundido sus propias exageraciones “mucho antes de ser considerado anciano”, no han extrañado a la población ciertos comportamientos que ha mostrado en su primera legislatura, en la que ha estado fuera y durante la última campaña. Pero a sus 79 años “eso está empezando a cambiar”. Incluso, “una encuesta realizada el mes pasado por The Washington Post, ABC News e Ipsos reveló que el 59 % de los estadounidenses opinaba que Trump no tenía la agudeza mental necesaria para ejercer como presidente”.

Vuelven los “dumbphones”

Alberto Soler explica muy bien una tendencia que ya ha aparecido en varios blogs y digitales: vuelven los “dumbphones” o “teléfonos tontos”, como contraposición a los “smartphones”. Para que nos entendamos: los Nokia que usamos a principios de siglo, desconectados de Internet y sin aplicaciones, ahora vuelven a venderse, sobre todo, en los países nórdicos (no me queda claro si de segunda mano o se han vuelto a fabricar). Soler los recomienda como “primeros teléfonos” para las y los adolescentes, en vez de esos relojes con tarjeta SIM. Como aita que se asoma a ese balcón, no me parece mala idea. Pero sigo sin estar seguro.

Las imágenes de la vergüenza

Mientras los miembros de la Guardia Civil testifican sobre las caras de ira de los voluntarios que han renunciado a la violencia durante todo el Procés, todos podemos ver cómo los cuerpos policiales cargaban contra las personas que solo pretendían votar y facilitar que otros lo hiciesen. Por desgracia, esas imágenes no pueden ser usadas en el juicio porque los Magistrados del Supremo así lo han decidido, pero no pueden ser más expresivas: expresan una violencia, la del Estado, contra la población. Y hacen también gráfica una vergüenza que cualquier español con sensibilidad debería sentir.

¿Por qué tiene pistola Abascal?

Lo grave no es que Santiago Abascal proponga que los españoles de bien puedan ir armados por la calle (esperamos que el propio Abascal describa qué es un español de bien con derecho a usar su arma), lo grave es que el propio Abascal siga llevando la Smith & Wesson de la que presume en las pocas entrevistas que concede. Como bien le responde el Capitán Apio en Twitter, carece de motivo para llevarla (no existe hoy la amenaza de ETA sobre su padre) por lo que, según la ley, no deberían de renovarle esa licencia. Insisto: lo grave es la suma de privilegios de los que siempre ha gozado el hoy líder de una extrema derecha desatada.

El auge del fascismo es preocupante

Sería un error que pensáramos que solo es una moda o que no será para tanto esta extrema derecha de Abascal, Salvini, Le Pen, Orban, Bolsonaro, Trump… No es que no sean tan peligrosos como parece: son más peligrosos de lo que parece. Fíjense en lo que denuncia en Twitter la periodista Ane Irazabal: “La ministra de justicia de Israel, Ayelet Shaked, realiza una campaña política en la que utiliza un perfume llamado ‘Fascismo’ y dice ‘me huele a democracia’. (…) Su partido, Hogar Judío (nacionalista religioso), quiere subordinar el sistema judicial al parlamento. Las elecciones en Israel se celebrarán el 9 de abril”.

Militares en política

Hemos hablado esta semana de los militares que Vox está reclutando para sus listas. Lo preocupante no es que sean militares, sino que parecen estar relacionados con la extrema derecha. Lo que implica que el ejército, como suponíamos, ha sido un refugio y que Vox es una liberación para ellos. Pero no han sido los que han abierto esta vía: “El general de Podemos” es una marca que han acuñado en Podemos, donde se ha exhibido a Julio Rodríguez vestido de General a la búsqueda de un escaño que, de momento, no ha conseguido. Y ahora parece que se ha borrado de la de la Comunidad de Madrid.

¡Cuantísimos!

Con este panorama que acabo de describirles la portada de El Jueves pocas veces ha parecido tan acertada: “¡Pero cuantísimos hijos de puta!”. Así se llama el especial de la revista satírica que lleva en su primera caricaturas de Casado, Rivera, Abascal, Aznar, Felipe VI, Trump, Inda, Marhuenda, Villarejo, Arcadi Espada, Felipe González, Salvini, Franco, Mark Zuckerberg, un cura, un jeque y un neonazi. Esta es la España de hoy: carne de sátira porque esta no sería posible sin talento… Y sin una materia prima que abunda, la de las personas con cierta responsabilidad por sus cargos que actúan con una irresponsabilidad que asusta.