España descubre la política

Puede que hoy, por fin, haya un gobierno en España. Con un retraso injustificado desde que votamos en abril, Sánchez puede ser hoy presidente. Para eso, en el PSOE han tenido que negociar con los de ERC que le tumbaron los PGE dándole la excusa, con los de Podemos tras el fracaso de abril y con el PNV entre otros partidos. Lógicamente, Sánchez y el PSOE han tenido que ceder. Eso es una negociación. Eso es la política. Y si no es así hablamos de otra cosa: o de una dictadura o de un negocio (o las dos cosas). Me sorprende que a estas alturas haya españoles capaces de sorprenderse ante la política más básica.

Lo que urge

Espero que el nuevo gobierno meta mano rápidamente a la factura eléctrica que es, sin duda, la mayor estafa consentida que hayamos presenciado: “El precio medio del mercado eléctrico diario español en 2019 fue de 47,7 euros por megavatio hora, lo que representa un 26,5% más que el de Alemania y un 20,9% más caro que el de Francia, según datos de la Asociación de Empresas de Gran Consumo de Energía” (El Periódico de la Energía). ¿Por qué? ¿Y por qué a ese precio tenemos que sumar peajes y compensaciones a una industria que tiene un margen de beneficio mayor, permitido y sin justificar?

Lo que es obsceno

El televisivo Quique Peinado me pareció obsceno cuando tuiteó: “Ganar 130.000 al año es la puta hostia de dinero. Os lo digo yo que me pasé 36 años sin ganarlos y ahora sé lo que es”. Pero lo realmente obsceno es que redactores, columnistas y contertulios hayan clamado contra esta subida de impuestos. Lo que no tiene ninguna lógica es que quien cobra menos de 130.000 € sea beligerante (y lo hemos visto en Twitter) porque los que sí lo cobran tengan que pagar más impuestos. Lo que es una pasada es cómo la derecha y la extrema derecha protegen a las clases más favorecidas y mueven al voto a las menos favorecidas.

Necesitan una España normal

Los que nos queremos ir estamos asistiendo a cómo España prepara el escenario más favorable a que lo hagamos. Incluso la extrema derecha calienta el “Spexit” cada vez que Europa actúa de un modo que no le gusta. Pero si somos solidarios y pensamos en los que quedarán en esa España sin Euskadi y Catalunya, y dividida, tenemos que darnos cuenta de que necesitan otro país, no ya con un nuevo modelo económico, también político y judicial: si “Estrasburgo condena a España a indemnizar a los dos jóvenes catalanes que quemaron fotos del Rey” (Europa Press) es porque la caverna les condenó antes.

Sí, va de esto

Tiene razón Luis Tudanca: la extrema derecha no deja de hablar de la unidad de España y de traición de quienes apoyan al gobierno que, si nada se tuerce, saldrá hoy, y lo hace por un motivo claro. “En realidad, todo el ruido, todo el humo es para tratar de que no se llegue a la subida del SMI, de las pensiones, a la ley contra el cambio climático, a la Memoria Histórica, a las subidas de impuestos a los que más tienen… No lo olvidéis”. Eso es lo que está en juego: el modelo de su patria y el encaje en ella, o no, de quienes no estamos a gusto ni con ese modelo ni con ninguno pasado.

Necesitamos más valientes

No siempre he estado de acuerdo con la opinión de Antonio Maestre ni con su estilo, aunque ambos coincidimos en aquel Twitter incipiente en el que nos conocíamos todos y mucho antes de que Maestre acudiera a tertulias televisivas de audiencias millonarias. Pero reconozco que hoy Antonio Maestre es un periodista valiente que en un digital, La Marea, está señalando a los miembros de la ultraderecha que forman parte de Vox, poniendo negro sobre blanco nombres y apellidos de nazis (algunos incluso con sentencias por palizas) que han encontrado en Vox el partido que les representa y por el que trabajar.

Y más micrófonos para Abascal

La clave para que Vox tenga un buen resultado es tapar a su principal cabeza visible: Santiago Abascal. Aunque las declaraciones de Ortega Smith tampoco pasan desapercibidos, las del alavés suelen ser especialmente desacertadas: “En el norte de Europa los ancianos salen del hospital corriendo por miedo”, dice sobre el debate de la eutanasia que, por supuesto, su partido no contempla. Pero más allá del titular que ha elegido Europa Press para un tuit estupendo, las declaraciones en contra del aborto, cuya ley consideran “un coladero”, o de la “invasión islamista”, son aterradoras y merecen volver al ostracismo.

Sí, claro que es grave

No discuto ni por un segundo la gravedad de lo que ha pasado con Podemos: que los mecanismos del Estado, empezando por la Policía Nacional, se pusieran a disposición del gobierno de turno contra un partido concreto es terrorífico. No obstante, la historia nos invita a dudar de que Podemos sea el único partido espiado y atacado por el Estado en democracia. No es menos cierto que Podemos no ha necesitado de ninguna “ayuda” del Estado para deshacerse y que ahora está de campaña. Pero lo que es definitivo es que Victoria Prego considere que Iglesias no tiene motivo de queja. Entonces, por supuesto, la tiene.

Así de fácil

Ayer mismo traje a esta columna el modo en el que Juan Ignacio Pérez enunciaba con una sencillez envidiable el debate de la eutanasia. Hoy quien es capaz de reducir un asunto complejo a un tuit con brillantez es Iñaki García Arrizabalaga: “No reconocer a las víctimas de abusos policiales es un error político y humano grave. Reconocerlas no significa blanquear, equiparar, ni legitimar nada. Solo implica reconocer que esas víctimas también tienen derecho a la verdad, la justicia, la reparación y la memoria”. Quienes quieren enredarnos hacen mucho ruido, por eso tenemos que ayudar a que la claridad también se abra camino.

Agur, Héctor del Mar

Los que están a las puertas de la crisis de los 40 o en plena tormenta tienen hoy otro motivo para la tristeza y, sobre todo, para darse cuenta de lo mayores que son: Héctor del Mar ha fallecido. Aquel mítico narrador de la lucha libre americana (y solo de un modo excepcional de “Humor Amarillo”, pese a los muchos comentarios confusos en Twitter), en los inicios de la Telecinco de las Mamachicho se ha ido. Y con él una de las voces de nuestra infancia de tele los sábados por la mañana, una infancia que incluía patadas voladoras, el baile de San Vito de El Último Guerrero y a los Hermanos Sacamantecas.

Siempre fue grave

En pleno auge de Podemos fue Pablo Iglesias el que acabó con la posibilidad de que Pedro Sánchez desplazara a Mariano Rajoy de la presidencia. Lo hizo con aquella ridícula rueda de prensa rodeado de sus ministrables mientras el socialista se reunía con Felipe VI. Y lo hizo Iglesias convencido de que en la repetición de las elecciones mejoraría. Punto. Con Podemos no han acabado “las cloacas”. ¿Les investigaron usando subterfugios como el robo de un móvil y con dinero del Estado? A todos nos parece verosímil… Porque tenemos la certidumbre de que ya ha ocurrido. Y es tan grave ahora, en precampaña, como siempre.

También esto podía haber pasado

España tiene un problema de autopercepción. Es un problema global porque es un país mejor de lo que les parece a los españoles: hasta Rajoy cayó por la corrupción en el PP. No es menos cierto que algunos jueces, guardianes de las esencias, aportan negatividad a ese “percibido”. España es un país en el que crece el fascismo en intención de voto, y a los españoles les están induciendo a odiar desde los medios y las tribunas. Por todo ello resultó tan verosímil que algunos vecinos de Madrid hubiesen arrancado cintas amarillas contra las orugas creyendo que eran elementos de apoyo a los presos políticos catalanes.

No, no son “perdidos”

Además de lo jodida que está España políticamente (eso es innegable, solo hay que ver a los líderes de sus principales partidos), la ciudadanía española está machacadísima en lo laboral. A años luz de la situación en Euskadi, le pese a quien le pese incluso admitiendo el margen de mejora que siempre existe. En este contexto de trabajadores exprimidos, resulta vergonzoso que Europa Press califique como “perdidos” los días de baja laboral. Y si es Asepeyo, la fuente, quien así los nombra, lo que tendría que haber hecho la agencia es usar el entrecomillado. Nadie debería tomarse una baja laboral a la ligera.

Empecemos a tomarlo así

Pese a que en Euskadi estemos mejor, en lo laboral, que en España, el estrés causado porque la mayoría desempeñamos tareas durante horas que deberíamos repartir con más trabajadores, es indiscutible. Por eso perdemos el tiempo, según un estudio que recogen en Magnet y que, acertadamente, rebate todos esos mensajes de lo bueno que es optimizar cada segundo sin perderlo. El descanso, también el mental con lecturas ligeras e incluso un videojuego (somos esa generación, sí), no está suficientemente valorado, y el “no procastines” o “no pierdas el tiempo” se mantienen peligrosamente de moda.

Es su hora

Hoy hay partido en San Mamés. Juegan ellas. Y veremos hasta qué punto en Bilbao y Bizkaia apoyamos lo que se han ganado a pulso, porque hoy es un partido de Liga, contra el tercero, el Levante, y hay que pagar aunque solo sean 5 euros. Todo lo bueno que consigan nuestras jugadoras sin duda se lo han peleado, también los más de 4.000 seguidores en la nueva cuenta de Instagram del primer equipo femenino del Athletic, que han estrenado esta semana. Si hoy tuviera que dar un consejo a un periodista que empieza le diría que se especializase en fútbol femenino: es el fenómeno que viene y es irreversible. Celebrémoslo.

Libertad de prensa

Kiko Mestre, del Diario de Mallorca, lo expresaba perfectamente en Twitter: “Hoy he sido yo, pero mañana será otro periodista. Ante estos atropellos, ¿cómo se van a fiar ahora las fuentes de los periodistas si requisan sus herramientas de trabajo?”. Se quejaba de la intervención de sus equipos de trabajo (incluido el teléfono móvil) y los de una redactora de Europa Press que habían investigado el “caso Cursach”. La orden judicial que ha permitido esta felonía abre, como apunta Mestre, una puerta más al pasado retrógrado que, es evidente, muchos quieren restituir en España.

La importancia de los periodistas

El uso generalizado de Internet ha traído un interés mayor que nunca por la información. Una vez arrinconada la mandanga del “periodismo ciudadano”, tenemos que reclamar la importancia de los profesionales, como Mestre, como la compañera de Europa Press, y como Jamal Khashoggi, que según la revista Time es la persona del año, después de haber sido torturado hasta la muerte en el consulado de Arabia Saudí en Estambul. Hace bien la publicación estadounidense al señalar la gravedad de los ataques, en este caso atroz, a los periodistas.

Cuestión de perspectiva

Los que más daño hacen al periodismo son los que van de listos, sean periodistas o no. Como los que han criticado, entre risas y mofas, que varios fotógrafos sacaran una foto a una pequeña hoguera en los disturbios en París para, según algunos tuiteros, hacernos creer que era una gran barricada. La agencia AFP ha salido al paso también en Twitter: las imágenes ni siquiera son del mismo día y el truco de perspectiva no es el de los fotógrafos, sino el de todos esos que van de listos y quieren hacer creer que todos los periodistas estamos al servicio de oscuros intereses.

¡Por supuesto que todos somos cronistas!

Insisto en que Internet ha traído una mayor demanda de información, pero también más oportunidades para que todos seamos cronistas: hay cuentas en Twitter, en Instagram y, especialmente, en Flickr, que son galerías estupendas de lo que hemos hecho y vivido. Y hay momentos en los que estas redes y también Facebook puede servirnos para consumir y ofrecer información de alcance: Izaskun Bilbao está acostumbrada a generar noticias pero el martes le tocó darla, ya que se encontraba en Estrasburgo cuando tuvo lugar el último ataque terrorista en Francia.

Y denunciantes

Joan Baldoví hace bien, muy bien, en denunciar vía Twitter los insultos y acusaciones de José María Llanos, presidente de Vox en Valencia: “Estúpido, ignorante, majadero, y traidor a la democracia y a Valencia. Eres el perfecto ‘ejemplar’ de comunista trasnochado y peligroso. No te lo voy a consentir. Tú odias a España y te paseas con terroristas. Imbécil! Se te está acabando el chollo” (sic). Para eso sirven los canales de comunicación: para insultar y, sobre todo, para mostrar a quien se retrata deslizando amenazas y escribiendo exabruptos. El tuit sigue ahí.

Sí, son realistas

Durante el procés hemos caído en la tentación (empezando por mí) de pensar que los catalanes no estaban siendo suficientemente realistas. Por suerte, Iu Forn en El Nacional (un digital imprescindible estos días) nos recuerda que saben de sobra, mejor que nosotros, los tres problemas que tienen sobre la mesa: los políticos encarcelados (de dimensión democrática), la indignación social y la necesidad de un gobierno realmente ejecutivo. Mejor descrito, imposible.

Y en España…

Mientras tanto, en España, una jueza ha absuelto a los seis jóvenes neonazis detenidos en Valladolid “bajo la acusación de integrar un grupo criminal dedicado a incitar el odio contra distintos colectivos y difundir mensajes xenófobos”. Los líderes de organizaciones que, según la acusación, se dedicaban a “difundir y promover entre sus miembros el rechazo a inmigrantes, ideas antisemitas, homófobas y posiciones políticas diferentes”, hoy están libres para volver a hacerlo.

Lo que no es cierto

Quienes quieren ganarse unos “likes” y unos “followers” difundiendo mentiras que suenan bien respecto a los graves ataques a políticos en Catalunya no ayudan en nada a los encausados ni la ciudadanía. En Maldito Bulo explican que en la tele alemana no han informado de que agentes españoles se hayan infiltrado en las manifestaciones independentistas, ni en Baqueira se ha celebrado la detención de Puigdemont, ni en el Kursaal han proyectado una estelada gigante.

Humor entre tanta indignación

Ferrán Martín está haciendo en Twitter esa maravillosa labor del dibujante de actualidad: resumir en viñetas lo que está sucediendo en Catalunya, disfrazando con humor todas esas decisiones indignantes y consecuencias trágicas. Me encanta una de las últimas: Rajoy muestra a Ángela Merkel una urna asegurándole que “es peligrosísima” ante un Puigdemont esposado. La alemana se pregunta: “¿Una urna? ¿Esta es la grave amenaza?”. Eso parece: la democracia les aterra.

Que se cuiden de los “amigos”

De hecho, activistas como Ferrán Martín, que ponen su nombre y su talento al servicio de una idea, son los que tienen que servir para que, de una vez, Catalunya suelte lastre: Silvia Broome tuiteaba que “hay gente que retuitea a Beatriz Talegón en serio. Ahí lo dejo”, como crítica al independentismo. Y es que esta crítica es necesaria: Catalunya, sobrada de mentes talentosas, no necesitan a periodistas ni políticos de medio pelo para sacarles la cara. Es el momento de aligerar el equipaje.