«A lo loco»

José Antonio González Sáez e Irene Rodríguez del Nozal son el juez y la jueza del TSJPV que han decidido que en Euskadi, a diferencia del resto del mundo, el conocido como pasaporte COVID vulnera ciertas garantías. Las de unos pocos, porque la limitación de movimientos solo es aplicable a un porcentaje minoritario de la sociedad al que, sí, hay que presionar. El derecho a la salud de la mayoría, por lo que parece, es secundario. Lo principal, sin embargo, es el refuerzo que han sentido los antivacunas y los que se pasan todas las recomendaciones por el forro. “A lo loco”, tuiteaba con retranca y acierto Begoña Beristain.

Para falta de justificación, la suya

González Sáez y Rodríguez del Nozal, igual que el ya conocidísimo juez Garrido, han vuelto a tirar de la supuesta falta de argumentación del Gobierno Vasco para justificar sus decisiones arbitrarias. Pero leyendo el texto, los que tienen evidentes problemas para justificar sus despropósitos son la y el magistrado: apelar al derecho de creación artística para justificar, según el ejemplo que ponen, que no se puede limitar el acceso a un no vacunado a un karaoke, sería de chiste si no fuera una cuestión de salud pública en plena pandemia mundial. Ojalá no perdamos nunca nuestra capacidad de asombrarnos ante estas chorradas.

¡Qué injusticia!

Doy por hecho que, si una persona no vacunada tiene que poder compartir su arte en un karaoke con absoluta libertad, para el TSJPV es una injusticia, por ejemplo, que el Bayern de Munich vaya a acogerse a la norma alemana que le permitirá reducir el sueldo de sus jugadores no vacunados por los perjuicios económicos que su insolidaria decisión genera. Y no importa en el club bávaro ni en ningún sitio que se trate de jugadores importantes: un hotel les negó la entrada por su condición de no vacunados y el equipo ejecutará su derecho a reclamarles compensaciones por los perjuicios.

Que no decaiga

La presencia del líder de la oposición en una misa en la que se recordaba a Francisco Franco en el aniversario de su deceso, con evidente iconografía favorable al régimen, como hemos visto en el Diario.es, es un escándalo en sí mismo. Y que no lo sea solo puede explicarse con que España sigue siendo un país franquista. Franquista y con recochineo: “La Fundación Francisco Franco agradece a Casado su asistencia a la misa ‘por el alma de un cristiano ejemplar como Francisco Franco Bahamonde’”, leemos en Europa Press. Esto es un insulto con todas las letras a quienes sabemos distinguir una dictadura de una mandarina.

Casado se ha hecho un infanta Cristina

Alejandro Izaguirre resume en un breve tuit la estrategia del PP para mitigar la presencia de su presidente en una de las diez misas franquistas que se celebraron en toda España el 20-N: “Negar que el jefe de la oposición sea fascista afirmando que solo es idiota”. O lo que es lo mismo: Pablo Casado ha abrazado la estrategia de la infanta Cristina de Borbón, que prefirió reconocer que ella firmaba sin leer lo que le entregaba Iñaki Urdangarin. La hija y hermana de reyes fue creída por la justicia española, que la exoneró. Ahora es la sociedad la que juzga si Pablo Casado no se entera o es un facha de aguilucho, yugo y flechas.

Ni con propaganda

La serie de tuits del gobierno de Israel con emoticonos de cohetes para ilustrar, según explican en el último mensaje, la cantidad de misiles que han recibido de Palestina, cada uno hacia un hogar, resulta insultante. Israel tiene perdida la batalla del relato porque es insostenible la ocupación de un territorio y la masacre de un pueblo, y es incomprensible que suceda a manos del pueblo judío que sufrió el holocausto. Nada nuevo bajo el sol del Mediterráneo, es cierto, pero también lo es que no por repetitivos debemos pasar de largo ante los hechos y que no habrá propaganda que tape la sangría a la que asistimos.

Sin vergüenza alguna

En plena escalada de violencia y mientras EE.UU. veta en la ONU una declaración que permita presionar a Israel, “Biden autoriza una venta de armas a Israel de más de 600 millones de euros”. La nota de Europa Press cita al Washington Post, en el que explican que el acuerdo fue firmado el 5 de mayo, antes del inicio de los bombardeos. Esto invita a pensar que el gobierno de Benjamín Netanyahu tenía prevista la escalada y que Hamás, por supuesto, cayó en las trampas y quiso ejercer una violencia irrisoria ante las provocaciones y la capacidad de respuesta israelí, reforzada preventivamente, además.

Una guerra ante nuestros ojos

Israel miente cuando habla de fuerza controlada o dirigida contra unos objetivos determinados. Nos miente a la cara a todos. Sus bombardeos son intensos, las víctimas se cuentan por cientos y las excusas resultan insultantes. Además, su acción armada es total aunque de momento sea a distancia: “El personal humanitario de refuerzo y los suministros médicos siguen sin poder entrar a Gaza. Están a 24 horas de quedarse sin bolsas de sangre, lo que supondría no poder hacer transfusiones a los heridos”, según Médicos Sin Fronteras. La guerra es completa, por lo que la reacción mundial también tiene que serlo.

Y no solo en Gaza

Periodistas como Mikel Ayestaran están haciendo una gran labor en los medios de comunicación desde los que nos informan a diario y en sus redes sociales comparten, minuto a minuto, noticias u otros tuits que ayudan a comprender la magnitud del drama humano que estamos viviendo: “Gaza eclipsa al resto de frentes, pero los datos en Cisjordania son graves: 22 manifestantes muertos por disparos del ejército de Israel en 10 días y 4.739 heridos”. Los periodistas que han comprendido bien la capacidad de canales como Twitter son los que están haciendo visible esta incomprensible situación.

Nuevos medios, nuevos aliados

Los nuevos medios (nuevos porque no estaban en otras escaladas de violencia entre Israel y Palestina) que Israel maneja mucho peor, que permiten a Médicos Sin Fronteras tener un altavoz y que periodistas implicados utilizan para lo que mejor saben hacer, comunicar, están provocando una ola de contestación contra Israel más alta que nunca, que el sionismo haya perdido muchos apoyos y que los nuevos que recibe sean rápidamente explicados y encuadrados. Así, en España, “Israel encuentra en Vox a su principal aliado ante el silencio del PP y la apuesta de la izquierda por los dos Estados” (InfoLibre).

Tendremos que hablar de esto

Esta es una noticia de ayer titulada con el tono habitual de una agencia, más aséptico de lo normal: “Euskadi supera ya las 200.000 dosis de vacunas anticovid inoculadas a la población”. Y esta, la realidad: en Euskadi, también ayer, después de leer el titular, habría unas cuantas personas, y no pocas, dedicadas a convertir la noticia en una mala noticia. Porque si las cosas van bien a ellos les va mal, por muy grande que sea la tragedia. Cuando acabe todo tendremos que señalar sin dudarlo a quienes han actuado de un modo irresponsable y reprobable por un cálculo político egoísta durante este durísimo año.

Ni una pizca de humanidad

El 11-M se le sigue atragantando al PP. En 2004 Aznar escribió una de las páginas más vergonzosas de la historia política de España por cálculo electoral. Desde entonces, el PP ha preferido dar tumbos antes que reconocer aquel inmenso error, y no le ha importado generar actos paralelos, extender la sombra de la sospecha o intentar apartar a las verdaderas víctimas del atentado de Al Qaeda. Este año, Pablo Casado ha tenido el cuajo de acudir al acto de la AVT y tuitear sobre los 24 muertos del PP a manos de ETA, Pedro Sánchez y Bildu, demostrando con esas líneas de qué pasta está hecho.

Murcia, qué hermoso eres

Lo primero que uno aprende viendo El Ala Oeste es que hay que tener los votos de los representantes bien amarrados. Inés Arrimadas no lo ha hecho y su movimiento en Murcia ha podido ser definitivo para Ciudadanos: “Tres diputados no secundarán la moción de censura y salvan a López Miras” (La Verdad). El partido naranja hoy no sirva para nada: es muleta del PP o del PSOE sin coherencia alguna, y sus integrantes no son de fiar ni para su propio aparato. Con esta descripción, Ciudadanos hoy no tiene crédito ni futuro. Y lo ha dilapidado todo en una comunidad, además, menor. Así que tampoco tiene criterio.

Ningún sentido de la responsabilidad

Entiendo la jugada del PP en Murcia, tentando a políticos de Ciudadanos para mantener el gobierno. Es lo único que entiendo, de hecho, de la tormenta política que se ha desatado esta semana en España. Porque la estabilidad es lo único que me parece comprensible tal y como están las cosas, con la pandemia azotando en lo sanitario, lo económico y lo emocional. “La política española estalla justo cuando tiene que solicitar y ejecutar los fondos europeos”, leo en El Confidencial y asiento desesperanzado: ¡cómo puede alguien ser tan irresponsable de poner en marcha este juego de tronos ahora! ¿No tiene nada mejor que hacer?

No nos despistemos

Es evidente que los actuales líderes españoles no entienden el oficio al que se dedican: la política trata de mejorar la vida de la gente, no de conspirar y atacar continuamente la línea de flotación de aquel con el que tienes que llegar a acuerdos para avanzar. Por desgracia, la oposición vasca ha copiado esta mecánica mucho más sencilla en el corto pero que no trae nada bueno ni en el medio ni en el largo plazo. ¿Nadie se da cuenta de que los bloques se refuerzan? En cualquier caso, la alternativa es peor y no remite: “El 68% de la población mundial vive hoy bajo una autocracia. Diez años antes era el 48%” (Magnet).

La verdad

Todos esos inmigrantes a los que el gobierno español, este que reparte carnés de progresista y solidario, ha maltratado en Canarias son necesarios. Todos ellos, hacinados en el dique en un puerto y trasladados a habitaciones de hoteles mientras son acusados de estar de vacaciones por la extrema derecha, son necesarios. Lo repito, sí, porque parece que si no repetimos mil veces esta verdad no dejaremos de atender a cualquier mentira sobre la inmigración: “Valerio asegura que se necesitan unos 250.000 inmigrantes al año para mantener las pensiones”. Este titular de Europa Press es la base. Luego vendrá lo demás.

Déjales que camelen

Insisto en comparar a Vox y a Bildu en esta columna porque no puedo evitar que los unos me recuerden a los otros. Del mismo modo que la izquierda abertzale ha querido apropiarse de cualquier expresión política o cultural vasca (desde el “gudari eguna” a la bertsolaritza pasando por la selección de Euskadi, a la que sustrajeron el nombre, y el balcón del Carlton), Vox intenta apropiarse de todo lo español. Ahora es el turno del Día de la Constitución, jornada para la que los de Abascal han convocado concentraciones… Contra el gobierno de España. Si ellos quieren implosionar España, pues déjalos.

Pero, ¿este derroche qué es?

Donald Trump abandonará la Casa Blanca meándose en la alfombra, y su esposa Melania la abandonará dejando los armarios llenos de opulencia hortera, porque no se me ocurre otra forma de definir a lo que ha preparado para la Navidad en la residencia presidencial. Un derroche de luces, brillos, piñas, rosas rojas, árboles y espumillón blanco como si esta fuera su última Navidad en el edificio, en su matrimonio y, si nos descuidamos, en el país. Una acción equivocada, fuera de lugar en el año más difícil y en un país que ha sufrido tanto por la violencia y la exaltación de la extrema derecha.

Islandia, la modélica

No me parece mal que Islandia juegue sus cartas tan bien como sea capaz. Al contrario: todos los países hacen lo que pueden y los pequeños tenemos que ser imaginativos. Y en Islandia lo son: han colado al mundo una visión progresista de su país (al final de la anterior crisis parece que no encarceló a banqueros) y ahora van a cambiar el turismo de mochilero (con dinero, pero mochilero) por el turismo diferente y elitista, directamente. Nada de escapadas, el gobierno de Islandia apuesta por las largas estancias en la isla siempre que tengas mucho dinero para ganarte el transfer y el disfrute de sus paisajes.

La Pantoja tiene tirón

Sé que los hijos de Francisco Rivera se han unido y han hecho frente común ante su viuda, Isabel Pantoja. Incluso el hijo del torero y “la tonadillera” se ha aliado con sus hermanos contra su propia madre. Lo sé porque, sin ver un minuto de los especiales de Telecinco sobre la familia, es imposible no saberlo. Telecinco sigue siendo una máquina aspersora de basura perfecta. Y entiendo perfectamente que en estos tiempos de angustia, de aburrimiento, de confinamiento, de miedo… Nos refugiemos en estos temas de mierda. Porque, sí, son de mierda, pero el interés que despiertan es tan legítimo como una novela.

¿Quién necesita terapia?

¿Quién necesita terapia, un homosexual o una persona que cree que la homosexualidad puede corregirse por medio de esa terapia? Yo lo tengo claro. También la inmensa mayoría vasca que rechaza a Vox por comentarios como los de Macarena Olona: “Es un error prohibir que las personas homosexuales acudan a terapia” (El plural). Lo que es un error, para empezar, es mentir: una persona que siente atracción por las de su mismo sexo puede consultar con su terapeuta regularmente lo que necesite. Pero sugerir que esas visitas pueden ayudar “a encontrar su identidad” apesta a retrógrado.

El nivel que marca el listón

Además de oír a Macarena Olona decir estupideces rancias, ayer también pudimos leer en Twitter a Ortega Smith en plan matón: llamó “Milhouse” y “casta” a Íñigo Errejón, al que acusó de demagogia porque el diputado de Más Madrid había afeado al de Vox su falta de solidaridad… Y sus once propiedades inmuebles. Por supuesto, me parece mucho más defendible la posición y el tono de Errejón que la posición y el tono de Ortega Smith que, para colmo, se arroga la portavocía de “la España que trabaja”. Yo creo que la Euskadi que trabaja lo tiene claro: la solidaridad es el camino, no es el fin ni el medio.

Hasta aquí llegó UPyD

Para muchos la noticia será que UPyD seguía siendo un partido activo. Pero lo cierto es que nada de la nota que se puede ver en la web de Europa Press tiene desperdicio: la extinción del partido la ordena una jueza a causa de una deuda con la que fue eurodiputada magenta, Beatriz Becerra. La liquidación del partido sería tan exigua y el importe de la deuda, al parecer, es tan reducido que todas las partes consideran que puede resultar satisfecho. Pero Brown y Pagazartundua, que se integraron en las listas de Ciudadanos, se niegan a la desaparición de UPyD. A cierto pequeño partido vasco me recuerda…

¿A estos no les echan?

Me pareció triste, fuera de tiempo y sin lógica alguna escuchar a un cura vasco justificar el fascismo que ejercía ETA y amparaban los mismos que lo amparan hoy. Del mismo modo, me parece fuera de tiempo y sin lógica, y no ya triste sino indignante, que “una veintena de iglesias vuelven a celebrar misas franquistas por el 20-N bajo el silencio de los obispos” (Público). Y no estoy siendo equidistante porque no intento ponerme a mitad de camino de nada: cualquiera de las vías que llevan a explicar o justificar un fascismo me parecen vías muertas y, desde luego, no son para mí. Ni para la mayoría.

Cada vez menos Twitter

La capacidad de Twitter para sostenerse me parece admirable: con un modelo de negocio que no es rentable, con millones de cuentas inactivas y la mayoría, inútiles (bueno, esto pasa en todas las redes), sin satisfacer la principal reclamación de sus usuarios (que los tuits sean editables, por lo menos, unos minutos después de publicarlos) e incorporando todas las novedades después de que lo hagan los demás. Por ejemplo, las stories que lanzaron a Snapchat y copiaron sin pudor Instagram, Facebook, WhatsApp, ahora llegan a Twitter sin ninguna celebración ni augurio positivo.