Lo mataron, Arnaldo, lo mataron

Otegi se pasó con su comparación el pasado lunes: “Tal día como hoy de 1964, Martin Luther King recibió el Premio Nobel de la Paz por ejercer la desobediencia activa y pacífica. En el Estado español sería acusado de rebelión y sedición”. Tal vez el líder de Bildu olvidó de que a Martin Luther lo mataron por pensar diferente y por ser precisamente un hombre de paz, como ETA asesinó (y secuestró) a muchos en Euskadi que decidieron optar por vías democráticas y pacíficas y por pensar diferente que sus asesinos. Por un lado va la inhabilitación política y por otro, la inhabilitación moral, que suele ser para siempre.

Rodríguez toma por tontos a sus votantes

Otegi intenta colarnos sus ocurrencias vía Twitter y, por lo general, le sale mal porque solo sus convencidos o los muy necesitados se las creen. Peor me parece, porque es pecado capital, lo que hace Arkaitz Rodríguez, que trata a los suyos como si no tuvieran capacidad crítica o de informarse, y por eso, porque cree que tiene una masa de seguidores infantil, intenta colar que el lehendakari ha hablado de ETA a cuenta de la sentencia del procés cuando en el mismo Teleberri han visto sus votantes, como hemos visto todos, que ha hablado del Procés y de ETA, de ambas cosas. Como dicen Ortuzar y Mendia, Bildu va marcha atrás.

Guardiola, siempre en mi equipo

En las antípodas ideológicas y morales de Arnaldo Otegi y, sobre todo, de Arkaitz Rodríguez, se sitúa Pep Guardiola. Uno de los mejores entrenadores de fútbol del mundo se ha prestado a meterse en un lío para encabezar ese “tsunami democrático” que no solo va de los catalanes, va de la democracia más básica y de los derechos fundamentales de la ciudadanía. Él, que ha amasado millones y buena reputación, sigue luciendo el lazo amarillo y explicando a quien tenga que hacerlo cuál es su causa. Guardiola es más peligroso para España que todos los que se dicen amigos de los catalanes y les usan para lavar su imagen.

¿Y una capea?

La familia Franco quiere que la exhumación de quien les hizo millonarios sea lo más pomposa posible, con la bandera española (parece que no especifican si la quieren con aguilucho o sin él), banda de música y salvas militares. Con todos los honores, vaya. A mí me falta que convoquen una capea al finalizar la exhumación y un concurso de pesca en el pantano más próximo. Así la de la salida del dictador de su mausoleo se convertiría una jornada temática y friki, que es lo que sugieren sus herederos aunque todavía no lo saben. Lo grave es que se atrevan a pedirlo, en este caso, con ataduras. Las que dejó el caudillo.

Villacís te lo cuenta

Begoña Villacís ha escrito una porquería de excusa en su cuenta en Twitter después de haberse atrevido a pasar una pregunta por escrito al periodista que le entrevistaba. Todos hemos podido verlo porque la conversación, además de por la radio, se emitía por streaming, y las imágenes son clarísimas: la de Ciudadanos coge el bolígrafo de Javier Casal y escribe en un papel “Valdemingómez”, un tema sobre el que quería posicionarse. Casal lo denuncia en directo pero cede (no lo entiendo) y Villacís responde lo que tenía preparado. O se es amable con el entrevistado o no, pero no puedes quedarte a medias.

«Son fascistas»

Seguramente le queden dos domingos a Franco para descansar en su mausoleo y a sus muchos seguidores para acercarse a darle un último adiós. Es probable que ese momento sea capturado, como el pasado fin de semana, por las cámaras de las televisiones. Solo espero que esta vez no caigan en la tentación de llamar “nostálgicos” a la banda de fachas que tratarán de mostrar su apoyo al dictador, su familia, el prior (nuevo icono del franquismo) y demás. Como bien apuntaba Laura en Twitter esta semana: “Nostálgicos somos los que queremos que vuelva El Príncipe de Bel Air a la tele. Esos son fascistas”.

Con Podemos empezó todo

El principal problema de Podemos es su soberbia: Pablo Iglesias defenestró a tanta gente que han podido montar otro partido, y los que quedan no se arrugan a la hora de decir que con ellos casi empezó la democracia representativa, como Ione Belarra, que tuitea: “Antes de Podemos nadie se atrevía a decir en público y menos en el Congreso muchas verdades incómodas”. Belarra desprecia a todos los que la precedieron y se piensa que nadie hablaba de corrupción, de justicia social, de diferentes modelos de entender la política, de subida de las pensiones o de que en Euskadi se gobierna diferente.

Sánchez no suma

En las sedes del PSOE tienen que estar un poco preocupados: todas las encuestas dibujan las mismas tendencias, en las que el PSOE baja y el PP recupera voto. Así que Pedro Sánchez se multiplica… Pero los socialistas siguen sin remontar. Ya solo les quedan dos cartas: reaccionar mejor que el PP mañana, cuando salga la sentencia a los presos políticos catalanes; y montar una fiesta el 25 de octubre, cuando saquen a Franco de su tumba 44 años tarde. La rampa final hacia el 10-N, así, se pone cuesta arriba para un Sánchez que pudo gobernar y al que solo le queda hoy esperar un gran desliz de Casado, Álvarez de Toledo o Díaz Ayuso.

El podio de El Hormiguero

Sigo sin saber qué le ven a Pablo Motos y sigo sin entender cómo en la televisión española no hay un programa que consiga las mejores entrevistas cuando los grandes actores y actrices o cantantes visitan ese país. Pero ahí están Motos y El Hormiguero con todo el merecimiento, eso sí que no lo dudo, aunque siga sin gustarme, por ejemplo, con entrevistas en las que Santiago Abascal se siente cómodo. Una entrevista que, además, ha sido la tercera más vista de la historia del programa, solo superada por la que hicieron a Isabel Pantoja y a Bertín Osborne. Ese es el podio de El Hormiguero.

Pinchemos esta burbuja, por nuestro bien

No es la primera vez que vemos imágenes de una granja de “clics”. Me acuerdo de alguna muy humilde, con muchos teléfonos colgados de una red en una pared descarnada y un pobre hombre siguiendo un manual y dando “me gusta” a lo que tocaba. Después, una muy moderna: todo lo hacía un superordenador. Ahora vemos a unas jóvenes chicas orientales sacarse unos euros por dar “likes” en distintos teléfonos sobre una mesa. David Martínez tira de amargura en su tuit: “Decían que todo se podía medir en internet y les dieron mentiras medibles”. Necesitamos pinchar esta burbuja cuanto antes.

El olor a parroquia quemada por la mañana…

Parafraseo esta línea de guion de Apocalipsis Now porque lo que están haciendo Isabel Díaz Ayuso e Ignacio Aguado es dramatizar y montarse una película con las parroquias de Madrid que van a arder, como en el 36, después de la exhumación de Franco (y cuyo ataque con antorchas ellos evitarán desde el gobierno). Solo falta que alguien de Vox diga una necedad mayor al respecto en concurso al alarmismo que han montado las derechas de Madrid. Por cierto, ninguno ha recordado que si en el 36 ardieron parroquias igual fue por el papel de la iglesia madrileña durante el golpe de Estado de Franco.

Están desatados

Si te entran remilgos por la exhumación de Franco y te pones quisquilloso es que eres franquista. Ya vale de tanta tontería. Y lo que estamos viendo es que hay muchos, muchísimos, y que cada vez se esconden menos o, directamente, se desatan más: un grupo ultraderechista ha desalojado una sala de cine en Valencia y ha evitado la proyección de “Mientras Dure la Guerra”, de Alejandro Amenabar, con gritos de “arriba España” y “viva Cristo rey”. Según la noticia en El Plural, estos ultras pertenecen al grupo España 2000 y no consta que haya habido detenciones ni siquiera toma de datos a los boicoteadores.

Y no pasa nada

La semana en la que un coronel del ejército español que recibió 120.000 € por traficar con hachís ha sido exculpado porque el delito ha prescrito y en la que el ministerio de Defensa ha anunciado que no tomará medidas contra los legionarios que estaban en una terraza con unas cervezas y sus rifles en el suelo, nos enteramos de que el agente de la Policía Nacional que entró borracho a un Gambrinus en Ourense empuñando su arma y amenazando: “Os voy a matar a todos”, tendrá que cumplir solo “dos meses de trabajos en beneficio de la comunidad” (La Voz de Galicia). Vaya España les está quedando…

En Tabarnia descubren el nacionalismo irlandés

¿Cómo llega España a este punto? Dando aire, cuando no recursos, a medios como Libertad Digital o EsRadio, y a periodistas como Federico Jiménez Losantos, que amenazan, agreden verbalmente o ríen las gracias de Boadella con inventos como el de Tabarnia, un engañabobos en toda regla. Solo cabe esa calificación cuando, agárrense, desde la cuanta “oficial” del territorio inventado este de nacionalistas españoles en Catalunya, anuncian que hay un movimiento que quiere unir el norte de Irlanda con el resto de la República. Como lo leen: acaban de descubrir el nacionalismo irlandés.

Es su momento

2019 y en España la extrema derecha está de dulce: los ultras declarados no se esconden y nadie les impide realizar sus acciones, los franquistas se disfrazan de modernidad y tecnología, los más tontos son aplaudidos desde medios alimentados por potentes empresas dirigidas por ultraconservadores… Y en este contexto, Rosa Díez también resurge. ¿Casualidad? Que responda ella, que se deja querer mientras Casado le ronea: según El Independiente, el líder el PP quiere que la ex del PSOE y UPyD vaya en sus listas por Madrid. Por Euskadi, no, que ya saben (y ya sabemos) lo que pasa…

Les da igual la legalidad

Estoy de acuerdo con César Calderón en que si en Vox hubieran jugado mejor sus cartas ahora estarían bien colocados para el 10-N: podrían presentarse como el partido antiestablishment tras el fracaso del propio establishment. Por desgracia para ellos, han preferido cubrirse de una capa de caspa antes que del barniz populista que brilla mucho pero por poco tiempo (que se lo digan a Iglesias o Rivera). Sobre la exhumación del dictador, Santiago Abascal tuteó esto: “Nos da igual que sea legal o no la intención del gobierno de profanar tumbas”. A ellos la legalidad se la trae al pairo, literalmente.

¿Esto no es delito?

Quienes se andan con pocos rodeos son los del Movimiento Por España, “colectivo franquista” con el que han hablado en el digital El Plural y han respondido en estos términos: “El tiempo que tarde Franco en salir del Valle de los Caídos, es el que le queda de vida al que lo saque. (…) Vamos a defender a Franco como sea y de la manera que sea. (…) Llegará un momento en el que nos cabreemos y pasarán muchas desastres. Van a tener que poner crespones negros en muchas partes. (…) Se está poniendo la cosa muy mal. (…) Está jugando con la vida de las personas”, dice su portavoz, Eduardo Moreno.

Allá Boadella y los que le ríen las gracias

En este momento en el que los defensores de Franco se están quitando las caretas quien decida pegarse a ellos luego no podrá decir que no lo sabía. Por ejemplo, Albert Boadella recibirá el mes que viene el premio “Unidad de España” de la asociación ultraconservadora Hazte Oír (esa que Rajoy declaró “de utilidad pública”), junto a Francisco Serrano, la cara visible (y no precisamente amable) de Vox en Andalucía. Lo dicho, luego Boadella que no vaya de artista integral y transversal, que lleva años coqueteando con los más ultras. ¡Y nos lo vendieron como el paladín de la pluralidad en Catalunya!

Echenique se queda solo

Desde que empezamos a conocer a los de Podemos tuve la sensación de que todos estaban sobrevalorados. Hasta los más válidos han sido pintados como estrategas y mentes tan importantes que no hacían justicia a su verdadera capacidad. Pero el caso de Echenique cantaba. Hoy, su situación es tan complicada, señalado dentro y fuera de Podemos como uno de los principales culpables de casi todo, que hasta peligra su escaño por Aragón el 10-N. Todo dependerá de la capacidad de pegada de Errejón con la Chunta en la circunscripción. Los aragonesistas lo tenían claro: con Echenique, no.

Estamos llenos de prejuicios

La delantera del Atlético de Madrid y de la selección brasileña de fútbol, Ludmila Silva, ha colgado un vídeo en su Instagram para denunciar el acoso que sufre en los supermercados españoles, donde por su aspecto es seguida por el personal de seguridad. Si en vez de una jugadora hubiera sido un jugador con las mismas características, delantero de Atlético y la Canarinha, sin duda sería ampliamente conocido. Pero el hecho de ser mujer, negra y con el aspecto particular que lucen algunos futbolistas de élite, hace que en vez de respeto a una deportista de primera tengamos prejuicios hacia ella.

Contra Catalunya

Si José Antonio Zarzalejos se dispone a explicar en un extenso artículo el desastre al que han llevado a Catalunya los nacionalistas, violencia incluida, lo mejor que puedo hacer es no leerlo. De hecho, creo que es la primera vez que traigo a esta columna un contenido que no he “disfrutado” yo antes. Pero es que no me hace falta: cuando la misma maquinaria que en Euskadi sirvió para mezclar a los violentos con los que siempre estuvimos en contra del fascismo, para deslegitimar una reivindicación justa, se pone ahora en funcionamiento contra Catalunya, sabemos mejor que nadie lo que hay.

La primera mentira

Mi mayor desacuerdo con el artículo que Jordi Nieva-Fenoll ha escrito en El Periódico tiene que ver con el párrafo anterior: la gran mentira en Catalunya no es el falso proceso de independencia que iniciaron sus líderes. Las grandes mentiras están por venir, como acabamos de comprobar. Pero sí es la primera mentira: el Catedrático en Derecho procesal acierta cuando explica que se está juzgando una postverdad, que no hay bases, y que algunos de los políticos son plenamente consciente de que llevan dos años en prisión preventiva cuando se cuidaron de no hacer una independencia efectiva.

¿Y qué va a pasar con la toma del Valle?

Una de las principales consecuencias de que Franco no esté ya en un espacio de adoración es lo que pasará con el Valle de los Caídos. De hecho, el próximo 20-N estaba preparada una toma del santuario al diabólico, un tanto friki, bastante divertida y no por todo ello falta de motivación, razones y justicia. La momia de Franco en su pirámide no debería de ser más que un guiñapo para nuestra generación y las siguientes. Si ha tenido presencia y memoria es porque la han mantenido quienes no han combatido la herencia de un dictador como merece (al contrario, la han disfrutado). Y en su “debe” estará por muchos años.

Hacerle un Podemos a Pablo Iglesias

Pablo Iglesias quiso hacer un Podemos al PSOE: desmembrarlo, recoger sus pedazos, rearmarse con ellos y pasarle por encima. Como no le salió, le hizo un Podemos a IU. Ese sí le salió bien y hasta dio para unas fotos con botellines de cerveza con Alberto Garzón. Después, hizo un Podemos a sus propios aliados, a los que laminó internamente. Lo que nunca pensó Iglesias es que Errejón acabaría haciéndole un Podemos a él y de un modo tan claro. Pero le está pasando: el que fuera su número dos está confluyendo con las confluencias de Podemos mejor que los morados. Las horas de todos ellos están contadas.

Los parlamentos mandan, Felipe

Sí, creo que la figura del rey de España sobra. Pero Felipe VI está demostrando que, además, entorpece: enquistó el problema catalán y ha usurpado al Congreso su capacidad de decisión para hacer presidente a Sánchez incluso a su pesar. Sí, son los parlamentos los que tienen que mandar. Y en el Reino Unido, con su inmensa colección de defectos, lo tienen claro: la trama de Boris Johnson e Isabel II para bloquear al Parlamento británico hasta consumar el Brexit es ilegal. Es la cámara de representación la única que puede tomar las decisiones en un sistema democrático. También las importantes. Todo lo demás es otra cosa.