No es por lo hecho, sino por lo que queda por hacer

Mikel Segovia dedica una pieza en El Independiente a cómo “en la tormenta de procesos judiciales y casos de presunta corrupción que abruman al Gobierno y al PSOE, EH Bildu ha decidido bajar la voz. Es el socio que menos reproches ha vertido, el que más silencio ha guardado y quien se ha mantenido más próximo al Ejecutivo”. Pero no es como agradecimiento por el blanqueo de la izquierda abertzale, sino por lo que le queda a Sánchez por hacer: sigue habiendo presos de ETA en las cárceles (ya lo dijo Otegi) y en Bildu siguen pendientes de un volantazo del PSN y del PSE para sacar de la carretera al PNV.

¿Partido o país?

Como bien recordaba Mikel Segovia en su pieza, no conocemos el pacto de investidura que suscribieron Bildu y el PSOE pero podemos ver lo que ha sucedido: la entrega de Iruñea a Asiron y los subterfugios para la salida de los presos de ETA de las cárceles vascas. Para EH Bildu, sus cuitas son lo primero. Justo al mismo tiempo, en El Periódico publicaban esto otro: “Seguridad social, puertos y gestión migratoria: las exigencias del PNV antes de verano para dar vida a Sánchez hasta los Presupuestos”. Y después, “presupuestos o elecciones anticipadas”, será porque al PNV no le quedan presos en las cárceles a los que liberar.

24 años

España no va bien, aunque nos quieran hacer creer que los datos macroeconómicos y la imagen de Pedro Sánchez en el mundo son, prácticamente, inmejorables. Pero ya no solo es la política más descarnada, la de la gestión: “El Supremo condena a Ábalos a 24 años en la primera sentencia por corrupción al sanchismo” (The Objective). De momento, solo estamos hablando de enriquecimiento propio, pero tiene razón Núñez Feijóo (porque ha dicho lo evidente), en que no hay José Luis Ábalos ni Koldo García sin Pedro Sánchez. Y el presidente español tiene que actuar de acuerdo a su responsabilidad.

Trumpismo

“Donald Trump ha gastado 14 millones de dólares de fondos públicos en renovar la piscina reflectante del Monumento a Lincoln. Ahora su aspecto es peor que antes”. Este subtítulo del Huffington Post resume, junto con la intención de Trump de quedarse con el 20% de todo el crudo que pase por Ormuz a cambio de dejar de pegar misilazos, lo que es el trumpismo. Derroche, opulencia, ganancias y política efectiva nula. Por si quedaba alguna duda, el contrato de los catorce millonazos “se adjudicó a una empresa elegida a dedo”. Más trumpismo. Y como corolario: “La administración Trump no ha asumido la culpabilidad”.

Tenemos que tenerlo claro

No es el mundo que queremos pero es el mundo que tenemos: “Las redes sociales se han convertido en la principal fuente de información del mundo para todos los grupos de población y por primera vez superan a los medios tradicionales, según un amplio informe de la Universidad de Oxford” (Euronews). El porcentaje de población que tiene las redes como principal fuente de noticia no deja de crecer, y la juventud es el segmento más relevante. Al mismo tiempo, “las fuentes tradicionales, como los informativos de televisión y las aplicaciones, han caído 13 y 12 puntos, respectivamente, desde 2020”.

¿A quién ayuda que no haya denuncias públicas?

El hilo de Xuban en X sobre “los dos casos de agresiones sexuales de Errenteria” es anterior a la publicación en Diario Vasco de la pieza sobre cómo la izquierda abertzale ha enfocado siempre (y son unos cuantos ejemplos) las agresiones sexuales en su entorno: imponiendo su omertà. El tuitero recordaba que “en ninguno de los casos ha habido denuncia ante la Ertzaintza ni se ha acudido ante la justicia ordinaria”. Y se pregunta: “¿Os imagináis que cada agresión se dilucidara internamente en empresas, asociaciones o administraciones públicas?”. “Los fenómenos que no existen no se pueden combatir”, concluye.

Justifícame esto

Qué excesivamente cruel, injusto e innecesario es todo el dolor que produce Israel como para que un personaje profundamente egoísta y desalmado como Donald Trump alucine con lo que se permite a sí mismo Netanyahu (con la colaboración del resto del mundo, por supuesto). Lo vemos en lo grande (bombardeos indiscriminados e injustificables sobre Gaza, Irán o Líbano) y en lo pequeño: “Le quitaron su parcela en Cisjordania y ahora la ve anunciada en Booking como alojamiento ‘ideal’ en un asentamiento israelí” (El Diario). Esta violencia, aunque no mata, es también insoportable e intolerable, y no podemos permitirla ni un segundo más.

Yo no voy, pero tú, tampoco

Creo que las que no somos las peores personas del mundo tenemos que organizarnos. Si no lo hacemos, moriremos a manos de los ultrarricos que abrasarán el mundo buscando la manera de huir de él en las cápsulas espaciales de Elon Musk, Jeff Bezos y algún heredero tonto de Trump. Pero si nos organizamos, tiene que ser al unísono: en El Periódico hablan del libro de Joan Lluís Ferrer sobre la masificación de Ibiza que expulsa a la gente de allí. Yo estoy dispuesto a no ir y dejarles tranquilos, ¿y tú? ¿Y aceptamos juntos que sí puedan ir los ricos (que podrán pagar las pocas plazas hoteleras que sean sostenibles)? ¿Hay trato?

No nos flipemos

No flipemos: cuando hablamos de “centros de datos” no estamos hablando de sitios en los que se guardan las informaciones financieras y de salud de cada uno de nosotros. Estamos hablando de los ordenadores que generan las el porno que piden a la IA o los espacios físicos que guardan la famosa “nube” a la que nuestro teléfono sube sin preguntar los memes que nos envían por WhastApp. Y esos centros de datos, como los de Aragón, “dispararán la factura de la luz de los hogares y las empresas” (Arainfo). Amazon ya tiene seis centros de datos allí, y “para 2036 prevé contar con sesenta”, y Microsoft quiere sumarse a la fiesta del gasto.

Es el modelo de consumo

Mientras no cambiemos nuestro modelo de consumo (con miles de cosas innecesarias enchufadas o enchufables), las energéticas van a ganar cada vez más dinero. Es una correlación muy sencilla. Enfadarnos porque lo hacen, como diría Mariano Rajoy sobre el empate de España contra Cabo Verde, no vale absolutamente para nada. Otra cosa es esto que señalan en Euronews: “Los beneficios récord de la energía reavivan la petición de un impuesto extraordinario en Europa”. En concreto, “las perturbaciones ligadas al conflicto con Irán” “han contribuido a impulsar los beneficios en todo el sector”.

Una buena noticia

Esta que publican en El Diario es, sin duda, una buena noticia: “El uso de X se hunde en España: la red cae a mínimos históricos desde la compra de Elon Musk”. Solo espero que en Euskadi también esté pasando. X es una red tóxica, en la que en la extrema derecha difunde su ideología sin reparos, en la que hay acceso fácil a una pornografía especialmente reprobable, y que pertenece a un sociópata milmillonario que hizo campaña por Trump y entró al gobierno de EE.UU. solo para recortar el gasto público, sin importarle las consecuencias. Así que, sí, consumir X menos te hace mejor persona y convierte este mundo en algo mejor.

El resto

El Diario extrae su titular del estudio de IAB Spain sobre el uso de las redes sociales. Xavier Tomàs en Threads rescata otros datos interesantes: “El 86% de la población mayor de 12 años” es usuaria de redes sociales digitales, y “dedicamos, en promedio, 61 minutos al día a las redes sociales”. Esos datos no me han sorprendido, la verdad, pero este, sí: “Los españoles tienen, de media, 5,2 redes sociales por usuario”. WhatsApp es la más utilizada, seguida por Instagram y YouTube. Facebook se descuelga pero sigue siendo la cuarta más usada, detrás van TikTok, Telegram, X y Linkedin. Y aunque son residuales, Threads supera ampliamente a Bluesky.

Ojo a Meta

Decía también Xavier Tomàs que Instagram “está consolidando su papel como ‘super red social’”. WhatsApp es la red líder, y ambas han sustituido a Facebook como super red y líder, lo que nos obliga a echar un ojo a Meta: según Enrique Dans, “sus empleados empiezan a entender que trabajan en una organización que durante años optimizó la adicción, la polarización, la vigilancia, la manipulación emocional y la degradación del discurso público”. Y asegura que las redes sociales “se han convertido en una basura asquerosa y pringosa. Que aquellos que viven de ellas y se convierten en sus cómplices vayan empezando a enterarse”.

Y hablamos de la IA, claro

Enrique Dans explica que las y los trabajadores de Meta han sido conscientes de que trabajan “para una organización tan perjudicial para la humanidad” cuando la empresa que “optimiza comportamiento humano para depredarlo”, esta vez, lo hará con ellos: la inteligencia artificial está aprendiendo sus rutinas para sustituirlos. Una IA perniciosa hasta este punto: la empresa que suministra electricidad a las poblaciones en torno al lago Tahoe va a cortar el suministro para enchufarlo en una empresa de IA que, simplemente, paga mejor. “Es como si no existiéramos”, denuncian los ciudadanos y recogen en Computer Hoy.

Por supuesto, Zapatero

No me escapo: por supuesto, voy a escribir sobre José Luis Rodríguez Zapatero. Pero lo haré cuando tenga algo que decir. El lunes, desde luego, no lo tenía claro: lo que leía en algunos medios parecía que encajaba muy bien con un cobro de comisión “creativo”. Dejémoslo ahí. Quienes salieron en su defensa rápidamente, más allá del PSOE, salieron a patinar y ahora vienen los resbalones: “El Gobierno asume el ‘riesgo’ de atarse a la ‘inocencia’ de Zapatero”, titulan en El Periódico. Y lo de ayer en el Congreso solo fue otra puesta en escena poco edificante. Para mí, la enjundia está en lo que dijo Gabriel Rufián: ¿dónde acaba el lobbismo?

Con el mazo dando

Pedro Sánchez ha logrado que Donald Trump acceda a ser antagonista, su “no a la guerra” se ha convertido en su principal lema de campaña permanente, mantiene un gobierno tan progresista como pacifista, y juega a engañar a la OTAN, pero la realidad es esta: “España aumenta su gasto militar un 50% y supera el 2% del PIB después de dos décadas” (El Periódico). Todavía no sé si me parece bien (por las amenazas de la extrema derecha que vienen desde Oriente y Occidente) o mal (porque estas amenazas no acaban de consumarse), pero da igual mi opinión: la verdad es que España está incrementando su gasto militar.

Taza y media de realidad

“¿Cuáles son las CCAA con más acusados por corrupción en 2025?”, se preguntan en El Boletín, y se responden, por supuesto: “Madrid, a la cabeza”, con 31 acusadas o acusados por corrupción. “A continuación, la Comunidad Valenciana y Andalucía, empatadas con 27. Tras ellas, están Cantabria (14 personas), Extremadura (12) y Murcia (11)”. Nafarroa y la CAV tienen cero. Por cierto, todas las comunidades mencionadas porque ocupan esos puestos de deshonor están gobernadas por el PP. Pero seguro que los de Núñez Feijóo, Javier de Andrés y su lideresa (la del vasco, por lo menos), Díaz Ayuso, no encuentran ningún patrón.

También es noticia

Otra ración de realidad se ha repartido en EE.UU., donde “el gobierno de Trump comenzará a reembolsar 166.000 millones de dólares de aranceles”. No lo he leído en un tuit ni en un blog y lo he cogido porque me viene bien. ¡Ese entrecomillado es un titular en el New York Times! Eso, sí, las empresas tendrán que “presentar documentación al gobierno para recuperar lo que pagaron en aranceles ilegales”, lo que supone dedicar horas (y dinero) para recuperar unos abonos que, como parecía y confirmó la Corte Suprema, no eran legales. “El gobierno ha insinuado que podrían pasar meses antes de que las empresas reciban algún dinero”.

Lo que es Irán

EE.UU. e Israel están bombardeando Irán por el morro, por la conveniencia política de Netanyahu y por la económica de Trump y su entorno. Eso es inadmisible y que lo sepamos también importa, aunque poco podamos hacer. Pero Irán, ni bajo la lluvia de bombas, ni con la propaganda basada en el humor, ni cobrando en yuanes o criptomonedas el paso por Ormuz, ha dejado de ser esto: “Irán anuncia la ejecución de un joven de 22 años por pertenencia al grupo salafista Jaish al Adl” (Euronews). Por desgracia, no es una excepción: “La República Islámica ha ejecutado a 20 personas en menos de dos meses”.

Qué bonito era el fútbol

Que el rival del Rayo el pasado fin de semana fuese la Real Sociedad es puramente circunstancial. De hecho, la reflexión de Sergio Camello, delantero franjirrojo, es atemporal y vale para ese partido como vale para cualquier otro: “Qué bonito era el fútbol cuando era fútbol. En lo que se está convirtiendo esto es una mierda”. Se refiere, por supuesto, al VAR y al show-business que ha montado La Liga para justificar inversiones que yo siempre resumo de la misma manera: el VAR nos robó la emoción del gol, que es la esencia del fútbol. Quien no quiera revertirlo o no le gusta el fútbol o está en el reparto.

Alternativas europeas

Sí, esta página existe y es genial porque muestra doscientas empresas o servicios digitales europeos alternativos a los estadounidenses. Que no quieres (no quiero) usar Gmail, puedes elegir una de las veinte alternativas; que quieres que tus webs y tus dominios no estén alojados en el país de Trump (o gestionados allí pero guardados en algún ligar de China), pues eliges una empresa europea; que quieres usar mapas pero no quieres que tus datos los gestionen allí, donde se fabrican los misiles, pues eliges uno de los ocho servicios que te ofrece esta web. Es así de sencillo, sí, y si no existiese tendríamos que inventar este sitio.

Una curiosidad

Yo creo que en esta semana de vacaciones escolares tenemos derecho también a relajarnos y centrar nuestra atención en curiosidades, en vez de en si Irán o Rusia pueden mandar misiles nucleares hasta Euskadi: en Teknoplof nos enseñan cuál es “la web más antigua que sigue en funcionamiento”. itcorp.com fue “registrado el 18 de septiembre de 1986 por la empresa Interrupt Technology Corp”. “Este sitio nació en una época en la que” “no existían las páginas web tal como las entendemos”. “Su aspecto actual no ha cambiado prácticamente desde que se creó: un texto mínimo, una especie de tarjeta de visita espartana en HTML”.

Pueblos con un solo habitante

No sabía yo que en Trapaga-Kauso, dentro de Trapagaran, viviese solo una persona. En Araba, en dos unidades municipales dentro de Kuartango, también vive solo una persona. Y en Nafarroa, hasta en quince localidades vive solo una persona. En Artzi, Etxalatz y Xaberri, esas personas son, además, mujeres. Todo esto lo he encontrado en el gráfico dinámico que ha publicado El Periódico (el de Catalunya). En España, “la provincia que más personas tiene viviendo solas es Lugo (563), seguida de A Coruña (353) y Asturias (337). En Galicia, de hecho, están el 60% de los habitantes solitarios”, y me ha parecido un tema fascinante.

La mitad de los libros no los lee nadie

La mitad de los libros publicados en España no los lee nadie (y nada me invita a pensar que en Euskadi sea diferente). Lo recoge Bernat Dedéu en El Nacional: “El 49,4% de los libros publicados en el Estado no consiguen vender ni un solo ejemplar. A su vez, un 13% de libros solo alcanzarían el éxito de vender uno solo (supongo que los autores en cuestión no disponen de familia y/o amigos) y un 20% no pasan de la decena; los libros que sobreviven la siesta comercial son solo el 4,5% de volúmenes con el mínimo de un centenar”. ¿Por qué? Por las subvenciones que permiten a las editoriales buscar el éxito.

No pasa nada por aburrirse

Si no conoces a May Te en Instagram, no dudes en buscarla. Como buena humorista que es, a veces se pone seria (pero sin dejar de ser divertida) y nos cuenta cosas que debemos apreciar: su reel sobre cómo, cuando éramos pequeños, salíamos a aburrirnos me ha parecido magnífico. No solo porque me reconozco en ese niño que sabía que iba a aburrirse acompañando a su aita y su ama y por eso metía un coche de juguete en cada bolsillo del pantalón, también porque me ha hecho pensar que no pasa nada por que, ahora que soy aita, mi hija y mi hijo se aburran en vez de estar sobreestimulados, y piensen en sus cosas.