Alternativas europeas

Sí, esta página existe y es genial porque muestra doscientas empresas o servicios digitales europeos alternativos a los estadounidenses. Que no quieres (no quiero) usar Gmail, puedes elegir una de las veinte alternativas; que quieres que tus webs y tus dominios no estén alojados en el país de Trump (o gestionados allí pero guardados en algún ligar de China), pues eliges una empresa europea; que quieres usar mapas pero no quieres que tus datos los gestionen allí, donde se fabrican los misiles, pues eliges uno de los ocho servicios que te ofrece esta web. Es así de sencillo, sí, y si no existiese tendríamos que inventar este sitio.

Una curiosidad

Yo creo que en esta semana de vacaciones escolares tenemos derecho también a relajarnos y centrar nuestra atención en curiosidades, en vez de en si Irán o Rusia pueden mandar misiles nucleares hasta Euskadi: en Teknoplof nos enseñan cuál es “la web más antigua que sigue en funcionamiento”. itcorp.com fue “registrado el 18 de septiembre de 1986 por la empresa Interrupt Technology Corp”. “Este sitio nació en una época en la que” “no existían las páginas web tal como las entendemos”. “Su aspecto actual no ha cambiado prácticamente desde que se creó: un texto mínimo, una especie de tarjeta de visita espartana en HTML”.

Pueblos con un solo habitante

No sabía yo que en Trapaga-Kauso, dentro de Trapagaran, viviese solo una persona. En Araba, en dos unidades municipales dentro de Kuartango, también vive solo una persona. Y en Nafarroa, hasta en quince localidades vive solo una persona. En Artzi, Etxalatz y Xaberri, esas personas son, además, mujeres. Todo esto lo he encontrado en el gráfico dinámico que ha publicado El Periódico (el de Catalunya). En España, “la provincia que más personas tiene viviendo solas es Lugo (563), seguida de A Coruña (353) y Asturias (337). En Galicia, de hecho, están el 60% de los habitantes solitarios”, y me ha parecido un tema fascinante.

La mitad de los libros no los lee nadie

La mitad de los libros publicados en España no los lee nadie (y nada me invita a pensar que en Euskadi sea diferente). Lo recoge Bernat Dedéu en El Nacional: “El 49,4% de los libros publicados en el Estado no consiguen vender ni un solo ejemplar. A su vez, un 13% de libros solo alcanzarían el éxito de vender uno solo (supongo que los autores en cuestión no disponen de familia y/o amigos) y un 20% no pasan de la decena; los libros que sobreviven la siesta comercial son solo el 4,5% de volúmenes con el mínimo de un centenar”. ¿Por qué? Por las subvenciones que permiten a las editoriales buscar el éxito.

No pasa nada por aburrirse

Si no conoces a May Te en Instagram, no dudes en buscarla. Como buena humorista que es, a veces se pone seria (pero sin dejar de ser divertida) y nos cuenta cosas que debemos apreciar: su reel sobre cómo, cuando éramos pequeños, salíamos a aburrirnos me ha parecido magnífico. No solo porque me reconozco en ese niño que sabía que iba a aburrirse acompañando a su aita y su ama y por eso metía un coche de juguete en cada bolsillo del pantalón, también porque me ha hecho pensar que no pasa nada por que, ahora que soy aita, mi hija y mi hijo se aburran en vez de estar sobreestimulados, y piensen en sus cosas.

No fue un mal día para Sánchez

Podrán machacarnos con la torta política que las y los aragoneses han dado a la exministra Pilar Alegría y al PSOE. Pero la realidad es que la derrota en las últimas elecciones no hiere a Pedro Sánchez, que va a presentarse, otra vez, como la única opción contra un PP cada día más en manos de Vox. Porque una cosa es ver a Feijóo de presidente y Abascal, de comparsa, y otra que un político blandengue esté en manos de una fuerza ultra que parece no tener techo. Por si fuera poco, Elon Musk, que es tonto, “vuelve a cargar contra Pedro Sánchez tras la derrota del PSOE en Aragón” (El Periódico). El de ayer no fue un mal día para el líder socialista.

¿Qué podía salir mal?

Pese a la victoria electoral en Aragón (las elecciones las gana el partido por el que los demás se cambiarían), tienen un problema más grave en Génova que en Ferraz. Esto es indiscutible. Ya era innegable, de hecho, el viernes, cuando supimos que el PP había contratado a Vito Quiles y a Los Meconios (un grupo de música con el que contaba Vox por sus letras revisionistas) para la recta final de la campaña aragonesa. ¿Qué podía salir mal? Pues todo lo que salió mal: el PP ha dado un paso más hacia un monte yermo en el que, pasado el Rubicón, solo queda Miguel Tellado defendiendo la contratación de Quiles. Y Díaz Ayuso, por supuesto.

Quina hòstia, tú

Cito a Rita Barberà para presentar este titular en Infobae: “‘Se Acabó la Fiesta’ de Alvise triplica en votos a Podemos en Aragón, pero ninguno de los dos consigue entrar en las Cortes”. Quina hòstia, tú, como diría la alcaldesa de Valencia. La victoria incontestable de Vox se ha llevado por delante al agitador ultra, vale, pero a Podemos le ha arrastrado su propia soberbia. Las y los de Belarra, Montero e Iglesias “no han llegado al 1%” y, por supuesto, han perdido su último escaño en Aragón, donde llegaron a tener quince hace diez años (que en política española es muchísimo, no vamos negarlo).

Son millonarios e idiotas

Tenemos que dejar de pensar eso de que “tan tonto no será si ha ganado mucho dinero”. Los millonarios de hoy demuestran que para serlo solo necesitan dos características: tener mucho dinero y ser un sociópata de mierda. Dicho esto, vamos con el tonto nuestro de cada día: no voy a valorar el mensaje de Trump en su red social cargando contra Bud Bunny y demostrando, una vez más, que como buen idiota que es desprecia aquello que no es capaz de comprender. Prefiero quedarme con el sentido del humor de El Mundo Today: “Donald Trump pregunta cuándo se pasará Bad Bunny por la Casa Blanca para regalarle el Grammy”.

No desprecio lo que no entiendo

Voy a ser muy cuidadoso con mis próximas líneas porque no entiendo muy bien lo que pasa por la cabeza de Elisa Mouliaá y, ante esto, no voy a hacerme un Trump y despreciarlo. Primero me entero de que vinculó en X el fallecimiento de una niña con el karma porque su madre se ha metido con ella en su proceso contra Íñigo Errejón. Y yendo al fondo del asunto, se ha retirado del proceso… Y ahora critica que también lo haga la fiscalía: “¿Pero qué vergüenza es esta?”, clama (El Economista). Insisto en que no entiendo lo que hizo y dijo, lo que hace, dice y tuitea y, precisamente por eso, no lo valoraré, pero sí lo señalo.

Por fin, política

Entre tanto ruido generado por los principales partidos en la oposición en España y en Euskadi, por fin, se oye la política: “El PNV acuerda con el Gobierno proteger contra los impagos a los propietarios de una sola vivienda en alquiler” (Público). Esta es una buena noticia para ese grupo de propietarios pero también para las familias vulnerables que difícilmente eran tenidas en cuenta por quienes ofrecen una casa en alquiler. También es una medida lógica fruto de lo que es la política en su modalidad más pura: que dos representantes de diferentes ideologías se pongan de acuerdo para mejorar la vida de la ciudadanía. El resto, insisto, es ruido.

Más política

Siempre aplaudo las medidas necesarias, y esta lo es: “Sánchez anuncia que España prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años” (El Periódico). La “regulación de las grandes plataformas” es impostergable, y la falta de acuerdo sería inexplicables. Las redes sociales están generando un impacto incalculable todavía en nuestra juventud, y tomar medidas restrictivas es imprescindible. Cuando estas webs demuestren que han generado entornos limpios que no llevan a relaciones y autopercepciones tóxicas, podremos plantearnos hacerlas accesible a niñas y niños. Hasta entonces, la mejor opción es ser conservador.

¡Qué error!

En la víspera de ese acuerdo, un buen acuerdo por el contenido pero también por lo que supone: política útil, el PSE sorprendió en X con la enésima deslealtad al PNV, precisamente. El vídeo, con un contenido repleto de medias verdades (cuando no mentiras redondas) sorprende. Sorprende porque si la cuerda se rompe de tanto tensarla va a dormir peor Pedro Sánchez que el lehendakari Pradales. Y si el argumento es, ojo, que también hay gobiernos compartidos en diputaciones forales y ayuntamientos, el que tiene que tenerlo en cuenta es Eneko Andueza, que podría verse con un severo problema de gestión de personal.

Se han ido

Podemos se ha ido. Pablo Iglesias, Ione Belarra, Irene Montero (¿queda alguien más?) ya no están con nosotras y nosotros, el resto del mundo. Se han trasladado a una burbuja en la que todos menos ellas y él somos impuros, indignos y enemigos (sus enemigos, no enemigos de la sociedad). Ayer mismo, Belarra decía que la medida acordada por PNV y PSOE le daba asco. Unas horas antes leíamos este titular en El Independiente: “Sumar acusa a Irene Montero de dar ‘combustible’ a PP y Vox al pedir que voten los inmigrantes regularizados”. La misma Montero que ha decidido que era buena idea reforzar la teoría del reemplazo, por cierto.

No tiene sentido

Hay una izquierda que se ha enredado en debates marginales, que ha decidido abanderar posiciones intransigentes que parten desde el extremo, que prefiere señalar a colectivos que pasaban por ahí. ¿Por qué? Porque ya nadie duda de que los avances sociales y la igualdad no son su patrimonio. Por eso hemos leído cosas sorprendentes esta semana en Euskadi como que hay que acabar con los géneros para acabar con la violencia de género (ojo a la barbaridad de Perogrullo); y que “miles de personas se concentran en ciudades de toda España para exigir el fin de la caza” (RTVE). El pie derecho de Froilán de Marichalar está de acuerdo.

Pero tú no compres un eléctrico chino

Cuando leí esto de Óscar Puente que había alcanzado la portada de Menéame: “Estoy valorando seriamente la posibilidad de comprar trenes en China; no es ningún juego”, lo busqué en El Periódico, la fuente de la noticia. Sí, es cierto, el ministro español de Transporte desprecia la labor de CAF, TALGO y todos los fabricantes europeos. “La industria europea necesita una sacudida”, se justifica, como si tuviera excusa. Pero no la tiene: ¿y si la ciudadanía apuesta por coches chinos y desprecia el esfuerzo de fabricantes europeos, en masa? ¿No tiene un ministro que poner en valor su ámbito de acción? Para mí, el que se desprecia es él.

Y Sánchez sacó la basura

Dice el aforismo periodístico que “la basura se saca los viernes”. Sánchez prefirió el lunes, pero un lunes especial, con la resaca de la juerga extremeña (la que se corrieron en las sedes de Vox y Podemos, que han duplicados sus resultados), y con la fiesta de la lotería de Navidad. En este contexto tan extraño, en el que todo queda enterrado entre cava, “tapar agujeros” y “el PP necesita a Vox”, anunció un cambio en el gobierno muy moderado, casi testimonial, y permitió a EH Bildu anotarse el tanto del controvertido escudo social como si apoyar a Sánchez acríticamente no fuese hoy como permanecer en X acríticamente: tóxico.

Hablemos de Extremadura

Casimiro García-Abadillo ha resumido muy bien en El Independiente las consecuencias de los resultados en Extremadura: “Feijóo tiene que tomar una decisión difícil. Ceder al programa de máximos de Vox sitúa al PP como un partido rehén de Vox, lo que Pedro Sánchez va a explotar al máximo en los comicios de Aragón, Castilla y León y Andalucía”. Está claro que “Guardiola se equivocó al sobreactuar con el robo de papeletas del pasado jueves y “también erró al no ir al debate a cuatro del pasado jueves”. Parece que “con Sánchez, el partido va directo al desastre” pero, ¿por qué hoy tengo la sensación de que Feijóo no va a gobernar?

Nunca le han ganado a tonto

Precisamente en la Sierra de Gredos, que entra en la provincia de Cáceres, “la Guardia Civil denuncia al influencer Alfonso Santaella por realizar actividades ilegales” en “un espacio natural protegido y de extraordinario valor ecológico” (Infobae). Pues bien, “en los videos difundidos en redes, el creador de contenidos volaba drones y acampaba sin autorización y se bañaba en lagunas glaciares”, es decir, “prácticas expresamente prohibidas por la normativa ambiental vigente”. Algunos creen que las normas están para los demás y que quien las cumple es un idiota y, lo peor, es que pueden “influir” en sus seguidores.

Pues no vamos

El otro día charlaba con amigos en una sobremesa, y a todas y todos nos pasaba lo mismo: se nos habían quitado las ganas de viajar a EE.UU. por culpa de Donald Trump. Y eso sin tener en cuenta que esta administración “plantea pedir las cuentas de redes sociales de los últimos cinco años a los turistas que quieran viajar” (El Diario) al país. En las mías, estoy seguro, va a encontrar quejas airadas, como esta, por sus formas y sus fondos, así que, ¿a qué me arriesgo? No lo sé, pero sí sé que no pienso comprobarlo. También sé, como cualquiera, que la economía estadounidense no va tan bien como para despreciar la inversión de las y los turistas.

El chiste

Tuitea Ane Lindane que “sólo los españoles y los miembros del PNV consideran imprescindible tener apellidos vascos para ser vasco. Son igual de xenófobos pero los españoles además, tienen un complejo de inferioridad que flipas”. Sí, se refiere al PNV de Esteban y Pradales, de Mendoza y González, de Díez y Regúlez, de Vaquero y Beltrán de Heredia. Puede que sea un chiste pero yo creo que es trumpismo. En Euskadi, hablemos claro para variar, la posverdad y las manipulaciones, son cosa de las Ane Lindane o los Gure Bideoak, que hacen la misma función que Bari Weiss y los MAGA Lance Johnston o Cam Higby con su ‘Today is America’.

El trumpismo

El mundo está en manos de las malas personas: Putin, Netanyahu y, ahora Trump, son tres agresores imperialistas cortados por el mismo patrón. Nada bueno en su interior y mucha fuerza militar: “Trump anuncia ataques por tierra contra el narco en Venezuela y Colombia ‘muy pronto’: ‘Acabaremos con esos hijos de perra’” (El Periódico). No creo que estén las cosas para seguir discutiendo si Europa debe o no invertir en seguridad, sino para ponernos de acuerdo en cómo vamos a generar proveedores propios que disuadan a quienes atacan de que se fijen en Europa. La guerra, el imperialismo y las invasiones, van en serio.

TikTok

Y mientras todo esto pasa, mientras en el mundo se normalizan las agresiones de estados fuertemente armados, mientras en Euskadi nos inundan los discursos de mierda, nos preparamos para que la próxima batalla electoral se libre en TikTok. Pocos ejemplos habrá mejores de lo mal que va todo. Según Xavier Tomás en X, Pedro Sánchez “está cogiendo una ventaja, hábito y audiencia cada día mayor” en la red social china, en la que “su ritmo de publicación de videos no ha parado de crecer, hasta casi uno al día”. Asegura el consultor que “quien no se adapte, de forma muy urgente, perderá un potencial enorme”.

El tabú

Un vídeo al día en TikTok (uno bueno, bien pensado, guionizado y grabado correctamente), como hace Pedro Sánchez, es mucho trabajo. Generarlo lleva tiempo y sirve para llenar el espacio con el relato que a Sánchez le conviene. Así evita también responder a lo que sucedía en la sede del PSOE: “Se subía la bragueta en tu cara, escenificaba felaciones y pedía vernos el escote” (El Diario, en una exclusiva que hay que reconocer). Estas son “las denuncias contra Paco Salazar” y que “desaparecieron del canal antiacoso habilitado por Ferraz”, según los socialistas, solo circunstancialmente. “Comportamientos de acoso sexual”, en resumen.

El rico

Cuando Dani Martín dice esto en un concierto: “Os animo a que no votéis” (El Plural), lo dice porque puede, y puede porque tiene una cuenta corriente saneada (gracias a su trabajo, no lo discuto). A los pobres y a la clase media lo que nos queda es votar y hacerlo con mucho cuidado, descartando los intentos de manipulación en la red de Elon Musk, a quien hereda la gestión de lo ya construido para no hacer nada después, y a las malas personas, evidentemente. Cuando los pobres y la clase media no votamos ganan los extremos y los populistas, y a los ricos nunca les pasa nada.