Debe de ser la nueva política

Reírse de un partido que ofrece su mano tendida para aprobar los presupuestos de un gobierno en el que tienes una vicepresidencia y cuatro ministerios, eso debe de ser la nueva política. Se ve que no solo no lo hemos captado hasta ahora sino que, cuando por fin la apreciamos con nitidez, no somos capaces de comprenderla. Yo, por lo menos, me declaro incapaz de seguir el razonamiento que expone Pablo Echenique en uno de sus últimos tuits, en el que intenta hacer un chiste a costa de Ciudadanos y de que Arrimadas siga intentando negociar. O yo no entiendo nada o no lo hace Echenique.

Sí, la pandemia cuesta mucho dinero

Tengo la sensación de que, en cualquier momento, alguien va a destapar un caos absoluto en la Comunidad de Madrid por la gestión de la pandemia. Y no es menos cierto que Díaz Ayuso ha usado la crisis para buscar todo tipo de titulares, pero no creo que sea justo este de El Boletín: “Telefónica e Indra se embolsan otros 789.000 euros del Gobierno de Ayuso para el rastreo”, porque las citadas son dos empresas capacitadas para el trabajo y porque la pandemia está siendo carísima para todos. Sin excepción. Tanto dice de quien lo hace buscar una excusa estúpida como buscar una acusación estúpida.

Y va Aznar, y dice…

“Tiene una cara de inútil que no puede con ella”, eso es lo que José María Aznar ha dicho de Pedro Sánchez en una entrevista a Expansión y que recogen digitales como InfoLibre. Después de ese titular me dan igual el resto de respuestas porque Aznar ha dejado claro que él no ha acudido a la conversación con el periodista dispuesto a hablar de España, del gobierno ni de política, él ha ido a jugar y a hacerse con el escaparate final a base de ocurrencias de sobremesa nocturna y botella de whisky abierta sobre el mantel. De su reputación gasta Aznar, pero también de la del PP y de la de España, esta vez.

Revolucionarios, sí, pero con colchón

Fui a un colegio concertado, estudié en una universidad pública, soy trabajador autónomo y tengo una casa (con hipoteca) y una furgoneta familiar. Ni soy pobre ni soy rico: soy clase media en Bizkaia de libro. Así que no puedo ir de obrero ni a comer a restaurantes de 50 € el cubierto cada día cuando no hay pandemia. Desde mi posición y aspiraciones ajustadas tengo claro lo que no soporto: a quienes van de pobres y a quienes van de revolucionarios cuando tienen un colchón bien mullido sobre el que caer si les va mal. Por fin, 40 años después, vemos a Alaska y Bosé, y a todos los que ellos representan, como son.

Guardiola, el City y el catalán

El nacionalismo necesita a más personas como Pep Guardiola: un número uno mundial en su trabajo y con una notoriedad a la altura. Una persona y un profesional, además, comprometido con aquello en lo que cree hasta tal punto que ha provocado (o impulsado, pero me da lo mismo) que el Manchester City ponga en marcha un canal de información en catalán en Twitter. Así nos hemos enterado de su renovación en un equipo con las más altas aspiraciones: ganar la mejor liga y la mejor competición continental. ¿Que no le dan bola en España por sus ideas? A él le da igual. Y a los que le seguimos, también.

Correcto

Los carroñeros no fallan, como Cake Minuesa. Al principio, la izquierda puso de moda el periodismo a lo Gonzo: lanzándose a preguntar a bocajarro, sin petición de entrevista, sin conversación previa. Una cámara y un micro encendidos, y un periodista “valiente”, solo hacía falta eso. Y el formato lo ha hecho suyo uno que trabaja para contentar a los ultras y asalta al lehendakari en la calle preguntándole por los dos trabajadores sepultados en Zaldibar. En un momento, Minuesa le dice que él representa a los españoles como Urkullu, a lo que el lehendakari contesta que se siente solo vasco. Correcto.

Pero, ¿qué tensión?

A la extrema derecha hay que ponerla en duda siempre. Es una obligación como demócrata. Así que, si Vox dice que no va a encontrar apoderados en Euskadi, donde no tiene ningún representante público, por el clima de tensión, lo primero que hay hacer es dudar: es por la tensión, ¿o es porque no tienen a nadie? Pero, ¿tienen votos en Euskadi? Sí, pero si uno repasa dónde los obtiene en esas aplicaciones que el año pasado se popularizaron, para conocer qué votan tus vecinos, suele coincidir con las zonas en las que hay casas-cuartel. Comprobarlo es fácil, pero replicar el discurso de los ultras es más fácil.

Parece razonable

Según Reuters, al final, las redes sociales tendrán la misma responsabilidad y estarán sujetas a las mismas normas para emitir contenidos que los medios audiovisuales. Por lo menos, en Europa. Así, la regulación que se aplica a estos (que será similar a la que se aplica a la prensa tradicional) valdrá también para esas redes que siempre se amparaban en que el contenido era de los usuarios, no de las plataformas. Sin embargo, los módulos de publicidad sí eran de ellas, claro. Parece bastante razonable que la vara de medir sea una que, no solo ya existe, sino que es el estándar que la ciudadanía reconoce como propio.

El fútbol, a la baja

Es un dineral infame y difícilmente recuperable, visto lo visto los años anteriores, pero los 975 millones de euros que ha pagado Telefónica por el fútbol español hasta 2024 “está por debajo de lo pagado en el contrato para las tres temporadas anteriores” (El Confidencial). La burbuja del fútbol se pincha: ya no hay más seres humanos a los que impactar, ya no se puede pagar más por ver el fútbol, hemos llegado a nuestro tope. Igual que no podemos pagar 100 € por una camiseta. Y no, no es cierto que se vea en China o en India masivamente, ni que allí paguen tanto como aquí por ver los partidos o por el merchandising.

Sí, somos ridículos

No, no hemos teletrabajado todavía. No tenemos ni idea de lo que es ni de si lo queremos. Así que empezar a elucubrar sobre las puertas que abre el teletrabajo es ridículo. Tan ridículo como el que haríamos los urbanitas, si finalmente se normaliza, retirándonos a pueblos a teletrabajar. Daniel Gascón ha reflexionado sobre ello en su novela, y me temo que todas las sátiras e ironías sobre el ridículo que haríamos se quedarán cortas. Pero volvamos al principio: probemos el teletrabajo primero en casa y llevemos el 5G a los pueblos. Pero por los que están, no por los que irían a teletrabajar.

Está bien… Si lo hacen bien

La noticia de que Facebook tendrá que eliminar en todo el mundo los contenidos que algún tribunal europeo le señale es buena… Si se ejecuta bien. Debería de ser una prioridad la eliminación de contenidos que inciten al odio o a la violencia. Y no pensemos solo en las campañas que monta la extrema derecha con impunidad: habrá millones de mensajes en esa red social que inciten al odio en pequeñas conversaciones en las que se ridiculiza a personas vulnerables. De hecho, Facebook debería de hacerlo “de oficio” y no veo por qué ha tenido que esperar a esta sentencia y a las que vengan.

No creas en los unicornios

Será que soy un antiguo pero no entiendo esta economía virtual en la que las empresas de base tecnológica recauden millones de dólares en diferentes rondas de financiación y acaben saliendo a bolsa mientras dilapidan muchísimo dinero creciendo sin parar… Y sin modelo de negocio. Por ejemplo: Wework, la aplicación que te permite alquilar espacios de trabajo cuya salida a bolsa se ha truncado de momento y eso que era un “unicornio” (una empresa que parece que va a regalar los millones). Lo cierto es que solo se ha enriquecido su creador, y mucho, adquiriendo inmuebles para alquilárselos a la App.

No hace falta que lo sean

El caso de Wework es especialmente llamativo por el dinero que había recaudado, lo que se esperaba de la empresa y el enriquecimiento de Adam Neumann, pero la realidad de muchas empresas no es el cuento de Silicon Valley: 21 Buttons, la App en la que las influencers muestran su ropa y reciben una comisión por cada venta que consiguen, ha anunciado decenas de despidos después de la fase de expansión, ahora que toca encontrar el modelo de negocio. Ya ven que volvemos a lo mismo: empresas que crecen sin saber cómo van a subsistir gracias a millones que, en plena crisis, se apuestan a lo virtual.

Que no da

Desde mi ignorancia en temas económicos empiezo a pensar que igual tiene algo que ver la crisis que hemos sufrido con que las inversiones se vayan a empresas sin modelo de negocio. Internet nos ha traído nuevos usos, nuevas costumbres, nuevos valores y nuevas inversiones. Todavía está por probar que algo haya sido para bien. La banda ancha y la oferta casi sin límite de contenidos de entretenimiento también mueven millones… Sin una rentabilidad clara: Vodafone ha perdido el fútbol y clientes pero Telefónica y Orange no se han disparado, según Vozpópuli. Esto no da más de sí.

Y YouTube hace de las suyas

El famoso algoritmo de YouTube va encadenando varias malas noticias. Primero, la certeza de que cada vez lleva a vídeos más oscuros: si solo sigues sus recomendaciones puedes acabar viendo contenido de extrema derecha o mutilaciones. No les exagero. Ahora, que el uso de etiquetas relacionadas con el movimiento LGTBI desactiva la posibilidad de monetizar dinero con ese vídeo. Me explico: un youtuber que quiera explicar su situación dentro del colectivo LGTBI no puede ganar dinero con ese clip ni con su canal (si la temática es exclusiva), mientras youtubers ultraconservadores sí pueden hacerlo.

La inviabilidad de las pensiones en España

¡Que no nos vengan con más cuentos! Un sistema de pensiones vasco generaría a los beneficiarios más tranquilidad y estaría mejor gestionado que el desastre español: ahora es necesario un préstamo de 6.000 millones del Estado a la hucha para poder abonar la extra de verano. Para colmo, esos 6.000 millones suponen el 60% de lo aprovisionado por el Estado para todo el año. ¿Y qué harán en diciembre? ¿Y el año que viene? ¿Cuánto falta para la quiebra definitiva?

La madera de Trump

Ayer mismo les contaba que en varios clubes de golf propiedad de Trump cuelgan portadas falsas del Time con su cara. Por bromear sobre ello, la periodista Mika Brzezinski ha sido calificada como “loca” por el propio Trump en Twitter, y su compañero Joe Scarborough, como “psicópata”, en público, sin filtros. Brzezinski le ha respondido haciendo un chiste con sus pequeñas manos gracias al que hemos descubierto que a Trump eso le molesta especialmente.

Y esto es un retrato oficial

No me gustan los retratos oficiales. Generalmente están mal elegidos y supongo que será porque los escogen los propios retratados, en un gesto de deferencia hacia ellos. Un error recurrente: la foto la tiene que elegir alguien que te quiere. Aunque no te guste. Por suerte, hay excepciones como la de Emmanuel Macron, un político que cada vez me gusta menos pero que ha sabido elegir (o dejar que lo hagan) un retrato oficial estupendo: ventana abierta, banderas europea y francesa luz y contraste altos, cielo…

¿De dónde salen las subvenciones?

Entre los más de 23.000 seguidores de Lagarder Danciu hay mucha gente que se toma en serio sus exageraciones. Este activista de profesión que ha estado cerca de Podemos y ahora reniega de ellos, ha tuiteado esta semana: “¿Qué diferencia hay entre los animales llevados al matadero y está imagen? Nuestro matadero es el trabajo que nos anula como personas…”. ¿De dónde cree Danciu que salen las subvenciones o ayudas si no es de la cotización de los trabajadores?

Cierra Terra

Hacía años que no entraba en Terra hasta ayer, cuando me enteré de que Telefónica ha decidido cerrar este portal digital de noticias. Tampoco lo echaba de menos ni lo voy a hacer a partir de ahora. Por supuesto lamento los despidos que se generen aunque es posible que una empresa como Telefónica sea capaz de absorberlos. En cualquier caso, esta web que surgió en 1999 es un clásico de Internet que desaparece por falta de adaptación y cambios en los hábitos de los usuarios.

La agredida es hoy agresora

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Hace unas semanas hablábamos de las discusiones que había generado en las redes sociales el ataque a una chica, identificada como parte de una banda neonazi, por un grupo en Murcia. Hasta el ministro de Interior se significó, y muchos se preguntaban si incluso este ataque no hacía, en parte, justicia. Ayer leíamos que “la intocable”, Lucía García de la Calzada, ha sido identificada como participante en la agresión de hasta 30 neonazis a una pareja y su familia en Murcia.

Cuando las campañas hacen efecto

Cuando las campañas hacen efecto acabamos leyendo tuits como el que firma Pablo Díaz, al que mi admirado Egoitz Moreno rebautiza con bastante gracia como “Pablo el ‘sucnormal’”. Este mexicano afincado en Madrid tuiteaba: “Acojonante. Tener que aguantar a catalanes hablando en catalan en el metro de madrid. Acojonante” (sic). Es evidente que lo que Pablo afirma es una estupidez, pero es el resultado de todo lo que se señala al pueblo catalán en Madrid.

No solo lo hace Telefónica

Vaya por delante una certeza: no solo Telefónica está vendiendo los datos que puede comercializar de sus usuarios. Lo hacen todas las empresas que son capaces de hacerlo sin remordimientos. La casualidad ha hecho que la filtración de la venta de Telefónica haya coincidido con la presentación de un producto de esta empresa para gestionar, precisamente, la información que Telefónica posee de cada usuario, y tiene que servirnos de recordatorio.

Todos menos Trump tenemos la culpa

Soy consciente de que he recurrido en esta columna en otras ocasiones a la frase de Homer Simpson: “Todos menos yo tenéis la culpa”, pero una vez más podemos aplicarla, en esta ocasión, a Donald Trump, que acusa a Barack Obama de estar detrás de las filtraciones en la Casa Blanca que dejan en ridículo su gestión. Por supuesto, la culpa tiene que ser de alguien, y si es negro, progresista y está en contra del uso de las armas, tiene más papeletas para llevársela.

Esos juguetes “inteligentes”

Un peluche que se conecta al smartphone de los padres para que estos puedan hablar, por medio del muñeco, con sus hijos aunque estén en casas diferentes. ¿Podría ser una buena idea? Lo que sorprende es la desastrosa gestión, además, de la empresa, que ha dejado los datos de los usuarios de acceso a los muñecos y las aplicaciones en servidores sin seguridad: ya hay constancia de que están en posesión de unos hackers, y el mal uso de la voz de padres y niños, de contraseñas y conversaciones, es incalculable.