Así es, Quique

No estoy tan seguro de que esta repetición electoral vaya a ser tan buen negocio para el PSOE como en este partido creen: Casado por fin hace algo inteligente y parece apostar por una campaña centrada en lo económico dejando los extremos a otros. Y si Sánchez sigue alejando a Iglesias también sigue acercando a Rivera como socio. Lo sé yo, lo saben los interesados y, a estas alturas, te lo explica cualquiera. Quique Peinado, en Twitter, también lo ha avisado y no es el único. No sé yo si, al final, las sonrisas de campaña del PSOE se van a tornar en sonrisas heladas la noche del 10-N…

La letra pequeña

Según El Confidencial Digital, Alberto Garzón no estaría contraviniendo la norma de su propio partido por la que no podría permanecer más de ocho años en el mismo cargo, en este caso, diputado en el Congreso, porque distingue entre haber sido elegido por Andalucía y haber sido elegido por Madrid. La letra pequeña, el detalle, el asidero diminuto siempre está ahí, también para la íntegra izquierda (y dentro de esa íntegra izquierda, la más íntegra y la más izquierda). ¿O qué se creían, que los líderes del pacto del botellín iban a perderse el asalto al cielo, la segunda transición y la tercera república desde un asiento de privilegio?

Carmena, ¿con quién?

A la hora a la que envío esta columna, que yo sepa, Manuela Carmena no se ha decidido. Así que desconocemos si se quedará en su casa, irá en las listas del nuevo partido de Errejón o en las del PSOE a cambio de un ministerio o la Defensoría del Pueblo, según Vozpópuli. Algunas (y algunos) de diputada rasa no se ven igual que no se vieron de concejala en la oposición después de solo una legislatura como alcaldesa. También parece claro que no acatar la disciplina de partido es bastante liberador para luego poder ir en listas propias o en ajenas… Pero con carguito. Y esta es la izquierda que da lecciones.

El mundo sigue girando

Para disgusto de Carmena, Sánchez, Iglesias, Errejón o Rivera (que de ego van bien servidos todos estos y algunos más), el mundo sigue girando y hay otros problemas y otras noticias que no protagonizan ellos. Algunas, fascinantes, como la de los millones de barriles de petróleo que EE.UU. almacena y cuida para cuando las reservas del mundo desfallezcan: “Es la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, el mayor depósito de crudo para situaciones de emergencia que existe en el mundo”, leemos en la BBC, y se guarda “en unas cavernas de sal a casi un kilómetro bajo la superficie, en las costas de Texas y Luisiana”.

Nos falta esa lucidez

Hace tiempo que pienso que mentes lúcidas como la de Carl Sagan estarían estupefactas ante la cantidad de tonterías que leemos en Internet. Definitivamente, el acceso al conocimiento gracias a la gran red no nos ha vuelto más inteligentes. Más bien, al contrario. Así aparecen los “terraplanistas” y los periodistas que, por el espectáculo televisivo, los enfrentan a científicos en falsos debates como si fueran dos perfiles similares. Con todo, estoy seguro de que Sagan aprovecharía para demostrar otra vez, con sus experimentos sencillos, cómo los griegos calcularon la circunferencia de la Tierra.

Más gráfico, imposible

En la mayoría de ocasiones, solo hace falta esperar para que los políticos se autorretraten. En el caso de los que vienen a dar un vuelco a la política, esta espera es infalible. La diputada de Vox, Carla Toscano, ha sido una de las más mencionadas en Twitter de los últimos días por haber mostrado una sensibilidad nula, una capacidad de no enterarse que parece de chiste, y un intento de arrimar el ascua a su sardina deplorable, al considerar que los abortos por listeriosis son “espontáneos” y, de paso, criticar a quienes ejercen el derecho al aborto. Será difícil ver una mezquindad mayor… Pero la veremos.

¡Qué morro!

Donde tenga representación Vox debería de ser un grupo parlamentario aislado por el resto. Lejos de eso, en España es cogido de la mano por PP y Ciudadanos para participar, entre todos, de una merienda de diestros. Allá ellos. Y allá nosotros, que somos los que tendremos que tomar medidas y decisiones, y no pasar ni una a la extrema derecha y quienes la apoyan. Por eso señalamos el cinismo infinito de Ciudadanos, haciéndose pasar por partido europeísta y crítico contra el fascismo que asoló Europa al mismo tiempo que, como ha quedado claro, pactan gobiernos con Vox y toleran actuaciones parlamentarias vergonzantes.

Y el PP, preparado

Entre los aprendices de populistas y los maestros del cinismo se encuentra muy cómodo el PP, con Pablo Casado asiendo las manos de unos y otros para reforzar el lazo… O la cadena. De hecho, si nada lo remedia, la nueva convocatoria de elecciones impulsará aún más el papel de vértice de las derechas de los de Alfonso Alonso y Javier Maroto que, con más escaños, podrán liderar ese avance desde Barad-dûr (permítanme la licencia friki). Casado tendrá ante sí todo un partido de vuelta después de perder solo por la mínima en el último minuto del de la ida, salvando gobiernos importantes gracias al trifachito.

Al otro lado…

El Teleoperador, uno de los más clásicos comentaristas de la actualidad en Twitter con mordacidad, ironizaba sobre el “curso de ética política” que Manuela Carmena protagonizará en la SER: “Sí, la paraca que aceptó liderar un proyecto en cuya construcción no participó y luego se lo cargó. La chantajista de ‘o se hace mi santa voluntad o dimito’. La de ‘o votáis lo que yo diga u os ceso’. La que pactó presupuestos con Montoro a espaldas de su equipo”. También avanzaba la posibilidad de que Pedro Sánchez la premiara con un ministerio, lo que no sabemos es después de qué elecciones…

Todo por el postureo

Por fin se acaba el mercado de fichajes más agotador después del serial que ha protagonizado el FC Barcelona primero con Griezzmn y luego con Neymar. Un mercado que en Bilbao ha dejado un sabor raro por la gestión de las salidas, y en el que a nivel global ha habido poco picante. El fichaje de última hora de Llorente por el Nápoles no hubiera pasado de anécdota… Salvo por el tuit en el que el delantero se despide del Tottenham. Postureo del chungo, porque Llorente ya estaba fuera del equipo que no le renovó y los italianos le han contratado sin más. No es un traspaso de última hora, y quien lo venda así estará mintiendo.

¿Debe dimitir Carmena?

Si no me gusta que los políticos dimitan cuando las cosas van mal o no salen las consultas como ellos quieren, es lógico que tampoco me guste que Manuela Carmena haya dimitido como concejala después de haber certificado que no seguirá como alcaldesa. Su decisión me genera ciertas dudas: si una “simple” concejalía y la oposición no son para ella, ¿para quién son? ¿Qué tiene de indigno ese desempeño? ¿Por qué no quiere ejercerlo? ¿Ser “solo alcaldesa” no sería más propio de “la casta” que de “la gente”? Los políticos que si no ganan no siguen, ¿deberían explicitarlo en campaña? ¿Por qué no lo hacen?

¿Se contradirá Ciudadanos… Otra vez?

Anabel Alonso suele dar buenos golpes de mano en Twitter, sobre todo (pero no solo), a la derecha española. Hace un par de días, con cierta sorna, compartía un titular en el que Ciudadanos negaba que fuera a compartir gobierno con Vox. Esa es la última línea roja que le queda por pasar a Albert Rivera después de la foto de Colón y los documentos con los tres logos (PP, Ciudadanos y Vox) en la parte superior y las firmas en cada página. Es a lo que se aferrará cuando dé explicaciones a Verhofstadt y Macron, que de momento parece que no transigen, como sí hace Ciudadanos, con la extrema derecha.

No es el único

Algo le echan al agua en Catalunya para que Ciudadanos se haya convertido en el partido que protagoniza todos los chistes sobre contradicciones y ahora Ada Colau haya protagonizado su momento de gloria del “donde dije ‘digo’”. Manuel García ha hecho un montaje con varios tuits de Barcelona en Comú, el partido de Colau, anunciando que no pactarían con Manuel Valls de ninguna manera… Hasta que han necesitado los votos. Como siempre, no pasa nada por llegar a acuerdos en política, lo que lo convierte en un problema es que antes hayas dicho todo lo contrario y hoy seas un partido flagrantemente incoherente.

Sobre los mitos futbolísticos

Empiezo a creer que la única forma de que un exfutbolista mantenga cierto halo sobre el mito que creó es que se convierta en entrenador o comentarista deportivo. Y a veces, ni eso, como bien conocemos en Bilbao. José Manuel Monje lo escribió mejor que nadie: “Cuco era el jugador”. Pero muchos más “mitos” se nos caen cuando los futbolistas entran a ser gestores: Urrutia dilapidó como presidente parte de su crédito como jugador por culpa de una mala comunicación, y otros gestores, de aquí y de allí, nos sorprenden (o no tanto) con amiguismos, despotismo y nepotismo. Lo de Platini, ya, es otro nivel.

En Twitter solo quedarán las víboras

Hace años que dejé de seguir al tuitero De Clase Baja. “Solo” era uno de esos con muchos seguidores que te sacaba una sonrisa de vez en cuando, y mantener esta columna necesita más nervio político. Hace un par de días volví a ver un tuit suyo relanzado por otro usuario: abandona la red social pese a su éxito, y lo explicaba, como hacíamos antes, en un blog. Está cansado de linchamientos y acusaciones gratuitas, está cansado de la turba, en definitiva, que se está imponiendo en Twitter, que está acabando con la red social y que, en nombre de la izquierda y la libertad, impone el pensamiento único.

Un nazi es un nazi

Bohemian Browser Ballett, una especie de grupo de creadores que se dedican a generar contenidos para, en forma de sátira, llamar la atención sobre temas que deberían de ser evidentes, acaban de producir un vídeo sobre por qué hay que llamar nazis a los nazis, del que se ha hecho Sonia Andolz en Twitter, entre muchos otros. En el clip, un mando de las SS pregunta a un ciudadano alemán si tiene pinta de nazi, si se comporta como un nazi y si acaso el Führer le parece también un nazi. Es ridículo, lo sé, y ahí radica la denuncia porque en 2019 estamos blanqueando a los nazis y no podemos permitírnoslo.

Y si lo reconoce, más

Vox celebró el lunes su resultado en Madrid con una foto del Ayuntamiento y unas letras cutres sobreimpresionadas: “Ya hemos pasao”, decían, apócope incluido. Y no es casual: se trata de una parte de una canción falangista que habla de la toma de Madrid. Vamos, que no se esconden, al contrario: se ríen de que, como los fascistas, han vencido en Madrid de la mano del PP y de Ciudadanos, sin cuya colaboración necesaria los de Santiago Abascal no tocarían poder ni de casualidad. Así están las cosas: algunos hacen suyos lemas falangistas y otros colaboran en su ascenso. ¿1936? No, 2019.

No fue la división

En este contexto, el dato que ofrecen los de “Madito Bulo” es importante: Manuela Carmena no ha perdido el ayuntamiento de Madrid por la división de voto de la izquierda. De hecho, según los cálculos de esta web, si los votos de la alternativa de Podemos hubieran ido directamente a la de la alcaldesa en funciones, el resultado hubiera sido el mismo: PP, Ciudadanos y Vox sumarían para gobernar. ¿La fragmentación de la oferta ha desmovilizado a los votantes de izquierdas? Puede ser, pero también puede ser que la gestión en el Ayuntamiento no haya sido suficientemente buena.

Un peligro “público”

A los nazis les sigue otro grupo ideológico peligroso: el de los neoliberales radicales. Economistas que creen que la libertad absoluta y lo privado es la solución a todos los males. Sobre todo a los suyos. Uno de los especímenes más peligrosos es Juan Ramón Rallo, que tuvo un fin de semana “glorioso” en varias discusiones en Twitter sobre la sanidad pública. Decía Rallo, sin miedo al ridículo, que la sanidad privada era suficiente y, más adelante, que lo era en el caso de enfermedades menores, que para un cáncer estaba bien lo público, pero que no podía financiarse vía impuestos. De locos.

La némesis

La némesis de estos neoliberales a los que no debemos permitir que tengan capacidad de decisión nunca podrían ser las mujeres progresistas y feministas. Pero que sean lo contrario en el aspecto ideológico no significa, necesariamente, que generen más seguridad. Este tuit reciente de Pikara Magazine es un buen ejemplo: “La epidural convierte el parto en un acto silencioso y desconectado del cuerpo. En el parto gemimos, como cuando tenemos orgasmos. Pero el silencio es más cómodo en un entorno aséptico”. Simplemente, no hay nada que justifique esta opinión salvo la libertad de expresión que nos asiste a todos.

La importancia de votar bien

El periodista Alberto Rivera denunciaba en Twitter la contradicción de la diputada de Ciudadanos por A Coruña que celebraba San Isidro con una llamativa pasión por la ciudad. ¿Es legítimo? Claro, tanto como legal. ¿Es relevante? También. Porque, ¿cómo va a defender Marta Rivera la circunscripción por la que se presenta? Los partidos de la nueva política cogen lo peor de la más vieja, aplicando un reparto de puestos en el que se sirven de la representatividad en ver de servir (o por lo menos intentarlo) a las personas representadas. Si los partidos pasan serán los votantes los que elijan.

Y Lacalle pasa de ser diputado

El resultado del PP en las anteriores elecciones, que solo puede ser superado por el desastre que se avecina en las siguientes, ha obligado a Pablo Casado a mover sillas. Así, Daniel Lacalle, el economista ultraliberal que había obtenido un escaño, lo deja para que entre Marimar Blanco. La lectura que estamos obligados a hacer es la de una derrota política, pero tengo la impresión de que a Lacalle no le ha costado: ser diputado le tiene que parecer de pobres a él, que siempre se ha movido en el mundo de la consultoría y las operaciones hechas sin escrúpulos. Otra cosa hubiera sido ser ministro, claro.

Una vida de delincuente

Cuando anunciaron la detención de Josu “Ternera” Urrutikoetxea, una persona que había pasado su vida entre asesinos, en la cárcel o huido, me pregunté si realmente su vida le había merecido la pena. Según leemos en El Confidencial, parece que sí, por lo menos por momentos: rescatan el libro de Jesús Eguiguren en el que califica como “terrorista VIP” a Urrutikoetxea porque entendía de vinos y le gustaba la buena mesa. Salvo esos momentos de tranquilidad, se trataba de una persona distante y acostumbrada a la huida y a mantener el pulso por el control de ETA dentro y fuera de la cárcel.

Negociar con nacionalistas

Si negociar con terroristas no es un delito, y el propio Eguiguren puede corroborarlo, como otros miembros de diversos gobiernos españoles, hacerlo con nacionalistas lo es menos. Pero para Albert Rivera es algo parecido al pecado. Un pecado recurrente, además, ya que lo mismo le sirve para acusar a Pedro Sánchez que a Manuela Carmena. A Carmena, sí, que se presenta como candidata en el ayuntamiento de Madrid, Albert Rivera le acusa de negociar con nacionalistas. No solo lo dice, es que lo escriben en un tuit, lo dejan ahí para que comprobemos lo poco que les importa el ridículo.

Sí, nos retrata

“Que haya miles de personas movilizándose para cambiar la ficción en vez de la realidad es como una maravillosa descripción del siglo XXI”, tuitea con acierto Antonio Martínez Ron después de haber leído que miles de aficionados a la serie Juego de Tronos se han movilizado por medio de una recogida de firmas para que rehagan la octava temporada, que está siendo controvertida. No tengo yo mucha fe en esta mecánica de las firmas, y menos cuando se hace on-line, pero no puede haber una tontería mayor que pretender que otros cambien una ficción a tu gusto. Como sociedad idiotizada, sin duda, nos retrata.