La mentira importa

Mentir te retrata y cualquiera puede cometer un error. Son dos verdades básicas que en COVITE, por lo que parece, no entienden. Si en el Twitter del colectivo de víctimas del terrorismo han lanzado sin querer un bulo sobre Bildu, solo tienen que pedir disculpas y borrarlo. Pero han hecho todo lo contrario: han ayudado a viralizar un falso tuit del partido de izquierdas y no han rectificado, de hecho, han insistido. Lo que invita a preguntar: ¿desconocían la falsedad del tuit que han difundido como real o lo han lanzado a sus 15.000 seguidores sabiéndolo?

El reconocimiento, también

Manuel Murillo, el guardia de seguridad que aseguraba que quería atentar contra Pedro Sánchez en un grupo de WhatsApp con simpatizantes de Vox, fue condecorado por la Asociación de Amigos de la Guardia Civil española por su colaboración durante el dispositivo montado en Catalunya por las fuerzas y seguridad del Estado para el 1 de octubre. Esto parece innegable, como que la medallita se la pusieron en instalaciones del Instituto Armado, aunque horas después de conocer la noticia algunos medios se apresuraron a aclarar que la Guardia Civil no tiene nada que ver con el francotirador.

Y las formas

¡Por supuesto que es importante dejar clara una condena al franquismo en 2018, con el presente que estamos viviendo! Así que el PP puede ir buscándose otra excusa en el Senado para negarse a apoyar la condena al régimen y cualquier exaltación actual de la dictadura, que ha promovido el PSOE en esta cámara. Con Vox al alza y con chavales que no lo vivieron presumiendo de admirar al dictador canijo, el PP tiene dos opciones: o combatirlo o pugnar por el espacio. Y está claro por sus gestos y declaraciones que ha decidido intentar ganarse a esos votantes.

El nuevo periodismo

Los creadores de la nueva política no se cortan un pelo en darnos lecciones también sobre lo que es y lo que nos conviene el nuevo periodismo. Un periodismo que, por supuesto, practican y enseñan ellos… Aunque no sean periodistas: Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero producen, presentan y protagonizan sus propios informativos en Internet. ¿El resultado? Lo apunta Fátima Caballero: “Monedero entrevista a Julio Rodríguez, su primera entrevista tras el lío de Podemos Madrid. Primeras preguntas: sobre su libro, sobre su etapa de general y sobre la persona a la que más admira. Increíble”.

Feliz día de las librerías

Simplemente, las librerías me encantan porque me generan buenas sensaciones. Me gusta cómo huelen, lo que veo, lo que toco y la oportunidad de elegir. Me da igual una más destartalada de barrio que las más impersonales de los centros comerciales (que sí, también están bien). Y por supuesto me gusta lo que ofrecen: libros, historias que, como dice Kirmen Uribe, no importa que sean verdad, mentira o las dos cosas. Hoy los trabajadores y dueños de librerías celebran su día, y les invito a que compartan con ellos un ratito consigo mismo y sus gustos literarios.

¿Es España un polvorín?

Esa es la pregunta que deberían de estar haciéndose, si no en alto, en voz baja, vistos los últimos meses. Con Rajoy de presidente la insatisfacción de la derecha española, la de toda la vida, la fascistoide, era evidente. Con la llegada de Sánchez a Moncloa, además, se ha desatado: la detención de Manuel Murillo, un guardia de seguridad de 63 años con licencia de armas que tenía un arsenal en su casa (16 armas de fuego, algunas de precisión, otras modificadas ilegalmente por él mismo) que planeaba atentar contra Pedro Sánchez no es solo una anécdota aunque quieren que lo parezca.

¿Quién lo fomenta?

Nunca me ha gustado lo políticamente correcto porque siempre he creído que, mientras hacíamos rodeos para no molestar a nadie, los malos nos ganaban siendo más directos. Pongan aquí a Trump, a Salvini, a Le Pen o Macron… O a Pablo García Aguado, que ha pasado de alertar sobre los trolls de Internet desde el púlpito televisivo a convertirse en uno en Twitter, avisando a la ministra Carmen Calvo (que dejaba un mensaje feminista políticamente correcto) de su fuerza de hombre, también para liderar cambios. Será fuerte, pero ha borrado el tuit.

¡Claro que será mínimo!

El Confidencial cita fuentes anónimas de la banca para sustentar sus argumentos: los bancos no han hecho nada para que el Tribunal Supremo varíe su intención de condenarles a pagar el impuesto hipotecario; encima están llevándose una mala fama que, por su inacción, no merecen; y por supuesto, el abono de este impuesto por parte de la banca no supondrá un gran impacto en sus cuentas. De todo lo que les resumo solo me creo la última parte: si prospera el decreto-ley para que apoquinen los bancos acabarán imputando al cliente la pérdida de ese dinero.

“No a los semáforos”

A veces leo tuits que me desconciertan tanto que empiezo a pensar que no tengo ni idea de política después de pasarme más de diez años observando a los políticos y trabajando con sus gabinetes de comunicación. Ayer mismo me sucedió, cuando vi la serie de tuits del PP de Madrid en la que informaban de la concentración (21 personas) contra los semáforos que quiere instalar Manuela Carmena. ¿De verdad un partido político va a protestar contra la colocación de unos semáforos? ¿De verdad eso es lo mejor que tiene el PP contra Carmena? ¿De verdad no se sonrojan cuando se leen?

EE.UU., Banana Republic

EE.UU. despierta… Pero no se levanta. Según cuentan las crónicas, Trump sigue manteniendo el control del partido republicano y éste controla aún el Senado. Por supuesto, continúa en la Casa Blanca y nada apunta a una debacle en la reelección. Ante esta situación, solo puede ponerle nervioso Nancy Pelosi facilitando que la nueva Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, inicie ciertas investigaciones. Y por lo que parece, sí, a Trump le pone cardiaco poder ser investigado. La gravedad de la enfermedad política se ve en los síntomas: la expulsión del periodista Jim Acosta (CNN) le acerca al síndrome de la república bananera.