Así de claro

Aunque no quiero, entro diariamente en X (antes, Twitter) porque hay tuits (yo los sigo llamando así) que no encuentro en ninguna otra red social. Generalmente, son mensajes en sentido negativo, escritos por fascistas o filofascistas de distintos tipos. Pero excepcionalmente encuentro maravillas como esta de Rafa Cabeleira sobre la inteligencia artificial y la amenaza que puede suponer: “Nos va a matar una tecnología a la que le pedimos que nos dibuje como personajes de Songoku, por mí está todo bien”. A mí me preocupa más lo que no le pido: que cuando hago búsquedas en Internet tenga que esquivar los resultados de la IA.

Vaya, qué interesante

Si te conformas con la respuesta sesgada y ligera que da la IA cuando buscas algo en Internet, te estás perdiendo puntos de vista tan interesantes como el de Mariano Amartino, que señala algo que no debemos perder de vista, precisamente: siempre que hay llamamientos a ralentizar el avance de la IA es porque las empresas estadounidenses como Open AI no están en la vanguardia de la innovación (diga lo que diga Trump con su fanfarronería habitual) ni de su comercialización. Curiosamente, cuando el lobby americano lidera, no hay voces que alerten de una destrucción global. La inteligencia será artificial, pero la pillería parece muy real.

No lo olvidemos

En otro blog, el de Enrique Dans, hemos encontrado otra idea que ser tenida en cuenta (insisto en que no podemos quedarnos con las respuestas que da la IA a nuestras búsquedas): “Europa no es tecnófoba: tiene memoria”. Por eso limita la utilización de datos que hacen empresas como Meta, X, Amazon o Apple. “El nazismo, el régimen de Vichy y la Stasi demostraron a los europeos que los datos personales, cuando se concentran en manos de instituciones poderosas y sin control, pueden convertirse en un instrumento de persecución. La privacidad, desde esa perspectiva, no es una manía ni un capricho regulatorio”.

Hay esperanza

Para que haya esperanza en un medio de comunicación lo primero que tiene que haber es dinero. Y el dinero lo ponen los anunciantes. Generalmente, para que haya anunciantes tiene que haber audiencia, pero esa discusión es para otros espacios. Me centro: “Bezos recortó The Washington Post y dejó en la calle a cientos de trabajadores. Ahora, parte de ese talento vuelve convertido en competencia: 28 antiguos periodistas del Post forman el núcleo de The Washington Sun, un nuevo diario que nace con 110 profesionales y la ambición de ocupar el vacío dejado por el histórico periódico” (Almudena Ariza, en X).

Y hay un plan

Dice el aforismo que, si parece que detrás de todo hay un plan, lo más probable es que haya un plan. Así que, sí, podemos imaginar que hay un plan urdido (en mi siempre equivocada opinión) por Putin, ejecutado por Trump y los líderes de la extrema derecha europea, y del que se benefician personajes despreciables (sigue siendo mi equivocada opinión) como Netanyahu o Mohamed VI. Una especie de eje del mal que no necesitamos imaginar porque se muestra sin rubor: “Rusia dice luchar junto a Corea del Norte por un ‘orden mundial nuevo y más justo’” (The Objective). “Nuevo”, dice. “Y más justo”, continúa. A veces, Putin tiene su gracia.

¿Y si no vamos?

Yo estoy dispuesto a renunciar, a aceptar que nunca visitaré Ibiza y que no me importe, a cambio de que la gente allí pueda vivir dignamente y no como leemos en Motorpasión: “Ibiza desaloja a 200 personas que vivían en sus furgonetas y cierra la puerta a las campers. Eran trabajadores que no se pueden permitir un piso”. ¿Que solo los más ricos podrán entonces visitarla? Ya. ¿Y qué? Por supuesto que sería mejor organizarnos y que no todo responda a la oferta y la demanda, pero hay batallas que no se pueden plantear como un todo o nada porque, si no, no avanzamos. Me conformaría con que la gente allí viva con normalidad.

Intolerable

No salgo de las Baleares, esta vez, por desgracia: “Ingresado un hombre de 49 años tras sufrir una ‘brutal paliza’ homófoba en Formentera”. Intolerable, inaceptable, incomprensible… No sé cómo decirlo, no sé cómo expresar mi rechazo sin caer en los improperios que, como lector, no mereces ver. “La víctima intentaba tomarse una fotografía frente al cartel de la obra de teatro ‘Entrepares’, de temática LGTBI” cuando un coche “hizo un amago de atropello”. “Tras la recriminación por parte del peatón, se bajaron” “al grito de ‘y encima maricones’”. Y comenzó la paliza que debe ser motivo de condena implacable por parte de la justicia.

¿A cambio de qué?

Me gustaría ver cómo quienes justificaron la invasión rusa sobre Ucrania justifican ahora la utilización de militares de Corea del Norte a cambio de pasta, dinero, tela, guita, financiación para una dictadura durísima que tiene engañadas a millones de personas (de hecho, a un país entero). Hemos visto y leído muchísimas chorradas para enjabonar a esta Rusia que forma parte del eje del mal con Irán, EE.UU. e Israel, sin ir más lejos. Y hace tiempo que notamos un silencio chirriante porque quienes argumentaban como al Kremlin le gustaba ahora se ponen, con todo su morro, al lado de las víctimas en Gaza o Líbano.

Bien hecho

“De forma coordinada, Los Verdes, SPD y Die Linke han publicado un comunicado en el que anuncian que dejarán de publicar en la plataforma X”, leo en El Salto, y casi me dan ganas de levantarme y aplaudir. Todo lo que ayude a minimizar una red social perversa, que contiene y redifunde todo lo malo que hay en el mundo (en lo ideológico y en lo sexual, por lo menos), será bienvenido. Ojalá esta decisión coordinada sea un ejemplo y mandemos todas y todos a la mierda la red social de Elon Musk. Alternativas hay de sobra, solo necesitamos voluntad y, sobre todo, conciencia de lo que nos jugamos utilizando X.

Al menos, nos queda el humor

“Donald Trump ha comunicado que empieza a sospechar que hay gente a la que no le cae bien”, aseguran en la página web de El Karma. “Es como un pálpito que tiene, que probablemente no sea nada, sólo cosas suyas”, estiran el chicle con su humor ácido. “¿Es por algo que he dicho?”, se pregunta, según el digital satírico. “Teme estar sobrepensando mucho la cosa”, se responden. Para rematar el chiste, el presidente de EE.UU. dice que sus colaboradores “le dejan en visto” en WhatsApp. Evidentemente, todo esto es broma, pero reconozco que me ha parecido genial la falsa pieza del falso informativo, Txarriboda News.

Putin lo tiene claro

El Kremlin ha hecho pruebas durante 2025 para desconectarse de la red mundial de Internet. El intento ya no tiene nada que ver con la propaganda rusa hacia dentro, y si tiene que ver, es porque pretende aislar a su población de la opinión generalizada del mundo (lo que invita a pensar: ¿qué piensa hacer?). “Internet responde a una estrategia de defensa frente a ciberataques (Rusia es una potencia en este sentido)”, explica Alejando Alcolea en Xataka. El “Roskomnadzor” controla los “cerrojazos” y tendrá “la capacidad de aislar y redirigir el tráfico dentro de Rusia ante ‘amenazas específicas’”.

No es una casualidad

Mientras Rusia se prepara para aislarse, por lo que sea, “Kim Jong-un ordena aumentar la producción de misiles en Corea del Norte para 2026”, para responder a “las necesidades previstas para las operaciones de las fuerzas de misiles y artillería del Estado”. Lo leemos en Euronews, no en un blog que he cazado por ahí. Y lo ponemos en contexto: “Pionyang ha enviado munición y miles de soldados a Rusia para participar en su guerra contra Ucrania”. El dinero ruso es el que permite a Corea del Norte “financiar su programa prohibido de misiles balísticos”, y por si fuera poco el régimen cuenta con la tecnología nuclear rusa.

Y China, claro

Ayer usé el mismo titular para hablar de que TikTok había reactivado el envío de datos personales al gobierno chino. Hoy lo hago para traer a la columna el reportaje en France 24 sobre los “25 años que remodelaron el equilibrio global”. En este tiempo, China “pasó de ser la ‘fábrica del mundo’ a disputar la supremacía tecnológica, militar y económica global”. “Su ascenso responde a una estrategia que combina planificación estatal, apertura controlada y ambición geopolítica, en medio de preguntas y sombras por su huella ambiental y la cuestión de los Derechos Humanos”.

Mientras tanto, en Europa…

Mientras Rusia se prepara para la guerra on-line, Corea del Norte se rearma, y China está muy cerca de ser la primera potencia mundial en todos los aspectos, en Europa los avances que hace la universidad se pierden en un sistema de publicaciones perverso: “Durante décadas, los países han dado más importancia a publicar en determinadas revistas, consideradas de prestigio, que al contenido de los artículos; esta política ha pervertido el sistema y perjudica a la mayoría de los científicos” (El Diario). El sistema, “está cada vez más cuestionado”, lógicamente. Pero la pérdida de tiempo y oportunidad ya es irreversible.

Los socios, los amigos, los hermanos…

Europa pensaba que siendo el principal cliente de Rusia, EE.UU., China y las dictaduras árabes, estaba a salvo. Pero hoy es evidente que ese pensamiento era equivocado. Y no me refiero a las últimas noticias, ya que estos proveedores dan constantemente muestra de lo que son: “Arabia Saudí ha alcanzado en 2025 la cifra más alta de ejecuciones documentadas desde que existen registros, con al menos 347 personas ajusticiadas”. Según el régimen saudí, “los delitos relacionados con las drogas han concentrado la mayoría de las ejecuciones”. Será que no me fío, pero me suena a excusa recurrente, la verdad.

Nadie lo escribe como Agredano

Disfruto leyendo a otros columnistas. No me importa lo que opinen, pero sí que escriban bien, y nadie ha escrito como Antonio Agredano el ocaso de Yolanda Díaz: “Pablo Iglesias, que no tiene una idea buena, la eligió a dedo para sucederle. Aún eran tiempos de vértigo y coleta. Él iba a parar el fascismo y terminó abriendo un bar”. “Alguna vez analizaremos los años de Podemos en el Gobierno de España y tendremos que hacerlo con un gorro de papel de aluminio puesto. Nunca tan poco talento dio tanto de sí”. Como recuerda Agredano, tanto Iglesias como Iván Redondo vaticinaron que Díaz sería presidenta del Gobierno.

111 veces

Oxfam Intermón ha hecho un resumen imprescindible de su propia investigación, en la que “analiza la desigualdad salarial en las 40 mayores empresas españolas”. Pues bien, “el salario más alto en estas compañías es en promedio 111 veces superior a la nómina media. En base a esta relación salarial, una persona con un sueldo intermedio tendría que trabajar más de un siglo para igualar lo que gana el máximo ejecutivo en un año”. Además, “la brecha salarial de género en sueldos medios alcanzó el 18,2%. Para ganar lo mismo, las mujeres tendrían que trabajar cada día 1,5 horas más que los hombres”.

Cuba, hoy

Si hace tiempo que no sabemos nada de Cuba es porque la maquinaria propagandística de la izquierda tapa su desastre cotidiano. Solo recibimos noticias de la isla cuando la colección de medios y opinadores que se tienen a sí mismos como superprogresistas tienen una moto que vendernos. Hoy, la realidad de la isla es esta: una “epidemia” de “virus transmitidos por mosquitos: dengue, chikungunya y oropouche” que “se suman a otros virus respiratorios como la covid” y que “llega en un momento de crisis extrema que afecta al sistema sanitario con escasez de medicamentos y limitaciones diagnósticas” (BBC).

La dictadura coreana vende la vida de sus súbditos

Leo en Xataka que “gracias al respaldo ruso, el régimen de Kim Jong-un empezaba a acelerar la modernización de su ejército, con avances en misiles, drones y hasta indicios de apoyo técnico en programas tan sensibles como el de su primer submarino de propulsión nuclear anunciado”. ¿Cómo lo paga? “Poniendo a sus propios soldados en la tarea más peligrosa de la guerra de Ucrania”, “como carne de riesgo extremo, enviados a limpiar campos de minas en zonas de combate activo, allí donde la probabilidad de morir o quedar mutilado es estructuralmente alta. La confirmación ha llegado de boca del propio Kim Jong-un”.

La electricidad

Tenemos un problema con el clima, tendremos un problema con el agua y con la comida, pero la batalla que los estados librarán entre ellos será por las fuentes de energía, y ahí (como en todo), China lleva ventaja al mundo porque hoy genera “la energía eléctrica más barata del planeta” (Urgente 24). La dictadura comunista lo ha entendido rápidamente y ya es su ventaja competitiva: por eso su inteligencia artificial ha superado a la estadounidense; por eso genera más chips que Nvidia y, además, son competitivos; por eso los gigantes tecnológicos de EE.UU. están preocupados. Y el resto del mundo también debería estarlo.

Somos vulnerables

A la hora a la que escribo esta columna desconozco el origen del apagón que a media mañana de ayer nos mostró lo vulnerables que somos: pensé en Putin, pensé en el Papa Francisco, pensé en Florentino Pérez, pensé hasta en Mazón, que igual estaba desayunando en El Ventorro. Haya sido un accidente o haya sido un ataque organizado, es evidente que tenemos que estar preparadas y preparados: sí, el “kit” de supervivencia es el resultado comercializado del alarmismo. Pero en mi caso ha funcionado: tenía la lista hecha, esta semana me pongo con los pedidos. Y no diseño en un bunker porque no tengo jardín.

Las oportunidades

Algunas empresas e instituciones públicas, como hospitales, contaban con generadores de emergencia que limitaron el impacto. ¿Los venderán en versión de viaje? Lo que tampoco sé es por qué no vimos un tuit de alguna refinería próxima anunciando que iba a asegurar el suministro de combustible fósil a esos generadores. Como en buena crisis ahí había una oportunidad para callar la boca de quien nunca ve las soluciones. En cualquier caso, los diferentes gabinetes de crisis y seguridad (¿seguridad?) que se pusieron en marcha tienen que ser algo más que anécdota o una foto, y parecer más un ensayo.

Y papel higiénico

“Numerosas personas intentan hacerse con pilas y otros suministros de primera necesidad”, leía en El Diario sin sorprenderme. Seguro que quienes fueron a comprar pilas también acumularon papel higiénico y harina durante la pandemia. Ante un riesgo real, afrontémoslo, contamos con esa gente, contamos con quienes generan más alarma (como los que avisaron de un falso incendio en Petronor), y contamos con quienes se reían en X (ni rastro de actualidad en Bluesky) de quienes miraban al Este. Confío que en los gabinetes de crisis estén “los políticos”, siempre tan señalados, y no quienes compran las pilas a puñados.

¿Por qué pensamos en el ataque?

Si el ataque fue una de las primeras hipótesis que barajamos todas y todos es por noticias como esta: “Putin agradece a Corea del Norte la ayuda para expulsar a los soldados ucranianos de Kursk”. Este es un titular en Euronews de solo unas horas antes del gran apagón, y Corea del Norte es, casualmente (o no), el origen de muchos ciberataques. ¿Por qué? Por dinero: aquella dictadura carece de fuentes de financiación (por lo menos, hasta que el Kremlin le ha alquilado unas tropas) e importa capital gracias a la ciberextorsión. Por cierto, nadie reconoce que le han hackeado. ¿Y esta vez?

Gaza, también

Me pongo serio: mientras una hora sin luz ha provocado el caos en Euskadi, España, Portugal, Catalunya y parte de Francia (y menos mal que solo ha sido una hora), en Gaza siguen muriendo personas: “Ataques israelíes matan al menos a 27 palestinos” (The Independent). Nada puede despistarnos: el genocidio (como lo ha definido Amnistía Internacional) sigue activo, el asesinato diario no cesa, el gobierno y el ejército israelíes continúan generando dolor y sufrimiento injustificados. “2.151 personas, incluidos 732 niños, han muerto desde que Israel rompió la tregua el 18 de marzo”. 52.000, en total.