Una vivienda es una vivienda

Ya sé que he titulado como lo haría Mariano Rajoy, pero creo que esa afirmación tan sencilla no la hemos interiorizado: una vivienda no es una inversión. Y si hay que cambiar la ley para que podamos interiorizar que una vivienda es para vivirla, no para alquilarla por días, se cambia la ley y punto. Lo que no podemos permitirnos, literalmente, es esto que publican en Infobae: “Mientras las familias crecen al doble de velocidad que el parque residencial disponible y los precios se disparan a máximos del ‘boom’ inmobiliario, un 29% de los inmuebles no son el hogar de nadie”. “7,7 millones están vacías o son secundarias”.

Pues a la mierda Blackstone

Si, como dice el periodista Gonzalo Sánchez, “para que a Blackstone le vaya bien, nos tiene que ir mal al resto” (El Salto), tenemos que mandar a la mierda a Blackstone, y tenemos que elegir a políticas y políticos que tengan tan claro como nosotros lo de la vivienda. Otro periodista, Carles Tamayo, hizo un reportaje estupendo para RTVE en el que mostraba cómo los fondos de inversión compraban edificios completos de tal manera que cada piso les costaba una tercera parte de su valor de mercado y, después, echaban a los inquilinos para meter a otros que pagaban más o montar putos apartamentos turísticos. Que eso sea legal es inaceptable.

El problema son los ricos, no los pisos

Ojo, porque según El Blog Salmón, una vez esquilmadas las viviendas, los ricos han encontrado otro modo de jodernos la vida: “La inversión de moda es electricidad y datacenters”. ¡Justo los culpables (junto a la guerra) de que estemos a más de cuarenta grados en junio en Euskadi! El problema no son los pisos, ni el gracioso de la oficina haciendo memes con la IA, el problema son los ricos a los que no les importa joder a nadie por mejorar su rentabilidad, y sobre todo la legión de envidiosos que invierten sus pequeñísimos ahorros imitando a los ricos. Urge que restauremos el valor de lo común. Y urgen más impuestos a los ricos.

No sé cómo tomarme esto, pero no puedo tomármelo bien

¿Por dónde va esta noticia en Euronews? “La paradoja de la vivienda en Europa: millones de habitaciones vacías mientras escasean los pisos. Una de cada tres personas en la UE vive en viviendas con habitaciones libres, mientras expertos y organizaciones sociales reclaman más pisos pequeños y asequibles para aliviar la crisis”. ¿El problema es que mi madre vive en la casa familiar en la que mi hermana y yo teníamos nuestra habitación? ¿En serio? ¿Intentan justificar una nueva tendencia para hacer aún más pequeños los pisos de las pobres? Porque los ricos van a seguir viviendo en casas grandes y con más habitaciones de las que necesitan.

Hasta aquí

Somos plenamente conscientes de la crisis de la vivienda, pero necesitamos tomar un poco de aire para que problemas que algunos generan como si nada a otros no nos impidan avanzar. Y cada uno toma aire como quiere, así que, si te va esta mandanga, no te cortes: “Un fan cuelga los PC Fútbol y PC Basket clásicos para jugarlos gratis en el navegador, sin instalar nada, y lo peta” (Computer Hoy). Este héroe sin capa (pero con conocimientos de informática) se llama Jordi Ruiz y “su único propósito es preservarlos, y que la gente no los olvide”. “Todo se juega en el navegador, sin instalar nada, pero te permite guardar las partidas”. Gracias, Jordi.

¡Claro que es política!

Dice Iker López, alcalde de Etxebarri, que la agresión a los agentes de la policía municipal, primero, y de la Ertzaintza, después, en las fiestas de su pueblo, no tiene motivación política. Pero está equivocado: atacar a las fuerzas de seguridad y desafiar a las instituciones es una cuestión política; el “mood” generalizado de que a la policía se le puede (si no se le debe) plantar cara tiene que ver con la política en Euskadi, totalmente; despreciar a las instituciones que hemos puesto en marcha con esfuerzo y muchísimo coste económico, es una decisión política y es un ejercicio político; y decidir respetar, por supuesto, es pura política.

¿Qué ha pasado?

Si el puñado de ceros en las pruebas de euskera de selectividad se hubiese debido a un problema técnico, ya se habría subsanado. Por lo tanto, no es eso. ¿Qué ha pasado? No lo sabemos y tiene pinta de que no vamos a saberlo porque montar una conga en San Mamés no deja tiempo para las fruslerías a esta EHU, la de las fiestas. ¿Y del examen de matemáticas ya no vamos a hablar? ¿Alguien ha apercibido, cuando menos, al tribunal que lo planteó? Pero sí debemos mencionar las consecuencias: alumnas y alumnos que no podrán acceder a la universidad pública vasca porque en otras comunidades no hay estas sacudidas a sus medias.

Insoportable

Es inaplazable que las que no somos las peores personas del planeta nos organicemos. Nuestra supervivencia depende de ello. No estoy exagerando ni una brizna: en El Salto hablan de “los vencedores de la guerra de EE.UU. en Irán”. Pues bien: “41 magnates de la energía aumentan su riqueza en 23.500 millones”. También recuerdan ese “me encanta la inflación” que Trump pronunció dirigiéndose a sus amigos los magnates (al estilo Reagan), que “no dejan de aumentar sus beneficios y riqueza aprovechando los precios del mercado energético global”. Todo esto es insoportable, literalmente, y es necesario que lo cambiemos.

Circo y circo

Con los ricos cada vez más ricos, y los pobres, cada vez más pobres en un país en el que los servicios sociales más básicos fallan estrepitosamente, Donald Trump ha montado un espectáculo de artes marciales mixtas en los jardines de la Casa Blanca para celebrar su ochenta cumpleaños. Hostias para distraer a una población sin sanidad pública, a la que la subida de precios azota (mientras los ricos acumulan), en una sociedad armada, en la que las personas drogodependientes están abocadas a la mendicidad, en la que todas y todos los mayores no pueden jubilarse y tienen que trabajar hasta su último día. Eso es EE.UU.

Pues no era tan buena idea

La Kings League, también conocida como la liga de futbito de Gerard Piqué, ha presentado un ERE para la mitad de su plantilla en España. Veremos las divisiones que montó por el mundo cómo acaban. Dicho de otra manera: aquella idea visionaria de una liga de fútbol con normas cambiantes no ha cuajado. Nacho Aranda explica un X que, en su opinión, no ha triunfado porque la gente joven es mucho más volátil de lo que Piqué, el visionario, creía, y porque el éxito dependía del hipe que insuflaban personajes que no eran deportistas, sino influencers. Además de todo esto yo añado: y los futbolistas no eran de primera.

¿Y si no vamos?

Yo estoy dispuesto a renunciar, a aceptar que nunca visitaré Ibiza y que no me importe, a cambio de que la gente allí pueda vivir dignamente y no como leemos en Motorpasión: “Ibiza desaloja a 200 personas que vivían en sus furgonetas y cierra la puerta a las campers. Eran trabajadores que no se pueden permitir un piso”. ¿Que solo los más ricos podrán entonces visitarla? Ya. ¿Y qué? Por supuesto que sería mejor organizarnos y que no todo responda a la oferta y la demanda, pero hay batallas que no se pueden plantear como un todo o nada porque, si no, no avanzamos. Me conformaría con que la gente allí viva con normalidad.

Intolerable

No salgo de las Baleares, esta vez, por desgracia: “Ingresado un hombre de 49 años tras sufrir una ‘brutal paliza’ homófoba en Formentera”. Intolerable, inaceptable, incomprensible… No sé cómo decirlo, no sé cómo expresar mi rechazo sin caer en los improperios que, como lector, no mereces ver. “La víctima intentaba tomarse una fotografía frente al cartel de la obra de teatro ‘Entrepares’, de temática LGTBI” cuando un coche “hizo un amago de atropello”. “Tras la recriminación por parte del peatón, se bajaron” “al grito de ‘y encima maricones’”. Y comenzó la paliza que debe ser motivo de condena implacable por parte de la justicia.

¿A cambio de qué?

Me gustaría ver cómo quienes justificaron la invasión rusa sobre Ucrania justifican ahora la utilización de militares de Corea del Norte a cambio de pasta, dinero, tela, guita, financiación para una dictadura durísima que tiene engañadas a millones de personas (de hecho, a un país entero). Hemos visto y leído muchísimas chorradas para enjabonar a esta Rusia que forma parte del eje del mal con Irán, EE.UU. e Israel, sin ir más lejos. Y hace tiempo que notamos un silencio chirriante porque quienes argumentaban como al Kremlin le gustaba ahora se ponen, con todo su morro, al lado de las víctimas en Gaza o Líbano.

Bien hecho

“De forma coordinada, Los Verdes, SPD y Die Linke han publicado un comunicado en el que anuncian que dejarán de publicar en la plataforma X”, leo en El Salto, y casi me dan ganas de levantarme y aplaudir. Todo lo que ayude a minimizar una red social perversa, que contiene y redifunde todo lo malo que hay en el mundo (en lo ideológico y en lo sexual, por lo menos), será bienvenido. Ojalá esta decisión coordinada sea un ejemplo y mandemos todas y todos a la mierda la red social de Elon Musk. Alternativas hay de sobra, solo necesitamos voluntad y, sobre todo, conciencia de lo que nos jugamos utilizando X.

Al menos, nos queda el humor

“Donald Trump ha comunicado que empieza a sospechar que hay gente a la que no le cae bien”, aseguran en la página web de El Karma. “Es como un pálpito que tiene, que probablemente no sea nada, sólo cosas suyas”, estiran el chicle con su humor ácido. “¿Es por algo que he dicho?”, se pregunta, según el digital satírico. “Teme estar sobrepensando mucho la cosa”, se responden. Para rematar el chiste, el presidente de EE.UU. dice que sus colaboradores “le dejan en visto” en WhatsApp. Evidentemente, todo esto es broma, pero reconozco que me ha parecido genial la falsa pieza del falso informativo, Txarriboda News.

¿Por qué?

Leo en la cuenta en X llamada Estepan Lauaxeta que “el eurodiputado de EH Bildu Pernando Barrena defiende a la Rusia de Putin en sus iniciativas y votaciones en Bruselas. Así lo denuncia el medio especializado Brussels Watch, destacando quejas sobre su actuación en su grupo parlamentario ‘The Left’”. Siguiendo el enlace, en efecto, podemos leer que hasta en su propio grupo en el Parlamento Europeo generan suspicacias sus sucesivos posicionamientos. La pregunta clave aquí es: ¿por qué? ¿No se han dado cuenta en EH Bildu de que el Kremlin actual no conserva nada de socialista y sí tiene mucho de imperialista? ¿O se han dado cuenta?

El otro pan del sándwich

Putin ha sido el que más ha favorecido a la OTAN en los últimos años, haciéndonos hablar del tema, juntando filas y reactivando la inversión militar, y Donald Trump será quien la reviente cuando ponga tropas estadounidenses en Groenlandia. ¿Dónde deja eso a partidos de izquierdas como EH Bildu, Podemos o la purísima ERC? Al mismo tiempo, Putin amenaza la integridad de Europa y el espacio OTAN por el Este, y Trump, por el Oeste. El mismo Trump que dice que “su poder solo está limitado por su propia moralidad”, según el pantallazo que Danny Redrum lleva a Bluesky. “Mi propia mente es lo único que puede detenerme”, insiste.

El colaboracionista

Aunque sea con retraso, no voy a dejar pasar esto en El Salto: “Mark Rutte apoya una mayor presencia militar de EE.UU. en Groenlandia en pleno conflicto por su soberanía. El secretario general de la OTAN asegura que Estados Unidos debe tener mayor presencia en Groenlandia de la que tiene ahora ante la amenaza de los barcos rusos y chinos. Trump dijo en marzo que Rutte sería ‘decisivo’ para la anexión”. A falta de más pruebas, el ex primer ministro holandés (por el Partido Popular de aquel país) es un colaboracionista y como tal debemos tratarle. Por lo menos, tenemos que mantener estos mínimos consensos.

Y la mano derecha

Donald Trump no necesita más pruebas, ni que señalemos a su entorno (Vance, Rubio o Leavitt) para demostrar lo que es, lo que piensa y lo que hace. Pero siempre que tengamos oportunidad debemos recordar que un tipo como Elon Musk se ha convertido en una de las personas más ricas y poderosas del planeta porque el resto lo hemos permitido: “En vez de impedir que su IA desnude a mujeres y niñas sin su consentimiento, X lo ha convertido en una funcionalidad de pago para monetizarlo. Hay que prohibir X ya”, escribe Nico Ordozgoiti en Bluesky. Y yo estoy de acuerdo.

¿Por qué (otra vez)?

Termino como he empezado, preguntándome por qué en digitales como Diario Red o Público no encontramos en la portada la revolución social en Irán y la brutal represión del régimen. ¿Por qué Gaza, sí, e Irán, no? ¿Por qué las referencias son menores o a un par de golpes de scroll, y siempre relacionadas con la intervención de Trump, como si lo hiciese en Venezuela? Me he negado a dejarme llevar por la corriente conservadora que hacía esas denuncias en redes, y lo he comprobado con mis propios ojos: es una puñetera vergüenza el sesgo de la izquierda en función de quien manda en el país, y no de las personas que sufren.

Ese es el espíritu

Llevo un tiempo fascinado por los Jajajers. Alexis Martínez y Jorge García son dos cómicos valencianos que, en su lengua, hacen contenido de calidad en Instagram. De mucha calidad. No solo por cómo está hecho sino por lo que cuentan: con la Navidad pasada y los estómagos más que llenos, recupero su reel sobre los dulces típicos valencianos que, como ellos sugieren y los pasteleros a los que entrevistan confirman, están en riesgo de desaparición. Su espíritu es mi espíritu: debemos conservar lo que tenemos, darle valor y mimarlo (como hacen ellos en sus vídeos), sin disfrazarnos de lo que no somos. Ni seremos.

Para sorpresa de nadie

Estaba claro que la inteligencia artificial generativa iba a servir para crear aún más porno. Ahora tenemos los datos: “Para qué sirve la IA de Musk: desnudos sistemáticos de mujeres, imágenes pederastas y contenido extremista. El análisis de miles de imágenes generadas por Grok, la IA de X, muestra que el 53% contenía personas con ‘vestimenta mínima’ y el 81% eran mujeres. Un 2% de las imágenes representa a personas menores de edad, incluyendo imágenes de niños y niñas de menos de cinco años. Francia y Reino Unido tomarán medidas contra la plataforma mientras la Unión Europea analiza el caso” (El Salto).

Trump, contra su propia población

Leo en El Periódico de Extremadura que “El Gobierno de Trump elimina cuatro vacunas obligatorias del calendario infantil. Las inyecciones del rotavirus, la gripe, la enfermedad meningocócica y la hepatitis A pasarán ahora a ser opcionales”. En su locura contra la humanidad, el presidente de EE.UU. ha decidido ir contra su propia población. Si pones a un antivacunas al frente de la Sanidad pasan estas cosas, claro. Lo que más gracia me hace es leer en la misma pieza que “el Departamento de Salud justifica su plan usando como referencia el sistema de Dinamarca, que cuenta con un calendario con menos vacunas”.

España no va bien

Hay indicadores muy curiosos que sirven para intuir la salud de la economía y los estados. Este es uno de ellos: “La red exterior del Estado español –embajadas, consulados y residencias oficiales– sufre un deterioro estructural que ya no es solo una cuestión de imagen o incomodidad, sino de seguridad laboral y física. Edificios sin mantenimiento, cierres forzosos por riesgo, obras sin supervisión técnica y sedes que incumplen normativas básicas mientras el Ministerio de Asuntos Exteriores mira hacia otro lado” (El Independiente). “Mantener más de 500 edificios en todo el mundo cuesta apenas 13,5 millones de euros al año”.

Es cultura

La música electrónica es cultura. Quienes llevamos años escuchándola, descubriendo músicos, leyendo publicaciones como Beatburguer, que hablan de ella como merece, lo sabemos. Ahora también lo sabrán en el estado que limita al norte con Euskadi: “El gobierno francés declara a la música electrónica patrimonio nacional”. No solo eso: “A principios del año pasado, el presidente francés Emmanuel Macron pidió que la música electrónica francesa, el French Touch, sea reconocido como patrimonio cultural de la UNESCO”, y la declaración francesa podría allanar el camino hasta ese punto.