¿Y si no vamos?

Yo estoy dispuesto a renunciar, a aceptar que nunca visitaré Ibiza y que no me importe, a cambio de que la gente allí pueda vivir dignamente y no como leemos en Motorpasión: “Ibiza desaloja a 200 personas que vivían en sus furgonetas y cierra la puerta a las campers. Eran trabajadores que no se pueden permitir un piso”. ¿Que solo los más ricos podrán entonces visitarla? Ya. ¿Y qué? Por supuesto que sería mejor organizarnos y que no todo responda a la oferta y la demanda, pero hay batallas que no se pueden plantear como un todo o nada porque, si no, no avanzamos. Me conformaría con que la gente allí viva con normalidad.

Intolerable

No salgo de las Baleares, esta vez, por desgracia: “Ingresado un hombre de 49 años tras sufrir una ‘brutal paliza’ homófoba en Formentera”. Intolerable, inaceptable, incomprensible… No sé cómo decirlo, no sé cómo expresar mi rechazo sin caer en los improperios que, como lector, no mereces ver. “La víctima intentaba tomarse una fotografía frente al cartel de la obra de teatro ‘Entrepares’, de temática LGTBI” cuando un coche “hizo un amago de atropello”. “Tras la recriminación por parte del peatón, se bajaron” “al grito de ‘y encima maricones’”. Y comenzó la paliza que debe ser motivo de condena implacable por parte de la justicia.

¿A cambio de qué?

Me gustaría ver cómo quienes justificaron la invasión rusa sobre Ucrania justifican ahora la utilización de militares de Corea del Norte a cambio de pasta, dinero, tela, guita, financiación para una dictadura durísima que tiene engañadas a millones de personas (de hecho, a un país entero). Hemos visto y leído muchísimas chorradas para enjabonar a esta Rusia que forma parte del eje del mal con Irán, EE.UU. e Israel, sin ir más lejos. Y hace tiempo que notamos un silencio chirriante porque quienes argumentaban como al Kremlin le gustaba ahora se ponen, con todo su morro, al lado de las víctimas en Gaza o Líbano.

Bien hecho

“De forma coordinada, Los Verdes, SPD y Die Linke han publicado un comunicado en el que anuncian que dejarán de publicar en la plataforma X”, leo en El Salto, y casi me dan ganas de levantarme y aplaudir. Todo lo que ayude a minimizar una red social perversa, que contiene y redifunde todo lo malo que hay en el mundo (en lo ideológico y en lo sexual, por lo menos), será bienvenido. Ojalá esta decisión coordinada sea un ejemplo y mandemos todas y todos a la mierda la red social de Elon Musk. Alternativas hay de sobra, solo necesitamos voluntad y, sobre todo, conciencia de lo que nos jugamos utilizando X.

Al menos, nos queda el humor

“Donald Trump ha comunicado que empieza a sospechar que hay gente a la que no le cae bien”, aseguran en la página web de El Karma. “Es como un pálpito que tiene, que probablemente no sea nada, sólo cosas suyas”, estiran el chicle con su humor ácido. “¿Es por algo que he dicho?”, se pregunta, según el digital satírico. “Teme estar sobrepensando mucho la cosa”, se responden. Para rematar el chiste, el presidente de EE.UU. dice que sus colaboradores “le dejan en visto” en WhatsApp. Evidentemente, todo esto es broma, pero reconozco que me ha parecido genial la falsa pieza del falso informativo, Txarriboda News.

«Por necesidad»

No soy muy optimista con mi pensión: entre los años que me pasé con una beca de investigación (con la que solo coticé parcialmente), los que me he tirado de autónomo y la realidad de los datos de la seguridad social en España, me veo con una jubilación a la americana, trabajando parcialmente hasta que no pueda más. Además de mi futuro, leo en El Blog Salmón que ese es el presente de mucha gente hoy: “Puede sonar contradictorio, pero cada vez hay más jubilados trabajando. Muchos españoles refuerzan las pensiones con la jubilación híbrida por necesidad”. Ese “por necesidad” me deja picueto.

Y llegamos a Bluesky

Una de las mejores decisiones que he tomado últimamente es la de pasar menos tiempo en X y más en Bluesky. Ya solo me queda quitarme por completo de los reels de Instagram. Leyendo bluits, precisamente (los tuits de Bluesky), llegué a este de Bulldog Punk, que recordaba una obviedad: “Ninguna red social vive de su publicidad o de la gente que paga el premium, viven de vender tus datos a otras empresas. Si algo es gratis, el producto eres tú”. Me sorprendió porque sé que Bluesky es un poco cándida pero no esperaba que tanto: precisamente hablamos de una red social gratis y sin publi. ¿De qué vive? Pues eso.

“Es una gozada”

Precisamente en Bluesky he encontrado a Elías Fraguas que, sin nostalgia, demuestra un ojo muy preciso para diferenciar entre innovación y tonteríasdescribe: “Es una gozada coger y colocar el cacharro de la música en su altavoz, y que siga sonando, y lo levantas y para, y te lo llevas a todas partes”. Se refiere a un simple MP3, que no ha sido mejorado por Spotify aunque lo hayamos generalizado. Por supuesto, tiene contras: “Conectores chungos, baterías y discos duros que petarán a lo rándom”. Él lo resume así: “Está guay comer, pero a muchos millones de humanos nos gusta también cocinar”.

Así somos en Europa

Es importante que Elon Musk lo vea, que lo sienta y que lo escuche con claridad: en Europa no toleramos sus gilipolleces. Alemania es solo la punta de lanza: “Elon Musk ha cabreado tanto a los alemanes que ha dejado la reputación de Tesla por los suelos. Es la marca peor valorada”. “Ha quedado por detrás en reputación hasta de portales de comercio electrónico chinos como Temu o Shein. Nunca una marca ha perdido tanta valoración en solo un año” (Motorpasión). Y si me dicen: “Tan tonto no será que es el más rico del mundo”. Insistiré en mi respuesta: es rico porque ya tenía dinero y porque no tiene ningún escrúpulo

¿Cuánto durará esto?

Cuenta Antonio Ortiz en X que “la escritora de novelas románticas Coral Hart utiliza inteligencia artificial para producir más de 200 libros autoeditados en un año (con múltiples pseudónimos) y ventas de unas 50.000 copias y seis cifras en ingresos”. Hart ya no escribe: pega respuestas de una inteligencia artificial. Pues vale. Hay muchos reels que te explican cómo hacer las cosas sin hacerlas, gracias a Chat GPT y similares. Lo que yo me pregunto es: ¿cuánto durará esto? ¿Qué pasará cuando todas las novelas, canciones, copies en Internet e ideas se parezcan entre sí?

Y seguirán defendiendo al Kremlin

Si las barbaridades que el Kremlin lleva ejecutando en Ucrania no te parecen suficientes, si el modo en el que Putin desestabiliza la política occidental alimentando a partidos de extrema derecha no te parece excesivo, esto, querido nostálgico de la URSS, tiene que removerte por dentro: “El ‘reinado de terror’ de la unidad rusa que reemplazó al grupo Wagner en Malí: violaciones, ejecuciones y saqueos” (Infobae). Según los refugiados que pudieron huir de las masacres, a su regreso “encontraron los cuerpos de sus seres queridos sin hígado ni riñones”. “Moscú es directamente responsable de los crímenes de guerra cometidos”.

Quienes abracen a Trump

Entre los nostálgicos de la URSS incapaces de salir de su mundo irreal y los imbéciles que abrazan el trumpismo fuera de EE.UU., terminamos 2025 rodeados de idiotas. Lo del presidente estadounidense es terrible por soberbio y, a la vez, por burdo: “Donald Trump ha aprovechado el asesinato del director de cine Rob Reiner y de su esposa, Michele Singer Reiner, para lanzar un ataque político sin fundamento apenas unas horas después de conocerse la noticia”. “Ha atribuido públicamente la muerte del cineasta a la supuesta animadversión que este despertaba por sus críticas al trumpismo” (El Independiente).

A propósito

No tengo claro que la electrificación de todos los coches sea la solución a la crisis ecológica que vivimos, no tengo claro que el paso atrás anunciado por Europa el martes sea positivo, pero sí sé que la confusión que genera tampoco ayuda a un sector automovilístico europeo dañado por el green deal, sí, pero también porque no ha pasado de las necesidades de las y los usuarios: “China está devorando nuestro mercado de coches pequeños y baratos. Europa ya no los quería fabricar, y ahora su última oportunidad es sacar un eléctrico diminuto por menos de 15.000 euros”. Esta noticia en Motorpasión es previa al anuncio. Y más esclarecedora.

¿Lo vamos a permitir?

Lo que ha pasado con la automoción es solo un ejemplo del modelo de negocio de la dictadura china: “Las empresas occidentales innovan, China perfecciona y acaba dominando mercados enteros” (Xataka). ¿Lo vamos a permitir? Puede que ya sea suficiente con lo que hemos hecho: blanquear la dictadura comunista, trasladar los centros de producción porque sus costes eran mucho menores (sabiendo por qué, por las condiciones laborales), y convertirnos en su mejor cliente mientras con sus ganancias esa misma dictadura invertía para sustituirnos. “La quiebra de iRobot y su venta a un fabricante chino es solo el último ejemplo”.

Una más

Como civilización tenemos que convencernos de que, o damos dos pasos, o nos extinguimos. El primero, acabar con los superricos (acabar, distribuyendo su riqueza, por supuesto). El segundo, abandonar el individualismo. No podemos seguir comprando mierdas a Shein o Temu como si pudiéramos permitirnos el impacto económico y medioambiental que generamos. “Greenpeace analiza la ropa de SHEIN” y “es más peligrosa y contaminante de lo que permite la UE”. En plata: “El sistema de la ultra fast fashion es un modelo fallido que genera sobreproducción y contaminación y pone en riesgo la salud”.

¿Quién genera la riqueza?

Me parece muy buena noticia esta que leo en Estrategia Empresarial: “Bizkaia destina 28,5 millones de euros en ayudas a empresas y personas emprendedoras, un 5,5% más que el año pasado”. Tenemos que proteger a quien genera la riqueza y el empleo. Es inviable, absolutamente inviable, que todo el mundo quiera ser asalariada y asalariado o funcionaria y funcionario. ¿Quién monta las empresas? ¿Nadie? ¿Nos ponemos todas y todos en manos de grandes corporaciones que tributarán donde les resulte más rentable porque nadie quiere poner un negocio? O damos valor y ayudas a quien emprende o nos vamos por el desagüe.

Ella controla

 “Yolanda Díaz diseña Sumar como una confederación de partidos aunque se asegura el control de la dirección”, titulan en EPE, y dan por cerrado, por lo tanto, el intento de la nueva lideresa de la izquierda de crear un partido político que aglutine a todas las marcas que se presentaron a las generales bajo el paraguas de Sumar. Reconozco y valoro su intento porque es lo más realista que podía hacer después de reventar Podemos desde el gobierno español. Y creo que la resistencia de quienes ven cómo se diluye el espacio a la izquierda del PSOE, en realidad, favorece que todo se licue. Eso, sí, pase lo que pase, ella lo va a controlar.

Que paguen

Si es cierto que “la industria del petróleo descubrió en 1954 que se estaba cargando la atmósfera y el clima” (Motorpasión) y “llevan 70 años intentando quitarle importancia”, es evidente que tenemos claro a quién podemos reclamar compensaciones que podemos invertir directamente al cambio de modelo productivo que afecta, directamente, a la emergencia climática que vivimos hoy. De hecho, “fue la propia industria de los combustibles fósiles la que financió algunas de las investigaciones sobre el clima más importantes del mundo ya en 1954”, así que “no se puede utilizar aquello de ‘no se podía saber’ porque sí, se sabía”.

¿Podemos permitírnoslo?

La emergencia climática no es una exageración o un mantra que algunos repetimos porque tenemos “ecoansiedad” (atención a la chorrada), es una realidad que hemos padecido con temperaturas agradables en enero y que sufriremos durante la canícula. ¿Nuestra respuesta como sociedad interconectada? Esta, según France24: “El turismo en el mundo podría crecer un 2% en 2024 y Latinoamérica se posiciona como destino”. ¿Podemos permitírnoslo? Esa es la pregunta que más veces me hago últimamente cuando leo noticias económicas. Y lo que más me preocupa es que sigamos actuando como si nada.

Un modelo insostenible

Si partimos de la idea de que nuestra civilización corre hacia su colapso, el colapso, precisamente, del modelo futbolístico actual evidentemente es una minucia. Pero también es inevitable: “Los clubes de la Serie A pierden 441 millones en 2022-2023 pese a ingresar 3.500 millones” (Palco 23). Y la liga española, que nadie se engañe, está más cerca de la italiana que de la inglesa, que es el modelo que todas las competiciones quieren seguir… y sobre el que también hay muchos engaños o autoengaños. Otra cifra sobre el Calcio: “Desde la temporada 2018-2019, acumulan pérdidas por 3.400 millones de euros”.

¿Prefieren negociarlo antes de una votación?

En España pueden cabrearse todo lo que quieran, pero las y los culpables de que los partidos nacionalistas más pragmáticos arranquen, antes de las votaciones, transferencias y avances para su reconocimiento nacional son quienes han integrado los diferentes gobiernos de España: el PSOE podía haber acogido esta semana las enmiendas del PNV y haber aprovechado su mayoría integradora, pero ha preferido “tumbar”, por ejemplo, su petición para “incluir la autodeterminación en la Constitución” (El Nacional). ¿Prefiere el PSOE que se la arranquen las y los de Esteban antes de una votación? ¿Quién promueve este mercadeo?

Los 10 años de Podemos

He esperado pacientemente al editorial en Diario Red, el digital que dirige Pablo Iglesias, para poder trasladar a esta columna su visión del décimo aniversario de Podemos. Lo he leído con mis mejores intenciones, y he acabado frustrado porque una cosa es edulcorar la historia (que lo esperaba, y otra escribir líneas como estas (hay más) sin sonrojarse (al leerlo sí da rubor): “Esto sí es una innovación que ha traído Podemos a buena parte de la izquierda española —nos atreveríamos a decir que al conjunto del sistema de partidos—, el otorgar todo el poder a las bases en las decisiones políticas más importantes”.

No, no cambió el mundo

Por mucho que se empeñe en demostrarnos que cree que todos menos él somos tontos, respeto profundamente a Pablo Iglesias porque cuando todo el mundo le decía después de aquel 15-M: “Pues si no te gusta, funda un partido”, lo hizo. Podemos agitó el tablero político, pero va a disolverse como un azucarillo y Sumar ocupará el puesto residual de Izquierda Unida. Esa es la verdad. No cambió el mundo, ni la juventud: personajes como el youtuber TheGrefg, que “compró un bloque de pisos en Andorra” y “ahora amenaza con desahuciar a una inquilina de 80 años” (Xataka), son el ejemplo de que España sigue siendo así.

Es un problema europeo

La dependencia de Europa hacia Rusia como principal proveedor, junto a las petrodictaduras de Oriente Medio, era un plan sin dudas: solo podía salir mal. Y así está saliendo. La dependencia de Europa hacia EE.UU. después de la invasión de Rusia sobre Ucrania lleva el mismo camino: solo puede salir mal. Y así va a salir a menos que “el núcleo duro” (El Independiente) decida sustituir el apoyo militar americano por apoyo militar, logístico y diplomático europeos en dosis todavía mayores. Hará falta un relato para justificarlo, y este pasa por decir la verdad: el avance de Rusia es un problema europeo que debemos resolver, y no disolver.

La revolución a ratos

Primero fue el sistema de apertura: el de los Tesla fallaba a bajas temperaturas. Ojo, no a bajas temperaturas extremas, sino a las muy bajas temperaturas habituales en amplias zonas de EE.UU., uno de sus principales mercados. Después comprobaron que el frío hace que “que se reduzca la autonomía de las baterías y se ralenticen los tiempos de carga” (Motorpasión). Y por si todo esto no fuera suficiente (si consigues abrir el coche tienes que llevarlo a cargar), “los cargadores de Tesla, que son el estándar ya para casi todos los vehículos eléctricos en EE.UU., no funcionan bien con temperaturas tan bajas, generando cierto caos”.