«Cosas» que no se investigaron…

La misma fuente, Javier de la Rosa, que sirvió para investigar a los Pujol, señaló hasta en dos ocasiones que quien guardaba en Andorra el dinero opaco de los catalanes (y la Gürtel) también lo estaba haciendo con el de Juan Carlos I, “un dato relevante que años después se acabaría confirmando”. Según El Periódico de España, “De la Rosa acusó al menos en dos ocasiones, en 2012 y 2014, al entonces Jefe del Estado de haber recibido acciones de Abengoa, de Telefónica y Ence. Estas dos últimas empresas habían sido privatizadas poco antes por el Gobierno de José María Aznar”. Pero nada de esto se investigó. ¿Por qué? ¿Por quién?

“Alsasua” no organiza nada

El mismo digital que esta semana titulaba con “la derecha” para referirse a PP y Vox, ahora lo hace de esta manera: “Alsasua organiza una jornada contra la Guardia Civil y la Policía y exige su expulsión” (Vozpópuli). Quien escribe, da luz verde y publica esta noticia en Vozpópuli sabe perfectamente que ni el ayuntamiento ni el conjunto del pueblo organizan nada de esto, porque Covite, que es quien lo ha tuiteado y ha dado pie a la noticia, por lo que parece, lo distingue perfectamente. Pero, ¿qué más da? Algunos siguen intentando enmierdarnos, que todo parezca perverso, negro y con odio aquí. Pero así solo es una parte de Euskadi.

“El sector de Borràs”

El problema de “Junts” es que nació dividido por sectores. De hecho, lo llamaron así para ver si se convencían a sí mismos antes de convencer a alguien de su unión. Pero hoy continúa el oxímoron: “El sector de Borràs se desmarca de la posición de Junts sobre los gritos en el homenaje del 17-A. Junts había compartido un tuit expresando el ‘más enérgico rechazo’ a los gritos durante el minuto de silencio” (El Nacional). “El sector” es un diputado de Junts, al parecer, próximo a Borràs, Jaume Alonso-Cuevillas, que en Twitter (¿hay acaso algún sitio mejor para exponer las contradicciones internas?) ha pretendido corregir a la cuenta oficial.

“Las madres priorizan la estabilidad”

Sigo en Twitter a C-5 desde hace varios años. No tengo ni idea de quién es, solo sé que me gusta su buen humor, especialmente por las mañanas, y que me gusta mucho más cuando se enfada: “Dicen en la tele que se tienen hijos cada vez más tarde porque ‘las madres priorizan la estabilidad’. Tócate los cojones,  ‘priorizan la estabilidad’. Que no hay quien pueda,  hijos de puta. Sin casa y llegando malamente a fin de mes ya me dirás”. El problema de la baja natalidad en Euskadi y en España es grave, pero más lo es, porque evidentemente ya es un problema estructural, que la juventud no pueda imaginar su futuro con estabilidad.

Protege tu medio rural

El dato es pésimo, pero es ilustrativo: el 6% de los pueblos de España carecen de una entidad bancaria, según The Objective. El 90% de ellos llevan en esta situación desde 2008. Es cierto que el cierre de sucursales no ha dejado a muchos más pueblos sin el servicio, pero no lo es menos que una parte de la España vaciada sigue sin ser atendida y que la situación, evidentemente, va a peor. Ahora que abrasan los incendios, en el Telediario, claman desde esos municipios sin servicios más atención al medio rural y a la progresiva despoblación. Pero los datos solo son negativos y desesperanzadores. Y también son elocuentes.

«Del PP de Feijóo»

Al final, PP y PSOE sí llegaron a un acuerdo para renovar, por fin, el CGPJ. Lo firmaron Pablo Casado y Félix Bolaños, pero ahora los de la gaviota se desentienden: “No es el del PP de Feijóo” (El Independiente), zanja Esteban González Pons. Pero en vez de cerrar el tema lo abre: ¿qué es propio, entonces, del PP de Feijóo? ¿Qué podemos esperar del gallego y sus portavoces? ¿Que no cumplan lo firmado? ¿Que se desentienden de lo negociado y pactado por su propio partido? ¿Que prefieren la inacción y la perpetuación de un CGPJ que les gusta tal y como está, en vez del avance y la modernización? Pues nada, tomamos nota.

No tocaba

Ser nacionalista en un país sin estado que lo reconozca no es fácil. A veces te sientes como un marciano en tu propia casa. Continuamente eres atacado por los nacionalistas que sí tienen un estado como España. Pero lo peor, sin duda, son los que también se autoproclaman nacionalistas pero no hacen nada por construir país. En Euskadi, por desgracia, los hemos sufrido con armas y ahora con agresividad y desprecio. Y en Catalunya los sufren con errores garrafales que no reconocen y, por extensión, no corrigen. El boicot al minuto de silencio por los atentados en Barcelona es injustificable. Y punto.

En Euskadi siguen intentándolo

El cortejo de Podemos a Bildu en España y la CAV es totalmente legítimo. Igual que lo son los guiños de las y los morados y las y los de Otegi al PSE. Otra cosa es que estratégicamente Podemos esté equivocándose al regalar tanto terreno a su principal competidor por el caladero de votos. Pero lo más significativo es que toda la operación dependa de un cambio de rumbo que ahora decidiría Eneko Andueza, al que ya hemos visto ejercer de veleta, que el objetivo sea “desalojar al PNV del poder” (Vozpópuli) aunque gane las elecciones, y que el movimiento tractor sea el rechazo visceral de Gorrotxategi y Garrido al partido nacionalista.

¿Qué resta?

Fui al colegio de los hermanos menesianos en Portugalete pero he sido muy mal católico toda mi vida. Lo único que me quedó claro de aquella educación salpicada de oraciones y fotos de atardeceres con mensajes es que la religión no quita ni resta nada. Así que cuando veo a los jugadores del Athletic en la basílica de Begoña al principio de la temporada o a cualquier alcalde o alcaldesa con un colgante de cofrade, no me molesta. Seré raro. O viejo. O las dos cosas. Y porque lo soy creo que deberíamos de naturalizar que partidos como Más Madrid, tan de izquierdas que se escoran, participen de los actos religiosos de la Paloma, por ejemplo.

Zorionak, Asier!

No veo atletismo, así que no tengo ni idea de cómo explicar la carrera que ganó Asier Martínez. Solo sé que hasta en diferido y conociendo el resultado (campeón de Europa) me pareció emocionante. Estas líneas son solo de reconocimiento al trabajo de un vasco que ha conseguido un éxito inapelable y que ha puesto su territorio, Nafarroa, en el mapa. Y al reconocimiento también de eso que nos dan deportes como el suyo: la emoción y las vibraciones ante la superación, el esfuerzo y las ganas. Todo en 13 segundos y 14 milésimas, aparentemente, y el tiempo de suspense hasta que la foto finish resolvió la duda.

Un post extraordinario

El post de Juan Ignacio Pérez, “Vidas fútiles”, es extraordinario. El exrector de la UPV/EHU recuerda que estar de acuerdo con las medidas de ahorro y cumplirlas es algo lógico y correcto, pero que el sistema perverso en el que vivimos, al mismo tiempo, nos obliga a consumir para que la rueda económica (y con ella, la de los impuestos y los servicios sociales) no se detenga. “Estamos atrapados en una noria en la que somos el ratón” es una realidad incontestable. Tanto como esta otra: “Se trata de vivir”, pero la tensión entre lo económico, lo solidario y lo que necesitamos (dejar de despilfarrar) nos impide hacerlo.

No, no es “la derecha”

Me da igual que el PP suba. Me da igual que el PSOE y Podemos se la peguen. Me da igual que Ciudadanos desaparezca. Me da igual que PNV y Bildu puedan sumar 11 escaños en el Congreso si las elecciones se celebrasen hoy, según Vozpópuli. Lo que más me preocupa de la noticia es el titular que han usado en el digital: “El efecto Feijóo y el aguante de Vox disparan a la derecha a los 188 escaños”. Vox no es “la derecha”, y naturalizar y cepillar la suma de ambas opciones beneficia especialmente a la fascistada y, a corto plazo, al PP. Quien escribe, quien valida, quien publica y quien tuitea este titular deja claro qué es.

Sí son terroristas

Del mismo modo, quien se presenta armado y organizado para atemorizar deja claro lo que es: “Simpatizantes de Trump armados se reunieron afuera de la oficina del FBI en Phoenix, Arizona, después de lo que llamaron la búsqueda ‘ilegal’ en Mar-a-Lago, residencia del exmandatario” (CNN). Son terroristas que pretenden infundir miedo con sus armas de asalto compradas legalmente junto a munición como para empezar una guerra contra cualquier muestra de inteligencia. Es evidente que EE.UU. tiene un grave problema, y nuestra dependencia hacia el gigante del Oeste hace que también lo tengamos.

Esto también es lo que parece

Podíamos esperarlo y ha sucedido: después de que en Podemos hayan señalado desde su origen a periodistas con nombres y apellidos, en redes sociales pero también en otros formatos (una práctica, por cierto, muy bien replicada por Bildu y Vox), ahora sabemos que el primer gobierno en el que están las y los de Belarra “podrá multar a periodistas por publicar secretos salvo que los jueces los protejan. La nueva ley de secretos oficiales fija sanciones de hasta tres millones de euros por difundir documentos clasificados” (El Confidencial). La puerta que se ha abierto es de esas que te llevan a un pasillo negrísimo y terrorífico.

Es excesivo

No voy a hacer leña del árbol caído esta semana: bastante tiene Borja Escalona con aguantarse a sí mismo y cargar con su propio victimismo. El youtuber ha tenido que abrir otro canal porque la plataforma le ha cerrado aquel en el que se pitorreaba de una camarera en un vídeo con el que provocaba una serie de críticas virtuales tan negativas como falsas a un local de hostelería. Todo por no pagar una empanadilla. Ahora, sin canal y con una denuncia del bar (después de que publicase otro video asegurando que “que todo estaba pactado”, según Faro de Vigo), Escalona cree que el bullying que sufre es excesivo. Y estoy de acuerdo.

Buen regreso

Va llegando el final de estas vacaciones en las que hemos mirado al mar para no hacerlo ni a las cifras del coronavirus ni a los avisos de la crisis que puede venir. Para quien se haya reincorporado hoy al trabajo o lo haga en las semanas venideras, un recordatorio: “El 49% de las horas extra no se pagan en España” (EPE). Desconozco cuál es el porcentaje real en Euskadi, pero será igualmente injusto. Este curso en el que puede que nos azote la inflación y la incertidumbre lo menos que podemos pedir es que se nos dé lo que es nuestro, porque esas horas no son solo dinero: se trata del tiempo con nuestras familias y amigos.

Así, por lo bajo

Para reclamar derechos laborales básicos es muy importante ser realista, y lo que no ayuda en nada es que salgan representantes de colectivos a quejarse después de haberse chupado un dedo y haber levantado la mano para ver por dónde sopla el aire: “La hostelería de Madrid calcula que perderá 116 millones hasta octubre por el plan energético” (The Objective). Para ahorrar energía lo que pueden hacer algunos medios es dejar de atribuir representaciones absolutas a portavoces que lanzan discursos claramente de parte. ¿116? ¿Por qué no 200? ¿O 100? ¿Qué cálculo han planteado y ejecutado para ofrecer la cifra?

Pero, ¿no vivimos de crisis en crisis?

Primero fue la megacrisis en torno a 2008 o 2009, justo cuando decidí ponerme por mi cuenta (siempre he sido muy malo con las previsiones). Cuando por fin la abandonábamos, vino la crisis de la pandemia. Cuando Europa aflojó la billetera para paliar sus efectos, ha venido la crisis por la guerra en Ucrania y la falta de recursos energéticos. Sin embargo, en la pieza en El Independiente: “Más Ferraris y menos Lamborghinis: así se mueven los coches de lujo en España”, aparecen todos los incrementos en ventas de las marcas de alta gama. ¿Los ricos no están nunca en crisis? A ver si el dinero que perdemos lo están ganando ellos…

Un verano sin pandemia

No voy a pensar en cómo nos engañan los de la clase alta con las crisis económicas y energéticas, voy a centrarme en las imágenes bonitas que me han regalado estas vacaciones, las primeras después de la pandemia. Por supuesto, exagero: soy consciente de que el coronavirus sigue con nosotros, pero también soy optimista con la evolución de las vacunas que nos lo ha sacudido de encima. “La situación económica desplaza a la covid-19 como principal problema ciudadano en las vacaciones de verano” (Público), según el CIS. En julio de 2021, el coronavirus era nuestra mayor preocupación. No sé hacia dónde, pero avanzamos.

Y pienso aprovechar el tiempo

Después de las crisis económicas, la pandemia mundial, la invasión rusa sobre Ucrania, el calentamiento global, la escasez de recursos y los incendios, lo único que nos faltaba es una anomalía terráquea: “La duración de los días de la Tierra ha aumentado y los científicos no saben por qué” (Vozpópuli). Así que, si me preguntan por ella, responderé que lo único que me preocupa es gastar ese tiempo (2,3 milisegundos) bien. Sí, lo sé, parece una tontería y una exageración de portugalujo (si tenemos la mejor fiesta del mundo y el puente más elegante, ¿qué vamos a hacer?), pero de verdad que me lo tomo como un objetivo vital.

Feliz salida

“Decenas de espías y sus familias dejarán el País Vasco tras décadas infiltrados entre ETA” (The Objective). Lo harán “después de que el Gobierno haya decidido eliminar el departamento antiETA en País Vasco”. En la pieza, sin fuentes directas, citan a “fuentes cercanas al Centro Nacional de Inteligencia” que se preguntan: “Son unos ‘borrokas’ más, allí se les ve como a iguales a todos los efectos. ¿Qué va a ser ahora de ellos?”. ¿Quiénes son? ¿Cuántos son? ¿Qué han hecho estos años en los que ETA ya no mataba? ¿Y sus entornos familiares también servían para pasar información? ¿Cuánto tardarán en hacer la serie en Amazon?

No pongamos mal el foco

Mi amatxu es pensionista y cualquier subida que le beneficie es celebrada por toda la familia. Pero antes de que las famosas marchas de pensionistas, más beligerantes en Bilbao que en ningún otro sitio, retomen su actividad, igual hay que tener en cuenta también esto: “Las pensiones subirán el triple que los salarios” (Vozpópuli). A este titular podemos sumar el que leíamos hace días sobre el incremento de los gastos salariales del funcionariado, por ejemplo, y acabamos con la sencilla conclusión que siempre acaba apareciendo: “Los trabajadores pagan la crisis”. Y las facturas. Y separamos la basura. Y ahorramos energía.

Que les sancionen

No ha empezado el mundial en Qatar, cuya celebración tiene que servir para poner de manifiesto todo lo que está mal en el fútbol y las relaciones internacionales en la actualidad, y leemos que Arabia Saudí se está preparando para albergar unos Juegos de Invierno en 2029, según Nius. De invierno, sí. Y solo como antesala de unos Juegos Olímpicos. ¿Cómo lo harán? Según el digital, con “la creación de una enorme y modernísima ciudad en pleno desierto que tendrá un complejo turístico montañoso”, en el que con cantidades enormes de energía, esa que está tan cara porque escasea, generarán nieve, hielo y frío en el desierto.

Gana Disney, como siempre

Netflix, HBO y Amazon apostaron por el streaming y revolucionaron la forma de ver la tele… Y la partida la gana al final Disney, que ha sumado “221 millones de suscriptores por los 220 de su competidor”, en este caso, Netflix. No solo eso: la plataforma pionera sigue perdiendo suscriptores y busca atajar el uso de cuentas compartidas y la de la mayor empresa mundial del entretenimiento todavía está lejos de su techo. El paso de Disney de gran productora de películas tirando a moñas pero muy bien vendidas a gigante imbatible del entretenimiento es de los que merecen ser estudiados en las escuelas de negocios.

España… Y cualquiera

Si de pronto cambia el parque móvil no tendríamos electricidad con la que recargar todos los coches eléctricos. Pero parece que el reemplazo será paulatino y lento, sobre todo si las marcas siguen apostando por eléctricos de alta gama y desprecian a quienes dedicamos los recursos justos para nuestro vehículo. Un único modelo de 20.000 € destaca sobre el resto, que escalan desde los 36.000 hasta casi el infinito (hace años que hay deportivos de alta gama eléctricos), según leemos en Xataka, donde confirman que “el mercado del coche eléctrico se está llenando de coches caros. España prefiere uno de 20.000 euros”.