Igual que Bildu, pero con las cartas sobre la mesa

La unión de izquierdas que plantea Gabriel Rufián es la misma que plantea EH Bildu, pero con las cartas sobre el tapete en vez de debajo de la mesa, para los triles. La gira veraniega de Arnaldo Otegi y compañía para reunirse con los diferentes partidos de izquierda del territorio español (colocando a Euskadi y Catalunya dentro de ese territorio, según su enfoque) buscaba, en esencia, lo mismo que ofrece el político de ERC entre aplausos: maximizar el voto en España y garantizar la cesión de protagonismo en sus “provincias”. Pero si prospera y sale bien: ¿quién negociará con Sánchez en nombre de las 14 izquierdas? ¿Rufián? ¿Otegi?

La tela y la lana

La propuesta de Gabriel Rufián (que comparte objetivos con la de EH Bildu, como ya ha quedado claro) es uniformizadora en beneficio de España. Eso, lo primero. E igual que no tiene en cuenta las particularidades nacionales (va por delante lo de “ izquierda”), tampoco tiene en cuenta otras dos cosas muy básicas: la primera, la financiación. Xavier Tomàs en Bluesky explica muy bien cómo se financian los partidos y la propuesta de ERC dificultará la viabilidad de algunos proyectos. La segunda, la ideología: no es lo mismo ser de la Chunta o de Geroa Bai que ser de Sumar o de EH Bildu. ¿Quién va a decidir qué partido único les representará?

Negar el problema

Junto a Gabriel Rufián habló Emilio Delgado en ese acto sobre la izquierda tan impactante. Ambos lo hicieron sobre los debates que esta corriente política se ha negado a sí misma. Rufián estuvo acertadísimo en su crítica a la relación entre el burka y la libertad religiosa (en la que han coincidido Patxi López y Yolanda Díaz), y Delgado estuvo atinado también hablando de seguridad. Miguel Ángel Guisado coge este tema y lo resume en Bluesky de diez: “Negar el problema hace que mucha gente de a pie piense que estás en la puta parra. Bienvenido cambiar el foco para desmontar a la derecha”.

La maldad

Mientras la izquierda española (incluidos los partidos EH Bildu y ERC, por voluntad propia) se reparte los papeles de galgos y podencos, la derecha mundial continúa creciendo en maldad: EE.UU. ha deportado a una madre con un bebé de dos meses de vida llamado Juan Nicolás, que se ha hecho conocido porque fue encerrado en un ICE sin asistencia médica pese a haber estado ingresado por bronquitis. Según el relato de Univisión, “el menor estuvo inconsciente horas antes”. “No le han querido dar medicamento”, denunció la madre, ya en la frontera, expulsada, donde no tiene ni “un techo donde dormir con sus hijos”.

Así gana la derecha

La izquierda española (sigo incluyendo por sus propios movimientos a ERC y EH Bildu) piensa en ahogarse a sí misma como solución, en vez de atajar uno de sus grandes problemas: ha potenciado las herramientas digitales que luego han beneficiado a la extrema derecha. Eso es innegable. Antes lo intuíamos, pero ahora Ekaterina Zhuravskaya lo ha publicado en Nature y lo ha confirmado: en X, en la terrible pestaña “para ti”, solo aparecen contenidos de derechas. Si ya eres republicano, te llevan al extremo. Si no lo eres, te llevan a la derecha y a esos marcos y argumentos que han sobrerrepresentado a los ultras.

Nazis, no

En EE.UU., una veintena de nazis se han visto acorralados por miles de personas que se manifestaban contra ellos. La concentración de los “supremacistas” (que no nos lo cuelen como eufemismo, por favor) tuvo así una respuesta proporcionada: a los nazis hay que aplastarlos. Además, lo primero que se vio fue lo que ya sabíamos: que son unos cobardes, ya que varios cientos fueron convocados pero casi ninguno decidió concentrarse en cuanto se supo que los habitantes de Whasington les iban a dejar bien claro que allí, como aquí, no los quieren.

Un arsenal por 2.000 euros

Solo 1.800 son eran necesarios para hacer realidad una masacre. Con ese dinero los yihadistas de Barcelona pudieron comprar el material químico que, sin embargo, su falta de pericia hizo que les explotara a ellos hace ahora un año, según El Español. Con ese dinero y tutoriales de Internet con los que aprender a hacer las mezclas que resultarían en bombas parece que hacer el mal es cada vez más fácil y más barato. ¿Han probado a buscar en Google pistolas de segunda mano? No se imaginen webs estadounidenses o árabes: en Milanuncios la oferta es abrumadora.

Cospedal, ¿a Bruselas?

Eso es lo que sugieren en El Semanal Digital: que María Dolores de Cospedal estaría replanteándose su retirada de la política, posición que hemos leído desde las primarias del PP a hoy. En la cabecera que les cito leemos que la que sumó sus fuerzas a las de Casado para superar a Sáez de Santamaría podría estar meditando una estancia en Bruselas como eurodiputada después de que, siempre según esta web, ella misma podrá elegir su destino en el PP de Casado que es evidente que le debe un favor. Mi humilde recomendación es que la exministra se dé prisa en elegir.

“Fachada”

En el Reino Unido nadie duda de que la familia real, entre otras cosas, está para hablar de ella y sacarla en los diarios sensacionalistas. En España, ya lo sabemos todos, la tradición es otra y beneficia, cómo siempre, a los Borbón. Así que hablaremos de lo que publican en la prensa portuguesa y alemana: que Felipe VI y Letizia Ortiz estarían al borde del divorcio y que todo es pura fachada y, si me lo permiten, puro business. Porque también sugieren que ese divorcio tendrá lugar solo cuando Leonor, la heredera, ya haya cumplido los dieciocho años para no poner nada en riesgo.

¡Claro que Williams es vasco!

Me ha gustado el enfoque de About Basque Country sobre el vídeo que anda circulando por Twitter y Facebook protagonizado por Iñaki Williams. En él, el delantero del Athletic dice lo evidente, como sugieren en este post: que él es vasco. Vasco y negro. Por supuesto, y que su presencia en San Mamés y Lezama es una oportunidad para abrir ciertas mentes obtusas. A estas alturas yo creo que sorprende más fuera que en el propio Bilbao su presencia en nuestro Athletic, y que son otros los que consideran que la filosofía del club es excluyente: Williams demuestra que, de hecho, es integradora.

Qué

Las cuestiones de Dick Durbin a Mark Zuckerberg son, como muchos han apuntado, la esencia del problema: el senador demócrata preguntó al fundador de Facebook si diría ante la comisión de investigación, el público y las cámaras en qué hotel se ha hospedado y con qué amigos ha chateado esta semana. Zuckerberg respondió que “no” sabedor de lo que venía: ese es el problema, Facebook ha dado información sobre nosotros sin preguntar ni acatar la respuesta.

Quién

¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Básicamente por la falta de control. Cuando Zuckerberg y otros crean Facebook en 2004 lo hacen sin modelo de negocio. Empiezan a vender anuncios a marcas en su web para estudiantes de Harvard y, mientras crecen y saltan a otras universidades, descubren la segmentación que les ofrecen los propios usuarios. Nadie les controla y comienzan a vender esos datos a marcas y aplicaciones, sin ocuparse de qué hacen ellas con nuestra información.

Cuándo

Zuckerberg ha reconocido que Facebook ha cometido errores abriendo las puertas de su gran base de datos a otras aplicaciones sin hacer seguimiento de lo que éstas hacían con nuestra información. En esencia, se trata de control. O de descontrol. En la empresa no tuvieron ese control porque el descontrol les hacía muy ricos. Pero la responsabilidad creo que recae también en lo público: los legisladores tenían que haber puesto en aprietos a Zuckerberg mucho antes.

Dónde

Ahora aplaudimos a Dick Durbin y sus colegas que, en general y según cuentan las crónicas, estuvieron acertados contra Zuckerberg. Un punto a favor para las comisiones de investigación del senado estadounidense que hacen sufrir al asistente, todo lo contrario a lo que vemos en las del Congreso o Senado españoles, o la Comunidad de Madrid, recientemente. Pero la loa tiene que ir acompañada de crítica: Facebook se ha beneficiado de un sistema neoliberal que es el que tiene que estar en entredicho.

Cómo

En Xataka han hecho la crónica más completa de la comparecencia de Zuckerberg, destacando frases y, sobre todo, silencios que mostraban dudas o la elusión de una respuesta que todos intuimos pero el fundador de Facebook no puede verbalizar: información que “en general” no se comparte con terceros, información que “debería” eliminarse cuando nos damos de baja de Facebook o información que no se vende… Pero que no desmiente ni confirma que se “alquile”.