Un muy pobre Valencia nos sacó los colores ayer en San Mamés, ganándonos con un solitario gol y dejándonos con un palmo de narices.

Sadiq nos apuntilla (Foto: Óscar González)
Nos podíamos encaramar al puesto de Conference League, pero el Athletic no está para nada. No ha estado en toda la temporada y no iba a ser menos ayer, aunque llegase un Valencia súper necesitado y sin nada de fútbol en sus botas. Tanto da quién venga, porque si ellos no tienen fútbol, nosotros tenemos todavía menos. Vamos a La Catedral, soñando que pueden ganar, que se habían quitado un peso de encima con los puntos de Gasteiz, y eso iba a ayudar. ¡Qué va!
El primer tiempo empezó con algo de ritmo y con intentos varios, tiros o tiritos, que no hicieron daño. Ellos en una de sus pocas apariciones con la puerta de Simón, consiguieron un penalti, claro, por manos de Rego, que Hugo Duro se encargó de tirar al travesaño. Parecía que teníamos suerte. Pero en el 35 se lesionó Nico. Muscular, parece que no tiene que ver con el pubis. Hasta ese momento, lo había intentado como siempre, pero sin ninguna fortuna. Se fue él y entró su hermano que había iniciado el partido desde el banquillo. Un Iñaki, otra vez inoperante. En el segundo tiempo, Gorosabel le dejó con un pase, tener un mano a mano con Dimitrevski, pero volvió a tirar al muñeco. Desesperante. Sus compañeros tampoco hicieron nada. Vamos, que el mal, es un mal coral. Son pocos los que se libran. Yo que soy ingenua de naturaleza, teniendo en cuenta que Iñaki no fue titular, pensé que hubiera estado genial que en lugar de Iñaki hubiese salido Serrano, pero… En realidad el milagro fue que Iñaki, fuese suplente. Dos milagros en el mismo partido, imposible.
Laporte que sí fue titular, debido a que tenía tarjeta y a qué el árbitro era un auténtico peligro con silbato, Ernesto le sustituyó en el descanso, por Vivian. El bueno de Dani lleva una temporada, entre mala y horrorosa. En el gol sale retratado, de una manera clarísima, no yendo a despejar el balón, esperando a que le llegase, y dejándose comer la tostada por Sadiq, que no desaprovechó el regalo. Horroroso. ¿Cómo se puede quedar así todo un internacional? Gol de un equipo, que se había limitado a intentar no cometer errores, y a ver si caía alguna. Y esa fue. Suficiente. No necesitaron más. A partir de ahí, había tiempo para arreglarlo, incluso para poder ganar, pero para eso hay que empezar empatando. Hubo un par de remates de cabeza, uno precioso de Unai Gómez, a pase de Iñaki, pero mejor fue la parada del portero. También le paró otra a Guru, pero era mucho más sencilla. Y nada más. Otra vez nos quedamos con cara de tontos.
Se le echó de menos a Galaxy, y a sus 60 minutos de creación con más criterio, que el resto de compañeros. Pero, al ser padre, se quedó fuera de la convocatoria. A Sancet también se le echó de menos, a pesar de que jugó pero… No se dejó ver en ataque, y sí en un error, que como el otro día en Gasteiz, casi nos cuesta un gol. Gorosabel volvió a ser de lo mejor, Navarro, titular ayer, lo intentó, pero sin fortuna; igual que lo intentó en lo que estuvo en el campo, Berenguer. Yeray estuvo bien. Jaure se sigue dejando hasta la última gota de sudor, pero quizá por acumulación de minutos y partidos, se le ve más fallón. Eso sí, cortó a ultima hora un balón de ellos casi siendo el último hombre. Vamos, que se mata a trabajar. Rego también, aunque a veces parece que le cuesta arrancar, no sé…Por cierto, otra vez corners un montón, pero… Para nada. Y con todo o más bien, con nada, una nueva derrota. Un amigo me ha dicho que él no ve el problema por cuestión de nombres, pero yo no he sido capaz de no decirlos. Eso sí, le doy la razón, en que el problema es que los contrarios le han cogido la matricula a nuestro equipo, y lo anulan con relativa facilidad, sin que Ernesto haya sido capaz de encontrar soluciones. De hecho, llevamos ya, 17 derrotas en Liga. 9 de ellas en nuestro estadio, lo que es una salvajada. Todo se ha juntado, las lesiones, la falta de algunas piezas, durante periodos largos, Beñat Prados, sigue sin estar, las bajas formas de jugadores importantes, los errores de bulto, que nos han lastrado mucho. Demasiadas cosas negativas. Como volvió a decir ayer Ernesto, con poco nos castigan, y nosotros necesitamos muchísimo para producir algo. Conjunción problemática, que nos lleva a donde estamos. Unos fletes en defensa y almas de la caridad en ataque. Eso sí, como está temporada está siendo un desastre para muchos equipos, los que luchan por Europa, por la Conference, solo han empatado. Así que, seguimos teniendo posibilidades. ¡Qué aburrimiento! Y lo que es peor… ¡que ganas de que acabe de una vez esta temporada! El miércoles, vamos a casa de otro cadaver futbolístico, como es el Espanyol, que lleva 18 partidos seguidos sin ganar, 18. Y que casualidad, el anterior que ganó fue contra nosotros en San Mamés. Solo de pensarlo, que diría Forges, se me abren las carnes. Están en problemas, claro, y tienen que ganar como sea. Pero nosotros también, así que no dudo que los nuestros van a salir a por ello a tope, intentarlo lo intentarán… Lo sé. Así que… ¡a por los periquitos! Y…
¡Aúpa Athletic!
P.D.: lo mejor de ayer el homenaje inicial a Ernesto por sus 500 partidos entrenado a su equipo, conseguidos en Gasteiz. Se merece eso y más pero… ya se sabe que cuando hay homenajes… nos suele salir el tiro por la culata y ayer, tal cual. Pero lo que queda es que Ernesto es leyenda del Athletic. Mila esker, Valverde.



