Un punto contra la Real y gracias

No me voy a alargar mucho en el comentario, porque poco se puede salvar del punto conseguido ayer en La Catedral contra los txuriurdin, sino son Unai Simón, Ruiz de Galarreta y la garra e insistencia del equipo. Nada más.

El mejor Simón (Foto: Miguel Acera )

El primer tiempo fue un desastre, un cúmulo de despropósitos continuos, que no hacían más que dejar en evidencia a un equipo incapaz, que no sabe qué hacer, además de correr, intentarlo y volver a intentarlo. La Real, por su parte, enseñaba nuestras miserias a nivel defensivo y entraba por todos los sitios, con una facilidad pasmosa. Las ocasiones de ellos se sucedían, iniciándose la primera en el minuto 5, con paradón de Unai, pero quedando el balón suelto hacia portería, con Oyarzabal peligrosamente cerca. Areso obró el milagro de evitar el gol. Otras paradas de Unai se fueron sucediendo, una a Pablo Marín ya mencionada, otra a Jon Martín, y la que más me cabreó, un cabezazo de Guedes, al que en una falta, dejaron totalmente solo, para que rematase a placer de cabeza. Pero sacó Unai una mano prodigiosa. Es como si el equipo tuviese desconexiones, se olvidase de dónde está y qué tiene que hacer. Es increíble que le dejasen entrar y rematar así de solo, mientras todos miraban. Pero con el siguiente córner, y tiro del mismo jugador portugués, ya no pudo el bueno de Unai (ya había hecho demasiados milagros). Gol, más que merecido, mientras nosotros de cara a su puerta, ni nos acercábamos. Sí, a los últimos tres cuartos, pero ahí tomábamos la peor decisión posible para perder el balón. O pase erróneo, a pesar de estar el compañero a un metro, o pase largo horroroso, o centro supuestamente al área, que se perdía o largo, o mansamente en las manos de Remiro. Portero al que no se probó en el primer tiempo. Podían haber sacado un cono en su lugar, nadie se hubiese dado cuenta. La incapacidad de las bandas era manifiesta. El pequeño de los Williams volvió a jugar, y no le salió nada de nada. Da bastante pena ver cómo una y otra vez le quitan el balón. Él lo intenta y lo intenta, pero es como darse con la pared de la realidad. Está lesionado y no puede. Es incapaz de irse de nadie. Lo cual es desesperante, porque a pesar de eso, el equipo no hace más que buscarle. No hay otra opción. Es como si las ideas hubiesen desaparecido y como si solo Nico les pudiese salvar con alguna jugada de calidad de las suyas,… pero que no se produce. Y perdemos el balón una y otra vez. Ayer Berenguer en la otra banda tampoco aportó, aparte de su trabajo infinito, también defensivo, y las ganas. Pero nada más. Y el centro del campo formado por Rego y Jaure, no fue capaz de crear juego.

El sacrificado fue Alejandro que dejó su puesto en el minuto 45 a Galarreta. Otro de los importantes, cuya dirección del juego se notó. Es el jugador que mejor hace esa labor. Es una faena que solo aguante 60 minutos si sale de inicio. Ayer hizo buen segundo tiempo. Por su parte, Simón siguió haciendo paradas o salvando alguna jugada de esas lamentables que tanto nos gustan, como un despiste enorme de Paredes, que lo acabó con una cesión horrorosa a Simón, que despejó como pudo, dándole al delantero. Para habernos matado. Menos mal, que en el otro bando también tuvieron un torpe, en este caso Brais Mendes, que le soltó un manotazo a Paredes, tras empujón de Aitor. A Aitor le sacaron amarilla y a Brais, roja. Gracias, chaval. Eso fue en el minuto 82. Y el Athletic se lanzó a la carga con todo, con ya en el verde Navarro, Iñaki e Izeta, que habían sustituido a Unai Gómez, a Nico y a Alex. El asedio era grande, pero fue Íñigo,el que se sacó de la chistera una maravilla de gol.

Grande Íñigo (Foto: Miguel Acera )

Cogió el balón casi en banda y se internó en el área, creo que se sorprendió hasta a sí mismo, porque siguió esquivando rivales, y vio que podía aprovechar el hueco y chutar. Dicho y hecho, puso el balón lejos de Remiro. Golazo en el 88, que se celebró con enorme rabia. Me alegro muchísimo por Íñigo, porque este año ha tenido un poco de mala suerte con los tiros de lejos, que muchos de ellos se le han ido por muy poco. Así celebró su primer gol de la temporada. Siguieron intentándolo, pero demostrando de nuevo, que les falta muchísimo. La Real pudo sentenciar, anteriormente con una de Oyarzabal, pero tras recorte soberbio que dejó tumbado a Paredes, chutó fuera. Gracias Mikel. Y a Óscarsson, le sacó otra mano Unai, también soberbia. Y así, sin merecerlo, ya que por méritos los vecinos se debían haber llevado el partido, acabó este derbi, que volvió a demostrar una gran cantidad de miserias por parte rojiblanca, de incapacidades, de falta de ideas, de pobreza de juego,… Eso sí, le sobran agallas, trabajo, pundonor, esfuerzo,… Por poner otros nombres propios, decir que que Guruzeta jugase los 90 minutos es un auténtico misterio. Me pareció alucinante que no lo sustituyera Ernesto. Izeta, tuvo 20 minutos solo, pero se fabricó él mismo una ocasión, que cruzó en exceso. Pide más minutos a gritos.

Para acabar decir, que por supuesto, agradezco infinito el punto, porque una derrota hubiese sido un auténtico y absoluto desastre, sobre todo psicológicamente, para un equipo que parece que está bajo mínimos. Así que aplaudimos el punto hasta con las orejas. Y ahora a afrontar el siguiente partido en San Mamés contra el Levante, como una nueva final. Y ya van… Pero antes de eso, tenemos este miércoles otra vez la Copa, contra el Valencia y allí. A ver,… qué equipo comparece. Sea el que sea, y sea como sea… ¡A por el Valencia! Y …

¡Aúpa Athletic!

Nuevo desastre del Athletic en Sevilla

Nueva derrota en Liga y cada vez los puestos de descenso más cercanos. El tan ansiado punto de inflexión no es que no llegue, es que cada vez que nos topamos con la Liga, el nuevo revés nos da en la cara, con toda rudeza. Ayer no fue distinto. Nueva derrota frente a un equipo que llevaba 8 partidos seguidos sin ganar, más nervioso que un flan, pero que con aprovechar nuestros regalos le fue suficiente.

Izeta destacado (Foto: EFE)

En el primer tiempo no estuvo mal el Athletic, aunque se veía que estaban los dos equipos muy agobiados, ninguno quería perder, pero ninguno era capaz de tomar el control, por lo que el partido fue un correcalles. La principal novedad en nuestra alineación fue la presencia de Izeta, que, para que nos vamos a engañar, ¡ya era hora! No creo que sean las ganas que tenía de verlo, pero me gustó, y fue participe de la mayor parte del peligro que se creó. No entiendo cómo no ha jugado más antes. Bueno, sí lo entiendo, las jerarquías para Ernesto son inamovibles. Gorka esté como esté va a jugarlo todo, como así ha sido hasta ahora. Ayer imposible, por recibir una tarjeta roja en el partido anterior. Así las cosas, Urko aprovechó la ocasión. Para empezar le hicieron un penalti absurdo pero claro, un codazo en la cara cuando estaba en el área. No lo quisieron ver, porque el del VAR, salvo que fuese ciego, lo tuvo que ver. También le hizo un pase muy bueno a Álex, pero éste chutó elevado. Participó en la jugada en la que el portero falló, incordió y el balón lo envío fuera por poco Ruiz de Galarreta, a pesar de estar a puerta vacía. Así mismo, participó en el gol, ya que fue el que chutó a puerta, tras desmarque en el área, cuyo rechace del portero empujó a la red Robert Navarro. 0 a 1. No dio tiempo a disfrutar la alegría ni 30 segundos, ya que Sancet, perdió el balón en zona peligrosa, propiciando la llegada de ellos al área y su gol. Defensivamente este año somos una banda. Es un horror. Urko al final del primer tiempo, en un córner, se tiró para dar un balón con el pecho, pero el remate lo detuvo el portero. El jugador tenía un papelón, demostrar lo que no le han dejado, ya que solo había jugado 66 minutos en Liga, pero no lo hizo nada mal. La pregunta es si volverá a jugar. En el segundo tiempo fue sustituido, tras el segundo gol de ellos. Gol que vino de una nueva jugada absurda, en este caso de Yuri , que cometió un penalti increíble. ¡Pero que demonios les pasa a nuestros jugadores! Esto ya pasa de castaño oscuro. Saltó con los brazos totalmente estirados, impactando otra vez con la mano en el balón. ¡Para matarlo! Y así 2 a 1.

Valverde reaccionó rápido y retiró del campo a Urko, para mí incomprensible, y visto lo que se jugó después, no creo que me falte razón. Debutó en Liga Asier Hierro, pero no tuvo prácticamente participación. No le llegó nada aprovechable. Saltó también al verde Nico Williams, pero su incapacidad cada vez es más manifiesta. Lo intenta, pero perdió el balón en todas las jugadas en las que participó. Al igual que Sancet, que participó hasta el minuto 76, y cuyo nivel fue también, muy deficiente. Es difícil que estos jugadores no jueguen, por jerarquía, y porque si no juegan parece que se tira la Champions, o el partido que sea,… cuando en realidad, la situación es casi al revés. Juegan aunque no lo merezcan (por no estar bien). Me encantaría que no fuese así, pero… Este año todo es complicado, sanciones, lesiones graves, lesiones repetitivas, jugadores que están muy mal, errores infantiles, tarjetas absurdas, arbitrajes dudosos,… Nada ayuda. Y ayer fue otra más, de muchas. El resto de los minutos fueron otro correcalles, que no se pudo aprovechar por propia incapacidad, ya que el Sevilla sin grandes alardes fue capaz de aguantar, dándonos un nuevo varapalo. Hay que ganar en Liga, como sea, y debe ser el próximo partido, que por fin es en casa. Porque esa es otra,…¡Vaya calendario! Hecho por mentes pensantes, que parece que más que cerebro tienen un culo en su lugar.

Ademas de Izeta, destacar a Álex, que fue el que más lo intentó, y a Unai Simón, que sigue demostrando, su calidad. Tuvo un montón de salidas. Supongo que como la defensa está al garete, él debe estar más atento a los despistes y lo estuvo.

Y el miércoles a jugarnos otra ”final”, pero ésta de la Champions , que evidentemente está despistando, pero es lo que toca, aunque no creo que vayan con mucha moral. Eso sí, en este tipo de partidos no suele ser muy necesaria la motivación, porque viene de fábrica. Y puestos a pedir algo, pediría que la jueguen los jugadores que mejor estén. No los nombres, estoy harta de ellos. Eso sí, salga quien salga, a animarlos a tope. La labor que tienen va a ser muy complicada porque el Sporting de Portugal quiere los 3 puntos ya que tienen posibilidades de entrar entre los 8 primeros. Este fin de semana han ganado su partido de Liga y vendrán, tanto o más motivados, que los nuestros. Sea como sea… ¡A por los portugueses! Y…

¡Aúpa Athletic!

Batacazo en la Supercopa

Que el Barcelona iba a ganar era lo más previsible, antes del partido de esta competición, que la tenemos que disputar en un país infame, con una política horrorosa, que se pasa los derechos humanos por el forro. Era lo previsible, pero el tortazo que nos dieron en la cara con la mano abierta, no. Eso no era previsible e hizo mucho daño.

¿El mejor, Álex? Sí. (Foto: Athletic Club)

4 a 0 en el primer tiempo, y 5 a 0 en el total del encuentro. Un horror difícil de digerir, pero como no hay más remedio, habrá que hacerlo.

Valverde salió con todo a por el partido. Nico Williams y Guruzeta suplentes, por unas molestias y por decisión técnica, pero como no están bien en toda la temporada, considero que Ernesto salió con todo. O quizá no, porque Iñaki y Sancet fueron titulares, y siendo otros de los que no están bien, siguieron en la misma línea, más desaparecidos que otra cosa. Sancet tuvo dos ocasiones claras, a sendos pases de Álex, en el primer y el segundo tiempo, pero malogró los dos. Ni siquiera sabemos si Joan García (su portero) es bueno o no, ya que una fue al palo y otra desviada. Robert Navarro sí que fue titular y se dejó ver más que sus compañeros, tampoco era difícil. De todas formas, tras los primeros 10 minutos iniciales de partido, de dominio rojiblanco, se pasó a un monólogo blaugrana. Dos paradas de Simón, y en el minuto 21, tras una falta inexistente pitada en contra, el Barça metió el primero, tras un churro de remate de Fermín que le llegó a Ferrán, casi solo, que en semifallo, pegó, imposible para Unai. Y de ahí en adelante, 16 minutos de llorar, con un Athletic noqueado, deambulando por el césped, que permitió que el Barcelona metiese otros 3 goles más. Para el 38 el estropicio estaba hecho, y nuestros corazoncitos rojiblancos, un poco partidos, por no decir destrozados. La imagen lamentable, por recibir 4 goles en 16 minutos. Meneo impresionante. Sonrojo. Se pudo maquillar en el 41, pero como ya he dicho, Sancet tiró al palo.

El segundo tiempo, se cernía en el horizonte como una tortura, y en el 51, Rafinha, lo certificó , marcando su segundo gol. Solo quedaba llorar y rezar. Valverde hizo rápido los 5 cambios. Ruiz de Galarreta, Unai Gómez y Guru, de tacada, Lekue y Selton, en otras dos ventanas prácticamente seguidas. Algunos dijeron que el Barça bajó el pistón. No lo tengo muy claro. Si hubiesen podido nos hubiesen metido 14. Pero no pudieron. Seguramente porque no lo necesitaron pero… Nosotros por nuestra parte tuvimos otras 4 muy claras, pero siguiendo la costumbre de toda la temporada, todas se fueron al limbo. Y así, es complicado. Areso y Adama estuvieron mal. Superados. Salieron en varias de las fotos de los goles. Vivian y Paredes, tampoco mucho mejor. Jaure se volvió a comer los 90 minutos. Solo pensar que se pueda lesionar, es que nos da el tembleque.

Y la pregunta que nos hacemos todos es:

«¿Qué le pasa a este equipo, y a estos jugadores?»

Y será la misma pregunta que se hacen ellos, y también el cuerpo técnico. El que encuentre la respuesta que la comparta rápido para ver si se puede solucionar.

Y ahora a pensar que el palo anímico no les afecte, porque ya sería lo que nos faltaba para completar el desastre. A levantarse, a entrenar más fuerte, a dejarse el alma,… porque el siguiente partido es la semana que viene y es la Copa. Por la vergüenza de sorteo, teledirigido, nos ha tocado la Cultural Leonesa, que me merece todo el respeto del mundo y tal como estamos y el espectáculo de ayer, me da bastante miedo. Dicho esto, ¡a por ellos! Y…

¡Aúpa Athletic!

Reacción tardía del Athletic contra Osasuna

El Athletic comenzó el año muy parecido a como lo acabó, regalando los 35 primeros minutos al contrario, lo que le permitieron a Osasuna ponerse por delante en el marcador, en su campo.

Unai Simón decisivo (Foto: Athletic Club)

Salió al césped con una intensidad inferior a la del equipo contrario, lo que le hacía perder todas las disputas, por alto y por bajo. Y digo disputas por decir algo, porque bastantes veces ni llegaban, por ir tarde, y sorprendentemente, remisos a entrar al choque. Para mí, una sorpresa, porque tan poca intensidad no había visto nunca en nuestros jugadores. En estos minutos Unai sacó dos balones muy complicados, uno con la mano y otro con la rodilla, y detuvo el cabezazo de Torró, que fue centrado y fácil. Por cierto, el cabezazo llegó de un corner, en el que los rojiblancos dejaron a un jugador de 1,90 m de altura, totalmente solo en el centro del área. De no creer. En el minuto 34 Rubén García se inventó un trallazo de saque de falta lejana, que hizo algún extraño, y cayó a plomo, pasando por encima de Unai. Un golazo. El mismo jugador dijo que el balón no estaba muy hinchado y que entonces hacen más extraños de lo normal. El 1 a 0 espoleó a los de Valverde y hubo dos oportunidades seguidas en los últimos minutos, que Gorka no acertó.

El segundo tiempo, comenzó similar, pero para darle más empuje en el 60, Ernesto quitó a Iñaki y Oihan, que siguen sin estar, restan más que suman, y a Ruiz de Galarreta. La salida de Robert Navarro, Álex Berenguer y Rego se notó para bien. Encima Osasuna empezaba a dar síntomas de cansancio. Yo me echaba las manos a la cabeza pensando como era posible que Guruzeta siguiese en el campo, por su escasa aportación. Y me encanta, que me dejen mal. Robert le hizo un pase entrelíneas que le dejó solo, buen control, mejor definición y empate a 1. Era el minuto 71 y había tiempo para dar la vuelta al marcador. Nico, del que no he hablado, seguía en el campo intentándolo, pero no consiguiendo nada. Fue sustituido en el 90 por Nico Serrano, el cual sí que consiguió dejar atrás a los defensores, llegar a línea de fondo y hacer un pase atrás a Navarro, que chutó para que Herrera le sacase el tiro. El rechace tampoco pudo transformarlo Rego, porque su buen disparo lo rechazó un defensa. Una pena, pero tampoco creo que el equipo hubiese merecido la victoria. Reparto de puntos, que deja un sabor un poco amargo, por pensar que más que ganar uno, se han perdido dos. Repito una pena.

Considero que se les está dando mucha ventaja a los rivales saliendo al campo con unos cuantos jugadores que no están a su nivel. Ya los he mencionado. Navarro y Álex, están infinitamente mejor que los titulares. Serrano sale 4 minutos y, aunque parece imposible por lo escaso del tiempo, aportó más que Nico. Izeta, si jugase… Podría… De hecho, lo poco que ha jugado se ha dejado ver. Ernesto debería olvidarse de los nombres y dar más minutos a algunos. Los nombres no juegan. Y no pasa nada porque alguna vez dichos nombres sean suplentes y salgan de refresco, por ejemplo 4 minutos como ayer Serrano (perdonad está maldad).

Por último, Munuera Montero, el árbitro, total protagonista del partido, por unas cuantas jugadas, que casualidad, solo «casualidad», fueron todas en contra del Athletic. Y empezó muy rápido. Ya en el minuto 9 sacó tarjeta a Paredes, en una falta, que era absolutamente normal. Falta que venía precedida de una mano de un defensor de Osasuna cerca de su área, que incluso los comentaristas de la televisión la destacaron. Aitor jugó todo el partido mediatizado por dicha tarjeta. Mientras Javi Galán se hinchaba a faltas a Iñaki, sin tarjetas, y alguna no pitada. Los comentaristas hablaban de la intensidad de Galán… En fin. Misma intensidad que Catena en la última jugada del primer tiempo, que con la rodilla derriba a Ruiz de Galarreta que iba en contraataque. No pitó ni falta, en una jugada que es de tarjeta clara. Soy repetitiva pero es que los comentaristas también lo dijeron. En el 53 otra tarjeta a Adama, que es increíble, porque no es ni falta. La primera tarjeta para ellos en el minuto 67. Y bueno, ya el cómo pita el final del partido, segundos antes de acabar el tiempo de prolongación, con el balón en pies de Navarro, totalmente solo, y con Herrera sin estar en la portería, en medio campo y escorado, porque era el que había sacado una falta a favor de su equipo… eso ya de nota. Pues nada oye. No pasa nada. Todo esto debería provocar que el Athletic enviase una queja al Comité con un vídeo en el que se vean todas las jugadas que comento. Aunque no sirva de nada, por lo menos, que conste la queja y el hartazgo.

Y así acaba la primera vuelta de la Liga, con 24 puntos, 12 menos que el año pasado. Una barbaridad, pero jugando como lo hacemos es comprensible. Mucho tiene que cambiar la cosa para que podamos ir a Europa. Habría que hacer una segunda vuelta de escándalo. Jugadores para ello tenemos, por lo menos los nombres, pero hay que recuperarlos. A los lesionados, al sancionado, y a los que juegan pero no rinden. Y si no rinden, dando minutos al resto. Se puede. Es muy difícil pero se puede.

Por último, recordar que el siguiente partido, es el de la Supercopa, y «la mierda» de tener que ir a jugarla a Arabia Saudí, porque aunque no le guste a Valverde, o por lo menos, aunque Ernesto quiera ser políticamente correcto, es una «mierda» que haya que jugarla allí. Y es una vergüenza, como está planteada, para que el Real Madrid y el Barcelona se repartan una pasta gansa, y el resto vaya de comparsa, a cobrar unas migajas, incluso aunque ganen la competición. Encima a un país donde se pasan derechos humanos por el forro. Una mierda. Gracias Iñaki, por llamarla por su nombre. Y…

¡Aúpa Athletic!

P.D.: Por cierto, en este nuevo año, dejadme deciros otra vez que mil gracias por estar ahí, seguir leyendo mis comentarios y también aportando vosotros a los mismos. Este blog no sería nada sin vuestra participación. Mila esker, de nuevo. Que vuestros deseos se cumplan, y que si no se cumplen, por lo menos, que sea un año muy bueno.

Urte berri on! Y…

¡Aúpa Athletic!

El Espanyol amarga las vacaciones al Athletic

Un muy buen Espanyol nos amarga el final del año en La Catedral, llevándose los 3 puntos con un 1 a 2 en el marcador.

El que más lo intentó (Foto: Pankra Nieto)

Eso supone que el equipo, esta temporada, de los partidos jugados en San Mamés, ha perdido 4, empatado 1 y ganado 5. Mientras la temporada pasada, solo perdimos en 2. La diferencia es como del agua al vino. El equipo es casi el mismo, pero los jugadores no (por como están), y los resultados tampoco. Si te metes en las redes sociales, muchos piden la cabeza de Ernesto, lo cual me parece muy difícil de entender, porque la inmediatez en el futbol debería estar separada de un equipo como el nuestro. No es posible olvidar todo lo logrado por el equipo con este entrenador, todo lo que nos ha dado. Y si hay cosas que podría cambiar, que las habrá, hay otras que en mi caso me llevan más a cargar las tintas en los jugadores, que son los que están en el campo y los que meten los goles o no, como es el caso, ya que no, no meten goles ni al arcoiris; o que fallan, por hache o por be, y regalan goles. Y si a eso le añades, que ha pasado de ser uno de los equipos más sólidos del campeonato, a otro que demuestra una endeblez preocupante, ya tienes el conjunto perfecto para que las cosas no funcionen. Y todo eso es producido por los jugadores. En el caso de la defensa, tenemos todos los problemas: de lesiones, de sanciones, y de más lesiones,… que hacen que haya atrás muchos más problemas de los habituales. Ayer los defensas fueron Gorosabel, Lekue, Paredes y Adama. Todos sabemos que Lekue no es defensa central, y se notó, en algunas jugadas. Y sobre la delantera, sí hay oportunidades, pero no metes gol, lo que focaliza el problema en los jugadores que están en el campo. Lo que sí achaco a Ernesto es que saque a jugadores que casi no están. Supongo que lo hace porque para que los Williams cojan en algún momento la forma, deben hacerlo con minutos en el campo, pero es francamente desesperante. Y si les sacas al principio, pero ves que no carburan, tampoco pasa nada porque los quites. En el caso de Nico, fue sustituido en el 57, pero Iñaki se mantuvo en el campo, hasta el 79, pasando desapercibido, que es lo peor que puedes decir de un jugador de arriba. Berenguer al menos se dejó el alma hasta el último suspiro, buscando todos los balones, por ambas bandas y de delantero centro. Intentando crear, y a pesar de ser uno de los mejores ayer, también su balón parado fue muy mejorable, y algunos pases igual. Pero siguió buscando el balón. De hecho, fue el que marcó en el primer tiempo, y también remató otras que paró Dimitrovic, la del primer tiempo paradón y la del final, parada normal. Guru no jugó de titular y fue el que sustituyó a Nico, pero es evidente que Gorka no está fino, y si curiosamente el otro día Valverde dijo que quería ver más a Izeta, porque los dos últimos partidos que ha jugado, ha tenido participación y ha demostrado cosas… ¿No era buen momento ayer darle todos esos minutos que le dio a Guru? Gorka no aportó salvo un cabezazo que se fue por poco en los últimos minutos. Esto sí le achaco a Ernesto. Pero si hubiese hecho lo que comento de no sacar de titulares a los hermanos, o no sacar a Guruzeta, seguro que las críticas hubiesen sido duras. Muchas veces se pide que jueguen nombres, suponiendo que van a dar lo que sabemos que pueden dar. Pero… buf… Toda esta temporada esos nombres no están dando casi nada. Oihan ayer empezó a parecerse al que es. Consiguió hacer esos cambios de dirección y esas conducciones que son su santo y seña, pero le sigue faltando. Y claro, si estos 4 jugadores que fueron determinantes la temporada pasada están como están, es muy difícil que el equipo funcione como queremos.

A pesar de todo esto que digo, en el primer tiempo el equipo tuvo las suficientes oportunidades como para irse al descanso, con ventaja en el marcador. Pero ni Gorosabel, ni Álex, ni Ruiz de Galarreta acertaron. Bueno las dos primeras las sacó in extremis Dimitrovic. A pesar de ello, nos adelantamos en el marcador, pero un error de conceder una falta quizá innecesaria, por estar el jugador contrario en la banda y de espaldas, les llevó a un golazo justo antes de acabar el primer tiempo. Mazazo, que no vino solo, ya que otro error, en este caso grave de Adama, permitió al extremo, sin oposición, hacer un pase al área, que los centrales no pudieron sacar, y Pere Milla, empujó a la red. El batacazo, le sentó fatal al equipo, y si a eso le juntamos el buen hacer de los rivales, los rojiblancos empezaron a vagar por el campo, dejándose el alma en el intentó, pero sin saber qué hacer y cómo. Fueron un montón de minutos de impotencia, salieron junto a Gorka, ya mencionado, Rego, Unai Gómez y Areso (en el 76) y Robert Navarro en el 79. Robert fue de lo más destacado, lo intentó un montón y fue de los que más peligro creó. Unai, haciendo gala de su polivalencia jugó de lateral izquierdo, y a punto estuvo de empatar el partido en el descuento, pues se sumó al área y le cayó un balón, que se le fue arriba. Una pena. Areso también se dejó ver. Pero el Espanyol supo defenderse muy bien, no solo defendiendo, sino también atacando y pensando que también podía haber metido otro gol más. Por cierto, aprovecho para destacar también a Unai Simón, que tuvo cuatro situaciones que resolvió muy bien. Una mano impresionante, una salida, que molestó lo suficiente al delantero y una doble parada tras cesión horrorosa de Lekue. Buen trabajo. En los goles imposible hacer nada.

Todo lo comentado hace que en esta derrota también le dé mucho mérito al juego del equipo contrario, que me ha parecido uno de los mejores equipos que han pasado por aquí. Muy buen equipo, que al ganarnos ha encadenado la quinta victoria consecutiva. Ahí es nada. No ha sido mal partido nuestro, pero los errores en ambas áreas hacen que sea muy difícil sacar algo positivo.

Y así, con esta tristeza se van de mini vacaciones, para tras seis días volver a entrenar, para enfrentarse al maratón que nos llega en este enero, que se puede convertir en una cuesta complicada. Pero, estos jugadores saben jugar, saben defender, y saben meter goles, y cuando vuelvan del descanso, lo van a volver a hacer bien. Esto vamos a pedir al Olentzero y seguro que nos lo concede. También vamos a pedirle salud, puesto que los jugadores la necesitan, y el equipo también. Estamos un poco pedigüeños, pero… en ti confiamos, Olentzero.

Y a todos vosotros que me seguís, os deseo lo mejor para estas Navidades y para el año nuevo, y que todos o muchos de vuestros deseos se conviertan en realidad. Así que… Eguberri on eta urte berri on! Eta… noski, betilez…

¡Aúpa Athletic!