El PP, un partido residual

El PP va a ser un partido residual en Catalunya, en la CAV y en Nafarroa. Y puede que incluso solo sea el comienzo de un desplome autonómico de importantes dimensiones. La debacle, que es real, parece menor porque, como sucede en el Parlamento, una aritmética endiablada les permite ser llave con un número de escaños que, en otro escenario, les situaría como partido irrelevante. Tal es el descenso y la percepción de derrota en el PP que en Catalunya nadie quiere sustituir a Albiol no solo por la pesada mochila que se encontrará, sino por lo que está por venir.

Se lo buscan

¿Cómo llega al PP a la irrelevancia en estos territorios? Buscándoselo: el partido que fundó un ministro franquista y que se revuelve cada vez que alguien intenta mover la tumba del dictador es, para colmo de esta España ultraconservadora, la opción moderada en la derecha. Tan “moderada” que más de una veintena de alcaldes “populares” se han negado a cumplir la ley y retirar del callejero de sus municipios a Primo de Rivera. No estamos ya hablando de las simpatías de sus abuelos, sino de una ley en vigor y de una resistencia contemporánea a que avance la democracia plena.

Fachas de allá

Otro que, con suerte, acabará con su partido, será Donald Trump. En El Confidencial lo cuentan muy bien pero son ya varios los medios que informan de la paliza que se está pegando el presidente de EE.UU. para salvar al partido republicano en las próximas legislativas. Los sondeos indican que los demócratas sacarán la suficiente ventaja para invertir la actual mayoría conservadora (en el sistema estadounidense la cámara se renueva por partes). Para evitarlo, Trump está gastándose una millonada, según los analistas, en eventos relevantes… Y en su propia popularidad.

Tomen nota

A la extrema derecha solo se le derrota de una manera: enfrentándose a ella y señalándola. Flaco favor hacen los que aquí llaman “constitucionalistas” a los nazis que se han manifestado varias veces ya en Catalunya. Y menos favor hacen en Brasil las estrellas del fútbol que están lavando la cara con su apoyo a Bolsonaro. Apunten: Ronaldinho, Rivaldo, Cafú o Neymar (de un modo más velado) según La Voz Libre. De los grandes, solo Juninho Pernambucano (aquel media punta que jugaba en Lyon y lanzaba las faltas como un francotirador) le ha hecho frente recordando la dictadura.

El peligro de la hiperconectividad

El cierre de Google+ ha dejado al descubierto un fallo en la seguridad de la red social de Google. Una red social que pese a los intentos del gigante tecnológico (incluidas obligaciones ilógicas para gestores de identidades digitales) estaba abocada al fracaso y ha terminado fracasando estrepitosamente. A su vez el agujero de seguridad para los usuarios deja al descubierto los riesgos de la hiperconectividad: que tengamos todos nuestros aparatos y espacios en Internet relacionados, y que unos y otros se crucen hasta como modo de acceso no es una comodidad: es un peligro real.

Rajoy no renuncia a lo que le corresponde

Y no me parece mal. De hecho, no me parece mejor expresidente ni el que renuncia a lo que le corresponde ni el que no lo hace. Es una decisión personal de alguien que se ha ganado el derecho a tener una oficina y un par de trabajadores para gestionar su participación en la vida política y social, y aportar su conocimiento. Lo que me parece mal es el modelo de negocio de los Aznar-Botella o de Felipe González, pero si Rajoy ha decidido mantener secretaria, chófer y escolta, además de un despacho, está generando tres puestos de trabajo y yo no voy a contribuir a ningún descrédito.

Las empresas que “molan”

Google es una marca que mola: hacen un montón de cosas y las hacen bien, además, son muy hábiles generando un modelo de negocio en el que la mayoría de los usuarios no se ven ni como clientes ni como objeto de la venta. Pero es una marca capaz de generar millones anuales de beneficio amparándose, por ejemplo, en los vacíos legales: junto a Uber y por medio de una empresa participada van a instalar puntos de alquiler de patinetes eléctricos cuyo uso es tan reciente que no ha sido regulado. Si eso ocasiona incomodidades o accidentes ya se dirimirá la responsabilidad.

Sí, pero…

Me parece bien que nos cobren las bolsas de plástico como medida para que dejemos de consumirlas porque son contaminantes. Todo lo que sirva para que cojamos el hábito de tener bolsas de otros materiales que reutilicemos es un paso adelante. Pero dejo como recado a las autoridades competentes este falso diálogo en Twitter: “La bebida, en plástico. El embutido, en plástico. La carne y el pescado, en bandejas de plástico. ¿Va a querer una bolsa? No, que hay que cuidar el planeta”. Ojalá sigamos dando todos pasos… Pero ojalá no los paguemos dos veces los mismos de siempre.

La monstruosa Premier

Kepa Arrizabalaga ha costado 80 millones con menos de 60 partidos en primera. Esa cifra y en esas condiciones solo la podía pagar un club inglés. Nada menos que el Chelsea, pero no se crean que es una excepción: el Bournemouth ha pagado 30’5 millones al Levante por Jefferson Lerma, que costó 800.000 euros. En Magnet explican cómo es posible que hasta los clubes más humildes de la Premier puedan hacer estos desembolsos y generar semejante inflación: una venta de derechos televisivos en paquete y un reparto más equitativo que, ¡oh, sorpresa!, beneficia a todos los clubes.

Tengo “tsundoku”

No es una enfermedad extraña contagiosa, ni una golosina nueva, ni el nombre de un pasatiempo rediseñado. Se trata del síndrome definido por los japoneses que estoy seguro que también le afecta a usted: el de comprar libros por encima de nuestra capacidad lectora. ¡Qué maravilloso es el tsundoku! Esa sensación de seleccionar qué novela te llevas a casa, de salir con una bolsa de la librería, de saber que estás invirtiendo tu dinero en el placer de leer… Aunque no tengas tiempo y por eso se te acumulen los libros pendientes en la mesilla, la estantería y casi cualquier rincón de la casa.

Un campechano en la cama

Me sorprende que nadie haya alzado la voz ante la evidencia de que Sofía de Grecia ha sido una mujer utilizada para perpetuar el modelo de negocio de la monarquía española, y para aparentar una unidad familiar ficticia mientras el macho alfa sacaba negocios y metía lo que podía. En las grabaciones a Corinna zu Sayn-Wittgenstein también hay espacio para la lujuria de Juan Carlos I, que habría admitido a “su amiga especial” la existencia de una pareja anterior: Sol Bacharach, viuda de Manuel Broseta, asesinado por ETA en 1992, a la que llegó a recibir en Zarzuela junto a Sofía mientras mantenían esta supuesta relación.

Intocable, de momento

De momento nada de lo que conocemos gracias a El Español, principalmente, que tiene en su poder la mayor parte de las grabaciones y que está ofreciéndolas por capítulos para que podamos darnos cuenta de las dimensiones de los actos de Juan Carlos I, va a tener consecuencias políticas. Tampoco asoma ninguna consecuencia judicial salvo la idea de que la propia Corinna sería la imputada para repetir ante el juez todo lo que dijo al comisario Villarejo. Así, Casa Real y Policía Nacional de momento se libran de comparecencias y vistas pese a la gravedad de lo que hemos leído.

Crítica digital vs. Acción real

Me ha sorprendido leer algunos comentario en Menéame a la noticia de que el autónomo que más tiempo lleva trabajando para Glovo también ha denunciado a la marca. En esta página de noticias todos son bastante críticos con el modelo de negocio de esta empresa de reparto, pero asoma sin poder evitarlo que no son pocos los que lo contratan echando la culpa al modo de vida actual, que nos agota y nos hace pedirlo todo a domicilio. Justo la excusa de Glovo para su explotación. Algunos “meneadores” incluso cifran las propinas justas, de 3 a 5 euros, para contratar y desagraviarse al mismo tiempo.

Google también hace limpieza

Después de la limpieza que ha hecho Twitter nos enteramos, precisamente en esta red social y gracias a un imprescindible de la misma, Urtzi Jauregibeitia, de que Google también ha hecho su propio cribado: por primera vez desde su creación desciende el número de productos (aplicaciones, películas, discos, libros o juegos) que ofrece Google para los usuarios de Android. Un descenso que ya tocaba en un mercado que ya no está maduro porque ha pasado a la fase de saturado. Buscar una aplicación ya no es intuitivo: necesitas leer en los blogs especializados cuál no es basura.

Fotos que pasan

Hoy se termina un Mundial que nos ha dejado un fútbol estupendo y a las estrellas (Messi, Ronaldo, Neymar), en el camino. Serán muchas las recopilaciones de goles, momentos y fotos que veamos los próximos días de un torneo excelente en lo deportivo. Una de las imágenes será, sin duda, alguna de las que capturó Yuri Cortez en la semifinal de Inglaterra contra Croacia cuando Mandzukic marcó y, al celebrarlo, el equipo se le echó encima. Yo solo pensaba: “¡Ojalá pueda coger la cámara con la lente corta!” mientras lo veía en directo, y según leo en Photolari, lo logró. ¡Vaya que sí!

¿Necesitamos una pandemia?

La ausencia de epidemias gracias a las vacunas nos ha llevado no ya a relajarnos, sino a idiotizarnos. Tanto es así que el gobierno británico ha tenido que poner en marcha una campaña de concienciación sobre la gravedad de no vacunar a los niños después de encontrarse con un brote de sarampión: de mil niños enfermos morirán uno o dos. ¿Los de quién? En esto no tiene que caber la duda: no hay moda, ni libro, ni corriente en Internet que justifique el riesgo.

Sí necesitamos más información

España está jodida. La recuperación económica de la mayoría se basa en el abaratamiento de la mano de obra mientras que la minoría de los poderes económicos y políticos no ha dejado de vivir bien. Ante esta realidad, nada más adecuado que una gran pantalla nacional. Y si el enemigo es ese español (según su visión) al que no le va tan mal, mejor. Y todo vale, como la mentira de que los vascos (incluidos los clubes de fútbol) pagamos menos impuestos. Así indignan y entretienen a los que pierden.

Fomentar la especulación

Me sorprendo cuando alguien intenta venderme una bondad que solo es posible gracias a Internet. Ya he oído muchas tonterías “de base tecnológica” en nombre de “lo colaborativo”. Sinceramente, no encuentro diferencia entre la inversión en Bitcoin y la especulación: hacer dinero rápido con recursos que no sabes de dónde salen ni a quién pertenecen, y haciendo un ejercicio de ceguera ante la evidencia de que es el refugio de fortunas manchadas de sangre y droga.

Neymar, tres millones al mes

Termino ya (o eso espero) con estos dos minutos del odio que he empezado con la ignorancia, he continuado con la mentira interesada y la especulación, y completo con la desvergüenza. Me gusta mucho el fútbol y soy capaz hasta explicar algunos de sus excesos. Pero otros sigo sin entenderlos, como los tres millones de euros al mes que gana Neymar. Con ese dineral, según El Periódico, pudo pagar un superfiestón en París por su 26 cumpleaños en el que compañeros, jefes y varios aprovechados tuvieron la oportunidad de hacerle la pelota.

Tenía que pasar

En esta vorágine de consumismo y de noticias que deberían de indignarnos pero nos anestesian, entiendo que los adultos vayan incorporando el hábito de los videojuegos. Soy de los que piensa que no tienen nada de malo, al contrario (en su justa medida, claro). Además, el acceso se ha simplificado y en el móvil podemos jugar casi a lo que queramos. Ese “casi” Google ahora lo quiere salvar con una nueva consola, una especie de “smart” consola conectada a una oferta infinita. Bienvenida.

¿Quince años?

Según Vozpópuli eso es lo que habría trasladado Oriol Junqueras a los suyos, los de ERC, el partido con más opciones hoy para ganar las elecciones en Catalunya el 21-D. Y ojo, que lo que importa de la noticia son sus derivadas, no el propio hecho en sí. Si Junqueras o Rovira alcanzan la presidencia con ese mensaje se abren a pactos con partidos españoles como Podemos o PSC y a una gobernabilidad y unos objetivos que se han negado a sí mismos durante años.

Todo a la derecha

Imagino a Pablo Casado en unos años como un político quemado por Rajoy (que continúa de presidente del gobierno español y el PP) después de decir una barbaridad tras otra, apartado en la alcaldía de León o Valladolid y con un bonito sobresueldo de senador autonómico. Por el camino parece que acumulará una experiencia previa en política municipal: “Rajoy y Cifuentes pactan que Pablo Casado sea el candidato al Ayuntamiento de Madrid”, según El Confidencial Digital.

Van allanando el camino

Si algo caracteriza a Pablo Casado es su capacidad para decir una tontería tras otra sin perder su entrenada sonrisa y por ser un político que se sitúa entre la derecha y la pared. El PP que viene parece más reaccionario que el que ya conocemos, incluso. Y ponen empeño en lograrlo: para aprender a comunicar cuentan con aulas de formación propias con Cake Minuesa como invitado. Ese periodista que se dedica a hacer el ridículo intentando confirmar postulados de partida de la derecha rancia.

Sí, la cárcel es dura

En esta actualidad político-carcelaria española tan casposa, tiene que salir Torbe, el productor de cine porno “acusado de trata y blanqueo” (La Voz Libre) a explicar lo obvio: que en la cárcel se pasa mal. Ignacio Allende (su nombre real) ha hecho un videoblog en el que desmitifica eso de la cárcel cinco estrellas que espera a políticos catalanes y que habitan los del PP. Incluso Granados, con el que ha compartido pasillos, lo pasa mal, según Torbe. Las rutinas y el miedo constante marcan la estancia.

¿Y si no las publican?

Facebook y Google son las principales plataformas de venta de publicidad en Internet, pero a diferencia de este periódico, por ejemplo, no generan ningún contenido. Todo el espacio se lo llenamos los demás. Y ahora, diez años después de su eclosión, empiezan a preocuparse por la veracidad de esos contenidos porque, al final, afectan al valor de sus marcas, y anuncian que marcarán el nivel de credibilidad de las noticias. ¿No sería más fácil que retiraran las falsas? ¿O el tráfico les importa más que la verdad?