¿Y qué?

No es cierto lo que tuitea Gabriel Rufián: en este periódico y en muchos otros hemos hablado de la manifestación en Altsasu. Y lo que es innegable es que es un éxito que 5.000 personas hayan visitado un portaaviones en Getxo. ¿Y qué? Puedo entender el rechazo al barco de guerra, pero cómo nos molan las pelis de explosiones, y cómo vemos Juego de Tronos que va, básicamente, de militares. A los que no puedo entender es a quienes, para exhibir su nacionalismo vasco o catalán, criminalizan a quien no se sienta así. Y al revés. Como detector de acomplejados e ignorantes, el portaaviones de Getxo ha funcionado muy bien.

Fake-news a la vasca

Gabriel Rufián estaba de gira por Euskadi como una estrella del rock, sacándose fotos con los fans y participando en ruedas de prensa de los teloneros, en plan favor. Me refiero a Bildu, por supuesto. Porque en la web de ERC no hay ni rastro del acuerdo que, según anuncian los portavoces de la izquierda abertzale, les llevará a formar grupo con ERC para ser influyentes en Madrid. ¿Puede ser influyente una minoría en un grupo dominado por otros? ¿De verdad ERC va a compartir todos sus privilegios (empezando por el tiempo en el estrado) con Bildu? ¿Por qué ERC omite activamente estas noticias si son tan relevantes?

Y a la americana

Hace unas semanas tuve la suerte de compartir mesa y mantel con un profesional de la política estadounidense, uno de verdad. Y me decía sobre Bannon que estábamos sobrevalorándolo en Europa, que no era mucho más que un intoxicador y un freak. En el mismo sentido va este tuit de Álvaro Imbernón: “No entiendo el afán por publicitar a Bannon como un gran gurú tras el auge de la extrema derecha en Europa. El ascenso ha ocurrido sin él. Gran parte de lo que la prensa le atribuye roza lo conspiranoico. Lo que sí sabemos es de su pericia para propagar noticias falsas en EE.UU.”.

Sí lo es

De lo que no queda duda es de que Bannon es un tipo de extrema derecha y, como tal, peligroso e indeseable. Pero en España no necesitan importarlos porque tienen de sobra, si no, lean este terrorífico primer párrafo que hemos encontrado en El Independiente: “El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea, se ha comprometido a impulsar cuando gobiernen una Ley de protección a la maternidad para que las mujeres embarazadas cuenten con ‘todos los recursos del Estado’ para seguir adelante con el embarazo porque consideran que ‘el aborto no es un derecho’”.

Si lo escribo, me echan

He borrado el titular que había puesto para este párrafo porque reconozco que era demasiado explícito mostrando lo que pienso sobre Villarejo después de leer cómo extiende la sombra de la duda de los atentados del 11-M en Madrid. ¿Cuánto más van a tener que sufrir las familias de las víctimas que ven cómo las muertes y heridas de sus seres queridos son solo “un tema” más para los más despreciables? Por supuesto, la noticia la hemos encontrado en El Español, de Pedro J. Ramírez, que ya usó El Mundo para extender hasta el ridículo las teorías de la conspiración y ETA, que dictara José María Aznar.

Sin pena ni gloria

Ante situaciones desesperadas, medidas desesperadas. Dicho esto, solo añadiré que a Aitor Elizegi los socios le eligieron para que tomara decisiones y lo está haciendo. E incluyo una petición: que no nos tomen por tontos, especialmente, quienes ya lo hicieron cuando Fernando Llorente se marchó, esto es, su entorno y los medios que le aplauden. Ojalá juegue y marque muchos goles, pero que no espere el calor de este aficionado. Llorente abandonará el fútbol pronto, sin pena (con una gran carrera y mucho dinero ganado) pero también sin gloria. ¿En qué estadio derramarán lágrimas por su adiós?

El dinero iraní

En El País han informado de cómo Vox financió la campaña de las europeas de 2014 (las anteriores elecciones al parlamento de todos en Bruselas) con dinero de una parte de la oposición iraní que se basa en dos pilares: una estructura religiosa fuerte y una organización interna militar, por lo que hemos leído en diversos blogs y noticias estos días. La respuesta del partido de ultraderecha ha consistido en reconocerlo y aclarar que nada es ilegal. Pero nadie está hablando de legalidad, sino de ética y morro. La primera les falta para coger cualquier dinero y el segundo les sobra para acusar, además, a Podemos de hacerlo.

Colaboracionismo es esto

Sinceramente, no me lo esperaba: pensaba que Rosa Díez, en sus habituales diatribas tuiteras, cargaría contra Vox por su falta de pureza, que es lo que siempre le sobra a la líder de UPyD (y a todos los de UPyD, en general), según ella misma. Pero, no: la ex consejera vasca del PSE ha colaborado activamente en el blanqueo de Vox con tuits en los que deja claro que el partido de Abascal no ha colaborado en ningún asesinato, como sí han hecho “los socios parlamentarios de Sánchez”, según ella. Primero, miente. Segundo: se es antifascista o no se es, en todo momento y lugar. Y Díez no lo es.

Casado y las dos Españas

Empiezo a pensar que Casado no ha entendido bien lo de “las dos Españas”. Para el líder del PP, hay dos Españas claramente: una, la “gorda”, la “tocha”, por la que hay que pelear, la que tiene que liderar junto a Ciudadanos y Vox. Y otra, la suma de unas comunidades que le importan entre poco y nada. Si hay que someter a los andaluces a la dictadura de lo rancio, se les somete; si hay que mentir sobre los vascos de la CAV y los vascos de Nafarroa, se miente; y si hay que llamar ignorantes a los asturianos, se les llama. ¿Así va a sumar? En su mente seguro que todo tiene sentido.

Los grandes bancos españoles

Sí, ya sé que el BBVA es vasco. Y que dure muchos años la parte que no se ha ido a Madrid a facturar y tributar. Pero vayamos al grano: el recorrido de Francisco González, resumido como lo ha hecho Casimiro García-Abadillo en El Independiente antes de asestar el último golpe, el del espionaje controlado por el banquero, es aterrador. Lo último, como cuenta el director de este digital, es contratar a Villarejo entre 2004 y 2017. Según el medio, solo en los últimos cinco años de esa relación, BBVA abonó más de 5 millones de euros a las empresas del ex policía que pinchó 4.000 teléfonos para la entidad.

¿Todo se nos olvida?

El Consejo de Europa recordaba en Twitter que se cumplían cien años del fin de la I Guerra Mundial y aprovechaba para lanzar el mensaje de que la paz es un bien precioso que no debemos dar por sentado. No falta razón a lo más parecido que tenemos a un gobierno europeo: desde 1945 (final de la II Guerra Mundial) hasta hoy nos ha dado tiempo a olvidar en Europa (Irlanda del Norte, aparte) lo que supone una violencia tan brutal, y por eso crece la extrema derecha y el populismo ha encontrado una forma de propagación tan sencilla. Espero que no estemos condenados a repetirnos.

¿Creemos a Villarejo?

No veo por qué no tenemos que creer ahora a Villarejo cuando sus cintas grabadas han supuesto la dimisión de políticos y han agitado los cimientos de la monarquía española sin que nadie negara la veracidad de las informaciones sobre el modo en que Juan Carlos I hace negocios. Hoy, el espía más famoso de España, proveedor de PP y PSOE, dice que fue el encargado de comprar una vivienda para Felipe González con el dinero de los fondos reservados. Pero en la exclusiva de Vozpópuli hay más, como los supuestos pagos a socialistas relevantes con estos mismos fondos.

Se atenta contra la inteligencia

A Pablo Casado le pareció un buen momento la presentación de Alejandro Fernández como nuevo presidente del PP catalán para tomarnos, una vez más, por tontos: “Ya no se mata por la independencia, pero se atenta contra el pluralismo”. Cualquiera con dos ojos y una memoria mínima sabe que la época de los asesinatos en nombre de un pueblo (gigantesco error que cometieron y justificaron algunos para su pesar) no tiene nada que ver con la actual, y que el movimiento pacífico en Catalunya es absolutamente ejemplar. Por eso el nacionalismo español hace el ridículo cada vez que señala lo contrario.

Xenófobos, fuera

Hay que ser muy simio para lanzar insultos racistas en un campo de fútbol. Ni siquiera el razonamiento ese de que “la masa” es estúpida lo justifica: quien grita y desprecia a un jugador por el color de su piel, ¿de verdad no se muere de vergüenza? Me cuesta entender esa falta de humanidad, me cuesta entender tan poco entendimiento. Estoy de acuerdo, en fin, con Balotelli que, harto de los insultos racistas en un terreno de juego, ha publicado en su Instagram: “Sois la parte enferma de este mundo”. El italiano de origen ghanés va más allá y desea a los xenófobos una muerte en soledad.

Ya vuelve la burbuja

El precio de la vivienda en Madrid y Barcelona ya ha alcanzado, especialmente en los sitios mejor valorados, los máximos históricos del boom inmobiliario. El alquiler ocasional, el habitual, las inversiones de fondos, de quienes tenían “cash” durante la crisis… Lo que quieran, pero si la crisis ha servido para algo es para reagrupar la propiedad de pisos y casas mientras aconsejaban al resto de la ciudadanía: “Mejor, espera”. ¿A qué? A que, al final, con el mismo precio desorbitado le compres la casa a quien concentra la propiedad. Esa sí fue una estafa real durante la crisis.

¿Ahora sí mola Villarejo?

José Manuel Villarejo es un personaje despreciable, por mucho poder que haya acumulado sirviéndose de las necesidades y las miserias de PSOE y PP. Lo es siempre, no solo cuando las filtraciones de las grabaciones perjudican al Rey y al PP o cuando hacen que los cimientos ya maltratados del PSOE vuelvan a tambalearse. Lo de señalarle como parte del problema o de la solución en función de a quién fastidie es tan pueril, me temo, como habitual, pese a la crítica directa de algunos tuiteros. El problema es que hay un Villarejo al que recurrir y una sed de sangre que saciar.

¿Quién le hace el juego a la extrema derecha?

Siempre que tengo la suerte de dirigirme a alumnos de periodismo les pido que dejen de hacer caso a eso de “el periodista de raza”. Pero sí hay señales de periodismo bien hecho que hay que valorar: Dani Álvarez resolvió en un tuit que Vox ha pedido una sala de 150 personas en el Euskalduna para que quepan todos los que espera reunir en su único acto en la CAV. Sin embargo, algunos periódico como El Mundo prefieren hacer el juego a la ultraderecha, que ha informado de que va a este palacio “para ganar aforo” de un modo capcioso, sin citar la expectativa real.

Más buen periodismo

Donald Trump está basando la campaña de las legislativas en EE.UU. en la supuesta amenaza que supone la caravana de inmigrantes que está atrapada en la frontera sur mexicana. Como si esos grupos de personas que lo dejan todo atrás y cargan con sus hijos e hijas huyendo de la miseria y la violencia fueran todos delincuentes. Y como si EE.UU., igual que la mayoría de países desarrollados, no necesitara la inmigración para equilibrar su pirámide poblacional. Lo más importante es que estamos hablando de sufrimiento humano que podemos ver gracias a periodistas como Ane Irazabal o Asier Vera, entre otros

Pero, ¿no lo declaraban?

Conozco el sector tecnológico de primera mano y no tengo bitcoins. Básicamente porque todo lo que sé de este negocio me genera recelos o me parece poco ético. Por ejemplo, el gasto energético que se necesita para generarlo (con una computación muy exigente que requiere de muchos equipos conectados y funcionando), que sea el refugio de blanqueadores de dinero o que incluso los inversores de andar por casa no declaren sus ingresos, ganancias o (sobre todo) pérdidas, mientras los demás tenemos que apoquinar cada vez que sacamos dinero de un fondo.

La colonización idiomática

¿Nos gustaría que en la universidad vasca el idioma vehicular fuera el inglés? ¿Por qué no? Básicamente porque detrás de esa idea integradora, aparentemente progresista y beneficiosa para nuestros hijos e hijas, lo que encontramos es un riesgo real de empobrecimiento de nuestra propia cultura e infrautilización de la lengua que hablamos. En la versión en castellano de la BBC podemos leer un reportaje sobre cómo en Holanda voces dentro de la propia universidad (lingüistas e incluso rectores) alertan de la pérdida de identidad en el nombre de la globalización.

Inaceptable

La Fiscalía hizo pública ayer, en pleno puente, su petición de penas para los procesados tras el procés: “25 años de prisión para Junqueras y entre 16 y 17 para el resto de presos”. Así titulaba El Nacional porque el planteamiento era toda la noticia. La mala noticia. Unas condenas a todas luces excesivas para un delito que no existe, ya que la independencia no pasó de un gesto (ni siquiera dejó de ondear la bandera española). Una petición indignante e inaceptable para unos políticos que se limitaron a hacer su trabajo articulando la voluntad de sus votantes.

No nos conformemos con lo menos malo

Y en medio de toda la mala leche que generó la noticia, el Gobierno por medio de la Abogacía del Estado quiso desmarcarse pidiendo la mitad de pena que la Fiscalía. Es evidente que Pedro Sánchez buscaba así ganarse a los partidos catalanes en la votación del presupuesto, pero lo que no entienden en España es que un solo día de cárcel para Junqueras y el resto de presos preventivos ya es injusto. Enrocada en una justicia vengativa y en una idea de la unidad de España absolutamente imperial y desfasada, a la política española le falta no solo empatía, le falta realidad.

¿En qué manos estamos?

Y mientras los políticos catalanes y sus familias encajan una petición de penas brutal e inconcebible en democracia, en el PP se limitan a pasar cierto sofoco porque ahora sabemos que Villarejo, el policía y espía para todos, recibió un encargo directo de Cospedal para realizar un informe de su compañero de partido, Javier Arenas. Esos son los que han gobernado España y dan lecciones de ética, civismo y democracia. Esos son los que piden mano dura contra los políticos catalanes. Esos son los que fabrican independentistas incluso fuera de Euskadi o Catalunya.

España y su bandera

Y mientras la democracia global es atacada desde la justicia española por un sentido del honor equivocado e inasumible, la ciudadanía con cierta actividad en Internet se dedica a debatir si el chiste de Dani Mateo, que se limpia la nariz con la bandera española, se puede o no se puede hacer. Como nacionalista que soy, me parece de mal gusto, pero allá quien lo haga y lo aplauda. Como demócrata, me parece una estupidez semejante discusión cuando lo más grave de todo lo que está en juego se ha convertido en una cuestión de venganza, de colmillo y de sangre sin atentados.

Ánimo, Luca

Para que no me salga una úlcera me permito unas líneas de buen rollo, el que podemos encontrar con el hashtag #ÁnimoLuca, dedicado a Sangalli, el jugador de la Real Sociedad que ha sufrido un ictus. Compañeros de equipo, ex compañeros, futbolistas de otros clubes, deportistas en general, periodistas y muchos aficionados al fútbol han querido mostrar su solidaridad y enviar sus mejores deseos al realista por medio, sobre todo, de Twitter. A veces, las personas podemos empatizar y valorar lo rápido que a uno le puede cambiar la vida para mal. ¡Ánimo, Luca!