Ella era Pecas

Parece que el community management se ha institucionalizado por fin: ya hay profesionales de la comunicación especializados en el manejo de las herramientas y los códigos que se usan en redes sociales. En el camino hemos visto (y algunas las he presenciado en primera persona) situaciones muy curiosas, como la que hemos conocido estos días: Isabel Díaz Ayuso, que puede ser presidenta de la Comunidad de Madrid con los votos de Vox y Ciudadanos, llevó la identidad digital de Pecas, el perro de Esperanza Aguirre, cuando esta era presidenta de Madrid. ¿Algo de lo que avergonzarse? Haber tenido una idea tan horrorosa.

Cuestión de pureza

Manuel Valls es un viejo diablo político. Lo ha demostrado ofreciendo a Ada Colau la alcaldía de Barcelona si se alía con el PSC y con él, y si “rompe” con el independentismo catalán. El francés le ha pasado con cara amable el balón… Y toda la presión. Ahora Colau tiene que decidir si sigue siendo un ser de luz y justicia autoatribuidas o si acepta los votos y las condiciones de quien se alía con Ciudadanos y a la vez exige a los de Rivera que no pacten con Vox. Valls sigue con las manos libres mientras va poniendo lazos sobre las de los demás. Solo falta que veamos si sus nudos aprietan o nadie se siente atado.

Podemos y el sentido de la responsabilidad

Ícaro Moyano tuiteaba esto hace un par de días: “Acabo de leer que Podemos no descarta forzar un adelanto electoral si no hacen ministro a Pablo. Si sacaron un 14% en abril y un 10% en mayo no podemos descartar que para unos nuevos comicios los de Echenique y Monedero quepan todos en un bar pequeño”. El periodista madrileño se fija en cómo los de Podemos hayan apostado por avanzar con paso firma hacia la irrelevancia, pero lo verdaderamente grave es cómo demuestran que no tienen reparos en perjudicar a la ciudadanía provocando otra vez una repetición de elecciones.

La sátira sigue estando permitida

No es lo mismo que un periódico como este informe a cinco columnas de que hay agentes de la Policía Nacional que se drogan sin aportar ni una sola prueba de dicha afirmación, que El Jueves haga un chiste evidentemente satírico sobre que se disparó el consumo de drogas en Catalunya los días previos al 1-O. Parece evidente… Pero ha tenido que sentenciarlo un juez. El abogado Jacobo Dopico se pregunta en Twitter: “¿Algún graduado en Derecho podía esperar otro final para esta causa? Y si era obvio que no podía haber condena, ¿por qué se admite a trámite y se imputa a estos ciudadanos?”.

A ver si, de una vez, somos

Dani Álvarez lo describió muy bien en Twitter: “Futbola: Panama 0 – 0 Izenik gabeko herria”. Evidentemente, se refería a la selección de Euskadi (yo nunca he dejado de llamarla por su nombre) y se refería, evidentemente, al resultado del desastre que generaron los que quisieron apropiarse de la selección vasca como han intentado apropiarse de otros espacios culturales o deportivos. Simplemente, la tontería se tiene que acabar: desde que alguien maniobró para sacrificar el nombre histórico de una selección que compitió representando a un país, no solo a una Autonomía, el apoyo no ha dejado de bajar.

Celebrar derrotas

“Hay que celebrar” es una frase a la que recurro habitualmente. Cuando aparece una razón hay que celebrarla, porque motivos para pasar otro día cansado y corriendo de un lado para otro siempre hay. Pero una cosa es celebrar con facilidad y otra hacerte trampas al solitario como está haciendo Bildu: festejar, como Otegi, que su formación ha sacado “en las europeas 1.250.000 votos y 3 eurodiputados. Son unos resultados históricos” es engañarte a ti mismo y a tus votantes para darles un motivo que les permita abrir una cerveza. Pero también es ridículo, se ponga como se ponga la clac.

De izquierdas, pero menos

Marcelino Madrigal no puede ser más lapidario con su tuit: “No. Madrid no es de derechas. Madrid es de izquierdas menos los domingos si hace solecito”. Y Madrid es de derechas: la ciudadanía ha elegido votar a las opciones que posibilitan una mayoría de izquierdas menos y que a las opciones que posibilitan una mayoría de derecha y extrema derecha. El problema es de los que han ejercido su sufragio pasivo: los que han partido la izquierda en demasiados cachitos y los que no tienen pudor en contar con Vox para la suma. Pero a la ciudadanía no se le puede culpar por lo que elige. De primero de democracia.

Errejón y los “balones fuera”

Juan Carlos Monedero se apresuró a decir que la culpa no era de los suyos, sino de los que se fueron. Pero quien puso la excusa más peregrina a su derrota es Iñigo Errejón, que pidió a Podemos que analice los resultados y que no eche “balones fuera”… ¡El mismo que acaba de echar balones fuera pidiendo a otros que se responsabilicen de sus malos resultados derivados de sus malas decisiones! Lo de la izquierda española en general (también en Euskadi) y, en concreto, lo de la izquierda madrileña, parece de chiste. Siempre lo ha parecido, pero Podemos ha logrado que pongamos el foco sobre sus autoparodias.

No solo Madrid

Pero el desastre de Podemos supera las barreras de Madrid. Ícaro Moyano destacaba en Twitter que las opciones de Pablo Iglesias para la capital y la comunidad habían quedado en el sexto puesto electoral, pero en general el descenso es notorio. Empezando por la CAV donde la pérdida de apoyos y capacidad de influencia es indiscutible (y que maquillarán regalando algunas alcaldías de Bildu), siguiendo por Navarra, donde han hecho perder a GeroaBai sus opciones de gobierno, y terminando en España, donde han perdido muchísimos diputados en las autonomías que estaban en liza.

Deporte femenino en EITB

La televisión pública vasca hoy es “causus belli” especialmente para Bildu, Podemos y PP. A veces, con cuestiones peregrinas y, en otras ocasiones, con noticias generadas a partir de la nada con la colaboración de medios privados. Pero hay méritos que hay que reconocer a los profesionales y la dirección del ente: Sara Gándara y Janire Fragua han hecho una sección de deportes de la que presumir en cuestión de género. ¿Se puede mejorar? Seguro que sí y es labor de todos y todas, pero la cobertura y la información (porque las deportistas no son tan conocidas como los chicos) me parecen las mejores del panorama actual.

Un mitin para nadie

Albert Rivera ha inventado una nueva categoría de mitin, el mitin para nadie. En Ugao, ayer, había más gente sobre el escenario, todos los de Ciudadanos de fuera del municipio e incluidos los gorilas, que escuchando el mitin si no contamos a los muchísimos periodistas que cubrieron la última provocación de Rivera y los suyos, que tienen todo el derecho a hacer un mitin donde quieran. Pero lo de ayer no fue un mitin. La política de la foto en Instagram, el tuit y el vídeo en Facebook sustituye preocupantemente a la de las ideas porque algunos la hacen suya sin vergüenza y sin que les importe la democracia que debemos preservar.

Un nazi es otra cosa

Un nazi es otra cosa, es alguien que cree que matar por millones al que es diferente solo por serlo estuvo bien, es alguien que cree que hay seres humanos de primera y de segunda, y que practica cada día esa diferencia con violencia estructural y directa, es alguien que está fuera de su tiempo y fuera de cualquier espacio, que sobra. Odiar a un nazi, por lo tanto, no es como odiar a un semejante, e incitar esa repugnancia a quien defiende la ideología que más daño ha hecho a la humanidad no debería de ser delito, como sugiere la fiscalía del Estado y recoge La Vanguardia, sino una obligación. Así que la fiscalía puede irse a la mierda.

Un silencio es divino

Txema Ramírez de la Piscina escribió en su libro sobre asesores de comunicación que “un ‘eeeh’ es humano pero un silencio es divino”. En general, creo que callarte cuando no sabes qué decir no está suficientemente valorado. Así no perderíamos el tiempo escuchando gilipolleces. Pero lo de perseverar en el cagarro que acabas de soltar (y ninguno estamos libres de decir una tontería) ya es otra categoría: Isa Serra ha lanzado un tuit con su propia intervención en la que quiere revertir la desigualdad en la Sanidad Pública que nos segrega, según ella, hasta por ser hombres y mujeres.

Poco a poco

Lo de los influencers lleva tiempo pareciéndose más a una moda que a un cambio real. Una moda que, en esta época de intensidad virtual, en realidad solo lleva unos pocos años funcionando pero ya da síntomas de agotamiento. Ícaro Moyano ha compartido en Twitter un estudio sobre marketing en moda que incluye “dos conclusiones valiosas: la fuerza de los influencers se desploma y la importancia de las marcas con valores y misión se dispara”. A veces cuesta pero el sentido común suele acabar por imponerse. Por si acaso, lo que nunca, nunca falla es preservar tu marca contra las modas y quienes viven de ellas.

“Futbolistas descubren lo que es ir a trabajar”

Si Petite Brunette lo ha dicho mucho mejor de lo que yo sería capaz la cito y termino antes. Esta tuitera se refería a las declaraciones de Gareth Bale en las que se quejaba de que en le imponen horarios y le dicen dónde tiene que estar y qué tiene que hacer (supongo que cosas tan locas como jugar, entrenar, descansar o posar para un spot). Por ese sufrimiento parece que cobra unos 15 millones de euros anuales (algunos patrocinios y primas de su selección, aparte). Terrible. Horroroso. Inhumano. Para que se hagan una idea, en la entrevista posa jugando al golf una mañana cualquiera. Algunos se ganan la antipatía con esfuerzo.

Por donde han venido

Me gusta ver turistas en Euskadi, me alegra ver a profesionales descubrir la ciudad después de un congreso, me enorgullece saber que han venido de instituciones lejanas o cercanas a conocer cómo hemos salido de la violencia y las sucesivas crisis económicas. Pero no soporto ni soporté que vengan a utilizarnos, a decirnos lo que nos pasa y qué tenemos que hacer, y a exhibirnos como aborígenes incivilizados. Así que, por mí, hoy Albert Rivera puede irse por donde ha venido y, a poder ser, con la mayor indiferencia de las y los Ugaotarras, pero seguro que hay alguno que hace justo lo que Rivera espera y desea.

Vox y los derechos de los otros

Ocupar el que tradicionalmente ha sido tu sitio en el Congreso es un derecho adquirido, y cobrar por usar una foto que has sacado, un derecho laboral, que es bastante más grave. Vox ha empezado la legislatura sentándose donde le correspondería al PSOE por cortesía parlamentaria, y Santiago Abascal, utilizando una foto de Dani Gago (fotógrafo de Podemos en el Congreso, para más retranca) sin pagarla que se sepa ni atribuirla (eso es más palpable). Un comienzo prometedor para ver lo que les importan los demás y que viene a confirmar eso de que a veces los ogros parecen ogros.

Algunos no se dejan tomar por tontos

El periodista madrileño Ícaro Moyano tiraba de sarcasmo para dejar claro que a él tampoco le gusta que otros le tomen por tonto: “Ya veréis el disgusto que se lleva Borja cuando se entere de quién gobierna en Andalucía”. Se refiere a Borja Sémper y al titular que el candidato a alcalde de Donostia dejaba en Eldiario.es: “Vox es un partido diametralmente opuesto a lo que representa el PP”. En efecto, el PP de Sémper es el mismo que alcanzó un acuerdo con Vox para gobernar en Andalucía, y el jefe de Sémper, Pablo Casado, hace solo unas semanas cerraba la campaña del PP ofreciendo ministerios a Vox.

El periodismo que iba a cambiar el periodismo

Miren, todos hacemos lo que podemos en este oficio: los medios luchan por seguir en antena o en las imprentas otro año, y los periodistas peleamos por mantener nuestros puestos de trabajo para seguir pagando hipotecas, cuentas en el Eroski y, de vez en cuando, unas cervezas. Y si hay que hablarles de Twitter otro día lo haremos. Pero, ¡líbrenme de directores como Pedro J. Ramírez que se pasaron meses asegurando que sus medios iban a revolucionar el periodismo y hoy informan de que hay Apps que convierten nuestros rostros en caras de perros y gatos! Que no pasa nada… Si no lo has dicho todo antes.

Así es

Josu Eguren tuiteaba hace un par de días con su habitual mala uva que “si una serie, libro o película no aguantan un spoiler es que son una puta mierda. Y ahí está ‘Psicosis’ como prueba eterna de esa afirmación”, y solo pude rendirme a la evidencia. Nunca he visto un capítulo de Juego de Tronos y ahora que conozco el final y, sobre todo, que todo se basaba en la expectativa de una sarracina maniquea en la que ganaran los buenos (así escrito promete poco), dudo de que empiece a hacerlo. Invertiré mi tiempo en cosas igual de mainstream pero disfrutando del camino, que es lo que siempre me ha gustado.

Cuando todo te da igual

A Hermann Tertsch todo le da igual. La vida, en general, le da lo mismo. No le importa qué está bien y qué está mal, y pasa de los valores y los principios. Es un iconoclasta en el peor sentido de la palabra, que dice lo primero que se le pasa por la cabeza. Les escribo todo esto para no poner, directamente, que es un imbécil peligroso capaz de tutear esto sobre el 11-M: “Sin aquellas bombas y sus casi 200 muertos, Zapatero hoy no compraría casa en Aravaca ni Iglesias la tendría en La Navata. Sánchez sería un parado de larga duración. Nadie conocería a Puigdemont y PNV y ETA no se repartirían los ingresos fiscales vascos”.

No nos chupamos el dedo

Igual que Pablo Iglesias hace política cabalgando contradicciones, Arnaldo Otegi la hace cabalgando mentiras. Mentiras, cada vez más gruesas y ante las que solo asienten quienes quieren mantener su puestito. Porque cualquier contraste con la realidad, con la calle (que no es lo mismo que una Herriko), le pondría en su sitio. Iñaki García Arrizabalaga, víctima del terrorismo, tuiteaba sobre la negativa de Otegi a decir que fue injusto: “Si a estas alturas no son capaces ni de suscribir algo tan básico como eso, ¿qué hay que entender? ¿Que justifican todo lo que pasó? A veces a uno le entran ganas de borrase de ser vasco, la verdad”.

Puigdemont, contra todos

Miren, lo que hace Puigdemont es muy sencillo, todos lo vemos y todos lo sabemos. Pero a algunos les interesa más cubrirle para no reconocer que siempre han estado equivocados o, como en el caso de la izquierda abertzale, porque cuanto peor, mejor. El PDeCat tenía tres opciones para las Europeas: o sin Puigdemont (y por eso quisieron adelantar un acuerdo con el PNV), o con Puigdemont (parece que así será) o contra Puigdemont (que es con lo que amenaza el President: con ponerse por su cuenta). Lo que es indefendible es que en su huida hacia delante el catalán arremeta contra Urkullu, que le defendió en el juicio del procés.

De insincero en insincero

De Tertsch a Otegi, de Otegi a Puigdemont, y de Puigdemont a Rivera. Este no es el juego de la oca, sino el de “la trola”, porque no ninguno está contando la verdad. Y solo con ver los hechos con un pelín de pausa cada mentira, cada manipulación, cada justificación de lo injustificable, cada maniobra electoral capciosa, cae por su propio peso, como la que señala Ícaro Moyano en Twitter sobre lo sucedido entre Silvia Clemente y Francisco Igea: “Cómo de facha no se habrá vuelto Ciudadanos para hacer un autopucherazo que buscaba quitar a uno de los suyos para poner a una del PP”.

Juliana tiene razón

Al respecto de lo que comentaba Ícaro Moyano, Enric Juliana hace un apunte también en Twitter de lo más interesante: “Lo de Ciudadanos en Castilla y León le pasa a Podemos y el auto sacramental no se apaga hasta abril de 2020”. Y tiene toda la razón: cómo en Ciudadanos han impulsado a una tránsfuga nada menos que del PP y han intentado manipular unas primarias de un modo bochornoso, puede ser un buen ejemplo de cómo actúan en Ciudadanos. Pero si los hechos, tal cual, hubieran ocurrido en Podemos estaríamos hablando sin parar de lo sucedido, que más que grave, es chusco y sintomático.