¡Qué bien han vivido!

El diputado de Vox, Jacobo Robatto, defendía en X a su compañero, José María Sánchez García, que había aparecido con un puraco en el Congreso, como última muestra de sus gónadas morenas. Decía Robatto que se trata de “la persona más formada del Congreso”: doctor en Derecho en la universidad de Bolonia, diplomado en Letras por la de Toulouse, Máster en derecho notarial por la de Niza y Diplomado Superior de Notariado por la Universidad de Nantes, entre otras cosas. Yo lo que he notado es a otro señor muy de derechas, de toda la vida, con un gran vivir, y con mucho tiempo y dinero para formarse gracias a su familia.

Experiencia: contertulio

No lo desprecio, ojo: Pablo Iglesias saltó de las tertulias y su canal en YouTube al parlamento europeo, y levantó una ola de indignación gracias a su participación en televisión. No parece el caso de Pablo Fernández, la verdad, que representaba a esa autodenominada “verdadera izquierda” en Telecinco, asumiendo cómodamente su rol de elemento exótico. Rafa Cabeleira resumía su trayectoria así: “Procurador en las Cortes de Castilla y León, tertuliano en Mediaset, candidato a la alcaldía de Madrid, el proceso es impecable”. Parece que Podemos va a quemar sus últimas naves, simplemente, con caras conocidas.

Dicho de otro modo

Elías Fraguas es de los pocos motivos por los que sigo entrando en Bluesky, una red social tomada por “el bloque progresista” y, como consecuencia inevitable, aburridísima. Escribe Fraguas, con su mordacidad bien destilada: “A estas alturas entiendo que Podemos son cuatro personas”. Siempre he dicho que Podemos va a acabar como Euskadiko Ezkerra: da igual lo que pase que, durante décadas, veremos en la tele a uno de Podemos explicándonoslo como si hubiesen tenido un papel importante. Y desde luego se empeñan en darme la razón con Montero, Fernández o Belarra: solo les queda la tele.

Es que es una mala ley

La ley española de vivienda que EH Bildu le aprobó al gobierno español por puro cálculo electoral es una mala ley. Esto tenemos que tenerlo todos claro: topar los alquileres puede regalar el dato de que el incremento de precio se modera, pero la realidad es que la muestra es mucho menor porque saca pisos del mercado. Y debemos recordarlo cada vez que Oskar Matute habla de ello en el Congreso porque para el corte en redes queda fetén. Parece que les importa mucho más ese tuit, ese reel, ese impacto en los medios progres como Público, que aliviar realmente el problema de la vivienda, con el que conviven políticamente muy bien.

Pura poesía

Me reconfortó la posición inicial de Jon Rahm, cuando despreció inicialmente el circuito que habían impulsado los jeques árabes con sus millones, tanto como me decepcionó que lo abrazase después, cuando la oferta le pareció lo suficientemente buena. Con la autogestión de esa decepción escribo estas líneas, lo reconozco, después de ver en Threads que ese consorcio le debe cien millones de dólares después de que los ricachones árabes se hayan retirado. Esa deuda no va a provocar que Ram pase hambre, eso no me preocupa, la verdad. Pero me parece una buena noticia, sin rencor, que los árabes dejen de interferir en el deporte mundial.

Apropiación indebida

EH Bildu ha utilizado el asesinato de Aitor Zabaleta en Instagram. Una vez más, en Euskadi normalizamos o dejamos pasas cosas que no son normales, como obviar el dolor de una familia que, ante un Real Sociedad-Atlético de Madrid, estará reviviendo momentos horrorosos. La acción no es justificable, es desacertada en todo punto y no es reivindicativa: es instrumentalista, otra vez. Y para quien quiera justificarse: no es comparable la mención del lehendakari en su artículo de opinión (una palabra en total), con una acción en la calle y una galería de fotos en Instagram para patrimonializar, una vez más, el victimismo.

Cinco asesinados más

Rusia ha asesinado a otras cinco personas en Kiev, “entre ellas un niño de 12 años y una mujer de 35, y al menos 21 resultaron heridas” (Euronews). En Dnipro, “dos personas han muerto y al menos 27 resultaron heridas”. Todas ellas, a misilazos. Por si fuera poco, “tras la oleada nocturna, Rusia ha lanzado otro ataque con misiles contra Kiev este mismo jueves por la mañana”. Además, Odesa “ha sido atacada dos veces por Rusia en 24 horas”. En el contraataque ucraniano, “dos niños han muerto y dos adultos han resultado heridos en Tuapse”. En total, calculan que dos millones de personas han fallecido desde la invasión rusa.

Un juez y profesor de derecho

Sí, me voy a Libertad Digital para saber “quién es el diputado de Vox, José María Sánchez, expulsado del Congreso”. Pues bien, es “juez en excedencia, catedrático de Derecho Canónico y jurista de larga trayectoria” con “una carrera jurídica que incluye su paso por el Tribunal Superior de Justicia”, “también ha trabajado como abogado en despachos internacionales” y “ha sido letrado vinculado al Tribunal de Justicia de la Unión Europea”. Todo eso sin dejar de ser un facha y un soberbio, porque las maneras que hemos visto no son fruto de una situación de tensión, sino de un modo de actuar con el resto del mundo.

El fin del sainete

Al entremés que han montado Pablo Motos y Sonsoles Ónega con el IVA de los libros (yo desconocía que le aplicaban el IVA reducido, pero no he ganado una millonada vendiéndolos), le faltaba un capítulo: como el primero echa la culpa a la segunda. “Nos lo propuso ella”, leo en El Plural que dijo el presentador. “Os pido mil disculpas y os garantizo que no volverá a pasar”, concluyó Motos su monólogo inicial, en el que justificó su “error absolutamente involuntario”. Pues vale. Pero de la misma manera que hay jueces y profesores de universidad fachas, hay escritoras ignorantes. Nuestra obligación es tenerlo en cuenta.

Solo Trump entiende a Trump

“Trump ataca a destacados conservadores que se oponen a la guerra en Irán. El presidente de EE.UU. atacó a Tucker Carlson, Megyn Kelly y otros en términos muy personales en una larga publicación en las redes sociales” (The New York Times). Algunos de los señalados son voces reconocidas en la extrema derecha estadounidense, por lo que ya ni siquiera podemos aplicar eso de que le dan igual los católicos de sus partidos mientras los ultras estén contentos. Así que a estas alturas ya debemos pensar que Trump solo hace las cosas por sí mismo, por su familia y por sus amigos, esos que se enriquecen con cada decisión.

«Es insoportable»

El relato de Alberto Elías ni es exagerado ni está deformado, es ajustado a la vaga respuesta del ayuntamiento de Madrid (que dice ser la parte perjudicada), y el corolario, el único posible: “El primo hermano del alcalde hace de intermediario para que un par de colegas (ricos) se lleven seis millones en comisiones y esto es lo que argumenta el Ayuntamiento. Nos toman a la gente por gilipollas una y otra vez, y luego que si odio de clase y no sé qué. Es insoportable”. Es verdad, es insoportable, es intolerable, es inaguantable, es injustificable y es de locos que haya sido posible en lo peor de la pandemia, con la ciudadanía confinada y atemorizada.

Que quede negro sobre blanco

No sé si, al final, ha sido retirada del diario de sesiones o no las comparaciones que hizo el diputado de Vox, José María Sánchez. Este juez, catedrático en Derecho y ultraderechista, parangonó desde la tribuna a Pedro Sánchez con “el Führer” (con una pronunciación, por cierto, como si estuviera habituado a decir la palabra con firmeza) y a Félix Bolaños con Joseph Goebbels, para enfado lógico de cualquier persona con dos dedos de frente. Espero que su intervención se mantenga, que quede escrita, que señale para la historia a quien pronunció esas palabras y que las conozcan quienes les sucedan para no repetirlas.

No, no vale

Lo de José María Sánchez no es permisible, aunque si lo ha dicho tiene que constar, como tampoco lo es lo de María Jamardo, que no tuvo problema en alinearse en Telecinco con quienes criticaron la referencia al bombardeo de Gernika en el discurso de Zelenski: “Ni el que bombardeaba era tan malo ni los bombardeados eran tan buenos”, dijo la periodista en televisión sin que nadie le invitara, inmediatamente, a abandonar la mesa y el plató, dejando claro que ese revisionismo histórico y esa bajeza moral no tienen cabida en ningún espacio medianamente digno. O les paramos o nos aplastan. Hay que elegir.

Unidos por lo malo

Los de Vox, periodistas indecentes, incluidas e incluidos, criticaron el discurso de Zelenski y retorcieron el fascismo que conjugan con facilidad para echarlo en la cara al de enfrente, pero no son los únicos que mostraron un comportamiento reprobable: los dos diputados de la CUP y el del BNG que no aplaudieron al presidente ucraniano, los dos de Podemos que se quedaron fuera para evitar esa foto y el secretario general del Partido Comunista, que lo hizo tímidamente y obligado, son de ese tipo de personas capaces de justificar cualquier atrocidad, y es literal: cualquier atrocidad, para justificarse a sí mismos.

Pero, ¿cuántos nazis armados hay?

La “desnazificación” de Ucrania fue la excusa de Putin para invadir un país por el morro. Un país en el que sí había grupos nazis, al parecer, organizados incluso en batallones. Eso es tan cierto como que los hay en otras naciones. Por ejemplo: ahora El Kremlin, según varios medios de diferentes países, utilizará a milicias fascistas para hacer frente al ejército ucraniano, precisamente, en El Donbás. Lo que lleva a preguntarme: ¿cuántas milicias fascistas hay solo en Europa, armadas y con entrenamiento militar? ¿Quién está pagando esa formación, equipamiento y municiones? ¿Por qué? ¿Qué están esperando?

No, esto no va así

En Podemos están completamente equivocados. Y no pasa nada: todos tenemos que perder el miedo al error, al fallo, a no hacerlo bien a la primera. Lo único malo de equivocarte es el riesgo de empeñarte en seguir haciéndolo, como sucede a los de Podemos: Ione Belarra sigue aferrada a enfrentarse al PSOE como si fuera otro partido de la oposición (y no lo es, por eso también es ministra). “Ahora mismo el acuerdo entre Unidas Podemos y el PSOE está lejos”, dice Belarra y recoge Público. Si lo que dice es cierto no puede reconocerlo: un gobierno discutirá de puertas para adentro, pero saldrá con un proyecto único.

Y esto otro no puede ser

Lo que no es justificable ni por ignorancia es el comportamiento de José María Sánchez, el diputado de Vox que ha llamado “bruja” a una parlamentaria del PSOE y, antes, “chillona gallega” a otra del PP, que espetó “¿esto es lo mejor que han encontrado?” sobre el ministro español de la Presidencia, Félix Bolaños, y que soltó que la ministra Calvo sonaba “al consultorio de la señora Francis”. Este sinvergüenza, además de miembro de un partido de extrema derecha, es “catedrático de Derecho y juez en excedencia” (Nius Diario), y en Vox, por supuesto, le ríen las gracias y se las aplauden.

“Macarrena” Olona

Es evidente que Vox apuesta por subir el tono: descarados como Sánchez le resultan útiles, en redes, su jefe de comunicación, Juan E. Pflüger, es capaz de tuitear la mayor barbaridad, y Macarena Olona no ha tenido problema en encararse con la periodista parlamentaria Cristina Pérez en un tono tan macarra, tan chulesco y tan fascista, que más que acojonar da risa. Insisto en que no ha tenido problema en hacerlo: al contrario, está encantada con su bochornosa hazaña porque ella misma la ha tuiteado (¡ay, Twitter!). Que nadie se confunda: no les incomoda la prensa, es que la utilizan para su populismo.

Pero Echenique tampoco puede hacerlo

Estado de Alarma es solo un canal en YouTube, sus emisiones son vergonzantes y exageradas, y sus colaboradores saben que solo tienen una oportunidad: la de agitar los árboles que estén más a la derecha. Es su opción y nuestra decisión es que no nos gusta. Coincido en eso plenamente con Pablo Echenique. Pero ni él ni contra ellos puede el de Podemos expresar un desprecio como el que lanzó a Josué Cárdenas, que está en la sala de prensa del Congreso para hacer campaña por su medio, próximo a Vox, y que en un tiempo se dará cuenta del ridículo al que se está prestando. Pero de momento también él tiene derecho a preguntar.

Esto sí va así

Me parece estupendo que ERC se incorpore a la “realpolitik” y que desde la presidencia del Govern tienda puentes, con toda la escenificación y prudencia necesarias, hacia el gobierno español. Pero ese avance lógico lo aplaudiremos sin perder de vista cómo empujó a Puigdemont durante el Procés, cómo voló los puentes antes Rufián con sus monedas de plata, o cómo escondió sus intenciones hasta ganar las elecciones, sumándose incluso a reprochables blanqueos para exhibir una radicalidad que ahora abandona: “ERC garantiza a Sánchez la estabilidad en la Moncloa y el PSC la permanencia de Aragonés en la Generalitat” (República.com).