Amancio Ortega apuesta por el ladrillo

20150417_amancio

¿Qué hace con su dinero uno de los hombres más ricos de España? Invertir en inmuebles: “El fundador de Inditex, Amancio Ortega, sigue reforzando sus inversiones inmobiliarias en Londres tras comprar por 400 millones de libras (alrededor de 551 millones de euros) el edificio ubicado en Oxford Street, cuyo principal inquilino es Primark, competidor de Zara, según publica el periódico ‘The Sunday Times’” (‘Vozpópuli´).

Excentricidad mexicana

Son jóvenes, mexicanos, exhibicionistas, tienen mucho dinero, sus “papás” tienen influencia y poder para sacarles de los aprietos, y no tienen miedo. Más bien, todo lo contrario: “El Mirrey es un personaje obsesionado con la ostentación. ¿Por qué te exhibes? Para generar impunidad. Si yo tengo una bolsa Fendi no te metas conmigo, si gasto mucho dinero es una forma de protegerme” (‘El Confidencial’). Por supuesto, las redes sociales digitales juegan un papel muy importante en este empoderamiento.

Venezuela y Andorra unidas por el mal

Ni Hugo Chávez, ni mucho menos Nicolás Maduro, me parecen defendibles. Y el acercamiento de EE.UU. a Cuba, junto con otras lógicas sociopolíticas americanas, está vaciando de contenido su revolución. Pero les aseguro que empiezo a simpatizar con estos personajes dada la afición que tienen algunos de señalarles como una especie de polo de la maldad. Si quieres emponzoñar a otro estado, únelo con Venezuela: “Venezuela emitió pasaportes diplomáticos para blanquear dinero en Andorra”, leemos en ‘La Información’.

¿Twitter nos preocupa demasiado?

Me pregunto y me respondo: sí, Twitter nos preocupa excesivamente y estamos dando una importancia que no tiene a lo que pasa en esta red social. En ‘El Plural’ han recopilado algunas situaciones complicadas que han vivido marcas como Movistar (con la actual huelga de parte de sus trabajadores), Mediaset o el mismísimo Mariano Rajoy. La facilidad con la que se pueden monopolizar las conversaciones, pagando incluso cantidades ridículas de dinero, generan la oportunidad para los más capciosos.

Nace ‘Sabemos’

Desde hoy, en mi lista de enlaces a medios digitales, hay un nuevo link: el que me lleva a la web de ‘Sabemos’, un medio digital cuya humildad de saque me ha gustado: “Sabemos que somos pequeños. No hemos venido para salvar España, sólo vamos a contarla a trocitos. No nos interesa derribar gobiernos (…) No hemos venido a rescatar la economía, sólo intentaremos explicarla. No hemos venido para salvar el periodismo, pero lo practicaremos con denuedo”. De momento, la información es muy centralista, pero esperamos un largo recorrido al nuevo proyecto de Miguel Ángel Uriondo.

La peor empresa del año

20140318_peor

FACUA ha decidido promover este curioso concurso por medio de su página web, a través de la que los usuarios podrán votar cuál es la peor empresa del año entre las nominadas: Bankia, Endesa, Iberdrola, Movistar y Vodafone. Pero hay más categorías: el peor anuncio. Es decir, el que más lleva a engaño, el que más juega con elementos con los que no debe jugar para obtener beneficios, como la infancia. Y la peor práctica empresarial: altas fraudulentas, líneas 902, spam, o multas y comisiones injustificables. Ha llegado el momento de que los usuarios señalemos a algunas marcas.

El Rey, pasmado

Así le debió de dejar Iñaki Anasagasti al rey de los españoles que, por enésima vez, se mostró soberbio y chulesco, esta vez ante el senador abertzale. Cuentan en ‘El Confidencial Digital’ que ambos mantuvieron la siguiente conversación: “’¿A que no me sueltas a la cara lo que dices por ahí?’, espetó el monarca a Anasagasti. El tono era una mezcla entre gracioso y enfadado. ‘Por supuesto que sí –le respondió en senador–. Deme la oportunidad’. La respuesta del rey no dejo indiferente: ‘Te vienes a mi casa y me lo dices’, dijo entre carcajadas, pero también con un tono que fue interpretado como un reproche. El senador añadió: ‘No se preocupe. Yo las cosas las digo de frente’”.

¡Haberte presentado!

El mayor error que pueden cometer los políticos es despreciar a los votantes, tomarlos por tontos. Aún así, podemos coleccionar situaciones en las que ese maltrato es palpable. Por ejemplo, en ‘República.com’: “Elena Valenciano reconoce que le hubiera gustado ser elegida por primarias”. ¡Pues que se hubiera presentado, en vez de aceptar que el dedo de Rubalcaba la escogiese! Es evidente que algunos políticos desprecian la capacidad intelectual de los votantes, tanto que son capaces de dar las más inverosímiles justificaciones para cubrirse las espaldas mientras piensan que nadie les descubrirá la argucia.

Los privilegios de algunos

Seguimos con ejemplos de soberbia. Hemos empezado por las empresas que nos hacen sentir maltratados, hemos seguido con un Rey que se cree intocable, continuamos con una política que se piensa que tragamos con cualquier discurso, y avanzamos con un político de esos que piensa, directamente, que todos menos él somos tontos: “El director general de Energía de Andalucía tiene una casa ilegal con agua y luz ‘pirata’”, según ‘El Confidencial’. ¡Olé, olé y olé! La vivienda, de 130 metros, parece estar inscrita como casa de aperos en una zona conocida como “La revuelta del salchichón”. Curiosamente, el propio Luciano González va a tener que administrar “200 millones de euros para fomentar el empleo en la construcción sostenible”.

Actualización a día de la fecha: en el mismo medio leemos que Luciano Fernández ha dimitido por este asunto.

Morenés, haciendo amigos

Si el sentido común imperase, todos diríamos con sosiego que lo de Crimea no tiene nada que ver con los procesos de autodeterminación e independencia que estamos viviendo en Europa. Otra cosa es que Rusia se haya aprovechado de este mecanismo legítimo para asimilar un territorio, y que la comunidad internacional haya aprovechado este lío para atizar a sus propios fantasmas, como ha hecho el ministro español de Defensa: “Morenés avisa sobre la independencia: ‘Es absolutamente inaceptable’” (‘Estrella Digital’). ¿Lo es acaso en el Reino Unido? No, evidentemente, no. Lo inaceptable es la falta de voluntad y acuerdo.