Está bien… Si lo hacen bien

La noticia de que Facebook tendrá que eliminar en todo el mundo los contenidos que algún tribunal europeo le señale es buena… Si se ejecuta bien. Debería de ser una prioridad la eliminación de contenidos que inciten al odio o a la violencia. Y no pensemos solo en las campañas que monta la extrema derecha con impunidad: habrá millones de mensajes en esa red social que inciten al odio en pequeñas conversaciones en las que se ridiculiza a personas vulnerables. De hecho, Facebook debería de hacerlo “de oficio” y no veo por qué ha tenido que esperar a esta sentencia y a las que vengan.

No creas en los unicornios

Será que soy un antiguo pero no entiendo esta economía virtual en la que las empresas de base tecnológica recauden millones de dólares en diferentes rondas de financiación y acaben saliendo a bolsa mientras dilapidan muchísimo dinero creciendo sin parar… Y sin modelo de negocio. Por ejemplo: Wework, la aplicación que te permite alquilar espacios de trabajo cuya salida a bolsa se ha truncado de momento y eso que era un “unicornio” (una empresa que parece que va a regalar los millones). Lo cierto es que solo se ha enriquecido su creador, y mucho, adquiriendo inmuebles para alquilárselos a la App.

No hace falta que lo sean

El caso de Wework es especialmente llamativo por el dinero que había recaudado, lo que se esperaba de la empresa y el enriquecimiento de Adam Neumann, pero la realidad de muchas empresas no es el cuento de Silicon Valley: 21 Buttons, la App en la que las influencers muestran su ropa y reciben una comisión por cada venta que consiguen, ha anunciado decenas de despidos después de la fase de expansión, ahora que toca encontrar el modelo de negocio. Ya ven que volvemos a lo mismo: empresas que crecen sin saber cómo van a subsistir gracias a millones que, en plena crisis, se apuestan a lo virtual.

Que no da

Desde mi ignorancia en temas económicos empiezo a pensar que igual tiene algo que ver la crisis que hemos sufrido con que las inversiones se vayan a empresas sin modelo de negocio. Internet nos ha traído nuevos usos, nuevas costumbres, nuevos valores y nuevas inversiones. Todavía está por probar que algo haya sido para bien. La banda ancha y la oferta casi sin límite de contenidos de entretenimiento también mueven millones… Sin una rentabilidad clara: Vodafone ha perdido el fútbol y clientes pero Telefónica y Orange no se han disparado, según Vozpópuli. Esto no da más de sí.

Y YouTube hace de las suyas

El famoso algoritmo de YouTube va encadenando varias malas noticias. Primero, la certeza de que cada vez lleva a vídeos más oscuros: si solo sigues sus recomendaciones puedes acabar viendo contenido de extrema derecha o mutilaciones. No les exagero. Ahora, que el uso de etiquetas relacionadas con el movimiento LGTBI desactiva la posibilidad de monetizar dinero con ese vídeo. Me explico: un youtuber que quiera explicar su situación dentro del colectivo LGTBI no puede ganar dinero con ese clip ni con su canal (si la temática es exclusiva), mientras youtubers ultraconservadores sí pueden hacerlo.

La tradición política española tiene que cambiar

Pueden ponerse tan estupendos como quieran, pero los políticos españoles de PSOE y PP saben que sin PNV y CiU o ERC su país hubiera sido ingobernable. Así era el juego: dos bloques y sus argumentarios cainitas, y las bisagras. La ciudadanía pensaba que los de la nueva política iban a sustituir a las bisagras, pero ellos quieren reemplazar a los bloques, y España ahora sí que es ingobernable. Por eso Ciudadanos y Podemos generan insatisfacción y pierden apoyos, porque van a lo suyo, no a lo que la ciudadanía reclama. Y por eso las tradicionales bisagras se mantienen o suben. La política española tiene que cambiar pero no quiere.

Quien firma con Vox…

Pablo Casado se movió rápido para asegurarse un pacto con Vox y Ciudadanos que le garantizara obtener cambiando cromos autonómicos lo que a ciudadanía había decidido otorgar a otros. Casado ganaba un poco de tiempo para sí mismo y de aire para su partido, en descomposición desde las Generales. Todo iba mejor que lo que las proyecciones apuntaban… Hasta que han descubierto lo que es pactar con quien no respeta a nada ni a nadie: la Comunidad de Madrid está en manos de la extrema derecha que en Murcia ya ha dejado en el aire el nombramiento del presidente. Casado y Rivera se lo han buscado.

Ha llegado el momento del realismo

Escribo mucho menos sobre Puigdemont de lo que se me ocurre. Me autocensuro, es cierto, porque no quiero debilitar las reclamaciones nacionalistas en su conjunto, absolutamente legítimas, criticando el desacierto del catalán. Pero hay veces que no puedo negar lo que tengo delante ni mirar para otro lado. Miquel Roig lo escribe en Twitter mucho mejor que yo: “Es alucinante las ganas de creer que tienen algunos. Les tumban un recurso en el TJUE, pero lo siguen viendo como una señal de que la cosa pinta bien para ellos. Yo no sé cómo acabará el caso. Sí sé que, que te desestimen unas cautelares, no es una buena señal”.

La altura política se tiene o no se tiene

Las circunstancias no te dan altura política: te dan la oportunidad de demostrar que ya la tenías. Lo normal es que, ante esa oportunidad, la mayoría se desmorone o, simplemente, se muestre como alguien sin ideas, recursos ni el mínimo básico para estar entre los grandes de la política mundial (un papel muy difícil y no suficientemente valorado). El último ejemplo que hemos visto, hasta con cierta lástima, lo ha protagonizado Ivanka Trump, incapaz de colarse en una conversación con políticas de verdad en el encuentro del G-20. Los Trump no llegan al cinco. Pero ojo con hacer chistes: no son los únicos.

Sí, pagamos más. Lo dice Bruselas

Es una constante en España: tradicionalmente hemos pagado (sí, para lo de pagar somos iguales… O peores) más por la electricidad que países de nuestro entorno, y ahora lo hacemos también con las telecomunicaciones. Hasta el punto de que por encima de las tarifas de Movistar, Vodafone y Orange solo se sitúan las de seis países de los 28 de la Unión. Pagamos como los que más para tener lo que todos. Lo interesante tiene que venir a continuación: que la constatación que ha llegado de Bruselas sirva para que los grandes operadores intenten situarse más cerca de la media que de nuestro bolsillo.

Nieva en Euskadi

He elegido la foto de José Antonio Pérez por bonita y porque a buen prescriptor le ganan pocos. Este guionista bilbaíno compartió ayer en Instagram, como tantos otros ciudadanos en Euskadi, las vistas desde su ventana con el característico manto blanco sobre nuestras ciudades, pueblos y paisajes. Si esta columna va sobre lo más destacado en las redes ayer tenía que empezar por la nieve que, sí, cae más al norte de Araba de vez en cuando y nos deja imágenes estupendas.

Y ahora, al lío

Otro tema que debemos seguir en Internet es el que intentan viralizar, y hacen bien, los independentistas catalanes: el referéndum ilegalizado del 1 de octubre no tuvo ningún coste económico para los catalanes, según admite el gobierno español que ha intervenido la autonomía. Este es un buen momento para recordar que el dispositivo policial del ministerio de Interior para impedir un ejercicio de democracia costó 87 millones de euros que vamos a pagar españoles, catalanes y vascos.

No nos tomen por tontos

Un historiador sin rigor no es un historiador. Será un buen contador de anécdotas y curiosidades, pero pierde todo su sentido. Y César Alcalá, por mucho que se empeñe en imponer su razón, pierde el rigor debido cuando afirma que la monarquía cuesta solo nueve millones al año, 0,17 euros por español (y catalán y vasco). Los palacios, vehículos y distintos elementos de uso y disfrute de la Casa Real española se pagan también con dinero público a cargo de distintos ministerios. Y lo sabe.

El coste importante

Y mientras Alcalá y otros miembros del PP nos quieren enredar en comparaciones y cuentas capciosas, la realidad se empeña en recordarnos que nos han estado robando con su complicidad: “La luz y el gas suben un 66,7% en diez años. El IPC, solo un 14,7%”, tuitean en la cuenta de Público. Unas cifras absolutamente inasumibles y sin entrar en el caso extremo de las ridículas subidas a los pensionistas, que les empobrecen cada vez más. Esto es lo que tiene que afrontar de una vez el PP.

¡Claro que es inasumible!

El consejero delegado de Vodafone en España, Antonio Coimbra, hizo una cuenta rápida y sencilla a los asistentes a su charla en el Mobile World Congress de Barcelona: los 20 euros que paga cada abonado por el número de abonados menos lo que Vodafone abona a Mediapro por los derechos de fútbol, es un mal negocio. De hecho, si Vodafone perdiera todos esos clientes pero dejara de pagar el fútbol, ganaría dinero. Esta es solo la comprobación de algo que sabemos: las cifras del fútbol son inasumibles.

El viaje de Podemos que acaba en IU

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Me alegro por IU, no lo voy a negar. Me alegro por una formación que, por lo menos, ha tenido algo más claro qué es en este viaje hacia la identidad de la verdadera nueva izquierda de todos los tiempos, patriótica e internacionalista a la vez, admiradora de Zapatero y heredera del 15-M anti-Zapatero al mismo tiempo. Según El Independiente, Pablo Iglesias podría estar pensando en Alberto Garzón como su sucesor del imperio Unidos Podemos, relegando así a Íñigo Errejón. Y lo que opinen los círculos ya lo decidirán.

Historias de la guerra

La de los monjes ortodoxos del monasterio de San Mateo, a 20 kilómetros de Mosul y del califato, y a solo cinco de la línea del frente contra el estado islámico, será una de las historias de esta guerra de origen tan pretendidamente maniqueo y consecuencias globales como no habíamos conocido antes. La podemos leer en El Confidencial, y recuerda a esos relatos que quedaban antes en los libritos sobre los conflictos que escribían algunos periodistas, y que todavía no sabemos en qué se transformarán en esta época de todo on-line.

Aquellos maravillosos años de Twitter

Mia Font, más conocido como @4Colors, es quien mejor ha plasmado la nostalgia que reclaman y reclamamos algunos “viejos” usuarios de Twitter. Font, que es un artista gráfico excepcional, habla de una “época dorada”, entre 2009 y 2012, que sin embargo no añora. Quienes estábamos en Twitter entonces, antes de la gran ola que trajo la televisión, sabemos que se refiere a una red social solo para los más avezados en la que la sátira era el lenguaje común, y nos tomábamos mucho menos en serio que las estrellas de ahora (algunas ya estaban antes también).

Preguntas clave para empresas importantes

“¿Qué es lo que te apasiona?”, “¿si tuvieras dos ofertas de empresas diferentes encima de la mesa que te haría decantarte por una de ellas y no por la otra?”, “¿cómo de cómodo es para ti el cambio y qué tal te adaptas a ello?”, “piensa en la persona que más admires, ¿qué valores tiene esa persona y cómo encajan contigo?”, “¿por qué nuestra empresa?”, son las preguntas más importantes para Vodafone, ING, CARTO, Prosegur, Varma, El Corte Inglés, Iberdrola durante sus procesos de selección de personal. En Magnet las han recopilado.

Todos tenemos que premiar el talento

Del mismo modo que las empresas de las que hemos hablado en el anterior párrafo lo hacen, todos tenemos la obligación de premiar a quien tiene talento y lo comparte con nosotros. Eso pasa, indefectiblemente, por “castigar” a quien no lo tiene y, lo que es peor, se aprovecha de los primeros. Tony Soto ha hecho un vídeo de minuto y medio muy ilustrativo (y con sentido del humor) sobre los plagiadores de contenido que roban trabajo ajeno para ganar unos clics a su causa (ellos mismos, por supuesto).

El modelo catalán es…

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Tal vez la polarización, la desaparición de la centralidad democrática, y las elecciones constantes que solo dan como resultado un parlamento cada vez más difícil de poner de acuerdo, incluso, para nombrar un president (ni hablamos de legislar sobre temas importantes o de avanzar en un proceso constituyente). Si hubiera elecciones otra vez en Catalunya (que no se descartan) las podría ganar Ciudadanos o ERC (formación a la que han ido centrando los demás). Lo que queda de Convergencia estaría por detrás hasta del PSC.

Un país en manos de ultracatólicos

Quién lanza a Ciudadanos y por qué lo hace han sido dos preguntas que han dado pie a mucha rumorología, pero en ‘El Plural’ lo tienen claro y se apoyan en declaraciones de Enrique de Diego, uno de los fundadores de ‘Intereconomía’, muy próxima al asunto: se trata de un grupo ultracatólico vinculado con la industria armamentística estadounidense (muy conservadora) que quiere colocar alfiles, por medio de una importante financiación, en distintos países de Europa. Parece que el plan en España funciona.

¿Dónde estuvo ayer Juan Carlos I?

Gastándose la pasta de otros (básicamente, la suya y la mía, de un modo directo o de un modo indirecto) y viviendo la vida como si no hubiera un mañana. Gana algo más de 185.000 € aunque ha pasado de 200 a 24 audiencias en un año, y actualmente “disfruta de la vida a todo lujo entre restaurantes con estrella Michelín y eventos deportivos de élite. Se pasa el 70% del tiempo viajando” (‘Público’). Aunque, eso sí, sus actuales amigos dicen que algunos le han abandonado. ¿Será por la falta de poder? ¿Será por si les pide que le inviten?

150 años “desapareciendo”

En ‘About Basque Country’ hemos encontrado un texto muy recomendable sobre la situación del pueblo vasco en 1867. Entonces, un geógrafo francés, Élisée Reclus, presente en el movimiento anarquista de entonces, para más señas, quien mostraba su preocupación por nuestra situación. Suponemos que si hoy pudiera echar un ojo al país en el que nos hemos convertido desde aquel momento, en el que escribió su reflexión, celebraría el avance que hemos vivido y nuestra supervivencia como sujeto cultural y político.

No sé si es ético, pero sí que es hacking

No voy a decirles el nombre de la web y, como ven en la imagen, la he recortado al revés que como es habitual: dejando la publicidad (Vodafone y Sony) y ocultando el contenido. ¿Por qué? Porque me parece peligroso el modo en el que esta web ha difundido (con bastante éxito, además) sencillas herramientas para conseguir contraseñas o tumbar sitios web. Dicen que sirven para hacer “hacking ético”, pero dudo de que tal concepto exista. De lo que estoy seguro es de que estas instrucciones, además, sirven para hacer hacking malintencionado.