Pero, ¿de qué van?

La inacción de la EHU, la innecesaria rigurosidad de la persona correctora y los intereses de quienes quieren atacar y salir a defender el euskera como si solo lo hicieran ellas y ellos, están ahí. Pero la evolución de las denuncias, las justificaciones y los motivos me están empujando a pensar que los ceros puestos en el examen de euskera de la PAU (que la segunda corrección no ha convertido en aprobados) son merecidos. ¿Qué es eso de que no les tengan en cuenta las notas de la selectividad, o que una abogada pretenda que la universidad solo tenga en cuenta las de bachiller de su cliente que, en ningún caso, habría llegado al aprobado?

Igual se refugia en la sede del PP

Este titular en el Huffington Post no necesita ningún añadido: “Vito Quiles llama ‘cacería judicial’ a lo que son causas abiertas por cosas como humillar a una persona con discapacidad o mentir sobre un funcionario de Hacienda”. Como mucho, sumo un poco de contexto: “A Quiles fue a buscarle la Policía porque no se presentó a dos citaciones judiciales para comparecer en el marco de una denuncia por un presunto delito contra el honor”. ¿Dónde se esconderá de la justicia el provocador? Igual en la sede del PP, el mismo partido que le contrató para el cierre de las elecciones en Aragón. Vaya proveedores se busca Núñez Feijóo.

¿Pero cuánto ha facturado?

“19.000 € de impuestos de golpe. Así es muy difícil prosperar”, se queja la actriz Elisa Mouliaá, que por desgracia para ella se ha hecho más famosa por su denuncia a Iñigo Errejón que por su trabajo. Sin embargo, mal no le ha ido si tiene que pagar 19.000 pavazos como autónoma. “Quizá es hora de abrir un debate serio sobre la presión fiscal a las rentas medias y a los pequeños empresarios. Que nadie tenga que elegir entre cumplir con Hacienda y poder ahorrar para el futuro de sus hijos”, concluye. Y yo flipo, claro, porque según la propia Mouliaá, ella era de izquierdas y, por lo tanto, sabe lo que significa que todas y todos aportemos.

Que lo sepa

Que lo sepa Elisa Mouliaá, que lo sepan todos los que dudan de pagar impuestos, y que lo sepamos también todas y todos los que lo hacemos sin dudarlo: “El español promedio recibe del Estado 140.000 euros más de lo que aporta mediante impuestos” (El Plural). Más me preocupa este otro dato: “El 41% de los españoles son contribuyentes netos, mientras que el resto son receptores”. Lo que yo tengo claro después de leer la pieza es que, además de por las aportaciones a la seguridad social, necesitamos a las empresas para que con sus impuestos cubran todo lo que no generamos como trabajadoras y trabajadores.

Bueno, es RTVE

“IU pide explicaciones a la dirección de RTVE tras emitir por tercera vez un mapa de Marruecos con los territorios saharauis incorporados”, leo en Público y pienso: “Bueno, es RTVE”. Como vasco conozco de primerísima mano la labor uniformizadora de la radiotelevisión pública española, negando las diferentes nacionalidades del estado y asrrinconando en lo folclórico culturas propias como la vasca. No exagero en absoluto. Como investigador sé, además, que es los entes de radiodifusión públicos son muy útiles en esa asimilación, empezando por la admiradísima BBC y siguiendo por France Télévisions, tan jacobina como cabe esperar.

¿Es lo que necesita Palestina?

No entro a discutir que fue innecesaria la violencia de los agentes de la Ertzaintza contra los miembros de la flotilla que llegaban a Loiu. Pero todo lo sucedido, incluida la querella contra los responsables del operativo hasta el consejero Zupiria, nos está permitiendo googlear algunos nombres, como el de José Javier Osés, condenado por pertenecer a ETA y ser detenido en Francia con una pistola; o los de Haizea Ziluaga e Iker Sarriegi, los abogados que han puesto esa querella, que son también abogados de presos de ETA y fueron investigados por la policía. ¿De verdad esa es la solidaridad que necesita Palestina? ¿De verdad a todos les parece bien?

Qué lejos ha llegado esta chica

Jorge Herrero hace en Vozpópuli una versión comentada del currículum de Leire Díez, conocida como “la fontanera del PSOE” y vértice de las aristas de Cerdán, la UCO, la SEPI y hasta el hermano de Pedro Sánchez. Recuerdo perfectamente su primera época, cuando desde Vega de Pas arremetía a diario en Twitter contra quienes criticábamos al entonces lehendakari Patxi López. De ahí, a la Empresa Nacional del Uranio, después, a Correos (donde cobraba seis cifras anuales, según Herrero) y, finalmente, a la sede del PSOE, “destinada a cortocircuitar la justicia”. Qué lejos ha llegado y yo, blanco de sus críticas hasta que ascendió, aquí me quedé.

¿Tenemos ese tiempo?

El hilo de Julio Lleonart en Bluesky sobre la vivienda en España me ha parecido muy interesante porque, vaya, para variar alguien deja de lado lo teórico y dice las cosas como son (y no como nos gustaría que fuesen): “Creo que mucha gente no tiene en cuenta muchas variables y la más importante es el tiempo”. “Si la solución es construir vivienda pública para alquiler social el problema sigue siendo el tiempo”. Porque “tal y como está el mercado, no hay casas (las pocas que se hagan) hasta dentro de 3 años”. Y concluye: “Dejad de agitar varitas mágicas. No hay solución para ya”.

Una buena noticia

“El salario medio vasco alcanza los 35.170 euros anuales y lidera la clasificación estatal”. Este titular en Bizkaia Gaur, sin duda, es el de una buena noticia. Podemos ponernos quisquillosos y hablar de los precios de los pisos en nuestra comunidad, de la cesta de la compra, de los impuestos, etc., pero tener los mejores sueldos solo es bueno. También podemos señalar que en otros países europeos el sueldo es más alto, sí es cierto. Y podemos discutir si es gracias a la presión sindical o por la capacidad para generar riqueza, como si no fuese multifactorial, empezando por el impulso institucional. Pero sigue siendo una buena noticia.

No, no es normal

No es normal que un examen de la PAU (la selectividad) genere llantos y desánimo. Simplemente, no lo es. Y me dan igual las explicaciones de que se trata de que el alumnado sepa responder a cuestiones transversales y competenciales. Se trata de no joder la vida de quienes necesitan una nota altísima para la carrera con el examen de matemáticas. Todo lo demás son excusas. “Están buscando que la universidad pública sea un privilegio”, lamentaba una madre en Radio Nervión. Pero lo más probable es que muy poca gente conociese la ocurrencia. Lo más justo sería que quienes la conocían se pongan también un poco nerviosos.