Un atraco a plena luz

Lo que cuenta Guillermo Fesser en Bluesky tiene su gracia, porque el humorista afincado en EE.UU. sabe contarlo bien, pero es un atraco a plena luz del día: “Trump ha llegado a un acuerdo consigo mismo para pagarse 1.800 millones del tesoro público de Estados Unidos. Se lo paga su propio gobierno como reparación por los ‘graves daños y perjuicios’ que le ocasionó la filtración de su declaración de hacienda durante el gobierno Biden”. Trump ha actuado “como fiscal y abogado de la defensa al mismo tiempo”. Fesser habla de “robo a los ciudadanos estadounidenses por parte de su presidente”.

Haz la revolución: lee el periódico

Yeyo del Bote, un clásico de X que ahora escribe en Bluesky, dejó hace unos días esta reflexión: “Estoy suscrito a 4 periódicos españoles. En 2026 eso es resistencia”. El hilo de Guillermo Fesser en Bluesky está muy bien, pero los periódicos, como el rock and roll, son la resistencia. Y tomarnos nuestro tiempo para leerlos y reflexionar, o simplemente tomarnos nuestro tiempo, como suele decir Ignatius Farray, es revolucionario. Todo eso: leer lo que escriben las y los periodistas, reflexionar con calma y lejos de las pantallas… Es justo lo que no quieren que hagamos Donald Trump, Elon Musk, los dueños de Meta, y todos sus satélites europeos.

¿De dónde saldrán?

Esto se publica en un periódico, así que no me tomo a la ligera esta noticia en El Faro de Ceuta: “Detenido en la frontera entre Ceuta y Marruecos con casi 400 teléfonos móviles”. Móviles “usados”, escondidos en los asientos de un coche y que viajaban de España al reino de Mohamed VI. Su conductor es “un ciudadano marroquí de 44 años residente en España, sospechoso de estar implicado en esta operación”. ¿Es importante el dato del origen? Yo creo que sí porque hoy no valen los consensos de hace 30 para ocultar en los medios ese origen de las personas detenidas porque ni la migración es la misma ni la extrema derecha se esconde.

“Lo poco que me quejo”

Parece un chiste pero es cierto: Ione Belarra tiene un podcast que se llama “Lo mal que estoy, lo poco que me quejo”. Ante semejante desatino por el título en un personaje como Ione Belarra, que ha hecho de la queja su política y mal no está (teniendo en cuenta que es, junto a Irene Montero, la única de Podemos que parece que siempre asegurado su escaño), me debato entre dos ideas. Simplemente es lo que parece, una pésima idea. O puede que Ione Belarra esté mandando un mensaje cifrado porque no se encuentra bien en el sándwich Iglesias-Montero, y no puede quejarse en público. Ione, si es así, haz otra señal.

Correcto

Lo sabemos: es muy barato conseguir un escaño en el parlamento europeo si eres una cara conocida (no necesariamente política) en toda España. Lo vio José María Ruiz Mateos, lo intentó Vidal-Quadras para Vox, y lo lograron Albert Rivera, Pablo Iglesias y Luis “Alvise” Pérez. Todos ellos se beneficiaron del dinero y la estructura europeas, pero al último parece que se le acabó la fiesta (curiosamente, así se llama su partido): “La Eurocámara retira la inmunidad a Alvise por la supuesta financiación ilegal de Se Acabó La Fiesta. El Parlamento Europeo ya le quitó el privilegio al eurodiputado ultra para que sea juzgado” (Público).

Pero, ¿qué dices, Santiago?

Este tuit de Santiago Abascal solo hay una manera de agarrarlo: “Ni la guerra, ni la pandemia: el Pacto Verde firmado por populares y socialistas en toda Europa es la verdadera causa de la hiperinflación. La secta climática destruye nuestra capacidad productiva, nos hace dependientes de países inestables y hunde a clases medias y trabajadores”. La única manera de cogerlo es por las solapas, porque es difícil ser más irresponsable que el líder de Vox. Y sí, donde pongo “irresponsable” escribiría otras cosas que no puedo porque, aunque la mala uva me corroa por dentro, las y los lectores no deben ser quienes la reciban.

Si no es una será otra

La conflictividad laboral es un arte que en Vox hacen tan bien como en ELA: si el sindicato se ve obligado a desconvocar una huelga preventiva ante la ley vasca de Enseñanza porque solo la ve mal la propia ELA, el mismo Vox, Ciudadanos y el PP, automáticamente activan otra de tres días entre el personal de cocinas y limpieza en la enseñanza pública. Yo no nací ayer ni esta concatenación de convocatorias es una casualidad. Hace tiempo que los vascos no son sindicatos de clase porque no les importa fastidiar a trabajadores ni subir sueldos públicos altísimos que pagamos entre todos. Son sindicatos de target, de sus propios targets.

No sabe distinguir a un dictador

Seguimos con los que nos quieren hacer comulgar con ruedas de molino: algunos no distinguen un dictador de un presidente elegido pero dan lecciones en Twitter. No saben que detrás de las palabras “socialista” y “solidaridad” se esconden movimientos de extrema derecha en toda Europa pero llaman fascista a Zelenski. No son capaces de entender que el presidente ucraniano se ha visto obligado activar la ley marcial pero señalan a los demás como proconflicto mientras ellos son los pacifistas. No creen a las y los periodistas de todo el mundo sobre el terreno pero sí a la prensa rusa sostenida por el Kremlin que emite desde Moscú.

Claro que sí, Alberto

Algunos no se esconden en cuentas anónimas para dar credibilidad a lo que no se sostiene y lo hacen a cara descubierta. Por ejemplo, lo hace Alberto Núñez Feijóo: “No creo que han de tener más derechos los que tienen más, pero tampoco creo que se les deba señalar por haber trabajado más” (El Huffington Post). ¿”Por haber trabajado más”? ¿En serio? Como si las grandes fortunas españolas, salvo excepciones, no se hubieran transmitido por herencia, y algunas ligadas al franquismo. No creo que el elegido como presidente del PP no conozca el país que quiere gobernar, pero sí creo que empieza mal tomando por tonta a la ciudadanía.

Esto, también

La huelga del transporte está alentada por la extrema derecha: solo hay que ver el apoyo que reciben de políticos y partidarios de Vox. Eso es innegable. Tanto como que la gasolina y el gas han subido y el gobierno competente (el español) debe tomar medidas cuanto antes. Y es tan cierto como esto otro que tuitea Yeyo del Bote: “Es maravilloso leer a liberales quejarse por el precio de los productos”. En efecto, los liberales solo quieren libertad cuando baja inicialmente precios o les permite enriquecerse, y cuando el mercado se muestra tan salvaje como es piden que bajen los impuestos y el ejército intervenga porque a infantiles no les gana ni Abascal.

¿Quién lo iba a decir?

“Los nacimientos caen un 40% en 10 años”. Ese es el titular, la noticia la sufrimos cada día quienes hemos decidido tener descendencia: mantener una familia es hoy en nuestro entorno la actividad más estresante del mundo, no solo por los bajos sueldos, como sugería Yeyo del Bote en Twitter, sobre todo por la quimera (por no hablar del “engaño” masivo) de la conciliación. Lo que más hacen las amas y las aitas en Euskadi es correr. Lo segundo, llamar a aitite o a amama pidiendo ayuda. A eso sumen el precio de los pisos y el tamaño de los mismos. ¿Cómo vamos a tener familia numerosa o, simplemente, familia?

A Rivera se le acaba la gracia

Albert Rivera, como a Pablo Iglesias, ha llegado al final de su estado de gracia. Ya todos le señalan como el responsable de una serie de decisiones políticas que han llevado a Ciudadanos a parecer la muleta del PP y a ceder el protagonismo como la nueva derecha a Vox. El surgimiento de Valls ya ha sido definitivo porque le coloca frente al espejo de lo que se esperaba de él pero acabó llegando desde Francia. Francesc-Marc Álvaro lo resumen muy bien en Twitter: “Le ha faltado distancia sobre su personaje, el síndrome show de Truman. Su permanente enfado es por el juguete que no llega”.

Vox se los está merendando

Ceder el protagonismo al PP estaba recogido en el guion de Ciudadanos. Pero Rivera no supo reescribirlo cuando apareció Vox y también ha cedido su protagonismo a los de Abascal, que se están merendando las naranjas. Sonia Lalanda muestra en Twitter los dos acuerdos que alcanzó el PP en Palencia: con Vox que la extrema derecha tendrá presencia en el gobierno local, y con Cuidadanos que este partido acataría el primer documento. Así que Ciudadanos tiene firmado que respetará cederá “representación”. Palencia, además, es uno de esos municipios del cambalache de las derechas.

Y quiere más

Si el par de documentos que muestra Lalanda es similar a los pares de documentos que han firmado representantes de Vox, PP y Ciudadanos en España, es justo que los de Abascal reclamen esa presencia en los gobiernos municipales. PP y Ciudadanos lo niegan (o reniegan), pero es evidente que tienen un problema. Un problema que, como bien sugiere Arezno en Twitter, en Vox resuelven abriendo “chiringuitos” de esos que pidieron cerrar: ampliando el número de concejalías para que los de Vox tengan cabida. Lo importante para ellos es eso, estar en el gobierno y atizar desde ahí hasta a sus socios.

“Semanas pensando”

En el otro extremo, en la izquierda intelectual, se sitúa Íñigo Errejón que cada día se parece más a su propia caricatura: “Me preguntó Pepa Bueno por la persistencia histórica de la mayoría de las derechas en Madrid, pese a la precariedad, desigualdad o incertidumbre para la mayoría. Me ha tenido semanas pensando y leyendo, porque sin entender la naturalización del neoliberalismo no se le da la vuelta”. Yo no creo que haga falta tanta reflexión: es la ausencia histórica de una izquierda creíble que piense más en la ciudadanía que en sí misma la que impide que se pueda dar esa vuelta ideológica.