Creo que está es la pregunta que nos hacemos todos los aficionados del Athletic hoy.

El beso de Yuri a Jaure tras el gol, es el de todos los athleticzales (Foto: EFE)
Los 3 puntos conseguidos fueron importantísimos, fundamentales, para poder alejarnos un poco del infierno de los puestos de descenso, o alrededores. Pero el pensar que Mikel se haya lesionado es algo que estábamos temiendo todos desde el principio de temporada. Es uno de los jugadores que mejor rendimiento están dando, y no hay más que ver la minutada que lleva en la piernas para entender su importancia. Y claro, por mucho que recemos todos, da la sensación que ésta podía ser una lesión anunciada… Esperemos que sea poca cosa. Su lesión no sabemos muy bien cuándo se produjo. Es una cuestión que no debería tener más importancia, se ha lesionado y ya. Pero lo comento porque quizá haya sido en una posible falta que le hacen, pero justo antes de su gol. Es decir, cuando el mete el gol ya estaba tocado. Lo que le da mucho más mérito a la jugada, que él se guisó y el se comió, porque recibió un balón y se fue, dejando atrás a su defensor, yendo hacia el área, soltando un zambombazo que en la tele pusieron que tenía el 3% de probabilidades de ser gol. Pues lo fue, ya que dio al palo y para dentro. Gol precioso y que suponía el empate en el minuto 58. El equipo iba perdiendo desde el minuto 29. Su tercer gol de la temporada. Dos en Liga y uno en Copa. Tras el gol, en la celebración, parecía o bien que estaba tocado o que estaba asfixiado. Lo segundo, no me extraña en absoluto, porque se mata en todos los partidos. Ha sido titular en todos y cada uno de los encuentros de Liga, y solo se ha perdido uno en toda la temporada. Es el jugador que más minutos lleva jugados, casi 2800. Y al siguiente, que es Vivian, casi le saca 500 minutos. Una barbaridad, pero es que Mikel es absolutamente necesario. Es el pulmón del equipo, la barredora que recupera mil y un balones. El contrapunto a Galarreta. El omnipresente que apaga fuegos creados por otros. Eso sí, en los últimos 3 partidos o quizá 4, ya va mostrando signos de agotamiento, sobre todo porque se le ve más fallón. Pierde más balones en pases que antes no fallaba. Ayer no estaba siendo una excepción. Sobre todo en ese primer tiempo, incalificable que han perpetrado los rojiblancos. Seguramente, lo peor de toda la temporada. Desesperante. Frente al Oviedo, el colista, que durante casi todos los primeros 45 minutos fue muy superior. Voy a comentar 4 momentos llamativos. El primero en el minuto 21, en el que el Oviedo sacaba una falta a su favor cerca del área, y Unai Simón se estaba desgañitando diciendo algo a sus compañeros y como no veíamos la jugada desde lejos, no sabíamos muy bien lo que decía, pero justo sacó el Oviedo, y ya nos dimos cuenta, porque le llegó el balón a Hassan que estaba solo en el borde del área. Increíble. ¡Qué falta de concentración! Inexplicable que se deje a un jugador ahí. No fue gol de auténtico milagro. Al acabar la jugada Unai siguió echando la bronca. No era para menos. Llamativo.
En el 24 Paredes sin oposición pasa el balón en horizontal, no se sabe muy bien a quién, pero se lo da directamente a Viñas, en el borde del área. El tiro final de Ylyas no entró por poco.
La tercera es la imagen de Valverde, también gritando desesperado desde la banda, pidiendo más intensidad, tras la enésima pérdida de balón de Iñaki.
La cuarta, es poco antes de acabar el primer tiempo, cuando Mikel, sin oposición, sin ningún rival cerca, va a pasar el balón a Galarreta que está a unos 7 metros, y se lo da tan suave, que se lo regala a un ovetense. Estos 4 son ejemplos, pero todo el primer tiempo fue así. A lo que hay que añadir el gol de ellos. Sacó el portero, prolongaron de cabeza dos carbayones y el balón le quedó a Ilyas, que se va de Paredes y Gorosabel, como si ambos estuviesen parados, y tras ello fusilar a puerta. Y entre medio, Sancet, Gorka… desaparecidos, Iñaki, aparecido, pero perdiendo todos los balones que le llegaban. Pero todos es todos. No es una exageración mía. TODOS. Y con esta desazón, con este enfado por ver que el colista te está pasando por encima, llegó el descanso.
Imaginaos los gritos en el vestuario, aunque no sé si Ernesto grita, pero si fuese yo, la bronca que les habría metido sería de escándalo. Lo que estaban haciendo en el campo era del todo inaceptable. Creo que Ernesto hizo lo mismo, porque en el segundo tiempo, la actitud fue distinta. Se salió con otro nervio , otra predisposición, otras ganas. Por cierto, Ernesto hizo el cambio fácil, dejando en el vestuario a Serrano, cuando el sustituido debería haber sido otro, por méritos propios. Nico aportó más, hizo mejores pases, no perdió balones y no mereció para nada quedarse fuera, pero… ¿Jerarquía? Pues debe ser, porque si no, es inexplicable. En su lugar salió Navarro. Y hubo cambio de bandas. A Iñaki lo pasaron a la derecha. A pesar de aumentar el ritmo del Athletic, los errores seguían siendo repetitivos en los pases, pero se veían otras ganas. En uno de estos ramalazos Jaure ya se dejó ver entrando en el área con peligro. Hasta que llegó su golazo, ya comentado. Tras él duró 4 minutos en el campo. Intentaría seguir, pero no pudo. Por favor, por favor, que sea poca cosa lo que tiene. En el 70 llegó el penalti por mano clarísima y el gol de Sancet, lo que trajo el alivio a todo el mundo. Para pasar al agobio, de mirar el reloj que no se movía, y a suspirar por el final, pensando, en el intervalo, que cuándo iban a cometer el siguiente error que iba a costar caro. Cómo que hubiesen echado a Galaxy, porque teniendo tarjeta hizo dos jugadas… que…. madre mía. ¡CÁMBIALO! Pero delante estaba el Oviedo, que no está para grandes cosas, y que se vio superado en todo el segundo tiempo. No pudieron. Eso sí, en el 80, hubo una jugada peligrosa que despejó Laporte, pero enviándole el balón en una esquina del área, al bueno de Santi Cazorla, que chutó y el balón salió muy cerca del palo. Buf…. ¡Qué agobio! Los 6 minutos de descuento, fueron los más largos del mundo y los peor jugados por ambos equipos. Era un ver quién da el balón peor. Gracias, que no hubo más desastres. Así 3 puntos, que se unen a los 3 de la jornada pasada. Importantísimos, pero que no deben ocultar los problemas que sigue teniendo el equipo. Tienen que analizar, estudiar y buscar soluciones, porque esto tiene una pinta horrible. Ahora, unos días sin más partidos. Volvemos a jugar el viernes, está vez en casa y contra el Elche. A ver si se recupera algún lesionado. Y repito, que por favor, lo de Jaure, todo sangre, fuerza, trabajo, pundonor,… sea leve, y pueda seguir sujetando a sus compañeros. Miedo me da lo contrario…. Ahora, con quien tengamos recuperado, y como sea, ¡a por el Elche! Y, como siempre…
¡Aúpa Athletic!



