Los perfiles falsos de los nuevos ministros

20161107_perfiles

¿Por diversión o por negocio? ¿Qué lleva a un usuario a ocupar la marca personal de un ministro en Twitter? Supongo que algunos sí encontrarán cierto divertimento… Pero estoy seguro de que otros esperan ofertas por ceder los nombres de usuario o, simplemente, dejar de molestar. En cualquier caso, tiene que servir para que nos demos cuenta de la importancia que tiene hoy contar con una identidad digital desarrollada… Incluso aunque no la usemos de momento.

Si lo haces no lo critiques

Parece una máxima sencilla para cumplirla sin problemas: si haces o vas a hacer algo, no lo critiques cuando también lo hagan los demás. Pero a algunos les cuesta: me refiero a las delegaciones autonómicas de Andalucía en el mundo a las que la Junta va a destinar más de 12 millones el año que viene. Yo lo entiendo: ante una empobrecida “marca España”, otras marcas como Andalucía, Catalunya o Euskadi-Basque Country tienen que buscar su espacio.

El vasco al que menciona la NASA

La cuenta en Twitter del proyecto de la NASA para la observación de los cambios en la tierra anunciaba recientemente las respuestas de Txomin Hermosilla a las preguntas básicas sobre la evolución de los bosques de Canadá. Hasta allí se ha ido este investigador vasco al que menciona (y evidentemente reconoce el trabajo) la mítica y todopoderosa agencia estadounidense. Zorionak, Txomin, por tu éxito. Estoy seguro de que es merecido.

Entre todos sumamos

Ya no sé si llegué a la web de este noticiero peruano por medio de Twitter o de algún agregador de noticias, pero lo que contaban me pareció interesante al momento y, oigan, por eso nos gusta Internet: porque podemos encontrar noticias en lugares insospechados y, gracias a ellas, fuentes de información estupendas. En RPP se hacían eco de la denuncia del ministro alemán de Justicia de que Facebook, Twitter o Google no colaboraban en la medida adecuada en erradicar mensajes xenófobos o que incitaban al odio.

El fútbol no empezó con Messi y Ronaldo

En Twitter pululan varias cuentas que difunden vídeos de fútbol del siglo XX. Una de ellas hasta muestra lo violento que era este deporte en los años 70, 80 y 90. Y otra, simplemente deliciosa, recupera las mejores jugadas de futbolistas que, para quienes disfrutábamos ya de este deporte, fueron grandes nombres que casi se nos olvidan. Este fin de semana me volví a enamorar de Jay Jay Okocha, un nigeriano malabarista que nos recuerda que el arte del regate no es solo de los contemporáneos.