Ahora que lo menciona…

La mentira de Joseba Permach en Twitter (hay que ver, para lo que ha quedado) de que un partido político que no es el suyo monopoliza las tertulias de la radio pública vasca a la que ahora él mismo se incorpora es una oportunidad estupenda para hablar de ello: quien siga habitualmente los medios de EITB (igual Permach no lo hacía pese a hablar insistentemente del ente) sabe que suelen estar todas las opciones parlamentarias representadas por igual y, de este modo, la opción más votada cuenta con un representante en el mejor de los casos, la misma cantidad que la quinta con más apoyo, por ejemplo.

El papel de las mujeres, según ETA

El periodista Natxo López menciona solo un ejemplo de que en ETA no solo había gudaris convencidos, comprometidos y fríos: la de esa banda es una historia llena de episodios chuscos, como los tres miembros del comando Eibar que se beneficiaban, según López, a una madre y su hija menor de edad, en la casa en la que se ocultaban, mientras el marido les hacía los recados. Otro tuit precioso, como el anterior de Permach, para abrir otra lata: la del papel de las mujeres según ETA. Ahí está el libro que falta por escribir y que confirmaría la incoherencia de la izquierda abertzale feminista que nos quieren colar ahora.

¡Claro que nos resistimos!

Hoy veremos cuál es la foto definitiva de la mesa de diálogo entre Catalunya y España, pero ya ha aparecido el titular más convincente: “El independentismo se resiste a ser eliminado de la agenda de Pedro Sánchez” (El Independiente). Leer noticias que relatan las cosas como tienen que ser resulta un alivio en un momento tan convulso a todos los niveles como es este: el conflicto catalán, como el vasco, vehiculizado en la necesidad de un nuevo estatuto, siguen sin resolución y ni el presidente del gobierno español ni los representantes en el consejo de ministros del otro partido de la coalición pueden enterrarlos y esperar como si nada.

No son las medidas, es su efecto

La urgencia de bajar el precio de la luz debe convivir con el resto de problemas en España, como el del independentismo vasco y catalán, y todos merecen una respuesta. De eso va gobernar, no de pensar en cómo ganar las siguientes elecciones (para eso también hay un momento, pero no puede ser todo el tiempo, evidentemente). Pero voy a ser optimista, para variar, y voy a esperar a comprobar el efecto de las medidas que propone, por fin, el gobierno español: bajar los impuestos (la fácil pero de alcance limitado) y detraer el beneficio a las eléctricas. Veremos en qué se concreta y cómo lo ejecutan.

¿Qué corrupción, Teodoro?

Al PP no le va mal. Me sorprendo al escribir esto pero es la verdad: las encuestas favorecen la hiperactividad de Pablo Casado, el liderazgo liberal y libertino de Díaz Ayuso y los gobiernos con Vox como el de Andalucía. Y en vez de disfrutarlo, deciden naufragar: no creo que ni la ambición de la actual presidenta de Madrid ni la entrevista a Esperanza Aguirre (que en el fondo ensancha el PP demostrando que los filofacistas también caben) les hicieran tanto daño como las respuestas de Teodoro García Egea, especialmente a la segunda, a la que recordaba la corrupción que vivió en primera línea. ¿Y en qué partido militaba?

El nudo catalán

Marçal Sintes no se corta en su columna en El Nacional cuando califica, ya en el titular, de “relación tóxica” la que mantienen ERC y el JxCat, y hace responsable del enfrentamiento sangrante que observamos al “factor humano, la incapacidad de unos y de otros de controlar sus emociones”. Sintes reclama un nacionalismo pragmático: “Lo más lógico: la formación de un ejecutivo independentista que gobierne con eficacia y al mismo tiempo evidencie la necesidad de un estado propio”, y recuerda que “los catalanes concedieron a los dirigentes independentistas, con más voluntad que entusiasmo, la última oportunidad”.

Un temazo

Ni el fin del estado de alarma, ni los muertos diarios por el coronvirus, ni mucho menos el nudo catalán o las elecciones madrileñas tienen que tapar el temazo que protagonizan Esperanza Aguirre y su marido, Fernando Ramírez de Haro. Después de que el hermano de este último, Íñigo, diplomático de profesión, para más lustre, les denunciara por apropiarse de un cuadro de Goya y defraudar a Hacienda, ahora les acusa de “apropiarse de subvenciones millonarias de la PAC”. En concreto, de desviar a una empresa del marido de Aguirre “subvenciones de centenares de hectáreas que la familia comparte” (Eldiario.es).

Antinatural

Incluso sin Esperanza Aguirre, José María Aznar, Luis Bárcenas o Rodrigo Rato, el PP lograría parecer apetecible, a mi juicio, por una decisión política básica y recurrente en ese partido: sus habituales ministras y ministros millonarios. Una élite económica absolutamente alejada de la sociedad y de la realidad de la mayoría de las personas que pagan su sueldo y sus decisiones. Si, además, sumamos a las y los mencionados al principio, el ascómetro se dispara. Y hay que mencionarlos, por desgracia y por sus propios deméritos: “Anticorrupción sostiene que Rato ocultó 77 millones en una sociedad ‘offshore’ de Luxemburgo” (Vozpópuli).

¿Por qué?

No es la primera vez que Yolanda Díaz dice que “la legislatura empieza ahora” después de haber sido designada vicepresidenta segunda por Pablo Iglesias (los círculos, si eso ya eso). Me sorprende esa insistencia, esas ganas por que quede claro que hay una nueva etapa en el gobierno español, ya sin el líder de Podemos y con la ministra de Trabajo eclipsando a Montero y Belarra. No solo eso, según República.com, la propia Díaz ha aclarado que ella y Pedro Sánchez “están más unidos que nunca”. Visto todo lo visto, Iglesias ha sido especialmente malo eligiendo, nombrando y tratando a sus lugartenientes.

No

En ninguna hagiografía y en ninguna crítica de las que se han publicado desde que Iglesias anunció que lo dejaba, en la noche electoral del 4-M, he leído algo sobre su “especialidad” en elegir mal a su entorno político pese a que, a mi juicio y por diferentes motivos, salta a la vista. Lo que sí he observado es mucha victimización: no niego ni una sola de las denuncias del matrimonio Iglesias-Montero y las rechazo todas, pero en una España que ha sufrido a ETA, poner a Iglesias en la cúspide de los amenazados me parece mucho poner. Y en Euskadi, donde anónimos han sufrido ataques por enfrentarse a recaudadores y mafiosos, también.

Se cree Trump

Isabel Díaz Ayuso y Miguel Ángel Rodríguez, su jefe de gabinete y quien rocía ese populismo al que atufa ella, son buenos alumnos del trumpismo. Mejores, incluso, que los de Vox. Tanto que, después de anunciar su convocatoria electoral (que habrá que ver si los jueces validan), Ayuso tuiteó en mayúsculas: “Socialismo o libertad”, y la fecha de la cita electoral como momento de la elección. Lo malo de seguir un libreto tan conocido como caducado es que todos sabemos el final: si prospera la moción de censura porque el juez considera que es anterior a la disolución de la cámara hablará de amaños y tongos.

La ciudadanía les importa un pimiento

La primera batalla del Madrid político será la de la moción de censura contra la convocatoria electoral que dirimirá algún juez o jueza. La siguiente, será la de formar gobierno, de un modo u otro. Cualquiera de las dos opciones “impide que lleguen 600 millones de ayudas a comercios, pymes y autónomos”, como adelantaban en la cuenta en Twitter de la SER. ¿Cómo se explica esto a la ciudadanía? ¿Con qué cara se mira a esos pequeños comerciantes y empresarios desesperados? La política sirve para mejorar la vida de la gente, no es el juego de tronos sin fin al que juegan, por lo visto, en Madrid.

Estabilidad, qué bonito nombre tienes

Esta situación de inestabilidad política no es nueva en Madrid: Jorge Dioni López recordaba en Twitter que “la Comunidad lleva más de una década de inestabilidad entre la corrupción y las puñaladas”. A Esperanza Aguirre le sucedió Jaime Ignacio González en 2012. A este, Cristina Cifuentes (2015) y tras su dimisión tomó el mando Ángel Garrido (2018), que también dimitió para que Pedro Rollán acabara de presidente interino hasta que Ayuso pactó con Ciudadanos y Vox en 2019. Y ahora, en 2021, en plena pandemia y con la tasa de incidencia del coronavirus más alta de España, habrá un nuevo proceso, ya sea electoral o de moción de censura.

No me creo que sea casual

A estas alturas no me creo que sea casual que, solo unos días antes de que PSOE y Ciudadanos presentasen una moción de censura en Murcia que podía empezar un efecto dominó entre otras comunidades en Madrid, Podemos dinamitase por su lado Más Madrid en el Ayuntamiento de la capital para debilitar al partido de Errejón… ¿De cara a estas elecciones? ¿Es de esto de lo que hablan en los consejos de ministros, los maitines que parece que ya no se celebran o las reuniones de jefes de gabinete de presidencia y vicepresidencia? ¿De verdad PSOE y Podemos no pueden dejar de lado sus intrigas políticas?

Más desafección

No lo comparto pero entiendo perfectamente el tuit de Iñaki Arrola después de asistir atónito, como todos, al desastre político madrileño: “Los políticos españoles luchando por su trozo de poder mientras España está en una de las mayores crisis económicas de la historia. A la mierda vuestro Borgen y vuestro House of Cards, chatos”. Arrola es conocido en el mundo tecnológico y en Twitter, pero el comentario está presente en todos los sectores y las barras de los bares que Ayuso mantiene abiertos pese a los malos datos de la pandemia en su comunidad. La política necesita dignidad y dignificarse, y en Madrid no puede ser.

La que todo lo compra

Esperanza Aguirre empezó su andadura al frente de la comunidad de Madrid con el famoso Tamayazo y marcó el rumbo liberal que hoy sublima Díaz Ayuso. También intento huir de una multa con su coche, arrollando una moto de la policía municipal. Aguirre es de esas mujeres que nunca han pasado frío y cree que todo lo pueden comprar. A punto de salir de esta pandemia se pregunta: “¿Por qué no nos dejan comprar la vacuna en las farmacias si vale 8 euros?” (OK Diario, cómo no). Abraham Maslow ya predijo a Aguirre cuando formuló aquello de que “si solo tienes un martillo el mundo te parecerá un clavo”.

“Han”, no, Isabel: “Has”

El anuncio de elecciones en la Comunidad de Madrid lo eclipsa todo: la política más kamikaze hoy en España se ha lanzado a una carrera electoral fuera de lugar y de tiempo con la que espera afianzarse más. Antes de ese anuncio, lanzaba un último discurso que ahora suena de otra manera: “Han promovido una madrileñofobia nunca vista hasta el momento, desleal e injusta”, decía Díaz Ayuso y titulaba Público. Pero la presidenta erraba con la persona del verbo: es Ayuso la que ha “promovido” esa “madrieñofobia” de un modo “desleal” a su propia ciudadanía e “injusto” con las y los madrileños, claramente.

No pueden decir que han sido los socialistas

En todo no están en desacuerdo PSOE y Podemos. Pero ya es casualidad, o vaya usted a saber qué, que justo vayan a coincidir en echar un capote al ministro Grande-Marlaska cuando varios grupos del Congreso le requieren para que investigue la muerte de Mikel Zabalza después de las últimas pruebas halladas y que señalan directamente a las torturas como causa del fallecimiento. Gracias a Podemos y PSOE, el ministro no tendrá que comparecer. Pero sí tendrían que hacerlo los de Iglesias y Echenique para explicar ese voto, esa coincidencia y esa ocultación por acción. Zabalza no es una película, es una vida y una familia.

Qué pobreza política…

La derecha española está en horas muy, muy bajas. Y eso deja a la auoproclamada izquierda como la menos mala de las opciones. Pactar, hablar, negociar y acordar: coincidir, en una palabra es, precisamente, hacer política, y quien niega eso como el parlamentario de Ciudadanos en la CAV, Luis Gordillo, niega la política: “Podemos, IU, PNV y Bildu votando junto a Marine Le Pen a favor de Puigdemont”, tuiteaba. La respuesta evidente se la daba otro tuitero: “Lo dice el mismo que votó hace menos de un mes en contra de los Presupuestos Vascos junto a EH Bildu, Elkarrekin Podemos y Vox”.

El culebrón del año

Como la monarquía inglesa ni la pago ni me afecta, me entretiene: el culebrón que están protagonizando sus herederos puede ser el mejor del año. Lleno de dramas forzados y acusaciones veladas… Confieso que apenas me sé los nombres (William, Harry o Henry me sirven para referirme al pelirrojo de los hijos de Lady D), pero la historia me fascina: así que una parte de la familia decide pirarse e Isabel II cierra el grifo de la pasta, la parejita se enfada y acusa a la reina con su clan de racismo y maltrato psicológico. Y todo esto se lo cuentan a Oprah Winfrey, a la que confiesan estar cansados de los medios.

Hagámoslo cuanto antes

Hace solo unos días escribía en esta columna sobre Savannah Solo, que en unos meses había ganado en Only Fans un buen montón de dinero y estrenaba casoplón desde el que seguir emitiendo para sus seguidores (que tienen que pagar por serlo) su cotidianidad en ropa interior y agitando su voluptuosidad. Al respecto, he encontrado un tuit estupendo que resume perfectamente lo que pienso del fenómeno: “Otro día hablamos de la ‘modita’ ahora de las niñas influencers de ‘jugar a ser puta’ en Only Fans desde sus casitas cuando todo sabemos el pozo de putísima mierda que es la prostitución”.

Colaboracionista

Puede que Esperanza Aguirre crea lo que dice, que Vox es un partido de centro-derecha. Eso supondría que el PP puso al frente de la Comunidad de Madrid a una mujer que no distingue a un franquista de un demócrata, a uno de extrema derecha de una persona. Pero que lo crea o no, realmente, es lo de menos: Aguirre es otra colaboracionista que intenta suavizar la imagen del fascismo a cambio de un trato de favor si este llega al poder. Por cierto, el colaboracionismo no es exclusivo de España y los neoliberales. Algunos vascos y progres también lo practican y les tomamos la matrícula igual.

Casado ya no tiene padrinos

El futuro de Pablo Casado al frente del PP se oscurece cada vez más: ya no le quedan padres ni padrinos políticos, ya nadie quiere responsabilizarse de sus decisiones o derivas, ya no hay quien le defienda ante las diferentes jaurías o le dé cobijo ante una tormenta,. “Aznar y la órbita de FAES cuestionan el liderazgo de Casado en el PP”, leemos en Público, como si el sector duro no hubiera maniobrado para atajar el continuismo de Soraya Sáenz de Santamaría ante la decepción que supuso Mariano Rajoy para el propio Aznar. Casado ahora camina solo, pero Sánchez supo convertir eso en una oportunidad.

Un ritmo trepidante

No voy a justificar a un plagiador y sé también que los plagios y las acusaciones estaban presentes también antes, cuando las industrias culturales no habían disparado su capacidad para generar productos, ya sean series, libros o escritores. Pero la pieza en El Confidencial sobre los plagiadores sugiere unas cuantas cosas (sin entrar al fondo, una vez más) muy interesantes. La principal, el ritmo de publicación y la labor del creador, que ahora tiene más presencia mediática (lo que roba mucho tiempo). ¿Empuja eso al plagio? No creo que más que antes, pero sí a unas obras peores y con más “inspiraciones”.

Nada nuevo bajo el sol

En la pieza en El Confidencial, curiosamente, no citan la sospecha de plagio (o inspiración muy calcada) de Aranburu en el personaje del terrorista de su “Patria”. Sobre el fenómeno editorial y, ahora, televisivo, han tuiteado recientemente Barrena o Permach como si ETA fuera una ONG, y lo ha hecho Sillonbowl con mucho más acierto: “Empiezo a no poder con que gente que no ha pisado Euskadi le mande a uno a leer ‘Patria’ para entender a los vascos”. Su queja, sin embargo, no es novedosa: cuando ETA mataba, ¿cuántos nos contaban desde España lo que pasaba en Euskadi porque lo habían visto en Antena3?