Personas contra la extrema derecha

Para frenar a la extrema derecha, “el candidato centrista Gabriel Attal ha puesto en marcha una web-app y una campaña muy interesante: se ha marcado como objetivo organizar 1.000 encuentros informales con simpatizantes en ‘bistros’ de toda Francia”. Lo cuenta Xavier Tomàs en X. Según el politólogo, el designado por Macron para sustituirle, busca conectar con la ciudadanía “en un contexto informal, que no genere rechazo, facilite la asistencia de la gente y permita convocatorias de pocas personas”. Ante la propaganda de extrema derecha que facilitan las redes sociales, contacto humano. Me parece una alternativa estupenda.

¿Por qué es pobre Marruecos?

El dinero es un recurso limitado, y si Mohamed VI tiene el primer patrimonio millonario “de África y quinto del mundo: mansiones, jets y una colección de 600 coches” (20 Minutos), al mismo tiempo que la ciudadanía de Marruecos huye del país por pura y dura pobreza, es evidente que estamos ante una dictadura, en forma de monarquía, que concentra la riqueza. Un monarca capaz de lanzar a 80.000 personas como munición humana sin importarle quienes mueran en el intento, que cuenta con el apoyo de EE.UU. y, por lo que parece, Israel, y que ha sido protegido por el estado español (gobierno y jefatura de Estado) históricamente.

Vamos con Felipe VI

Según Ismael Lara, que se dedica a observar en Instagram los relojes de los famosos, Felipe VI tiene una colección muy interesante: un Audemars Piguet Royal Oak de 28.000 eurazos, un Omega de 7.300 (edición limitada), un Panerai Luminor de 7.200, un Bulgari de más de 6.000, un Cartier de 5.000, un Breitling de 4.000, y un Swatch de 150 euritos para ser “más cercano”, según Lara. Casi 60.000 euros en estos relojes, que son solo una parte de la colección, como aclara el propio influencer. Y a mí uno de más de 200 euros ya me parece una exageración. Es evidente que mi pobreza no está solo en la cuenta corriente.

Un buen apunte

Vuelvo a Mohamed VI y a Marruecos, porque creo que Antonio Maestre ha acertado con su tuit: “Está todo el mundo mirando al CNI y a los avisos previos, si fue suficiente, si avisó por los cauces, y está quedando en segundo plano la responsabilidad de Marruecos en el paso que los informes califican de ‘muy negligente’. El problema más grave del gobierno es la responsabilidad de Marruecos y todo lo que sea lograr que se mire a otro lado para ellos es un triunfo viendo la gravedad del tema. Es mucho mejor asumir un problema de coordinación o inteligencia que dejar que la opinión pública siga mirando al papel de Marruecos”.

Entonces, ¿qué es?

Me parece tan innecesario como torpe elaborar una lista negra de periodistas en función de sus opiniones públicas, así que voy a hacer un esfuerzo y voy a creer al ministro Marlaska cuando “niega que el documento con periodistas sea una lista negra” (Huffington Post). El argumento de que “no va con nosotros” se lo puede guardar, porque no puede ser más vago y chorra. Con Marlaska y con los gobiernos de Pedro Sánchez va todo lo perverso que se nos ocurra. Pero insisto en lo mío: hacer una lista de periodistas que viven de dar sus opiniones es el mayor malgasto de recursos públicos que he visto en mucho tiempo.

¿Qué dicen en Ceuta?

No se me ocurre otra manera de empezar esta columna que revisando qué dicen en los medios de Ceuta sobre lo que ayer vimos y oímos en el Congreso. En Ceuta al Día, por ejemplo, destacan que Pedro Sánchez “desliza que la entrada no pudo evitarse y descarta acciones militares contra Marruecos ‘sin hechos probados’”. También llevaban a su portada estos entrecomillados: “No os prometeremos soluciones mágicas como otros”, “no se puede coger a un ser humano y arrojarlo al otro lado de la frontera como un saco de tierra”. Pero la principal noticia era sobre el “primer asesinato vinculado con la ola migratoria”.

Esto, también

En El Faro de Ceuta también abren con la “detenida tras la muerte de un marroquí en una casa de Poblado Regulares”. Sobre lo que dijo Pedro Sánchez en el Congreso, solo recuperaron esta frase: “No recibimos ningún informe que anticipara la escala de la crisis en Ceuta”, que convivía con este otro titular: “Fallece un menor marroquí acogido en el centro de La Esperanza”. En el subtítulo explican: “La muerte obedecería a causas naturales asociadas a la diabetes severa de la que ya estaba siendo tratado”. Lo confieso: es cuatro de septiembre y ya estoy aburrido de la visión madridcentrista de la vida y la política.

Lo que molesta es que exista el informe

En Demócrata ofrecen “el informe policial de Ceuta completo: 55 páginas sobre el ‘guiado activo’ marroquí y el plan para colapsar la frontera”. Ese informe ha molestado muchísimo al gobierno español, no por lo que cuenta, sino por su existencia. La participación de Marruecos era un rumor, una sensación, una afirmación sin pruebas, algo que podíamos dar por hecho basándonos solo en reels, pero que exista ese informe, encargado por una jueza (candidata del PP en una lista municipal, sí), desmonta el relato del gobierno español. Un relato que nadie entendía y ahora entiende menos: ¿por qué Sánchez intenta proteger a Mohamed VI?

Todo lo que cambia

El texto de Luis Miguel Fuentes en El Independiente sobre la participación de Marruecos sería completamente diferente antes de saber que existe ese informe “que no ha sorprendido a nadie salvo a este Gobierno”. “A Marlaska parece que lo despertó la noticia”, escribe. Y sugiere que el informe lo tenía que haber encargado Interior, no la jueza María Tardón. Pero eso habría desmontado que “Marruecos seguía siendo para el Gobierno aliado, colaborador y hasta fantasía de verano”, como lo ha presentado siempre Pedro Sánchez. Fuentes cree que “la escapatoria será” “una nueva cloaca sobre las cloacas precedentes”.

¿De qué se trata?

Vi el debate en el Congreso, todas las intervenciones, y la que más llamó mi atención por su nivel de hipocresía fue la de Mertxe Aizupura. Que ella hable de una Euskal Herria que siempre ha sido tierra de acogida, después de conocer los asesinatos selectivos que ejecutaba ETA, cuyos asesinos glosó ella, personalmente, tiene bemoles (dejémoslo ahí). Que asegure que lo que hace la derecha en Ceuta “se trata únicamente de aprovechar una crisis humanitaria y social para tener una cuestión más con la que confrontar a la sociedad” (RTVE), como si no lo hubiese hecho la izquierda abertzale durante décadas en Euskadi, debería de ser escandaloso.

«Más de 600 millones»

No sé por qué me sorprendo, pero lo hago cuando veo que, confirmada la relación entre Juan Carlos I y Bárbara Rey, ninguna institución española investiga de oficio si es cierto el rumor de que la actriz recibió dinero público por su silencio. ¿Nadie quiere conocer el origen de esos fondos y a los responsables de aquellas decisiones? Para mi sorpresa, insisto, el tema va pasando y el enfoque de la cuestión me resulta, precisamente, cuestionable: una noticia más del corazón o una crítica fácil. “Entre 1994 y 2000, se entregaron más de 600 millones de pesetas para silencia a la exvedette” que va “contra el Gobierno de Sánchez” (El Plural).

Ay, pobres

No actúo movido por la envidia a Bárbara Rey, simplemente pienso que con 600 millones de pesetas, cuando pagábamos con esa moneda, por lo menos un hospital ya podían haber construido, ¿no? Además, tener dinero es un problema, está claro: “Las casas de lujo se encarecen en 37% desde 2019” (Activos). Hablamos de casas de 5,4 millones de euros de media, que no venga ningún populista a señalar el centro de nuestras ciudades, anda. De hecho, los territorios vascos al sur de los Pirineos no aparecen en el ranking de los territorios donde más inmuebles de este tipo hay: Baleares, Málaga, Barcelona, Madrid, y Girona.

Esto sí nos afecta

No voy a parar hasta que los territorios vascos, precisamente, sean los primeros en prohibir los alquileres turísticos por días. Acabar con ellos implica, de un plumazo, ayudar a dos grandes problemas de nuestra sociedad: la escasez de vivienda (no de lujo) y la turistificación desmedida. Además, castigar a quien especula con un bien de primera necesidad siempre da puntos de ética. No podemos permitirnos en nuestro pequeño país titulares como este: “Los pisos turísticos aumentan en Madrid pese al parón de licencias y a las multas de Almeida: 1.153 anuncios más en Airbnb” (El Diario).

Esto, también

Tampoco voy a dejar de recordar el horror que están infringiendo sin piedad Netanyahu y su gobierno de ultras. Creo que nuestra humanidad debe mantener viva la memoria de quienes han muerto a manos del ejército israelí. Y creo que debemos hacernos preguntas como esta: “¿Siguen los países europeos suministrando armas a Israel?”. Según Euronews: “Entre 2019 y 2023, EE.UU. representó más de dos tercios (69%) de todas las armas vendidas a Israel desde el extranjero. “Alemania fue el segundo mayor proveedor, con un 30%” (no todo es por la culpa histórica). El resto del mundo aporta ese 1% restante, con Italia como proveedor destacado.

Esa juventud sana (y manipulada)

Nadie va a responsabilizarse de manipular, intoxicar, empujar y sembrar odio en el grupo de chavales que llamaron “maricón” al ministro Fernando Grande-Marlaska. Pero alguien tiene esa responsabilidad, alguien está normalizando insultos homófobos, alguien está animando a esa chavalada a salir a la calle a gritar, a amedrentar y a dejarse ver (porque hay un componente vanidoso, de estar plantando batalla sin pensar). Y es contra esos ultras y agitadores contra los que tenemos que ser implacables, más que con esos estudiantes orgullosos de exhibirse como antiprogres.

Lo que ellos quieran o nada

La paz y la reconstrucción serán a la manera de Otegi y Rodríguez o no será. Y punto. Nos ofrecen lo que dijeron pomposamente en Aiete y nada más. Lo tomamos con alborozo o lo dejamos porque somos una banda de fascistas o, como afirmaba Gabriel Rufián, malas personas. Pero que nadie crea que la izquierda abertzale va a hacer otro camino que no sea el suyo, ya lo aseguró Otegi por la tarde en Eibar y, ayer mismo, ya lo dejó claro también Bildu en el Parlamento, cuyo silencio (porque la valentía se demuestra hablando) ha impedido la unanimidad de la cámara vasca en la firme condena de la violencia de ETA.

Hombre, Arnaldo, eso, no

Después de su Dr. Jekill y Mr. Hide de la paz, Arnaldo Otegi ha preguntado en voz alta: “Me vas a tener que soltar a los 200 presos o no te apruebo los Presupuestos. ¿Alguien cree de verdad que esto es así?”. Pues claro que no, que algo de cómo va ETA y el gobierno español ya sabemos después de tantos años de convivencia. Pero, ¿cómo afecta la filtración del vídeo de Otegi a las posibilidades de que se elimine la situación de excepcionalidad de las y los presos de ETA? ¿Cómo afecta a los acercamientos, que serán mirados con lupa extragrande por la derecha y la extrema derecha? ¿Quién responsabilizará de estos perjuicios?

A mí me recuerda a alguien

¿Quién convierte de cada hecho una oportunidad y convoca a medios para exponer su relato? ¿Quién justifica a fascistas manipulando una situación que debería de servir para desautorizarlos? ¿Quién se aparta cuando otros grupos políticos actúan en un mismo sentido? ¿Quién está con el que asfixia mientras la sociedad busca amparo en otras opciones? Todo esto lo hace Jorge Buxadé en Hungría, donde ha aprovechado un viaje del Parlamento Europeo para evaluar el respeto a los derechos y las libertades, para hacer su campaña fascistoide. ¿O alguien había pensado en otra persona leyendo las primeras preguntas?

La inoportunidad

No discuto el derecho del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Gasteiz a hacer su homenaje a las víctimas en el décimo aniversario de la rendición de ETA. Pero, o no tienen el don de la oportunidad o les da igual contraprogramar el homenaje del Gobierno Vasco a las mismas víctimas. Sea como fuere, poco han hecho esta vez Grande Marlaska y Florencio Domínguez si dividen cuando no enfrentan a quienes quieren servir y por quienes dicen velar en un centro que, de momento, está siendo más conocido en Euskadi por polémicas y desaciertos que por cumplir su labor con el cuidado que se le supone.

La picha real

El titular y el vídeo en el Huffington Post es de los de guardar: “Villarejo asegura que inyectaron hormonas femeninas e inhibidores de testosterona al rey emérito ‘para rebajarle la libido porque se consideraba un problema de Estado que fuera tan ardiente’”. Después de leerlo es inevitable una risita malévola a poco que el juancarlismo te parezca una memez. Pero tras ella viene lo serio: ¿qué problema de estado provocaba el ardor del jefe del mismo en el ejercicio de su cargo? ¿Qué pudo suceder? ¿Dónde entró o quiso entrar la picha real, las manos reales o la lengua real que hubo que poner un remedio tan agresivo?

Intolerable. Y punto

No hay “peros”, no hay “y”, no hay “mientras” que puedan acompañar a la condena firme y sin duda del acto terrorista en el que Pablo Iglesias, Fernando Grande-Marlaska y María Gámez han recibido cartas amenazantes y balas. Un acto que debe ser puesto en el contexto de una extrema derecha liberada y alimentada por quienes creen que obtendrán un beneficio político a corto plazo de sus disparates. Esas balas y esas amenazas son el resultado del colaboracionismo o la permisividad por cálculo electoral. Al fascista, ni agua en el desierto. A ninguno. Dice bien Iglesias en Twitter: esto no va solo contra ellos, va contra todos.

Y esto otro, vergonzoso

Antes de ese ataque injustificable, Pablo Iglesias había recibido otros con mayor carga política y, sobre todo, sin ningún tipo de vergüenza: a la presidenta del PP navarro, Ana Beltrán, le parece “casta” que una peluquera de LaSexta eche laca a Iglesias en un receso del debate. De casta es lo que hizo Ana Botella: ir en coche oficial a la peluquería. Y al senador Sergio Ramos, también del PP, le resulta “mezquino” que a Iglesias le recogieran en un Golf después de ese debate. Mezquino es tuitear eso siendo del mismo PP que la ministra Ana Mato, que no se hizo preguntas cuando en su garaje aparecieron un Jaguar y un Range Rover.

Algún día tendremos que hablar de ello

Algún día, cuando pase todo y Pablo Iglesias vuelva a ser solo un contertulio, y todos los que estuvieron en Podemos con él se afanen en publicar libros y aparecer como fuentes de conocimiento sobre la política española, tendremos que hablar del enorme apoyo a Podemos de varios periodistas estrella en Twitter y no pocas celebridades como Carlos Bardem o Daniel Guzmán, que les regalan spots y su posterior difusión… Para acabar como la quinta opción en las elecciones autonómicas de Madrid. Y a eso hay que sumar los muy compartidos argumentos de Podemos sobre la poca atención que le prestan los medios.

La respuesta es Abascal

Con los medios, precisamente, me he llevado un chasco durante esta campaña. No por el madridcentrismo, que ya me lo esperaba, sino por cómo han ayudado a difundir el cartel más racista de Vox, incluso con la excusa de criticarlo. Pero la culpa no es de quien lo muestra, sino de quien lo firma: “¿Cómo de podrida tienes que tener el alma para basar tu campaña electoral en el ataque a niños extranjeros que salieron de sus países en busca de una vida mejor?”, se preguntaba Eva Helada. La respuesta es Santiago Abascal, que es el responsable de esta campaña. Fue Vox quien quiso que lo supiéramos al principio de la misma.

Ya lo avisamos

No es ninguna sorpresa esto que tuitea Miquel Roig sobre el artículo en El Confidencial: “Los mayores de 65 son el único grupo de edad que sale fortalecido de la crisis económica. Los jóvenes son los que más han sufrido, especialmente donde existen mayores tasas de temporalidad”. Ya avisamos al final del confinamiento, cuando los grupos de pensionistas anunciaron nuevas movilizaciones, de que estas estaban fuera de lugar con la cantidad de ERTE que habían afectado a la población laboral. Y más aún cuando empezábamos a conocer que lo que salía de la hucha hoy no se recuperará nunca.