Casado, da ejemplo

Me sorprende la capacidad que tiene Pablo Casado de escupir hacia arriba una y otra vez para ver si alguna no le cae. En esta ocasión, el líder del principal partido de la oposición en España, del que se espera algo más que lo que ofrece, dice que va a pedir a Sánchez que reduzca el número de ministerios para que siga habiendo diálogo entre ellos sobre el coronavirus. Ni es momento para los chantajes ni para vetar conversaciones. Pero si para él es verdaderamente importante, que dé ejemplo y adelgace los gobiernos que el PP comparte con Ciudadanos y el apoyo de Vox. Si no lo hace, ¿qué es?

Y dejad de hacer el ridículo

Da la causalidad de que tanto en España como en Euskadi, todos los que vieron venir esta pandemia y hoy saben exactamente qué hay que hacer están en la oposición. Y en ambos gobiernos, según la oposición y sus medios, están justo los que actuaron tarde y en todo momento hacen mal las cosas. Pero la realidad es tozuda: estos días se ha viralizado una pregunta en el Congreso de varios diputados del PP que demostraban no tener ni idea de cómo funciona Twitter… Ni de lo que es una búsqueda en Google o la vergüencita. La pregunta corresponde a febrero. A eso estaba él PP entonces.

Este es el nivel

El humorista gráfico Juarma López está aprovechando muy bien el confinamiento, por lo que se aprecia en Twitter: es un tío coherente cuyos comentarios sobre la actualidad son igual de salvajes y certeros que antes. El pasado fin de semana tuiteaba: “Los hashtags de la derecha parecen títulos de canciones de una banda punki kalimotxera de un Viñarock: Trampa de la Moncloa, Gobierno Criminal, Prohibido Olvidar, Sánchez El Sepulturero, Bulos Gubernamentales, Medios Vendidos, Gobierno de Inútiles”. No, no son exageraciones. E incluso se ha dejado alguno fuera como “Paguita”.

Ojalá no vuelva a suceder

Si el PP está haciendo un papelón durante esta crisis, con un comportamiento irresponsable e infantil (como otra oposición más próxima), el jefe de Estado español está haciendo el papel de su vida: nunca antes había quedado tan claro lo prescindible que es esa figura y, por extensión, su dotación y gastos. El Peláez, otro tuitero recomendable en esta crisis, daba la puntilla: “No. No hay ahora una ‘campaña mediática antimonárquica’. Lo que hubo fue una ‘campaña mediática promonárquica’ durante muchísimos años. La imagen actual de la institución es ni más ni menos el resultado de la ausencia de esa campaña”.

Otra semana de teletrabajo

Para mí, el sonido del teletrabajo es el de los dibujos animados de fondo. El guionista portugalujo Raúl Díaz, mucho más certero que yo, definía la conciliación durante el confinamiento de esta manera: “Si trabajo mis hijos se pasan todo el día pegados a una pantalla. Y si no se pasan todo el día pegados a una pantalla no puedo trabajar”. A raíz de su tuit, varios comentaron su realidad… Que es la de todos: jornadas interminables, videoconferencias y peticiones como si todo el tiempo en casa estuvieras a disponible o la imposibilidad de comprar papeles y pinturillas.

Esto acaba de empezar

Cuanto antes nos vayamos haciendo a la idea de que el coronavirus ha cambiado ya la forma de relacionarnos en el próximo par de años, mejor para todos. Yo lo tengo claro… Y lamento comprobar que puedo estar en lo cierto cuando leo en Twitter a gente mucho más clarividente que yo, como Juan Ignacio Pérez Iglesias, que mantuvo una realista conversación pública con Antonio Martínez Ron: “Salvo que antes haya una vacuna. Es evidente. Y esa es la razón por la que (1) la gente sigue sin entender en qué consiste esto, dónde está el problema, y (2) hay que pensar en un estado estacionario sin cierre total o casi total”.

Los que sobran

Es incompatible escuchar las malas noticias sobre la deuda pública y leer en Twitter a iluminados como Spiriman, que hacen colectas on-line para comprar material sanitario básico. El problema no es el dinero: todos los gobiernos se gastan lo que no tienen para frenar la epidemia. Todos. El problema es la falta de suministros, por eso esta es una crisis sanitaria mundial. Así que el dinero tampoco es la solución: a ver qué hace Jesús Candel con lo recaudado (ha pedido 310.000 €), que antes ya presumió de conseguir mascarillas a precio de coste pero no aclara ni dónde ni de qué modo.

Estamos fatal

Es un mal previo a esta crisis pero que durante la misma se ha hecho especialmente palpable: hoy, cualquier asociación o colectivo se convierte en fuente en un medio de comunicación. Y el periodista de turno reproduce lo que dice sin comprobar la veracidad o conveniencia de la reclamación de turno. Por ejemplo, ha llegado hasta El País una idea de “familias y expertos” para abrir los colegios en julio. ¿Y los profesores y coordinadores, qué opinan de que “los firmantes” decidan sobre sus vacaciones cuando ahora están poniendo su wifi y sus equipos para dar clase y evaluar como pueden? Respetémonos. A todos y a nosotros mismos.

Pero otros están peor

Como las debilidades del periodismo, lo mal que estaban en EE.UU. lo intuíamos muchos y durante la pandemia lo hemos confirmado: grupos armados se han manifestado en contra del confinamiento en varios estados, tachando la medida de comunista. El país se les va por el sumidero por la falta de red social pública, porque el despido libre ha dejado sin recursos a millones de personas ya empobrecidas (aun con empleo) y porque la sanidad privada es evidentemente insuficiente (antes también lo era, pero no era público los que se morían en sus casas por otras dolencias). ¿Modelo a seguir? Jamás.

Pues yo he encontrado un gurú

Este confinamiento ha convertido las redes sociales en un espacio plomizo. Cada vez son menos apetecibles por culpa de todos esos que ahora tienen más tiempo para decirnos lo que tenemos que hacer todos, o por los trolls organizados por el fascismo (el de allí y el de aquí). Pero entre todas las opiniones prescindibles y las que quieren colarnos, algunos se están destapando, con mayor crudeza que antes de la pandemia, como personas con principios, coherentes y un poco brutas pero absolutamente certeras: “De esta salimos más gilipollas todavía”. El humorista gráfico Juarma López es mi nuevo gurú.

Así, no

El periodismo ha sido declarado un elemento de especial relevancia en esta crisis en la que se permite a los quiosqueros que sigan abiertos después de que nadie se preocupara de los que iban cerrando, en la que se ha inyectado una millonada pública a medios privados, y en la que la tele ha ganado la batalla a YouTube. Pero los periodistas nos hemos mostrado serviles (a poderes y a populismos), mezquinos, ignorantes y algunos, idiotas, sin paños calientes, como el que se metió a un almacén del hospital montado en Ifema y empezó a tocar sin guantes todo lo que mostraba para Espejo Público incluso mientras tosía.

Así, sí

Hace solo unos días preguntaba en esta columna para que servía la sanidad privada si en plena crisis sanitaria mundial anunciaban un ERTE a nivel de España. Hoy tengo que celebrar la disposición del colectivo de centros privados que ponen recordaban a finales de esta semana que contaban con 2.200 camas de UCI libres salvo en Madrid, La Rioja y Catalunya, donde ya han ocupado todas. Así, sí. Aunque esta pandemia ha puesto en evidencia lo que necesitamos la sanidad pública y el beneficio social de que esta sea universal, la privada esta vez se ha movido correctamente. Pero cada una, en su sitio.

Así, también

Siempre con retraso pero, esta vez, también acertadamente se ha movido YouTube, que está retirando vídeos como el de Josep Pàmies, que de nuevo anunciaba una cura milagrosa, en esta ocasión, contra el coronavirus. Cómo no. Una conjunción de las plantas y las lejías aguadas que él mismo vende sirve, siempre según él, para vencer a este virus que no tiene vacuna. YouTube ha actuado correctamente. Ahora, igual es el turno de las autoridades que tienen que velar porque nadie haga negocio con el miedo y la mentira en estos tiempos de confinamiento, pandemia y dudas, y más si reincide.

Así, cualquiera

Ya sé que es mucho pedir pero, del mismo modo que los controles de las plataformas y las autoridades tendrían que estar vigilantes ante los atrevimientos de algunos, creo que la mayoría deberíamos de estar alerta ante los que nos quieren colar gilipolleces. Antonio Cartier sugería que tenía que ser una broma el titular de que Letizia Ortiz había pasado una “estricta cuarentena” en una habitación de 110 metros cuadrados. Cartier sabía perfectamente que no era una broma, sino el último ejemplo de un periodismo cortesano y servil que debemos rechazar. Muchas casas, empezando por la mía, no miden eso.

Así… De crudo

Juarma tuiteaba recientemente: “No tengo muy claro si son bots o tontos gratis”. No quedaba muy claro a qué caso se refería este humorista gráfico, pero tampoco importa: uno siempre piensa que no puede haber tantos usuarios acríticos capaces de retuitear o compartir en Facebook o WhatsApp bulos, mentiras o mensajes con claro interés electoral, que muchos de ellos tienen que ser pagados (y algunos lo son), o que tiene que tratarse de robots. Pero, no, tiene razón el ácido Juarma: son tontos gratis, sociópatas nostálgicos de tiempos de pólvora o cuneta (hay fascismos a ambos lados) que actúan ahora en Internet.

Estamos muy cansados para estas mierdas

Yo sí estoy muy cansado como para que unos y otros intenten colarme sus mierdas con intereses electorales. Que el Eustat haya tenido que salir a negar unos datos manipulados y difundidos sirve de triste prueba de que algunos se han manejado muy bien durante las tragedias y ahora pretenden sacar provecho en lo local de esta, que es a nivel mundial. Otegi hablando a cámara, medios asegurando que él sí se preocupa de la salud de los vascos, personajes del entorno tuiteando mentiras y los antifascistas de palo pasando memes por WhatsApp son demasiada carga ideológica para un drama humano.

Los Capitanes A Posteriori

El pasado sábado vi por primera vez la imagen del Capitán A Posteriori, que pertenece a un capítulo de la irreverente South Parak, en Twitter, y hoy ya me han reenviado montajes con la cara de Pablo Casado y la de Arnaldo Otegi. Dos políticos que encajan perfectamente con la sátira que representa ese superhéroe que llega a una catástrofe y se limita a mencionar lo que se tendría que haber hecho. ¿Responsabilidad? Según el Capitán A Posteriori, Otegi y Casado, siempre hay que atribuírsela a los demás. Ellos son los que lo vieron venir, los que saben qué hay que hacer y los que, pase lo que pase, escupirán un: “Te lo dije”.

“Te ponemos ahí a ti, Manolo”

El humorista gráfico Juarma es mucho más certero que yo. En una viñeta que publicó en Twitter el domingo por la noche se ve a uno de sus típicos personajes haciendo una cacerolada desde su ventana pidiendo: “¡Gobierno, dimisión!”. Su vecino le respondía: “Di que sí, echamos al presidente del Gobierno en mitad de todo esto y te ponemos ahí a ti, Manolo”. Me da igual que Manolo se llame Imanol, porque lo que denuncia Juarma es universal, como esta crisis. En todos los países habrá un Manolo, un listo, un aprovechado, un jeta, uno que se cree que todos menos él somos tontos.

Y luego, ¿qué?

En el primer fin de semana de este confinamiento ya comentamos en esta columna la necesidad que íbamos a tener todos de todos… También cuando se levanten los estados de alarma y emergencia sanitaria. Tendremos que salir y gastar. Tendremos que ayudar a quienes han estado un mes sin ingresos a que el siguiente palie parte de las pérdidas del anterior. Son muchos los que se preguntan cómo reactivaremos la economía de un país que está con los servicios mínimos. Esto no es China, no es una dictadura. Y en Corea solo paró lo necesario. En la república independiente de mi casa solo sé que no tengo ni idea.

¿Cómo lo llevas?

El Observatorio Vasco de la Juventud está difundiendo un cuestionario para que la juventud responda “acerca de los cambios en las rutinas, las emociones que estamos sintiendo y, también, otras cuestiones como la opinión sobre las medidas tomadas por los gobiernos, el cumplimiento de las medidas de prevención, la actitud crítica ante los bulos, el voluntariado, etc.”. Pero también para conocer las dificultades a las que se enfrentan para seguir el curso o las laborales. De este modo, el Observatorio quiere aprovechar la oportunidad para conocerles mejor, para conocernos mejor.

Se llama «estado de las autonomías»

En España están preocupados: el llamado “estado de las autonomías” esta vez va en serio. Ya no es solo un sobrenombre cursi, y consultores y opinadores profesionales como Ignacio Varela no saben cómo gestionarlo: “La investidura depende de que haya una agenda catalana para ERC, una agenda vasca para el PNV, una agenda valenciana para Compromís, una agenda gallega para el BNG, una agenda canaria para CC, una agenda cántabra para el PRC y una agenda turolense para TE. ¡Viva mi pueblo!”. Efectivamente, el café para todos se ha agotado y España está obligada a descentralizarse de verdad.

Ya vale de hacer el tonto

En Twitter sigo a usuarios como el dibujante Juarma que son muy salvajes. Salvajes pero no fachas, ojo, porque ese juego al que ha jugado Vox ya nos lo conocemos. Juarma dice cosas como esta: “Mucho se habla de la ola de puritanismo y poco de la ola de tontos del culo”, y yo solo puedo darle la razón. En esta red social especialmente pero no únicamente hemos asistido a demasiadas reclamaciones puritanas que no había por dónde cogerlas, reclamaciones que interponían mentecatos y mentecatas y que los demás, empezando por mí, dejábamos pasar. Pero muchos nos hemos cansado ya de hacer el tonto de esta manera.

¿Me lo tengo que creer?

Alfonso Alonso ha impuesto su estilo en el PP vasco: sus portavoces tienen una característica común y un superpoder. La característica es la agresividad, y el superpoder el de no sonrojarse cuando mienten. Mejor dicho, cuando encadenan mentiras. Lo he comprobado de primera mano pero todos podemos ver que de arrojo van sobradas y sobrados. Por ejemplo, ahora tienen el morro de decir que se enfrentan a Vox en Euskadi porque los de Abascal quieren retrasar el reloj 40 años. Como si Casasdo no hubiese reprochado esta misma semana a Vox y Ciudadanos no haber conformado una coalición electoral para el 10-N.

Estamos hablando de esto

“PP y Ciudadanos han regado con un millón de euros a asociaciones ultras para que las mujeres no aborten. Una exigencia que siempre ha exigido Vox para seguir sosteniendo el gobierno de derechas de Andalucía” (El Plural). No estamos hablando de algo que puede ser o que se queda en el terreno de las ideas, sino de algo claro y directo: el gobierno andaluz está ejecutando recortes en Sanidad mientras engorda chiringuitos retrógrados de quien sostiene la viabilidad de ese proyecto. Así que Alonso y sus secuaces (porque quien chulea y miente para defenderse es eso) tienen por qué callar.

Por el bien de todos, pinchemos esta burbuja

Una vez más, la burbuja del fútbol muestra síntomas de desgaste, así que igual podemos pincharla ya. Después de haber alcanzado a todo el público potencial mundial (y con peores resultados de lo esperado), la escalada económica futbolística la pagamos cada vez más los aficionados del entorno: precios abusivos por camisetas, entradas y merchandising, y también por ver o emitir los partidos. Porque en los bares no queremos ver un Sampdoria-Unidese, sino al equipo del territorio. Al hostelero le cuesta 300 € al mes ese servicio y, según ADSL Zone, hasta 50.000 prefieren arriesgarse y piratear la señal en España.