La mejora solo por decreto

La subida del SMI es positiva, sin duda. Los decretos para repartir la riqueza son necesarios, de esto tampoco tengo dudas. Pero lo que he encontrado en Artículo 14 me genera ciertas inquietudes y preguntas: “La trampa de los salarios en España: sube el SMI, pero no el resto”. Es cierto que el gobierno español hace bien en subir el SMI, pero no es menos cierto que lo hace sin que la economía mejore globalmente, y esto puede acarrear consecuencias evidentes: si no suben el resto de salarios es porque la situación no es favorable y eso asfixia especialmente a las y los pequeños empresarios. El gobierno español debe hacer algo más.

El aniversario de una invasión injusta

Esta semana se cumplen cuatro años de una invasión profundamente injusta: el Kremlin ordenó por el morro la ocupación de un país, aplastó coches particulares con tanques, ejecutó masacres como la de Bucha, disparó sobre columnas de desplazados, atacó centrales nucleares y energéticas para generar sufrimiento en la población civil, y todavía hoy “Rusia bombardeó Kiev con misiles y drones en vísperas del cuarto aniversario de su invasión” (Infobae). Como efecto colateral y mucho menos peligroso, Rusia nos colocó agentes desinformadores e intoxicadores, tontas y tontos útiles que hemos tenido que aguantar todo este tiempo.

Más allá de Ucrania

La invasión de Ucrania y la división de quien debería hacer frente a esta hostilidad demuestra que Vladímir Putin lleva décadas liderando una campaña de desestabilización de Occidente (con el ascenso del fascismo como gran obra). Al respecto, esto en Euronews lo confirmaría: “La Inteligencia sueca subraya que los dirigentes rusos se ven a sí mismos en un estado de ‘conflicto estratégico con Occidente’, y que uno de sus objetivos sigue siendo cambiar el orden mundial existente”. ¿Cómo? Con “violaciones del espacio aéreo con aviones y drones, ciberataques, operaciones de inteligencia e influencia informativa”.

Qué sorpresa…

Con la extrema derecha en auge en todo el mundo, bien alimentada por el Kremlin, Alberto Núñez Feijóo y su equipo, formado por gente tan poco recomendable como Miguel Tellado, decidió que mostrar a Vox como un socio confiable era una buena idea. ¿El resultado? Este: “El PP teme que el bloqueo con Vox se convierta en ‘voto de castigo’ en Castilla y León y Andalucía” (Vozpópuli). ¡Qué sorpresa! Es decir: ni el PP ni el PSOE (que también ha cebado al monstruo, señalándole como “la oposición” en el Congreso para desautorizar a Núñez Feijóo) ven el techo de Vox y ahora que por fin se han acogotado, no saben qué hacer.

Sigue la regresión

En el PP (y en el PSOE) dieron por bueno a Vox y ahora tienen un problema. De la misma manera, en Vox dieron por bueno a Trump y ahora, este, también puede generarles un problema porque el gringo concentra el mal a su alrededor. Un ejemplo muy claro: Nick Fuentes, uno de esos influencers del mundo MAGA, ha dicho que el enemigo número uno de EE.UU. son las mujeres. Tal cual. Considera que las mujeres ejercen una influencia perniciosa, y que su liderazgo tiene mucho que ver con los ratios negativos de nacimientos. Además, socialmente son demasiado progresistas. Fuentes tiene 1,2 millones de seguidores solo en X.

Y tú, ¿te vas a ir de X?

Sin duda es el debate de la semana, a nivel planetario, además: ¿quién abandona X y por qué? “Bulos, DANA y Elon Musk”, esos son los motivos que da David González para el caso de La Vanguardia. Los de The Guardian son que se trata de “un canal tóxico que favorecía las teorías de la conspiración y el racismo de la ultraderecha”. Ambos tienen razón, no voy a discutirlo. Lo curioso, para mí, ha sido el rebufo: periodistas que anuncian también el adiós pero en diferido (supongo que esperando a ver cómo chutan las alternativas: Bluesky, Mastodon y Threads), en una borrachera de dignidad demasiado repentina y exagerada, para mi gusto.

Facebook agoniza

¿X, no y TikTok, sí, en serio? Por los algoritmos de Google y YouTube mejor no preguntamos. Pero vamos a lo gordo: ¿Meta es mucho mejor o es solo menos agresivo (es decir: mete sordina al odio)? Además, ¿queda alguien? Enrique Dans reflexionabas sobre su uso: Facebook es “una simple máquina de facturar, con una atención nula y un desprecio a sus usuarios cada vez más elevado”. “Abro mi página, actualizo y cierro”. Él, porque tiene su blog, pero la mayoría solo abrimos para mirar unos segundos y desaparecer sin hacer ruido. Sin aspavientos y con un poco de tiempo, estoy convencido de que ese es el futuro que también le espera a X.

“La turra nunca descansa”

Antonio Agredano escribe mil veces mejor que yo y por eso no ha titulado así su columna en The Objective, sino con algo mucho más sugerente y elegante: “La gran pereza”. Reflexiona el escritor sobre X: “Es como en un after. Si puedes entrar tú, puede entrar cualquiera. No eliges la música que suena. Ni las marcas que sirven. Ni las movidas que allí puedan suceder. Abren la puerta, entras, y a darlo todo. Por eso no entiendo esta súbita afectación”. Yo, tampoco la entiendo, la verdad. Comparto con Agredano su definición: “No es un espacio público, no es un lugar que deba ser bueno o malo, es sólo un muro donde la humanidad se expresa”.

Esto es lo que hay

“Tu cuerpo, mi elección. Para siempre”. Este mensaje machista fue publicado en X por Nick Fuentes, “un ‘influencer’ masculinista y supremacista blanco” (France 24) después de que Donald Trump ganara las elecciones. Pues bien, “ha generado más de 91 millones de visualizaciones en X, y ha sido compartida 35.000 veces”. Esto es lo que hay en X, pero eso no es lo peligroso: esto es lo que hay en la sociedad, el alivio de un montón de tíos que no quieren perder su rol superior sobre las mujeres (que están acojonados, vamos). ¿El peligro es X o es una sociedad de mierda? X lo multiplica, ¿o lo hacen las personas?

¿Y el conflicto de intereses?

Elon Musk va a adelgazar la administración pública estadounidense como adelgazó la estructura de X. Ya conocemos el resultado: con menos recursos y menos personas las cosas salen peor. Y si además recortas por la parte que da seguridad y certidumbre a las y los usuarios (en el caso del gobierno, la ciudadanía), la cosa puede acabar muy mal. Con todo, lo que me resulta llamativo es que nadie hable del conflicto de intereses no ya por ser el dueño de X, sino por serlo de Tesla o de SpaceX, que sirve directamente a la NASA. ¿Va a vender sus acciones, las va a dejar prestadas o ya da igual todo y va a seguir enriqueciéndose?