Que no nos la cuelen

La gran recesión que se avecina, Putin, la pugna entre Núñez Feijóo y Sánchez en la que tan cómodo está el segundo y el lanzamiento electoral de Yolanda Díaz que pagamos entre todas y todos, están tapando un montón de noticias que son verdaderamente preocupantes, como esta de Nius: “Extender el periodo de cálculo a 35 años reduciría la pensión inicial un 8,2%, según el Banco de España”. El gobierno más progresista y chachi de la democracia española no puede colarnos esto mientras distrae la atención con cestas de la compra por 30 € (que hace años que son imposibles) y con concursos de quién insulta más a quién en el Senado.

El derecho es del alumnado

La noticia que publicó Abc sobre la profesora de música valenciana a la que han apartado de su puesto porque después de 35 años de dedicación no tiene el título de valenciano ha recibido una respuesta en Twitter sorprendente: el enfoque y el medio han sido duramente corregidos por quienes han señalado que esta mujer ha tenido 35 años para sacarse un título de cuya necesidad era consciente, y por quienes sí han hecho ese esfuerzo y reconocen que el derecho que debe prevalecer, como en todos los casos (pongamos Euskadi, pongamos Osakidetza), es el del alumnado a recibir clase en el idioma en el que mejor se desenvuelve.

El periodismo es Pablo Iglesias

Pablo Iglesias no es periodista, es contertulio, y no estudió periodismo, sino ciencias políticas, pero sabe mejor que nadie lo que es el periodismo porque el periodismo, básicamente, es él. En la columna en Público en la que anuncia el regreso tras las vacaciones de su programa, La Base, deja muy claro que sin “la podredumbre generalizada de la profesión” “no habría sido necesario hacer La Base”. Pero no todo van a ser críticas porque en su columna, he de reconocerlo, sí escribe algo sobre lo que puede opinar porque conoce muy bien: “Era muy ventajoso en lo profesional ser amigo y colaborador de Ferreras”.

Suecia y Finlandia igual se lo piensan

Ojo con el partido que fundó Iglesias después de haber aparecido en tantas tertulias de televisión porque “Podemos no apoyará en el Congreso la entrada de Suecia y Finlandia en la OTAN” (El Independiente). Igual este gesto (será una abstención) en una votación protocolaria hace que se lo piensen los países nórdicos que han respondido de este modo con contundencia a la invasión rusa sobre Ucrania. Todo es posible cuando se activa la palanca correcta, que se lo nieguen a Laporta. Y si Iglesias encarna hoy el periodismo, igual Echenique pretende personificar lo que es correcto en las relaciones internacionales de hoy.

“El rey vivo más antiguo”

¿De qué sirve ser “el rey vivo más antiguo” (Vozpópuli), que es lo que esgrimió Juan Carlos I para salir de Abu Dabi y viajar a Londres? Vale, sirve para que puedas visitar la capital inglesa en unas condiciones con las que los demás solo soñamos, y sirve para librarte de una serie de procesos judiciales que habrían culminado si la juzgada fuese cualquiera otra persona. A lo que voy es: ¿para qué es útil que exista un rey vivo antiguo? ¿Y un rey vivo recién nombrado? Insisto: las y los republicanos necesitamos que existan Juan Carlos I, Carlos III y Felipe VI, entre otros, cuya simple coronación sirva para hacernos preguntas.

Espainaren morroi

Quién nos iba a decir, hace solo unos años, que este titular sería una buena noticia para gran parte de quienes simpatizan con la izquierda abertzale: “El Gobierno y Bildu comienzan a negociar esta semana los Presupuestos”. Por supuesto, en República se refieren al gobierno español. Lo de negociar con el vasco, a los de Otegi, sigue generándoles un escalofrío y cierto bloqueo físico y neuronal. Pero así es la nueva izquierda abertzale, la que ya cuenta abiertamente con representantes que solo han pisado moqueta. Atrás quedó lo del plato de lentejas o lo de venderse al enemigo. Ahora todos y todas tienen precio.

La tele pública está mal hasta que sale él

Otros que han cambiado de idea y ahora abrazan lo que hasta hace poco despreciaban son los de Vox: la tele pública ha pasado de ser un gasto innecesario a una oportunidad imperdible. “García-Gallardo: de amenazar a medios con retirar publicidad institucional a aprovecharla para salir en MasterChef. La Junta de Castilla y León paga 14.900 euros por programa para que los alimentos de Tierra de Sabor aparezcan y esta vez se suma el vicepresidente” (El Diario). Hablando un poco de todo lo facha, al de Vox le recibió la cocinera Samantha Vallejo-Nágera, nieta del psiquiatra, general franquista y afecto al nazismo, Antonio Vallejo-Nágera.

Así es la guerra

Por supuesto que me alegro de la derrota militar del ejército ruso en Ucrania. Esta guerra solo puede terminar de una manera: con el Kremlin perdiéndola. Cualquier otra opción, incluso una negociación y reparto del territorio ucraniano, supondrá una legitimación y una victoria, aunque sea parcial, de un dictador, de un sociópata y de un chantajista. Quien justifique a las fuerza de ocupación por el morro, allá él, pero que no cuente con que sea amable con su blanqueo del fascismo. La consecuente noticia de que la opinión pública y algunos dirigentes rusos muestran sus dudas sobre la ocupación también es buena.

Pues Pablo Iglesias no tiene razón

Al respecto del avance ucraniano, Manu Bravo recuperó un tuit de Pablo Iglesias en el que el líder de Podemos, que siempre habla como si siempre tuviese razón, explicaba: “Tengo amigos militares. Les he preguntado sobre el envío de armas y me dicen que no parece probable que ese envío pueda alterar la correlación de fuerzas entre Rusia y Ucrania”. O cambia de asesores o cambia de tono, pero es evidente que Iglesias se ha equivocado también en eso y que el apoyo a Ucrania por medio de armas y de información (porque doy por hecho que la inteligencia estadounidense o europea ha apoyado el contraataque) funciona.

¿Volver? ¿A qué?

Juan Carlos I se aburre como una ostra en Emiratos Árabes. No hay ya bebida, comida ni compañía que le amenice las horas que pasa en una residencia de lujo con servicios que pagamos entre todos y todas, a escote, que nada es caro. Así que el regreso a Europa, aunque sea a un funeral, aunque tenga que ver a la que sigue siendo su esposa, Sofía de Grecia, le parece una idea estupenda: quiere “volver a la vida pública” (Nius). Lo que no sabe porque no tiene ni idea de qué pensamos sus vasallos es que nunca la ha abandonado, que seguimos hablando de lo que hizo y lo que hace, y de la necesidad de su familia como institución.

¿»Unidad»?

Puedo entender que Sánchez haga gala, a partir de hoy, en el debate sobre el estado de la nación española, de su capacidad para salirse con la suya, para sobrevivir, y hasta de su soberbia: como sabe que es él con quien quiera o el PP con la extrema derecha, el presidente español no duda en ir de sobrado cuando saca cada votación con una suma distinta sobre la bocina. Pero lo que me sorprendería mucho es que materializase lo que sugieren en República: “Sánchez busca exhibir la unidad del Gobierno con sus socios y aliados para acabar la legislatura”. ¿Unidad? Sánchez hoy es una centrifugadora con pulpos atados al tambor.

Y el PP, en su mejor momento

Las encuestas respaldan al PP: podría obtener una victoria holgada que le permitiese negociar con Vox como fuerza dominante y salirse con la suya, sumando con la extrema derecha más que el resto del arco parlamentario en el Congreso. Eso sería un desastre, Sánchez lo sabe y lo sabemos todos, y a eso se aferra el presidente del Gobierno, que querrá colocarnos “unidad” donde todos vemos “necesidad”. No veo probable que, por mucho que Núñez Feijóo haga crecer a su partido, una mayoría absoluta que daría libertad a la derecha española, lo que también sería un desastre, y lo sabemos. Pero en Andalucía ya lo lograron.

Al contrario que García Ferreras

Sugerir siquiera que si García Ferreras no se hubiese hecho eco de una información dudosa que perjudicaba a Podemos, el partido de Iglesias podría haber obtenido un resultado aún mejor, es mentir. Y quien lo crea no se entera de nada. Lo que me parece significativo es el enfrentamiento que Podemos, especialmente su vieja guardia, esa que lleva yéndose casi desde que el partido entró en el gobierno español, está manteniendo. Iglesias, y por extensión Podemos, no serían lo que son sin LaSexta, y esta virulencia suena a despecho y, una vez más, a falsa revolución: Podemos tampoco ha inventado las campañas mediáticas contra un partido.

Otra cosa es el recochineo

No me sorprendería que el periodista de Al Rojo Vivo hubiese intentado colocar información defectuosa a su audiencia. Su buena relación con el establishment es sobradamente conocida a estas alturas. Lo que me sorprende en este capítulo de la historia LaSexta-Podemos es, como ya he dicho, la virulencia de Iglesias, Echenique o Monedero, entre otros, y a la vez la candidez de parte de esa audiencia que sigue viendo la tele de Atresmedia como una cadena progresista. La creación hasta de un grupo de verificación llamado Newtral por parte de la empresa podemos ubicarlo entre el recochineo y la simple desvergüenza.

Y las leccioncitas

Mientras García Ferreras nos colocaba, supuestamente, lo que le empaquetaba Villarejo, igual que cuando el periodista daba voz a Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero, lo hacía al grito de “más periodismo”. Una exaltación que tenía más de excusa no pedida que de reivindicación. Igual que cuando en LaSexta hablan de análisis y anuncian que Miguel Ángel Revilla nos va a explicar la guerra en Ucrania. O igual que cuando lo hace Pablo Iglesias en su podcast. Sé que me estoy liando, así que iré al grano: no hay peor cuña que la de la propia madera. Y por eso leemos “dignidad” en el Twitter de Iglesias después de que todos se prestaran al show.

Pídeselo a Putin

Quienes se manifiestan en contra de la OTAN estos días deberían de hacerlo delante de la embajada rusa y con claros mensajes a Vladímir Putin, la persona que más ha justificado la existencia del tratado en la historia moderna. La escritora Margaryta Yakovenko lo tuiteaba así de bien: “Putin dice: ‘Europa será reducida a cenizas en una guerra nuclear con Rusia’ y manda misiles de corto alcance con capacidad nuclear a Bielorrusia, pero ahora mismo hay una ‘mani’ en Madrid con personas portando la bandera comunista y gritando ‘OTAN, no’”. La bandera comunista como detector de incautos sigue funcionando.

¿Qué va a decir el Vaticano?

Espero que esta semana dejemos de leer, por fin, esos argumentos de progresistas encantados con el Papa Francisco que, de acrobáticos que son, rozan lo inverosímil y el ridículo. Por muy bueno que sea Bergoglio comunicando, el Vaticano no ha dejado de ser lo que siempre ha sido, por desgracia. ¿Que si puedo ser más concreto? Sí, hombre (porque es el país más machista del mundo), sí: “El Vaticano dice que el fallo del aborto en EEUU ‘interpela al mundo entero’ y se debe ‘reabrir un debate no ideológico’ de la defensa de la vida”. Se refiere el país papal a la retrógrada decisión sobre el aborto, y si me interpelan respondo.

“Un margen de más del 500% en menos de un mes”

Del hilo que ha publicado El Confidencial me quedo con el dato del titular, pero todo es igual de sorprendente e indignante que lo que sucedió en Madrid: “Roger Parellada, el conseguidor de mascarillas, logró en apenas tres semanas ganancias de 24 millones de euros en una operación de 35 millones con la Administración pública catalana. Ocurrió en marzo de 2020, aprovechando la escasez de material médico. Parellada y sus socios multiplicaron por seis lo invertido. Un margen de más del 500% en menos de un mes. Y cobrando por adelantado, ya que la Generalitat abonó los 35 millones de euros antes de que se entregase la mercancía”.

Como otras de su generación. O casi

Saltamos de caradura a caradura, porque hay que tener una capacidad extraordinaria para no sonrojarse diciendo esto: “Estoy harta de pagar alquiler y tengo ilusión por comprarme una casa, pero en Madrid se ha disparado la vivienda”. ¿Que esto lo dice cualquiera? Ya, pero es que lo ha dicho la presidenta de la Comunidad de Madrid a El Mundo como si tomar medidas para frenar la escalada de precios no fuera con su gobierno, como si el precio de la vivienda tuviese que ver con el clima y no con las prioridades de los ejecutivos, como si todos menos ella fuéramos tontos y tontas. Así lo ha dicho, alto y claro, además.

Todos lo hacemos, Pablo

Como Pablo Iglesias, yo también vivo de mi trabajo. Y a menos que Hugo Martínez tenga una herencia que le permita dedicarse a descansar, doy por hecho que él también lo hace. Y pese a lograrlo podemos ser tres perfectos gilipollas. O ninguno. Vamos, que vivir de mi trabajo no es garantía de nada. Pero soltarlo constantemente, como hace el de Podemos sí es un poco sospechoso: y lo ha vuelto a hacer para defenderse ante Martínez, al que acusa de vivir de la política (¿no era eso acaso un trabajo cuando lo ejercía Iglesias? ¿No lo es para Montero?) después de que este criticara, junto a Antonio Maestre, la última defensa de Iglesias a Roures.

Es la hora

No puedo quitar nada a este tuit de Julen Bollain: “Repsol, Endesa, Iberdrola y Naturgy tuvieron 11.054 millones de euros de beneficio en 2021. Es decir, un 226% más que en 2020, cuando su beneficio conjunto fue de 3.388 millones. Es hora de que las empresas con beneficios extraordinarios paguen su parte del pastel”. Y no hay más: ha llegado la hora de que la fiesta no la paguemos los de siempre, los de en medio. Ha llegado la hora de poner freno a las ganancias indecentes. Ha llegado la hora de repensar nuestro modo de vida que agiganta a ogros a los que alimentamos con nuestras obligaciones. Ha llegado la hora de elegir enemigo.

El original

La extrema derecha original es el PP. No lo digo yo, lo dice Alberto Núñez Fiejóo. No lo muestro yo, lo demostró José María Aznar, uniendo bajo sus siglas a todo el arco español de derechas, desde la pared del Valle de los Caídos hasta casi el centro de Madrid. Ese fue su gran logro político y está muy orgulloso de él. “Vota al original, vota al PP” (20 Minutos), ha dejado para la posteridad en su fin de semana andaluz, junto a un ramillete de infortunios, el nuevo presidente del partido que creó Manuel Fraga, ministro franquista. Y sin duda, el gallego (el de ahora) se refiere a Vox como la copia. Una copia más negra, como de multicopista.

Y les va bien

Vox va a ser el gran problema del PP en Andalucía: por muy bien que les vaya, lograr una mayoría absoluta en un parlamento con hasta seis partidos es matemáticamente imposible. Así que a Juanma Moreno solo le saldrán las cuentas sumando el posible escaño de Ciudadanos y los seguros de Vox. Pero aún así les irá bien. Muy bien. Para mí, el dato más destacado, porque además es posible que acabe haciéndolo realidad, es este: “Suma más que toda la izquierda junta, según los últimos sondeos” (República.com). Y eso supone un cambio de paradigma importante en un bastión de la izquierda española.

El galimatías

Por su parte, PSOE y Podemos se limitan a confiar en que la suma de PP y Vox dé suficiente medio al resto de partidos y que estos les hagan los recados mientras en la izquierda oficial española no hacen ni los deberes. Este tuit de Lara Hermoso sobre la campaña andaluza, que parece un galimatías pero es una descripción, es un estupendo ejemplo: “Yolanda Díaz da un mitin en Málaga en el que también estará Errejón. Podemos dará en streaming la presentación del libro de Pablo Iglesias en la que lo acompaña Delgado, el candidato que quisieron imponer en Andalucía y al que Díaz no respaldó, apostando por Nieto. Frente Amplio”.

La culpa no es de los demás

Sigo en Twitter a Miguel Sebastián desde hace años porque, aunque no esté de acuerdo con todo lo que escribe, suele hacerme reflexionar con sus tuits. No lo ha logrado, no obstante, con este, en el que muestra que ha dado positivo por covid porque resulta “muy difícil resistir la presión social de las comidas y contra las mascarillas en reuniones. Alguno se alegrará, pues es lo que pretenden. Que nos contagiemos todos”. Me he cuidado y he cuidado a los míos todo lo que he podido estos años (todavía no he dado positivo en ningún test), pero si me contagio ahora, que he vuelto a darme permiso para relajarme, no puedo culpar a nadie.