El Ferrari de Juan Carlos

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La noticia para ‘El Confidencial’ es que Juan Carlos I se quedará con uno de los dos Ferrari que guardaba en el garaje real. Aunque para muchos, entre los que me incluyo, la noticia es que Juan Carlos I tuvo y disfrutó de dos Ferrari que el primer ministro de Emiratos Árabes Unidos le regaló en 2012. Ahora, uno será de todos los españoles (y vascos, catalanes y gallegos, por la parte de vasallos que nos toca), porque según el BOE, uno se ha incorporado al patrimonio del Estado, eso sí, “la disposición oficial ocultaba deliberadamente la marca del vehículo y el origen. En su lugar, informaba escuetamente del número de chasis del automóvil”.

Y el “Pequeño Nicolás” de Podemos

Ayer les hablábamos de Fonsi Loaiza, el joven periodista deportivo que se ha paseado por las tertulias en nombre de Podemos para lanzar las que, según él, eran las propuestas de este partido político para el fútbol profesional: tope salarial y obligación de los jugadores de tener la ESO, entre otras. Podemos ha acabado por desautorizarle, pero en ‘Libertad Digital’ les ha dado tiempo a hacer sorna con el que llaman “el pequeño Nicolás” de los de Pablo Iglesias por sus “carencias expresivas”, su “ingenuidad” y “vaguedad”.

Toñi Moreno, off

Primero, presentó un programa deplorable en el que se hacía espectáculo de la mendicidad, en el que se empujaba a familias desesperadas a explotar su trágica historia a cambio de promesas que no siempre se cumplían, según algunas denuncias. Después, un magazine al uso que no respondió la audiencia. Al final, Toñi Moreno, esa andaluza poco salerosa que iba de heroína de los pobres mientras mercadeaba con su pobreza, se queda sin programa. Según ‘La Voz Libre’, TVE ha cancelado la emisión del magazine y alargará ‘España Directo’.

Facebook vuelve a cambiar la privacidad

Cuando hacemos formación sobre el uso de redes sociales digitales para conformar una buena identidad digital siempre animamos a no tocar la privacidad de Facebook, a que la aceptemos tal y como viene “de serie”. Es más importante aceptar el juego (yo interactúo en Facebook a cambio de que la empresa mercadee con la información que voy dando sobre mí, por lo que hay que tener cuidado con esa información) que modificar las normas, porque luego viene Facebook y, como explican en ‘Trecebits’, y cambian esas normas. No es la primera vez, además, ni será la última. Eso, seguro. Es mejor tenerlo claro nosotros que confiar en la marca.

¿De qué estamos hablando?

Tengo claro que en Internet hay mucho humo, mucha venta hueca, y una complejidad del discurso que solo encierra encarecer el precio de lo que puede hacerse con la herramienta. Pero si no lo tuviera claro, me ayudaría a lograrlo infografías como la que hemos encontrado en ‘TICs y Formación’ (los acrónimos no llevan plural, pero allá ellos): la siete diferencias entre community y social media manager. ¿Han entendido algo? Yo, tampoco, y soy parte del sector. Lo que hacemos en Internet es comunicar por medio del canal. La parafernalia, sinceramente, no aporta nada.