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Casi cada día compruebo cómo mucha gente vive como si no hubiese coronavirus salvo por la mascarilla (generalmente en la barbilla o bajo la nariz) y las restricciones que imponen otros. Pero el virus mortal no da tregua en España: “Se disparan las muertes por COVID desde el viernes” (República.com). “La última semana se han notificado 867 fallecimientos”. Solo el viernes pasado murieron 201 personas, “el doble que hace una semana”. Yo también estoy cansado, todos lo estamos, y me encantaría volver a aquella normalidad de marzo de 2020, pero negar la evidencia y señalar a los que ponen límites a su propagación es infantil.

¡Qué atraco!

España es una península soleada (y este ha sido un año de sol) con un montón de pantanos sobradamente amortizados. Sin embargo, “la factura de la luz de un usuario medio en agosto será la más cara de la historia” (El Plural). ¿Por qué? ¿Qué mecanismos permiten esto: “El precio de la luz abandona la tregua y repunta este martes por encima de los 100 euros/MWh”? No hay excusa ni explicación posibles que no contengan la palabra “extorsión”, “atraco”, “robo” o “secuestro”. Nos está saliendo caro, literalmente, pero por fin el lobby energético español está quedándose sin crédito político ni periodístico.

Ni viven en la edad media ni entre cabras

“Los talibanes son ultrarricos”, titulan en Magnet y borran de un plumazo el mito de que viven en la edad media o entre cabras. Al contrario: solo en 2020 podían haber incrementado su fortuna en 1.600 millones de dólares, según un informe de la OTAN. ¿De dónde sale ese dinero? De las plantaciones de opio y las minas que controlan, de la extorsión y de las donaciones. Hasta 240 millones vendrían “de organizaciones benéficas y fideicomisos privados ubicados en países del Golfo Pérsico” y de “ciudadanos privados de Arabia Saudita, Pakistán, Irán y algunas naciones del Golfo Pérsico”.

Otro “afortunado”

En Público siguen desgranando “el verdadero origen de la fortuna del Rey Emérito”, y hablan de la cuenta que abrió en Suiza (con residencia en la propia Zarzuela) solo un día antes de recibir 65 millones de euros con el concepto: “Donación del rey de Arabia Saudí”. En el digital ahondan en la contraprestación de Juan Carlos I: entregó del toisón de oro a quien consideró su “hermano” y contrarrestó la influencia turca en la “alianza de civilizaciones” de Zapatero. También explican cómo la “Ley Reguladora del Patrimonio Nacional” le evitó tributar por ese regalo y por otros (coches, motos o relojes) e incluso por las obras en el palacete de Corinna.

La guerra del fuet

El apoyo declarado de El Pozo al canal de televisión que Marcos de Quinto quiere impulsar, con un ideario claro y expuesto por el que fuera diputado de Ciudadanos, ha iniciado una “guerra del fuet” entre tuiteros que, como todo el mundo sabe, empezando por Marcos de Quinto forman una suerte de infantería cateta. Para defender a El Pozo, no pocos han señalado a Casa Tarradellas como una marca favorable a la independencia de Catalunya. Tan cortos son algunos que han señalado también a Orona porque el propio De Quinto tuiteó que no le arreglaban el ascensor de su domicilio un domingo.

Es robo y pillaje

No son descontentos, no son negacionistas, tampoco son vándalos: quienes golpean las lunas de los negocios y los saquean se dedican al robo y al pillaje, y como tal hay que tratarlos. Si empezamos (y empezamos por la prensa) a hablar de jóvenes cansados de las restricciones, malo. Pero peor lo hacen quienes son templados porque saben que han cebado a esos monstruos y que el descontento o “el conflicto” son sus únicas bazas políticas. ¿Cómo no acordarse de esos políticos que pedían dejar a la chavalada que camele como quiera? Algunos siempre han preferido dar munición antes que soluciones.

¿Qué les diferencia?

Ante las restricciones en el ocio nocturno, violencia. Ante las restricciones en la tauromaquia, violencia. Esa respuesta, que es la misma, la ofrecen desde los dos extremos del abanico político al momento que todas y todos, estamos sufriendo sin excepción: la izquierda, ya saben, progre y guay, no levantan la voz ante el vandalismo porque lo cebaron. La derecha española sí lo hace contra quien anuncia que el funeral por una fiesta taurina que si no está muerta agoniza. Mr. Insustancial denuncia el tuit de Rocío Monasterio en el que, rifle en mano, anuncia su defensa de “la cultura española” y, cómo no, de “la libertad”.

“La tontificación”

Quiero pensar que Pedro Vallín sabe que se equivocó cuando metió en el mismo saco a todas y todos los contertulios “de mesa camilla”, como él mismo los llama. Pero es innegable que existe el fenómeno que identifica con esa normalización de la difusión de la opinión política sin mecanismos de corrección: “La tontificación, fenómeno por el que personas cultas y formadas profieren memeces con gran solemnidad y ademanes”. Lo hace después de que Paco Marhuenda, el director de un periódico, dijese en La Sexta que “los toros forman parte de la cultura. Disney ha hecho daño haciendo que los animales hablen”.

Bien hecho

Me hago viejo y la defensa o el ataque por sistema cada vez me da más pereza, especialmente, en mí. Así que cada vez describo con más satisfacción los aciertos de las opciones políticas que no son las mías, como la del gobierno español en la salida de personal propio y civiles de Afganistán, colaborando, además, con el estadounidense, que es el que corta el bacalao allí. El PP infló mucho el globo de la inacción y puso en bandeja al PSOE triunfar con una buena reacción, lo que ha sucedido. Ahora, los de Casado guardan silencio (salvo los hooligans que están para meter ruido) y, lo más importante, las personas se salvan.

Por supuesto que no es una casualidad

Que Froilán y Victoria Federica de Marichalar, nietos y sobrinos de reyes de España, hayan sido multados en menos media hora por dejar mal aparcados sus coches (en ambos casos, un Audi Q3 de 40.000 € para arriba) en Marbella (el de él, en un paso de peatones; el de ella, en una parada de taxi), no es una casualidad: es otra muestra de la impunidad con la que la familia Borbón vive. Por supuesto, estamos ante un síntoma, el de “a mí me da lo mismo” por partida doble: por cayetanos y por borbones. Pero ese pasotismo no es la dolencia: la enfermedad es su sensación de que no va a pasarles nada.

Es el mercado, amigo

Mientras en una televisión española daban voz a un hostelero que se quejaba de que la gente no quiere trabajar (y resulta que tenía denuncias por sus condiciones laborales, además de mostrar simbología ultraconservadora en su local), “los salarios se disparan en Reino Unido a medida que se agudiza la escasez de trabajadores” (El Economista). Como dijo Rodrigo Rato, “es el mercado, amigo”, y si un sector demanda mano de obra y esta escasea, tendrá que mejorar su oferta para captar talento y carga de trabajo. Lo que resulta difícilmente explicable es que sigamos viendo condiciones abusivas y a empresarios sinvergüenzas en la tele.

Igual no era tan buena idea…

Según El Blog Salmón, la “relocalización” empieza a extenderse. Es decir: quienes emprendieron el viaje hacia China para abaratar la fabricación de sus productos y obtener mayor margen de beneficio empiezan a buscar otros países (Vietnam o Marruecos, en menor medida) o a regresar, directamente, a países que abandonaron como España. ¿Por qué? Por razones evidentes: producir y trasladar desde China es ahora más difícil que nunca y, por lo tanto, más caro, y parece que algunos indicadores aventuran que esos precios más altos se sostendrán, fomentando esa vuelta o, por lo menos, el acercamiento.

Empiezan las malas noticias

Las buenas noticias en economía son como las perseidas: las puedes una vez al año si el tiempo no lo impide y, si no estás atento, te las pierdes. Así que empezamos con otras más habituales: “El PP pide que se indemnice a empresas que han sido condenadas en reiteradas ocasiones por haber vulnerado los derechos de las personas trabajadores y que, además, han estafado millones de euros a la Seguridad Social”. Ese es el acertado resumen de Julen Bollain sobre la petición del PP de indemnizar a las empresas afectadas por la Ley Rider como Glovo, Uber o Justeat. No es el mundo al revés, es una mierda pinchada en un palo.

Un despido en directo

La telebasura en España ya ha alcanzado otro hito: un despido en directo, el de Antonio Canales, que supo durante una emisión que Sálvame no iba a renovar su contrato. No solo eso: la presentadora, Carlota Corredera, también dejaba claro que el programa dejaba de contar con un tertuliano “por primera vez en su historia”, para que la humillación fuese completa. Pero el circo no había terminado porque consumado el despido televisivo, Corredera advertía al resto de colaboradores: “Algunos termináis el contrato a finales de agosto y otros a finales de septiembre”. Luego, que por qué vemos Amazon Prime.

Así somos

Telecinco nunca se ha ocultado: es una cadena que genera contenidos y caras para alimentar sus propios programas en una especie de parrilla televisiva circular con olor a pis. Peores son esos medios, esos programas y esos periodistas que van de dignos e incluso dan lecciones pese a participar en cadenas y emisiones hechas con retazos. Mr. Insustancial, un buen conocedor del medio, lo escribía muy clarito en Twitter: “Cuando leo a un redactor de un medio pidiendo vídeos o fotos para emitirlos pienso en un panadero que le pide a sus clientes que le lleven la harina para que les pueda hacer el pan”.

Un lento suicidio

Hace años que está muy claro que no hay que hacer nada para acabar con la tauromaquia: es una “fiesta” que agoniza y quienes más colaboran en culminar ese final son quienes se tienen por sus más firmes defensores. Que en Gijón se matase a los toros Feminista y Nigeriano no tiene justificación (aunque lo hayan intentado con una historia inverosímil sobre que la vaca Feminista fue anterior al toro Feminista), y solo ha servido para acelerar el final de la feria en la ciudad asturiana, que no renovará la concesión para no seguir fomentando un humor negro, casposo, chusco e inexplicable. Allá quien lo defienda.

Desfachatez, no: fachatez

Hay que tener muy poquita vergüenza para defender que matar a toros sirve para que estos vivan, y que los nombres de los sacrificados en Gijón no pueden ser objeto de una lectura en clave social. Pero hay que tener todavía la cara más dura para ser Macarena Olona e intentar mostrar cierta sensibilidad en el aniversario del asesinato de García Lorca. Lo suyo no es desfachatez, es “fachatez” en todo su esplendor. Y su soberbia al pensar “ahora les jodo con esto”, utilizando un símbolo de las víctimas del golpe de estado franquista, es solo una muestra más de lo que son y de quién son herederos los de Vox.

Joseba, el viajero

Joseba Permach no ha ido a Dinamarca como un turista más, sino como un viajero o un observador de otras realidades porque, como todo el mundo sabe, un turista para los de la izquierda abertzale es un ser despreciable. El de Bildu no solo se ha desplazado, sino que lo ha contado en Twitter donde ha aprovechado, cómo iba a resistirse, a dar otra lección sobre gestión de la pandemia. Gestión que hacen otros, claro. Por supuesto, tampoco se ha resistido a defender el derecho de la juventud a emborracharse con libertad, en este caso, con la que da un test de coronavirus. Y los que no somos tan listos como Permach, con mascarilla en Islares.

Ya me gustaría ser así de listo

Numeritos ironizaba en Twitter: “Sorprendente cuánta gente cursó la doble especialidad de inmunología y geopolítica afgana”. Pero yo, que soy más prosaico, solo acierto a asombrarme de todas y todos los que este verano sumaban a esa doble especialidad el máster en deportes olímpicos y hasta un curso avanzado de inversiones en bitcoins. Por cierto, quienes tienen ese currículum suelen manejarse en Twitter con soltura porque el intelecto les da para todo. ¡Ya me gustaría ser así de listo! Pero no llego: no soy viajero, solo un turista; no sé de todo, pero sí veo y escucho, y tengo memoria. ¡Ay, la memoria!

Correcto

Lo que no debemos olvidar es quién ayuda, en la medida de sus posibilidades, a que vivamos en un mundo mejor: “Facebook veta a los talibanes de todas sus redes sociales” (Trecebits). Ya sé que se les escaparán perfiles, páginas y grupos (ya reconocen que será más difícil taponar WhatsApp aunque en Instagram también echarán el cerrojo a la talibanada), ya sé que Facebook cierra esa puerta y parece que no se fija en que mantiene abiertas otras igual de preocupantes o más, porque nos afectan con cercanía. Pero ese paso también cuenta, por pequeño que sea. Y esa es precisamente la clave, esos pequeños pasos hacia delante.

Claro que sí, guapi

No hay manera de tomarse en serio el tuit de Carlos Iturgaiz (y esta primera frase vale para cualquier momento si cambiamos la palabra “tuit” por “discurso”) en el que intenta arrimar el ascua de la campaña del PP para toda España a la sardina vasca: el candidato quiere aprovechar el “¿Dónde está Sánchez?” para meterse con el lehendakari Urkullu y, por supuesto, en su ensalada mental no puede faltar ETA. Así intenta cuadrar su pensamiento circular y seguro que en su cabeza todo tiene lógica, pero nada de lo que dice en el tuit tiene sentido. Y esta última frase también vale para cualquier momento.

El deporte del verano

Intentar agredir a algún ertzaina que acuda a disolver a las cuadrillas que hacen litros forma parte de la fiesta para algunos. Una fiesta violenta que políticos irresponsables han intentado apadrinar para cazar votos de la pobre chavalada que no puede emborracharse en paz. En Vozpópuli se hacen eco de esta “moda” añadiendo la frase de cabecera de casi todos los sindicatos: “ErNE señala al Gobierno vasco por la falta de medios”. Estoy seguro que todas y todos los agentes que tienen que mantener las recomendaciones sanitarias incluso entre borrachos saben bien quién está enfrente y quién, a su lado.

Siempre con los Agirregabiria

Quienes tenemos algo que ver con Internet en Bizkaia conocemos a la familia Agirregabiria, de Getxo, de la que ahora sabrán muchas y muchos más gracias al artículo en Yorokobu y al reconocimiento de Getxophoto 2021 a Mikel, Aitor y Leire, y a la ama de los dos últimos, Carmen, que, de 1995 a 1998, fotografiaron el municipio en el que vivían para componer un mosaico en una web (Getxoweb) adelantándose a la idea de lo que más tarde todas y todos conocimos como Google Street View. Por suerte, esta familia con tanto impulso y talento (Aitor sigue sacando fotos extraordinarias) también forma parte del paisaje humano local.

¿De verdad funciona?

Después de leer la pieza en Vozpópuli sobre cómo “Facebook incumplió la ley electoral al ocultar 752.000 euros que recibió de Podemos” deduzco que el gigante de las redes ha cometido algún error en la comunicación al Tribunal de Cuentas y me llama la atención, una vez más, la cifra, lo que destina Podemos a Facebook e Instagram, que solo es una parte de lo que invierte en campaña (y fuera de ella) a la comunicación on-line. ¿De verdad les funciona? ¿Sin ese gasto tendrían unos resultados electorales aún peores? El retorno de la inversión publicitaria es muy difícil de ponderar aún hoy, pese a todas las estadísticas.

Volvemos a La Catedral

El gol de Aduriz al FC Barcelona en San Mamés, de chilena, quedará para siempre en la memoria de las y los aficionados, sobre todo, porque aún lo veremos miles de veces más en nuestra vida. Pero ha habido otros, no tan espectaculares pero igual de efectivos porque ayudaron a ganar duelos entre ambos equipos en Bilbao, y en las redes del Athletic los están recordando para calentar, por fin, el ambiente. Un ambiente que no será el de las grandes citas pero que generará la misma ilusión y el mismo nerviosismo porque regresamos a casa, a nuestro campo, a nuestras gradas. Vuelve el fútbol en directo. Por fin.