Primero, Sánchez

Pedro Sánchez se ha equivocado rechazando ir al debate de La1 en el que estarán representados los principales partidos con representación en el Congreso y el Senado españoles. Pero no le importa: prefiere acudir a uno con Santiago Abascal porque así la audiencia podrá verle domando a tres derechas se devoran. Pedro Sánchez juega sus cartas electorales, pero también deja un mensaje claro: la televisión pública española no le importa, de hecho, para él, es un instrumento más para sus objetivos. Cuando le interese, irá. Cuando no, no. ¿Servicio público? Mejor el privado y sus beneficios.

Los vascos, para la foto

Seguimos hablando del utilitarismo e instrumentalización, en este caso, de la derecha y la extrema derecha españolas: los representantes de esta horquilla ideológica coincidirán este fin de semana en Euskadi para desplegar su argumentario pensando… En España, claro. Las encuestas sitúan claramente fuera del escenario electoral a Ciudadanos y Vox, y el PP puede lograr entre uno y ningún representante en la CAV para el Congreso. Entonces, ¿a qué vienen si en campaña no se derrocha ningún esfuerzo? A sacarse la foto, porque sus actos están pensados para España. A ellos sí que les mueve solo España.

Pero, ¿cuál es su programa?

Albert Rivera va de liberal pero, a la hora de verdad, ya sabemos que es, a la vez, taurino y antitaurino, del Barça y del Real Madrid (lo dice él, ojo). Casado es un rancio en un cuerpo de un treintañero. ¿Y Abascal? Ultra, sí, pero, ¿qué planes tiene para su Españaza? Pues casi da tanto miedo en lo económico como en lo ideológico: su plan pasa por bajar el despido, por privatizar las pensiones, por que la administración deje de contratar y por bajar los impuestos de modo general (lo que siempre beneficia a los más ricos). Un país en el que las desigualdades vayan a más, en el que, en resumen, nos pisen con sus botas militares.

Comunicar importa

No discuto el logro de Katie Bouman, al contrario: aunque soy incapaz de entender la dimensión del logro y cómo se ha gestado, solo puedo ponerlo en valor partiendo de que el conocimiento, en sí mismo, siempre es positivo. Pero voy más allá: la científica que ha capitaneado al equipo que nos ha mostrado por primera vez un agujero negro ha podido revolucionar otro sector, el de la comunicación científica. Porque que la conozcamos, que la hayamos visto contarlo y emocionarse es, también, un hito. Un hito que muestra lo que importa y lo que aporta una buena comunicación.

Nunca lo valoraremos suficiente

El nombre de Katie Bouman puede que se convierta en recurrente por lo que nos ha enseñado. Por desgracia, hay miles de nombres que se nos escapan cada día y que hacen algo parecido: mostrarnos el universo como es. En este caso, como es de cabrón. Los ganadores del World Press Photo, esos héroes anónimos que ponen en peligro sus vidas, que sacrifican su tiempo con sus familias por perseguir una foto, nos muestran este año un planeta lleno de injusticias, del que las personas quieren huir y son maltratadas por ello. Nunca valoraremos justamente su papel de testigos y transmisores de lo que somos.

Telebasura política

Acercar a política a la ciudadanía, que los representantes hablen de lo que hablan los votantes y, a poder ser, de un modo que todos les entendamos, es una cosa, y hacer telebasura es otra. Risto Mejide optó por lo segundo en el primer debate televisivo de la campaña o, mejor dicho, el último de la precampaña. Mejide sabrá mucho de tele, de publicidad, y de la vida, pero el formato, el planteamiento y la ejecución del debate tenía poco de política y demasiado de telebasura. Es legítimo, es legal, pero huele mal. A partir de hoy los profesionales podemos demostrar que somos capaces de hacerlo diferente y mejor.

A Rivera todo le da igual

Ciudadanos se ha quedado sin discurso: por la derecha les gana el PP. Por el centro, el PSOE (que no dice mucho a favor del PSOE, precisamente). Y a liberal y español, los ultras de Vox. Además, tienen que defenderse de las denuncias y sospechas sobre su funcionamiento interno. Y por si todo esto fuera poco, Albert Rivera ha decidido posicionarse en mitad de ningún sitio, y lleva dos días sembrado: primero, afirmando que en Ciudadanos no son taurinos ni son antitaurinos. Y después, asegurando en el Marca que, aunque es del Barça, se alegra cuando gana el Real Madrid. Rivera es lo que toque.

Otro ultraderechista en Vox

Otra noticia para la colección de fachas, por Antonio Maestre en La Marea: “Juan Carlos Segura Just, número 1 de Vox por Barcelona al Senado, fue condenado en 1984 a un año de cárcel por desórdenes públicos cuando formaba parte del Frente Nacional de la Juventud (FNJ), un grupo de extrema derecha, escisión de Fuerza Nueva (…) Se les incautaron una llave de pugilato, una porra de madera, un spray de gas y un brazalete con la cruz gamada. Un día después, la Policía detuvo a varios miembros más, entre los que se encontraba el actual candidato de Vox al Senado Juan Carlos Segura Just. En los registros domiciliarios fueron encontradas una pistola de calibre 9 mm largo, tres pistolas calibre 9 mm corto, una pistola calibre 6,35 mm, además de porras, barras e incluso látigos”.

Y Pablo Casado va y dice…

A Pablo Casado se le está poniendo quedando la sonrisa congelada. Ya está bastante claro que las derechas no suman, así que al PSOE solo le falta conseguir socios fuertes para formar gobierno y dejar que los muchos enemigos que el del PP se ha ganado en tiempo récord se lo merienden. Entre sus últimas perlas encontramos esta que han destacado en El Confidencial: “El votante de Vox no tiene ningún motivo para no volver al Partido Popular”, asegura un Casado que ha convertido al PP en un partido aznarista, extremado, rancio (más de lo que ya era, incluso) y casposo, el único capaz de competir con el Vox de los nazis.

Assange, ¿héroe o todo lo contario?

Yo lo tengo claro: Julian Assange no es ningún héroe, ni Wikileaks es ese medio blanco y puro que hace el periodismo que los demás no nos atrevemos a hacer. Si me apuran, el líder y su marca son todo lo contrario. Y ni siquiera entro en la acusación de abuso sexual, solo me quedo con su labor como filtradores de información y, sobre todo, para cambiar el prisma hacia posiciones que no creo que convengan a nadie salvo a quienes quieren desestabilizar. No se trata de agitar al establishment, que eso siempre viene bien, sino de la seguridad de todos comprometida por quien nunca ha contado honestamente sus intereses.

Sí, lo son

Linus Torvalds, creador del sistema operativo Linux, ha sido muy claro: “Detesto absolutamente las redes sociales modernas. Twitter, Facebook, Instagram. Son una plaga. Parecen fomentar el mal comportamiento” (Trecebits). Y solo puedo darle la razón. Insisto últimamente mucho en que el Internet comercial, el que conocemos vía Google o estas redes, no nos ha traído ningún beneficio como sociedad. Ninguno. Lejos de extenderse el conocimiento ha prosperado la desinformación, y no nos ha mantenido más conectados, sino de un modo diferente (porque el tiempo es limitado) y no siempre mejor.

No nos toman en serio

Ninguna marca en Internet nos toma en serio como sociedad ni como individuos. Para todas, sin excepción, somos consumidores que pueden decantarse por su oferta, así que somos objetivos con los que usar cualquier artimaña digital para atraer nuestra atención, nuestro dinero o nuestro voto. Marcelino Madrigal lo ha escrito en Twitter mucho mejor que yo: “¿Se imagina que usted va a una manifestación por la causa que quiera y se encuentra allí rodeado por maniquís? ¿Qué pensaría? Pues amigo, en la red con los bots es lo mismo: le faltan el respeto a usted y a su causa”.

¡Ni siquiera conocen el sistema!

Los políticos que aprueban el uso de artimañas digitales desprecian a los votantes, precisamente a quienes hay que tomar como el elemento más valioso de las elecciones. Pero, ¿qué podemos esperar si los líderes ni siquiera conocen los rudimentos de la democracia española? Albert Rivera asegura que, cuando sea presidente del gobierno, cambiará la ley electoral… Como si eso no fuera potestad de Congreso y Senado y con amplias mayorías que, por supuesto, requieren negociaciones con quienes querría laminar, precisamente. ¿O Rivera se toma el poder al modo “tradicional” y caudillista español?

¡Y vaya lemas!

Espero que a todos los partidos esta campaña les haya pillado con el paso cambiado y, por eso, han tenido que tirar de “plan B” después de haber elegido ya el cartel electoral de mayo. Porque si los lemas que presentan todos son sus mejores opciones… O las agencias están en crisis de creatividad o las cabezas pensantes de los partidos están agotadas. Pero el que se lleva el premio a claim peor elegido es el PSOE, que es el único que sabía cuándo iba a haber elecciones generales: “Haz que pase” (supongo que para no poner palabra por palabra el “haz que suceda” de Patxi López) es una mala idea que puede girarse fácilmente.

Barro, para la foto

Y vaya ideas, así, en general que estamos viendo esta campaña. No solo los discursos de los líderes, que sorprenden sobre todo en los partidos españoles y catalanes por su falta de solidez y medidas. Cuando uno sigue un poco a esas estrellas emergentes que marcan los partidos que han querido renovar sus listas a golpe de fichaje con efecto, se topa con chorradas como la de María Muñoz, en Ciudadanos, que se ha sacado una foto a su bota con un poco de barro en un Cercanías. ¡Ay que ver lo que se esfuerza esta chica, que se ve obligada a hacer cosas de pobres por un puñado de votos!

¿Y las víctimas?

El policía que buscó la confrontación haciendo el gesto de una pistola en el Parlamento es indefendible. Quienes torturaron a la ciudadanía vasca son indefendibles. Quienes les justificaron y hoy intentan protegerlos son indefendibles. El parlamentario que buscó la confrontación con un discurso sobre los nazis es indefendible. Quienes mataron y provocaron las torturas, las justificaciones y la protección al torturador son indefendibles. Quienes hoy siguen amparando a los que mataron son indefendibles. Y no soy equidistante: denuncio que ni a unos ni a otros les importan las víctimas, y que eso es indefendible.

Hace un año también pasaba

Hace un año Mariano Rajoy era presidente del Gobierno y había acercamientos de presos de ETA, se convocaban homenajes a esos terroristas cuando salían de la cárcel, y quedaban 300 asesinatos sin esclarecer mientras se concedían cambios en los grados penitenciarios. Mariano Rajoy era también el presidente del PP, que alguien se lo recuerde a Pablo Casado. Así que su compromiso para que nada de lo anterior suceda suena a papel mojado, por mucho que le empuje la derecha de Ciudadanos o la extrema derecha de Vox. Casado es de esos políticos malos que prometen hasta que metes… El sobre en la urna.

¡No conocen su propio país!

La derecha española sacará mucho la bandera, pero no conoce su país: Albert Rivera se preguntaba por qué no es posible un Facebook o un Google español, y Roboz le respondía en Twitter con acierto. Compitiendo con Facebook y por encima de Twitter, incluso, estuvo Tuenti, una red social que arrasó entre los jóvenes a principios de siglo y que murió de éxito cuando la compró Telefónica. Google, simplemente, no tenía nada que ver con Facebook cuando ambas herramientas fueron lanzadas. La pregunta adecuada sería, entonces, por qué nadie pone las condiciones para que se repita lo de Tuenti.

Ada Colau, en plan megaguay

Espero que el videoblog de Ada Colau se acabe con el vídeo inicial porque produce vergüenza ajena. Si tenemos la mala suerte de que la alcaldesa de Barcelona y su equipo decidan continuar me temo que vamos a pasarlo mal intentando ver sus reflexiones y montajes con un estilo de blogger adolescente que resulta infumable. Y si no lo califica rápidamente como blog de campaña, que no me venga ningún guardián de las esencias a hablar de la alcaldesa bloguera, porque está intentando engañarme y, de paso, engañarse. Lo de Colau con este blog es ridículo, pero menos que la defensa que hacen sus seguidores.

Es espectacular… Pero también es falso

Seguramente le haya llegado vía WhatsApp o lo haya visto en Facebook, Twitter o Instagram: el vídeo del zepelín de Amazon en Japón que va soltando drones con paquetes que serán entregados a los compradores es un montaje. Un montaje bastante logrado y muy espectacular, pero falso, según leemos en Maldito Bulo. Este clip me recordó aquel de los drones con fines militares que, lanzados desde aviones indetectables, eran capaces de localizar un objetivo humano y dispararle. En ambos casos he pensado lo mismo: no estamos tan lejos de verlo como realidad pero, de momento, solo son vídeos falsos.

Del machismo de la CUP tenemos la culpa los demás

Por mucho que algunos vendan que en el suyo, no, en ningún partido, igual que en ninguna organización, se libran de tener personas que hacen mal las cosas e incluso llegan a cometer delitos. El último ejemplo de esta desgracia transversal lo hemos visto en la CUP: Mireia Boya denuncia maltrato psicológico, comportamiento agresivo y roles de poder de un “compañero”. Boya ha hecho bien en denunciar y el maltratador debe ser investigado y condenado si corresponde. Pero echar la culpa al sistema, como hace la CUP, es echar balones fuera mal y cuando no toca, y dar pie a justificar esos comportamientos.

No, la obsesión no es “un error”

Me contradigo en la primera línea: obsesionarse con algo es un error, está claro. Pero no se puede justificar con “un error” casi de imprenta lo que es, evidentemente, una obsesión: Albert Rivera se va a convertir en Alberto Carlos Rivera en las papeletas de voto porque la obsesión por jugar la carta del antinacionalismo les ha acabado venciendo. No me refiero a ahora, porque aparecer con el nombre del DNI en las listas al Congreso es razonable. Me refiero a antes, a la construcción de ese “Albert” que con nombre catalán hacía frente al independentismo. Igual que aquel “Patxi”.

La extrema derecha es esto

La noticia del uso de electroshocks contra las personas homosexuales en Brasil es, claramente, amarilla. Por un lado, el gobierno de Bolsonaro ha modificado la ley para recuperar estas prácticas, y por el otro, un homófobo como el presidente brasileño quiere tipificar, según denuncian las asociaciones LGTBI del país, la homosexualidad. Ambas noticias son especialmente graves, retrógradas y propias de la extrema derecha. Su combinación, sin embargo y de momento, una elucubración. El mayor daño que podemos hacer a los ultras es ser preciso, porque difamarles les ayuda a justificarse.

Vendepeines digitales

Sé que no es muy popular mi opinión de que el Internet comercial (el de las redes sociales, los buscadores o las millones de tiendas on-line) no nos ha traído ningún beneficio. No discuto la aplicación de la tecnología en Salud, por ejemplo. Pero sí que hayamos creado un espacio en el que supuestos gurús del “dropshipping” estén engañando a veinteañeros con promesas de dinero rápido y fácil gracias a sus conocimientos de Internet: unos pocos “espabilados” venden cursos on-line para enseñar a comprar en Aliexpress y vender con sobrecoste, sin explicar que hay que darse de alta en autónomos o que la garantía la expide el vendedor.

¡Al carajo con la superliga!

Soy pesimista: creo que la superliga de fútbol acabará naciendo. Los grandes clubes acabarán por crear una empresa que organice una competición europea regular y su consiguiente explotación para forrarse más con las emisiones en todo el planeta. Al mismo tiempo, soy optimista: más allá de la superliga seguirá existiendo el fútbol de verdad, el de jugadores como Iago Aspas que, además de jugador del Celta, es del Celta “a muerte”, como suele decirse. Eso no se paga con dinero, eso no se va a encontrar en la superempresa con forma de liga. Eso es lo que nos hace amar el fútbol, y no un tiki-taka sin alma.